lunes, 23 de febrero de 2015

Letras y números mágicos

El año pasado, en una reunión en la clase de Iván, vi unos folios pegados a la pared que me llamaron poderosamente la atención. Estaban pintados por completo y en algunas zonas la pintura se había retirado dejando ver una letra en concreto. Me encantó. Un tiempo después intenté hacerla pintando la letra misteriosa con cera blanca y coloreando el folio con lápices de colores. Casi, pero no era esa la técnica, así que no me salió.

Hace poco vi en la Fanpage de Frikimamá cómo se hacía y no me los pensé dos veces. Clickeé en el link que me llevaba al blog Fieltropiezos y lo puse en práctica. En cima no sólo les motivaba a aprenderse bien las letras, sino que también les enseñaba que hay elementos que se repelen como el aceite de las ceras y el agua de las acuarelas. A mi niño mayor le atrapó el juego y exigía más y más letras y números mágicos para hacerlos aparecer con las pinturas de acuarelas. Así que me encontré con un problema: ¡la velocidad a la que gastábamos los folios!

 A Iván no le hizo mucha gracia el asunto, pero como tenía que llevar una manualidad centrada en la "U" le animé a sentarse a hacer aparecer dicha letra. Cogió el pincel con sus manitas y empezó a dar brochazos muy cortos y salteados. Sin acertar ni te lejos en los trazos de cera blanca. Con la paciencia casi a cero, le expliqué que tenía que cubrir todo el folio con la pintura, pero siguió erre que erre. No había descubierto ni una cuarta parte de la letra cuando se cansó de salpicar el folio. Poniendo los ojos en blanco, me vi obligada a confesar que al letra escondida era una U y que podía ser la manualidad que llevara al día siguiente a clase. Con esa información privilegiada le motivé para que acabara de hacer aparecer la dichosa letrita. Como no le vi muy emocionado con le resultado, le recorté una U en cartón y le pregunté cómo quería decorarla. "¡Con pegatinas!" exclamó más animado. Le saqué millones de pegatinas. Todas me decía: "Esaaaa no, esaaaaa no, esaaaaaa no...". Hasta que me cansé y le dejé a mano todas las que encontré. "Haz lo que quieras" le dije y me fui a mis cosas.

Daniel, al ver a su hermano, me exigió su letra de cartón para decorar. "Yo quiero una W porfiiiiii". Así que otra vez a recortar el cartón. Los dejé la mar de entretenidos y por fin pude ponerme a hacer la cena.

Cuando volví para poner la mesa, la W de Daniel estaba decorada con pegatinas gemétricas pegadas simétricamente y la de Iván... La de Iván tenía tres pegatinas enanas de super héroes y ya. Desesperada intenté animarle a que pegara alguna más: con desgana eligió una de una vampiro y otra de una taza. "Ya no quero más" se quejó. "¿Así la quieres llevar a clase?" le pregunté horrorizada. "TIIIIIIII". No había más que hablar.

Al día siguiente, después de desayunar, lavarse los dientes y vestirse lo volví a intentar. Pegó cinco o seis pegatinas de superhéroes más y se cansó. No estaba mal.

Cuando llegamos a la puerta de su clase me dijo que la U de cera blanca y acuarela no la quería llevar, que sólo quería la de cartón, así que le entregué sólo la que él quería y se fue dando botes de contento y enseñando a todos sus compañeros su flamante y, en mi opinión, algo desangelada U. Lo importante es que a él le gusta.


6 comentarios:

  1. Jaja..tienes una paciencia infinita con tus niños y te superas cada dia con tus actividades. Aunque a veces una letra de carton con pegatinas de superheroes les es mas que suficiente para pasar un rato creativo. Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A veces, con tanto washi tape, tanto pompom y tanto limpiapipas se me olvida que el objetivo es que se lo pasen bien ellos jajaja
      Un día me van a dejar trajinando sola tan feliz y se van a ir a jugar con sus juguetes ¿Te imaginas? Sería terrible. Espero que me sigan aguantando por mucho tiempo!!!

      Eliminar
  2. Yo era como Iván. Me ponía de los nervios que me mandaran hacer dibujitos o manualidades de deberes. Bastante detestaba la clase de manualidades de por sí como para que en otras clases también me obligasen a dar rienda suelta a mis dotes pictóricas, que eran más bien escasitas.

    Besotes!!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por un lado, no quería obligarle, pero por otro me daba pena que fuera todos con Ues al día siguiente y él con las manos vacías. Que ingenua! Al final fue al revés. Por lo que vi, si tres niños hicieron los deberes ya fueron muchos jajaja

      Eliminar
  3. Jaja,¡Qué graciosos cuando se sientan ! Parece que trabajan duro!!
    Los juegos con tinta "invisible" tipo espías les encanta.
    Estas tintas se fabrican de naturaleza distinta para que no se puedan mezclar ,es decir, son líquidos inmiscibles ,como el agua y el aceite ,son de naturaleza contraria polar el agua(tiene cargas + y -) por eso conduce la electricidad ,y cuando le acercas un globo cargado con electricidad estática después de frotarlo ,el chorro desvía su trayectoria y apolar el aceite.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues hicimos ese experimento del que hablas con el grifo de la cocina. Les alucinó que el globo atrajera el chorro de agua, pero me fue imposible inmortalizar el momento en una foto jajaja No tengo tantas manos!!!

      Eliminar

Me encanta saber lo que piensas.