jueves, 29 de abril de 2021

Yo te lo explico de la Psicomami

La semana pasada me lié la manta a la cabeza y me metí en... ¡el metro! No recuerdo desde cuando no lo pisaba. Pero la causa bien valía la pena: Me iba más feliz que una perdiz a la presentación del nuevo libro de Mamen Jiménez, más conocida como la Psicomami, "Yo te lo explico", una guía imprescindible para educar a los niños en la sexualidad desde casa. ¡Asignatura pendiente! Aún en nuestros días, que es claramente patente la necesidad de que los peques crezcan informados y sin tabúes que les puedan llevar a situaciones desagradables, de inseguridad o, incluso, peligrosas.

El caso es que me metí en el subterráneo intentando respetar la distancia de seguridad y las medidas de precaución, pero al final tuve que espabilar si quería llegar algún día. Cada vez que dejaba distancia se me colaban tres. Desesperante. Luego llegué a la Fnac un poco apurada y me encontré con que... ¡los baños estaban cerrados por la pandemia! ¡OMG! Muero. Me temía en lo peor, pero con dar un salto el Corte inglés solucioné el problema. Que aventura ¿eh?

Por fin llegué a la sala dónde se iba a hacer la presentación con mucha ilusión y con mi ejemplar a cuestas para conseguir la firma de la autora y convertirlo automáticamente en tesoro de valor incalculable.

Pronto comenzó el evento con mucho humor. Normal si hablamos de Mamen y Mónica (Madresfera). Qué risas, desde que aparecieron en escena. La verdad es que utilizaron el humor para dar visibilidad a un problema muy serio y para hacernos entender la gran importancia de la ausencia de educación sexual en los niños y su relación con su desarrollo posterior durante su etapa adolescente e incluso adulta.

La educación sexual es importante ahora y siempre. Vivimos en una sociedad hipersexualizada, pero del sexo no se habla y esto deriva a que nuestros hijos estén expuestos a unos mensajes deformados, ya que ellos gestionan la información que les llega de forma diferente a los adultos. Los padres debemos dar nuestro aporte en este sentido para que no acaben aprendiendo de fuentes poco fiables y muy poco realistas como el porno, que es dañino y basado en exageraciones y fantasías. Luego viene las depresiones e inseguridades porque los chicos no aguantan ni media hora, las chicas no llegan a orgasmos épicos, no les gustan prácticas que se reflejan como lo que hay que hacer, etc...  Los mensajes deformados que llegan a nuestros hijos implican sexualidad mal entendida. Normalmente se confunden sexualidad con sexo y ponemos límites falsos.

Es importante que nos tengan siempre a su lado cuando les surjan las dudas. La regla de oro es responder siempre, aunque la respuesta sea "me has pillado en blanco, deja que piense y luego te respondo". Y luego les tienes que responder, no hay que ser un listo. Tened en cuenta que si no les damos las respuestas que necesitan las van a buscar en otros lugares. 

Y si encima nos cerramos en banda con estos temas vamos a envolver lasexualidad con el velo de los prohibido y misterioso. ¡Menuda tentación para ellos!

Volviendo a la percepción de los niños, los adultos vemos la sexualidad como algo sucio porque probablemente hayamos hecho cosas que nos parecieron sucias, pero para los niños es exploración. Es inocente. Mamen dice bien claro: "No pongamos la suciedad adulta en los peques y desatendamos su educación sexual en consecuencia. 

De hecho, los adultos suelen entender mal lo que significa educación sexual o la sexualidad en sí reduciéndola solo al sexo. 

Otro punto importantísimo que se tocó es el empoderamiento del niño con respecto a su propio cuerpo. Pedir permiso antes de tocarle aunque seamos sus madres y sea para bañarles o cambiarles el pañal (aunque al final lo vayamos a hacer sí o sí por el bien de su higiene) es un ejercicio que pretende que el niño entienda que el cuerpo es suyo y para que puedan detectar abusos y denunciarlos. Y tened en la mente que la mayoría de los abusos se producen en el entorno familiar. Hay que darles armas para defenderse porque si no es imposible que se puedan romper con estas horribles estadísticas.

También en este sentido es importante llamar las cosas por su nombre y dejarnos de tabúes tontos. Los niños tienen que saber cómo se llaman de verdad las partes del cuerpo. ¿Por qué a la oreja la llamamos orejas y al pene cola? Esto me recuerda un post que escribí hace diez años en el que me di de bruces con este tipo de tabúes y cómo acabé plegándome a la presión social. Lo titulé La colita está malita.

La Psicomami no olvidó darnos unos consejillos si nos vemos en la bochornosa situación de estar en el ajo y que un churumbel aparezca de repente, pillándonos infraganti. Si os pasa algo así hay que intentar explicar al peque en el momento que es un juego divertido de adultos. Si lo veis muy dormido, llevadle a la cama y mañana se lo explicáis en el desayuno y con tranquilidad y naturalidad. Y probablemente la cara muy roja.

El evento finalizó con una sesión de firmas guardando todas las medidas de seguridad y mucha simpatía por parte de la autora, que es una increíble profesional, una maravillosa escritora y un amor muy grande.

martes, 27 de abril de 2021

Celebrando el día del libro por todo lo alto

En esta casa nos encanta El día del libro, aunque sea una fiesta comercial. Para mí, cualquier excusa es buena para adoptar un nuevo título que engrosa nuestra, ya de por sí gordita, biblioteca. Me encanta ver libros en todas las habitaciones y si tuviera tiempo para leer y releerlos todos ya sería maravilloso.

Además, es el día perfecto para trabajar en el amor a la lectura de los peques. El más joven de a familia lo ha heredado y devora páginas sin límite, pero el mayor prefiere que le lean o ver la versión cinematográfica. Se rige por la ley del mínimo esfuerzo y hay que trabajar el tema de no ponerse límites literarios tontos como, por ejemplo, el número de páginas.

Para celebrar esta nueva edición y como viene siendo costumbre, los peques han recibidos sendos libros que ha elegido ellos mismos. Cada uno tiene sus propios gustos e intereses y se va notando cierto sentido crítico en ellos (a veces). Recuerdo cuando les elegía yo los títulos y ellos los recibían felices. Eran tan peques...

Y hemos descubierto un proyecto precioso que nos ha encantado porque consta de libros sorpresa, solidaridad y reciclaje. ¡Una maravilla! Se llama Libreando Club y es una opción maravillosa para voraces lectores.

Además, les preparé una gymkana literaria por hacer algo diferente. La novedad radica en que no hay tiempo límite para terminarla y que la juegan ellos cuando quieren. No es familiar, como en otras ocasiones, pero lo bueno es que no tienen que esperar a que mamá esté disponible, ellos sólos se gestionan.  Eso sí, tienen que rendir cuentas conmigo si quieren los premios.

Para terminar un día muy especial, a una madre del grupo de amigos se le ocurrió una idea genial. Cada niños llevaría uno de sus libros preferidos al parque esa tarde para intercambiarlo con sus amigos. 

Daniel eligió el primer Tomo de los Dioses del Norte e Iván el primer tomo de El Tiempo de los magos, ambos tomos nos encantaron y esperamos que sus amigos los disfruten igual. A ellos les tocó  Percy Jackson y el ladrón del rayo y Peliculibros en 3D. Monstruos en acción, éste último no está dando muchas ideas para cenas cine.

Yo también tuve mi momento "Día del libro" cuando fui a la presentación de Yo te lo explico de la Psicomami, pero esto merece post propio.


lunes, 26 de abril de 2021

Gymkana Literaria

Con motivo del Día del Libro quería hacer algo un poquito diferente, pero que no me quitara mucho tiempo porque ¡no me sobraba! Me he juntado con muchas cosas y justo horas es lo que me faltan cada día. Así que se me ocurrió una gymkana flipante en mi cabeza, que luego se quedó en algo mucho más sencillo, pero igual de divertido.

La idea principal se basa en unas tarjetitas que se dividen en dos partes:

1- En la parte superior ponemos un extracto sacado de la contraportada del libro dónde encontrarán la siguiente pista. Si hay algo muy obvio como el nombre del protagonista o el mismísimo título del libro podemos obviarlo con (...). Tampoco queremos que lo averigüen al segundo.

2- En la parte inferior tenemos una prueba que, en un principio tenían que ser con el libro de base, pero como no tuve tiempo para currarme tanto las pruebas, sólo hice unas sencillitas que tuvieran que ver con la temática. Para pasar un rato divertido, creo que vale.

Lo primero que tenemos que hacer es hacer la selección de los libros que vamos a usar en la Gymkana. Intenté que hubiera un poco de todo, pero como lo hice deprisa no me compliqué nada. Después copiamos un extracto de la sinopsis de la contraportada sin dar pistas muy obvias, pero que no sea imposible deducir a qué libro pertenece. 

Hacemos también la parte de las pruebas y vamos introduciendo las tarjetas dentro del libro pertinente para que se siga la cadena de descubrimientos de pistas. Hay que poner atención que como nos equivoquemos se nos va todo al traste. 

En el último libro puse bonos premios en vez de la tarjeta de pista. Por ejemplo: "Vale por una cena serie entre semana" o "Vale por media hora de turno de videojuegos". Yo les puse tres bonos y trece pistas. Ahora en breve os explico por qué es importante la proporción.

En mi caso, como tengo dos fieras, puse dos copias de cada tarjeta, una entre la portada y la primera página y otra entre la última página y la contraportada. Luego les di a elegir cuál querían para que cogieran siempre la misma (o la de delante o la de atrás). 

Luego repartimos los libros por todas las estanterías de la casa (muahahaha), pero tampoco escondiéndolos. Yo dejé los tomos a la vista en todo momento, pero entre otros muchísimos lomos alrededor.

Ejemplo de prueba NO válida
El juego empieza con la entrega de la primera pista al churumbel. El juego se puede hacer en el tiempo que se quiera para que rebusquen en las librerías sin prisa y si les apetece ojearse algún tomo que les llame la atención en el proceso mejor que mejor. Es una manera buenísima para que descubran libros que tenían olvidados.

Cada peque va a una velocidad diferente y a veces se piden ayuda cuando se topan con una pista difícil. Me parece genial que colaboren. Lo mejor de todo es que al padre le ha dado por limpiar y reorganizar las estanterías este fin de semana, así que ha cambiado de lugar todos los objetivos. ¡Más difícil todavía!

Cuando, por fin, encuentren el último libro tendrán que entregarme cuatro pruebas de las 13 tarjetas bien hechas por bono para activarlo, si no lo hacen no funcionarán y serán como papel mojado. Con lo que si quieren los tres bonos tendrán que hacer 12 pruebas y pueden dejar una sin hacer. 

También hemos metido un tesoro por medio, ya que el dragón de peluche que guarda la cama de Iván fue secuestrado y se llevó su tesoro con él. Los peques tenían que buscarlo y averiguar cual era esa tesoros que, por supuesto, les regaló muy agradecido. Es más majo el dragón.

El tesoro era un laberinto 3D superchulo que encontré de oferta en el Alcampo por tres euros. Estos chollos hay que aprovecharlos para tesoros de juegos como éste.

Otras pruebas que les he puesto eran que imitaran un animal hasta encontrar la siguiente prueba, que dieran un consejo sobre como defenderse de monstruos, que se inventaran una criatura fantástica...

Aquí os dejo la plantilla de las tarjetitas por si os apetece usarlas. A las fieras les ha gustado mucho el juego.


jueves, 22 de abril de 2021

Cambiando las ventanas

Como este año ha sido de quedarse en casita y ahorrar, hemos decidido que ya era hora de cambiar las ventanas del hogar y conseguir muchos beneficios como el ahorro en calefacción, comodidad e insonorización. Todo ventajas. Encima contábamos con el plan renove de ventanas. No había excusa. Nos enfrentábamos a una obra. Con lo que yo odio las obras.

Esos días fueron de locura. Moviendo cosas de un lado a otro, comprobando que cada ventana se pusiera en su sitio, trabajando y viviendo como podíamos... Para los niños fue una aventura alucinante y para los mayores un horror. 

Trabajar con tanto ruido y polvo no fue el mejor de los escenarios, pero ahí estuvimos Raúl y yo dando el callo cada mañana. Y por la tarde la cosa empeoraba porque teníamos a los peques haciendo los deberes a nuestro lado, los cuatro intentando concentrarnos en un espacio muy pequeño y hasta arriba de trastos.

Una de las noches las fieras tuvieron que dormir en el salón porque sus habitaciones estaban llenas de polvo e inhabitables y se lo tomaron de maravilla. Tanto les gustó como les acoplamos que nos suplicaron la misma jugada a la noche siguiente, pero fue imposible porque le había tocado el turno a las ventanas del salón y ahora el ambiente irrespirable estaba justo ahí. Menuda decepción se llevaron.

Yo contaba los segundos para que se acabara todo y los peques la final también, que el último día acabamos todos encerrados en el comedor sin espacio para poder movernos. Evidentemente, los llevé al parque para poder respirar un poco.

El final de la obra llegó para alegría de todos y disfrutamos enormemente abriendo de par en par nuestras nuevas ventanas. Parecía que la casa se hacía mucho más grande.

Estamos encantados. La vivencia valió la pena :)

lunes, 19 de abril de 2021

La tablet

A Daniel se le ha roto su tablet. En realidad, sólo la pantalla, pero ya no tiene la misma sensibilidad táctil que antes y falla en algunas zonas. La dejó donde no debía y ¡crash! Al suelo. Como me fastidia. Aunque supongo que menos que a él que anda lamentándose por las esquinas como alma en pena y llorando falsamente por su pérdida... mientras juega con ella, así que pienso yo que tan mal no irá.

En vista de que sus malvados padres lo ignoramos convenientemente cada vez que clama por un cacharrejo de esos nuevo, ha comenzado una dura campaña de presión para que claudiquemos y, no que le compremos otra nueva (sabe que esa va a ser una batalla perdida desde el principio), sino que le dejemos gastarse su dinero ahorrado en una de su gusto. 

Al ser menor de edad, le administramos el dinero y le salvamos de ruinosas inversiones. Algún día nos lo agradecerá. Y, teniendo en cuanta que tiene Play, tablet  (con pantalla rota), acceso ilimitado a la tablet del padre y que hay tres ordenadores en casa... Otra tablet nos sobra. Es verdad que también se le rompió el ordenador viejo que le habíamos cedido (y esa vez no fue culpa suya), pero tiene acceso al de su hermano y al de su madre casi cuando quiere. El tema es que el próximo año comienza secundaria y queremos verle un ordenador nuevo cuando sepamos qué es lo que necesita realmente. Ahora, para ver youtube, hacer power points y jugar a juegos, lo vemos una tontería. En esta casa sobran dispositivos tecnológicos. por lo que su propuesta de compra ha sido rechazado entre mil y un millón de veces.

Pero el niño no se desanima. Al contrario. Vuelve ala ataque con más ímpetu. Su último movimiento casi nos ha convencido de darle el visto bueno a su proyecto "comprar una tablet innecesaria", casi.

Ayer, me pidió el móvil alegando que le apetecía grabar un podcast (esta generación es extremadamente tecnológica en todos los sentidos) y yo se lo dejé porque me pareció una estupenda actividad. Llegó el momento de sentarnos a cenar y nos encontramos con un Daniel muy emocionado y con muchas ganas de enseñarnos el resultado final de su trabajo. Que es éste:


Sólo diré que se nos caían las lágrimas de la risa con este tramposo de once años que sabe más que el Lazarillo de Tormes. ¡Menudo elemento!

No sé si al final lo conseguirá, pero va por buen camino.

viernes, 16 de abril de 2021

Los niños y el pelo largo

Si hay algo que les revienta a mis hijos (no lo pueden evitar) es que les llamen niñas. Cuando ambos tenían el pelo largo les llamaron varias veces princesas y guapas. Afortunadamente, tienen la educación, vergüenza o sentido común suficiente para no morder los ojos de la pobre gente inocente que se equivocaba con su sexo. Aunque luego en privado sacaban espuma por la boca. "¡¡Que somos niños!!¡¡NIÑOS!! Si está claro", pero tampoco estaba tan claro. Ahora que Daniel ha ensanchado espaldas y se le ve más formado, puede que no le confundieran tanto, pero en ese momento tenía cuerpecito de niño y una cara andrógina que tiraba de espaldas. Igual que su hermano, que si me apuras, con esa cara finita, y esa sonrisa tímida, tiene una apariencia aún más andrógina. No es tan raro que se equivoquen.

Lo que ya es harina de otro costal es cuando se lo dice alguien que le conoce. en plan: "con ese pelo largo parecen una niña" ¡Anda que no hemos tenido que oír eso en miles de ocasiones! Y no con malas intenciones, porque quienes lo dicen suelen ser personas que les tienen cariño, como mínimo, y sé a ciencia cierta que no lo hacen para molestarlos. Pero el efecto que consiguen es que mis hijos se pongan de mal humor e intenten tener el menor contacto posible con ellos. Porque los niños ni son tontos, ni son robots. Tienen orgullo, resentimientos y enfados fríos (que se llevan por dentro). Y también les duelen ciertas cosas.

Daniel dice que se cortó el pelo porque se cansó de él y le daba mucho calor, pero no puedo dejar de sospechar que algo del tema de que le confundieran el sexo o que le llamaran niña gratuitamente (ojo, no como insulto. Pero él se lo tomaba como tal), tuvo algo que ver. 

En cambio su hermano, sigue firme contra viento, marea y los llamaniñasporquesí. Le molesta muchísimo y a veces le afecta a su confianza (como cuando se niega a conectar la cámara en extraescolares online o clases telemáticas), pero aunque le he asegurado que el largo es un decisión personal y que se lo puede cortar cuando quiera si se siente incómodo (en cualquier sentido), el sigue erre que erre que quiere su larga y preciosa melena. Y estoy con él. ¿Por qué no va a poder disfrutar de lo que le gusta por etiquetas sociales arcaicas? Lo que me preocupa es que le afecte a su autoestima y ese creciente miedo a que se rían de él que le he notado últimamente.

Toca trabajar el "ande yo caliente, ríase la gente" y con urgencia.

martes, 13 de abril de 2021

Libreando club

De casualidad, Raúl descubrió un proyecto alucinante para grandes amantes de los libros, las sorpresas, el medio ambiente y la solidaridad. ¡Libreando Club lo tiene todo! A mí, personalmente, me parece una iniciativa perfecta para involucrar a los peques e inculcarles valores de una forma divertida y original. Y más ahora que se acerca una fecha señaladísima en mi calendario: El 23 de abril, Día del Libro. 

Os cuento cómo funciona: cada mes recibiremos en casa un sobre con tantos títulos sorpresa y marcapáginas como hayamos contratado. Los responsables del club seleccionarán libros de segunda mano para nosotros guiándose por los gustos y preferencias que les hayamos indicado. 

Así que con esta iniciativa ganamos una sorpresa cada mes, contribuir a cuidar del medio ambiente, darle una segunda vida a los libros y donar parte de la cuota a causas solidarias. A mí me parece un proyecto redondo.

Cuentan con varios tipos de suscripciones mensuales, dependiendo de nuestro nivel de devoralibros. O, como en nuestro caso, si la sorpresa va para un adulto y niños. Podemos elegir entre Aprendiz (un libro al mes), Comelibros (tres libros al mes) o Leyenda (cinco libros al mes). También habrá que seleccionar si queremos que sea por seis meses, un año o ilimitada en el tiempo (se puede dar de baja cuando uno quiera). 

Una vez hecho el pago, nos invitan a rellenar un test para conocer nuestros gustos y personalidades con preguntas como: cuales son nuestros autores favoritos, títulos o géneros, si queremos algún libro en otro idioma, que nos describamos un poco como queramos... 

Cuando leamos el libro o libros que nos envíen tenemos la opción de comentarles lo que nos ha parecido que para que sigan aprendiendo sobre nuestros gustos. Y si no envían uno que ya tenemos, sólo tendremos que avisarlo nos harán llegar otro título.

Sólo se puede hacer un test por suscripción, pero si se elige un pack de tres o cinco libros mensuales, puedes elegir la opción de que entre ellos alguno sea infantil y la franja de edad que nos interesa. Yo pedí uno de 5 a 12 años y otro de 12 años en adelante pensando en las fieras. 

También te preguntan a qué causa solidaria quieres donar tu aportación: Vacuna COVID, Investigación sobre el cáncer o reforestación.

Si queremos la suscripción para hacer un regalo original compramos un ticket regalo con la elección que hayamos hecho para entregársela al beneficiario. En el bono viene un código con el que activar la suscripción, acceder al test y elegir la causa benéfica que más nos interese. Te pide la tarjeta, pero no te cobran nada. Nosotros elegimos esta vía para el regalo de cumpleaños de mi suegra y le encantó su regalo: horas de diversión, sorpresas y un fondo solidario y ecológico muy a tener en cuenta. En resumen, así lo describió ella cuando se lo dimos. Es una lectora empedernida.

A los niños también les ha encantado la iniciativa. Tenían mucha curiosidad por conocer qué libros vendrían en el paquete y disfrutaron todo el proceso con ilusión. Cuando llegaron los ojearon todos con interés... ¡hasta el que venía para mí! Cada uno ha empezado con el suyo... Menos yo, que ando muy mal de tiempo ahora. Pero no tardaré porque me llama muchísimo. Además, Raúl me ha dicho que se ha leído otro libro de ese autor y que le gustó muchísimo. De hecho, Iván ya se ha acabado el de Stilton y está esperando por el del hermano con paciencia (este niño sí que es un auténtico devoralibros).

También nos incluyeron en el pack un ejemplar de "Reto literario 2021" muy chulo. Es una idea buenísima para animar a la lectura y para guardar un recuerdo lector precioso de 2021. Se trata de un cuidado cuaderno en el que plasmar nuestras impresiones sobre la mejor lectura que hayamos hecho cada mes de 2021. ¡Ya voy con retraso!



lunes, 12 de abril de 2021

Somaliván

"Hola Iván. ¿Qué estas haciendo?", me había acercado al niño por la espalda para curiosear que es lo que lo tenían tan entretenido frente a la pantalla del ordenador.

"¡Me estoy inventando un idioma! Es para usarlo con mis amigos", me contestó muy sonriente dejando de teclear.

"¿Y google translate te está ayudando?" inquirí al fijarme en la página web que tenía abierta.

"Síiii", confirmó, "Es que me lo estoy inventando a partir del somalí", me soltó tan feliz, "Ya tengo bastante hecho. Aunque he puesto que hola se diga como adiós en somalí porque es más fácil". Pues sí, coincido con él en que hay que ser prácticos con los idiomas inventados.

"Entonces te estás inventando el somaliván".

"Síiiii. ¿Te imaginas que viene un niño somalí a clase y entiende mi idioma secreto? Lo que pasa es que lo fliparía cuando le saludara con Adiós jajajaja". Desde luego el peque estaba entusiasmado con la tarea, así que lo dejé crear tranquilamente.

Al día siguiente me envió un documento de word para que lo imprimiera y pudiera llevarlo a clase.

"Oye Iván, ¿por qué lo titulas idioma de secta?",  fue lo primero que le pregunté.

"Porque estamos montando una secta los amigos y yo", mmmm, muy tranquilizadora no es la respuesta, no. 

Cuando volvió ese día estaba muy feliz porque a sus amigos les había gustado mucho, pero, por contra, no les apetecía mucho estudiárselo, así que nos haría examen a nosotros: su querida familia. ¡Buf! No tenía suficiente con el ingles... Pero por un hijo lo que sea.

Me dio la hojita y me puse a estudiar cómo decir lo básico para poder comunicarse. Cosas como "Hola", "Voy a por ti", "Morirás, "Planeemos/hagamos un trato" y "Viva Iván", lo típico de toda la vida, vamos.

Lo que no me gustó un pelo fue lo de reírse de los demás, pero me aclaró que era más bien un "Ja Ja Ja" sarcástico... O me dijo lo que quería oír para no aguantarme la charla. Vete tú a saber.

Luego estuvo un buen rato dando saltos y gritando por toda la casa "Nolow Navi", que significa "Viva Iván. Así, en plan modestito.

Y nada, que aquí ando estudiando somaliván para cuando la fiera conquiste el mundo y eso.

sábado, 10 de abril de 2021

Los guardianes del sueño

"Uy, que tarde es. ¡A la cama chicos". Siempre cuesta un poco que las fieras se vayan a dormir. Normalmente están demasiado animados como para meterse en la cama, pero con paciencia amor y algún que otro grito acabo lográndolo en un tiempo aceptable.

Pero justo esa noche me iba a encontrar con una problemilla inesperado.

"Iván, ¿qué haces en la entrada?"

"Mmmm... Naaada"

"Pues ve yendo a la cama. Ahora voy yo a darte el beso de buenas noches"

"Mmmmm.... vaaale"

"Vaaaale. Y... ¿por qué no te mueves??"

"Puessss... no sé"

"¿Tienes miedo porque la luz del pasillo está apagada?"

"Mmmm... pueeede". Nunca ha tenido miedo a la oscuridad. Su hermano cuando era más pequeño sí, pero él no. Eso sí que no me lo esperaba.

"¿Demasiados tiburones asesinos y Titanes descontrolados?"

"No, no... no sé. Es que me da un poco de respeto"

"Vamos, que te acompaño. Aunque creo que es un miedo sin sentido porque en tu misma cama tienes un gato cometiburones de cuidado. Sin contar con Perrito, más conocido como el revienta nucas titaneras. O Lorencito el destripa monstruos...". Con cada nueva aportación de mi imaginación el peque se iba animando más y más.

"Es verdad mami. Y también Pandita el revienta arañas gigantes", aportó entusiasmado.

"¡Exacto! Con ese ejército de peluchas ya me contarás quién se atreve a perturbar tu sueño. ¡Hala! Métete en la camita que le doy el beso", le arropé y le dejé tan feliz entre sus peludos amiguitos.

Al día siguiente percibí enseguida que el peque había hecho una visita al rincón de los peluches y que el ejército había sumado nuevos reclutas. Y entre tanto peluche, estaba el peque despatarrado y roncando como un bendito. Pensé que me daría la noche con pesadillas o que le costaría dormirse, pero que vá. Los muñecos me salvaron el sueño.

Cuando, de nuevo, llegó el momento de darle el beso de buenas noches, se tumbó en medio de la cama y empezó a desplegar a sus tropas: "Manchitas y Cebrita al flanco este; robot asesino, Platanito y Brócoli al norte, Azul; Piojo, Dragón y Natillas...". Y así se pegó un buen rato colocando para poder dormir feliz y protegido. El la nueva rutina.

Mi marido dice que con estas cosas les lleno de manías, pero duerma yo tranquila ríase la gente, que descansar es necesario para tener buena salud. Lo único que como el peque crezca un poco más alguién se va a tener que ir de esa cama.

viernes, 9 de abril de 2021

Daniel y la edad del pavo

Ayer publiqué un tuit sobre el tema, pero me di cuenta que me faltaron caracteres para contar nuestra situación actual. 

A ver, Daniel y yo chocamos desde que nació, aunque nos amamos con locura. Es una relación extrema jaaajajajaja Nuestros caracteres chocan como las placas tectónicas.

Y encima me temo que se va a abrir ante nosotros una nueva etapa que me da auténtico miedo. Fuerza y paciencia es lo que necesito con este chico... ¡a toneladas!

Pero voy al grano, que me disperso. Estábamos en nuestra habitual batalla dialéctica de niño listillo y madre con callo cuando va y me suelta: "Mami, acabo de entrar en la edad del pavo así que no te quejes si te llevo la contraria en todo y te parezco inaguantable".

"¿Perrrrdona?"

"Pues eso, que la culpa de mi comportamiento no es mía, sino de mis hormonas", no daba crédito. ¿Se puede tener más morro?

"De eso nada listillo. Tu comportamiento es siempre responsabilidad TUYA", le aclaré con un tono un pelín más alto de lo recomendable.

"Bueno, las hormonas son mías", y estas cosas te las suelta sin inmutarse.

"Pues te reñiré a ti y a tus hormonas. ¡Todo en uno!"

"Pero mami, no es culpa mía que ahora sea un adolescente", insistió alimentando a la olla exprés de mi cabeza. Respiré profundo y volví al ataque. Si es que al final la culpa es mía por entrar al trapo.

"¿Y eso a sido justo ahora? Ayer eras un niño y hoy un adolescente?"

"No, no. Ya llevo un par de días en la edad de pavo". ¡Tocate los...! Tranquila Dácil, tranquila.

"A mí lo que me preocupa, Daniel, es que tengas tan poca personalidad y me quieras colar eso de que eres un adolescente de libro para tener excusa para todo. Cada uno vive la adolescencia de una forma diferente y personal", le solté en plan perla de sabiduría materna.

"Sí, bueno. Yo te aviso de lo de hoy". ¡¡¡Comorrrl!!! ¿Que me está contando?

"O sea, ¿que en otro momento tendrás otros convenientes "síntomas" propios de la adolescencia?", le pregunté sólo para que asegurarme de que me había dicho lo que me había dicho.

"Y yo que sé mamá. Pero tú no te enfades ¡eh? Que son cosas de la edad de pavo esa". Madre mía. No quiero ni pensar en lo que me viene cuando entre de verdad en la montaña rusa de la adolescencia.

Y una anécdota de regalo:

Íbamos caminando deprisa por la calle, porque teníamos prisa, cuando me dió un tirón en una pierna. Dolorida busqué el apoyo de Daniel para no caerme... ¡y me apartó el brazo! Lo que me obligó a hacer unos cuando equilibrios para no acabar en el suelo.

"Mamá, ¡que ya soy mayor!", me espeta muy enfadado.

"Mayor para qué, ¡¿para ayudar a tu madre?! ¡Que me dado un tirón!"

"Sólo los niños y los mayores de 18 años ayudan a sus madres" y dicho esto siguió andando tan pancho, mientras yo cojeaba detrás con claras ganas de estrangularlo. 

Espera que le dé un tirón a él, espera... la venganza se sirve en plato frío hum hum

miércoles, 7 de abril de 2021

De excursión a Valdelatas

Con más miedo que vergüenza nos fuimos de excursión al Monte de Valdelatas, un espacio verde la mar de bonito muy cerquita de la ciudad. El lugar perfecto para un picnic. Lo malo es que eso mismo pensaría medio Madrid en una Semana Santa en la que no se podía mover uno de su comunidad. Nos esperábamos una multitud, pero afortunadamente sólo encontramos petado el parking y con mucho movimiento. Cada poco salía un coche para dejar sitio al que llegaba. 

Se ve que había espacio para todos porque nosotros buscamos nuestro rinconcito y estuvimos solos casi todo el rato. Sólo nos apartamos la mascarillas para comer o beber, porque íbamos con otras familias, pero se estaba a gustísimo. Sobre todo los peques que se lo pasaron bomba con tantas aventuras.

Nada más llegar desaparecieron y sólo volvieron al olor de la comida y no al segundo, como los padres esperábamos. Se ve que se lo estaban pasando demasiado bien vete tú a saber con qué juegos.

Foto de una amiga
Encima encontraron un verdadero tesoro: un mjolnir de madera muy aparente. ¡Soy digna!

A la hora de comer, incluso se hicieron su corrillo pasando de sus padres, que, la verdad, disfrutamos de conversaciones sin interrupciones tan a gusto. Hasta me tumbé un ratito en una manta y me quedé traspuesta. Menudo lujo.

Foto de una amiga
En algún momento, uno de los niños sacó a relucir una copia de Los hombres lobo de Castroviejo y se pusieron a jugar muertos de la risa. En el transcurso de la tarde no uníamos unos al juego y otros se retiraban. Fue muy divertido. Pero creo que perdí todas las veces, tanto como mujer loba como ciudadana.

Y creo que fue a esa alturas cuando algunos de los peques encontraron El Barranco, así, con mayúsculas. Lo describían como si fuera un agujero hacia los infiernos. Tanto fue así que algunos adultos fueron a investigarlo con ellos (yo no jejeje) y le dieron el visto bueno para que nuestros intrépidos escaladores lo recorrieran a sus anchas.

Foto de una amiga
Creo que fue allí dónde descubrieron el nido con huevos, del que estuvieron intentando averiguar a qué tipo de pájaro pertenecían. Toda una labor de investigación en la que llegaron a varias conclusiones.

También tuvieron tiempo para plantar unas encinitas que había llevado una familia. desde luego estas generaciones empiezan prontísimo a todo: ya han plantado un árbol, han escritos un millón de relatos y cómics y no han tenido un hijo (gracias a dios), pero sí un gatito precioso al que cuidar.

Entre pitos y flautas se nos hizo tardísimo. Las horas se nos pasaron volando. Llegamos a casa agotados, pero felices. Sobre todo ellos, porque yo había vagueado bastante, lo admito.

lunes, 5 de abril de 2021

Champis calavera

Estaba trabajando tranquilamente cuando de repente me sonó el telegram. Curiosa lo revisé y me encontré con que Raúl me había mandado el enlace aun tuit muuuuuuy chulo. Este:


Y ¿quién se resiste a emularlo? Yo no. Esa misma noche saqué los champiñones de la nevera, me hice con las herramientas y me puse a cincelar calaveras comestibles. Un segundo tardó el más peque de la familia en descubrir lo que estaba haciendo y sumarse a la aventura culinaria.

Solo que él se atrevía con innovaciones extraordinarias: gatos, vampiros, caballeros... Le quedaron muy chulos.

El proceso es muy sencillo. Limpiamos bien los champiñones crudos, los partimos por la mitad y utilizamos las herramientas de pastelería que tenemos por ahí para cincelar las calaveras. O en el caso de Iván, lo que la imaginación le dictara.

Cuando acabamos con la parte artística, probando diferentes herramientas improvisadas, procedí a freir los champis con ajito, que así están riquísimos.

Pero al freirlos perdían la forma definida a la misma velocidad que el agua. Concretamente, lo de Iván quedaron totalmente irreconocibles. Una pena.

Así que, la próxima vez, los vamos a hacer crudos y en ensalada. Haremos un estupendo campo de batalla con lechugas y tomates. Y gatos merodeando ¡Está decidido!