lunes, 26 de abril de 2021

Gymkana Literaria

Con motivo del Día del Libro quería hacer algo un poquito diferente, pero que no me quitara mucho tiempo porque ¡no me sobraba! Me he juntado con muchas cosas y justo horas es lo que me faltan cada día. Así que se me ocurrió una gymkana flipante en mi cabeza, que luego se quedó en algo mucho más sencillo, pero igual de divertido.

La idea principal se basa en unas tarjetitas que se dividen en dos partes:

1- En la parte superior ponemos un extracto sacado de la contraportada del libro dónde encontrarán la siguiente pista. Si hay algo muy obvio como el nombre del protagonista o el mismísimo título del libro podemos obviarlo con (...). Tampoco queremos que lo averigüen al segundo.

2- En la parte inferior tenemos una prueba que, en un principio tenían que ser con el libro de base, pero como no tuve tiempo para currarme tanto las pruebas, sólo hice unas sencillitas que tuvieran que ver con la temática. Para pasar un rato divertido, creo que vale.

Lo primero que tenemos que hacer es hacer la selección de los libros que vamos a usar en la Gymkana. Intenté que hubiera un poco de todo, pero como lo hice deprisa no me compliqué nada. Después copiamos un extracto de la sinopsis de la contraportada sin dar pistas muy obvias, pero que no sea imposible deducir a qué libro pertenece. 

Hacemos también la parte de las pruebas y vamos introduciendo las tarjetas dentro del libro pertinente para que se siga la cadena de descubrimientos de pistas. Hay que poner atención que como nos equivoquemos se nos va todo al traste. 

En el último libro puse bonos premios en vez de la tarjeta de pista. Por ejemplo: "Vale por una cena serie entre semana" o "Vale por media hora de turno de videojuegos". Yo les puse tres bonos y trece pistas. Ahora en breve os explico por qué es importante la proporción.

En mi caso, como tengo dos fieras, puse dos copias de cada tarjeta, una entre la portada y la primera página y otra entre la última página y la contraportada. Luego les di a elegir cuál querían para que cogieran siempre la misma (o la de delante o la de atrás). 

Luego repartimos los libros por todas las estanterías de la casa (muahahaha), pero tampoco escondiéndolos. Yo dejé los tomos a la vista en todo momento, pero entre otros muchísimos lomos alrededor.

Ejemplo de prueba NO válida
El juego empieza con la entrega de la primera pista al churumbel. El juego se puede hacer en el tiempo que se quiera para que rebusquen en las librerías sin prisa y si les apetece ojearse algún tomo que les llame la atención en el proceso mejor que mejor. Es una manera buenísima para que descubran libros que tenían olvidados.

Cada peque va a una velocidad diferente y a veces se piden ayuda cuando se topan con una pista difícil. Me parece genial que colaboren. Lo mejor de todo es que al padre le ha dado por limpiar y reorganizar las estanterías este fin de semana, así que ha cambiado de lugar todos los objetivos. ¡Más difícil todavía!

Cuando, por fin, encuentren el último libro tendrán que entregarme cuatro pruebas de las 13 tarjetas bien hechas por bono para activarlo, si no lo hacen no funcionarán y serán como papel mojado. Con lo que si quieren los tres bonos tendrán que hacer 12 pruebas y pueden dejar una sin hacer. 

También hemos metido un tesoro por medio, ya que el dragón de peluche que guarda la cama de Iván fue secuestrado y se llevó su tesoro con él. Los peques tenían que buscarlo y averiguar cual era esa tesoros que, por supuesto, les regaló muy agradecido. Es más majo el dragón.

El tesoro era un laberinto 3D superchulo que encontré de oferta en el Alcampo por tres euros. Estos chollos hay que aprovecharlos para tesoros de juegos como éste.

Otras pruebas que les he puesto eran que imitaran un animal hasta encontrar la siguiente prueba, que dieran un consejo sobre como defenderse de monstruos, que se inventaran una criatura fantástica...

Aquí os dejo la plantilla de las tarjetitas por si os apetece usarlas. A las fieras les ha gustado mucho el juego.


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