jueves, 5 de agosto de 2021

Escapistas, La mansión del Horror

Éste es nuestro tercer contacto con la colección Escapistas y el más aterrador y emocionante. En La mansión de Horror, acompañamos a los protagonistas a una aventura sobrenatural para luchar contra el caos basada en el universo de Lovecraft. Desde la primera página yo ya olía la presencia de primigenios y rituales y en cuanto pusieron el pie en la terrible mansión ya no tuve ninguna duda.

Me enganché totalmente con la historia y armada de papel y lápiz me dispuse a salir airosa de cada reto que la mansión maldita y su antiguo morador quisieran echarme a la cara. Algunos son muy fáciles, pero otros ¡buf! Lo que me costaron. 

Incluso tuve que pedir pista y en uno de ellos fue necesaria la solución porque me quedé totalmente atascada. Desde mi punto de vista, es mejor pedir pista o mirar la solución antes que caer en la desesperación y en un círculo de agonía porque no ves por dónde tira el enigma.

Otro truco es dejar el libro para más adelante. A veces nos obcecamos y no hay manera de encontrar el camino correcto. Lo mejor es cambiar de tercio e intentarlo más adelante. Lo que pasa es que yo quería avanzar. Estaba deseando conocer el trasfondo de la historia.

Las ilustraciones pixeladas  de Kike Ibáñez molan un montón y llaman mucho la atención de las fieras, que todo lo que les recuerde a bites les flipa. Creo que es un acierto contar plasmar las escenas y enigmas con esta estética sacada de los videojuegos ochenteros. Me recuerda a las aventuras gráficas que me encantaba jugar en esa época.

Aviso que este libro no se puede leer del tirón. Se invierte mucho tiempo con los puzles y retos. Es mejor tomárselo con calma y disfrutarlo como se merece, porque se nota el gran esfuerzo que Ximo Cerdá pone en este divertido proyecto, que aúna lectura con Escape room y Elige tu propia aventura de una forma magistral.

Como en los otros dos tomos que cayeron en nuestras manos, la estructura que sigue es la misma. Inicia con una advertencia y una breve explicación del sistema de juego que sigue la historia, para adentrarnos enseguida en una oscura senda llena de saltos entre capítulos y pruebas ingeniosas. Esta parte se reconoce por el filo morado. 

Con el color amarillo encontramos el inventario de objetos que iremos descubriendo en nuestro camino. El verde indica la sección de pistas y de soluciones. Podremos optar a dos pistas esclarecedoras antes de llegar a la mismísima solución, porque quedarse atascado mucho tiempo es un rollo y alguna vez hay que es mejor consultar la solución y seguir adelante que darnos de cabezazos contra un muro. Eso sí cada consulta resta puntos. 

Ahora os cuento el sistema de puntos, que justo nos viene en la parte final, la roja. Tenemos una tabla para apuntar las penalizaciones, ya sea por mirara pistas o soluciones o por tomar una mala decisión durante la aventura. También se contabilizan los días que tardemos en acabarla. Cada día por debajo de los 14 que te ponen de límites te sumas un punto y cada día que lo sobrepases te restas uno.

Las últimas páginas se reservan a elementos de los enigmas que necesitemos recortar para manipular. Mi consejo es que los calquemos, fotocopiemos a les hagamos una foto y los imprimamos para no romper el libro y que lo pueda disfrutar otra persona. Y lo mismo aconsejo con las anotaciones y la tabla de puntos. Es mejor no pintar nada en el libro y usar un papel aparte para nuestras anotaciones.

En definitiva, lo hemos pasado genial adentrándonos casi hasta la mismísima boca del infierno para hacer frente a horrores inimaginables de la mano de los cuatro protagonistas de la historia, que la enfrentan de muy diferentes maneras dependiendo de sus personalidades y vivencias. Sobre todo, dos de ellos tendrán que lidiar también con sus demonios interiores para salir airosos de esta trampa mortal.

La mansión del horror está indicado para jóvenes lectores a partir de 12 años, pero si os ha molado el tema y tenéis peques más pequeños podéis optar por Campanilla secuestrada, indicada para niños de 8 años en adelante, o por Un enigmático anuncio, recomendada para niños de 10 años en adelante. Cada una nos presenta una maravillosa aventura interactiva con toques propios y originales que supondrán un reto muy divertido a los lectores de cualquier edad.

Por cierto, también hablo de esta colección tan chula en Ociofrik, por si os apetece pasaros a leerme ;)

miércoles, 4 de agosto de 2021

Cetro gatuno

Iván lo tuvo clarísimo en cuando lo vio en la bolsa de papel para reciclar. De ahí rescató el tubo para darle una nueva vida mucho más regia y elegante. Con unos cuantos retoques el gatito más mimoso de mi casa tendría un estupendo cetro gatuno.

Enseguida se puso manos a la obra. Como estábamos en el pueblo no tenía el montón de material de manualidades que tengo en casa, pero se las apañó muy bien con lo que tenía.

Como no encontró un rotulador negro se conformó con un boli aunque no muy contento. Eso no le restó ni un ápice ilusión por el proyecto. Dibujó una carita muy graciosa con mofletes y bigotes. 

Luego coronó el cetro con dos orejitas de cartón que le costó bastante fijar. Es más difícil de lo que parece. Al final le ha quedado un cetro adorable, igual que él.



martes, 3 de agosto de 2021

Nunca intentéis hacer burbujas de colores

Niños aburridos, niños con demasiado tiempo libre, niños pidiendo ideas y padres ocupados ainsss. Que mala combinación. 

La madre siempre pensando actividades rápidas para tenerlos entretenidos mientras curra, recoge o limpia. A veces acierta y otras... otras las lía parda. Como esta vez. 

La idea era buenísima: mezclamos fairy, gomina y agua para hacer burbujas. Uno de los juegos más divertidos del verano... en el exterior, pero bueno. Añadimos colorante alimentario para colorear las burbujas. Error garrafal. No sólo no nos salen preciosas burbujas de colores, sino que al estallar dejan gotitas y cercos coloridos por todos lados.

El plan inicial era meterlos en la bañera para que hicieran sus experimentos, pero se me instalaron en la cocina. El miedo se convirtió en terror, pero yo tenía que seguir con mis tareas. A veces hay que saber cortar por lo sano, pero cuando por fin les enganchas con algo... En fin. Total, la cocina necesitaba una buena limpieza.

Cinco minutos bastaron para que casi me dé un infarto. ¡A la bañera! No es negociable. Sólo el mayor cedió. El pequeño prefirió ir a su bola antes que meterse en un lugar que olía a encerrona para quitarle la capa de mierda y sudor que acumula con gran esfuerzo día a día para que la desalmada de su madre le obligue a raspársela con jabón y agua cada cierto tiempo.

He de admitir que sí, que esa era también la idea. Meterlos en la ducha sin dramas de más. Pero el precio a pagar fue demasiado alto. Y sólo lo conseguí al 50%. Al pequeño hubo que convencerlo con el método de siempre del morro torcido.

Daniel salió limpito, limpito y el baño quedó de peli de terror. Y eso que se esforzó por limpiarlo. Aún hay gotas en el techo que nos acompañarán por mucho tiempo.


lunes, 2 de agosto de 2021

Cerveza rachela envuelta en leyenda e historia

Tres mujeres, tres edificios y tres cervezas. Así reza el eslogan de las cervezas rachelas artesanas que se suman a la oferta de los productos artesanales de Covarrubias, encabezados por sus deliciosas morcillas y vinos. Pues tas tres hermanas pequeñas que comienzan a dar sus primeros pasos no tiene nada que envidiarles, es un producto redondo con el que refrescar el gaznate, vivir la cultura que rodea al pueblo y apoyar nuevas iniciativas que hagan crecer la pueblo. Un producto redondo revestido de la leyenda de tres grandes protagonistas de la historia de España. No olvidemos que este precioso pueblo de Burgos fue antaño la cuna de Castilla.

Tenemos tres tipos a elegir. Por un lado, tenemos a la rubia Kristina de Noruega, relacionada con la Ex colegiata, donde descansan sus restos. La princesa noruega tiene una triste historia detrás. Cuenta la leyenda que la reina no era capaz de darle un hijo a Alfonso X, con lo que éste se agenció una belleza noruega como nueva reina, madre de sus vástagos e inicio de relaciones con Haakon I y su frío y precioso país. Pero en esa época los viajes eran largos, muy largos... y, cuando la joven Kristina llegó a aguas españolas, la reina ya estaba embarazada, así que, en compensación por las molestias y por no devolverla a su padre sin más, el el rey español la casó con su hermano y la mandó a vivir. Nada más y nada menos que ¡a Sevilla! Del frío refrescante de los fiordos noruegos al calor sofocante de la Andalucía de esos tiempos. 

Hay quien dice que la pobre princesa murió joven por nostalgia, pero otros sospechan que las altísimas temperaturas estivales tuvieron mucho que ver con la enfermedad que la llevó a su tumba en la Ex colegiata de Covarrubias. Cómo acabó allí se explica porque su marido fue Abad de este templo católico. Por cierto, me gustaría añadir la anécdota de la que surgió la Ermita Ecuménica de San Olav, una construcción moderna, única, simbólica y digna de visitar por curiosos amantes de la historia y la cultura. Resulta que, viéndola tan triste, su marido le prometió construir una ermita en honor al única santo católico de Noruega, pero se ve que se olvidó de us promesa en cuanto la princesa falleció y el alma de la pobre tuvo que esperar al siglo XXI para verla en pié. Ahora es escenario de muchísimas iniciativas culturales y ritos religiosos de todas las creencias. 

La cerveza de la princesa noruega es aromática y amarga como su historia, una rubia de alta fermentación y poca graduación con un ligero sabor a tomillo. A mí su sabor me recuerda a la cerveza IPA.

También podemos degustar la cerveza tostada dedicada a Doña Sancha, cuya casa se erige en la plaza del mismo nombre. Sentados en la terraza de uno de los bares podemos probarla mientas contemplamos donde vivió, una de las casas del siglo XV mejor conservadas de la localidad. Su dueña fue un personaje eminente reina e hija, hermana y madre de reyes. Tuyo muchísimo poder en la época y otorgó los fueros a Covarrubias en el siglo XII. Una mujer a temer y admirar que cuenta con su homenaje cervecil de baja graduación y sabor a caramelo tan dulce como los consejos que daba a los dirigentes y que nunca caían en saco roto.

La cerveza negra va dedicada a Doña Urraca, de la que se cuenta que acabó sus días emparedada en el Torreón de Fernán González por tener el atrevimiento de enamorarse de una pastor, precisamente, en recuerdo del pastor esta bebida contiene lactosa. Como bien dice la etiqueta de la botella esta historia negra con transfondo dulce bien merece una bebida de textura sedosa y espesa con un toque amargo y otro dulce gracias a la vainilla, el cacao y la leche.

Si te pasas por las calles empedradas de Covarrubias no te olvides de pedir la que la que más te guste en los bares del pueblo o comprar el pack de tres en la tienda Morcillas Milagros, en la calle Dimas Camarero. Se encuentra enseguida gracias al pack de morcillas de madera que cuelgan en la estrecha calle dónde se encuentra. Y es que el dueño, además de ser uno de los emprendedores que están detrás de esta iniciativa cervecera, es un artista y de sus manos e imaginación han salido las simpáticas morcillas colgadas y las originales ilustraciones de las etiquetas de las botellas. También hace unas camisetas alucinantes. Nosotros tenemos algunas chulísimas.

jueves, 29 de julio de 2021

El Ramen de la cocina del pirata

 

Estaba en el supermercado con los niños cuando el mayor, de repente, tuvo una genial idea.

"Mami, vamos a comprar ingredientes para hacer ramen como el de Goku y el de Naruto", sugirió entusiasmado.

"¿Pero tú sabes hacer ramen?", dudé por un segundo.

"Lo he visto en youtube. Necesitamos apio, salmón, fideos, huevos, setas japonesas y huevos", jo, pues sí que lo tenía claro. En fin, me pareció buena idea que nos hiciera él la comida en vez de una servidora (odio cocinar y más en verano)

El caso es que compramos todo lo que nos hacía falta. Las setas que compramos fueron las shiitake, que son las únicas japonesas que encontramos por los lineales.

Una vez en caso, Daniel me contó el pequeño detalle de que los huevos duros tenían que estar macerando en soja durante muuuchas horas (no recordaba cuantas), así que mi gozo en un pozo. Ese día cociné yo al final.

Hasta cocí los huevos que se suponía que tenía que hacer él, pero lo hice siguiendo sus estrictas indicaciones. Sólo 6 minutos desde que el agua rompe a hervir, que es justo cuando ponemos los huevos. Y al sacarlos hay que meterlos en agua fría con hielo. Ni idea de por qué. Lo chungo chungo fue pelarlos porque estaban medio crudos. un infierno, pero el niño aseguraba una y otra vez que tenía que se así.

¡Pues ale! A una bolsa para congelar llena de soja y a la nevera hasta el día siguiente.

Cuando por fin llegó el momento Daniel se puso el figurativo gorro de chef y yo le dejé paso en la cocina. Hirvió los fideos (que al final resultó que nos equivocamos y en vez de japoneses los compramos chinos) en caldo de pollo (agua y starlups, o como se diga esas pastillitas para dar sabor). 

Entonces se puso a cortar el salmón (uno especial, carísimo y que debía de ser de calidad de oro) y el apio (lo probó torció el gesto y decidió que había que echar poco, muy poco). Las setas las freí yo mientras él se encargaba de la tabla y el cuchillo. Rescatamos los huevos de la nevera y Daniel los partió con mucho cuidadito. Su intención era cortarlo más, pero se deshacían y tuvo que conformarse con eso.

Luego comenzó a emplatar todos los ingredientes. Primero puso el caldo con los fideos. Luego colocó con mucho cuidado los trozos de salmón, de apio, las setas.. y por último los huevos. La verdad es que el conjunto quedó preciosos.

Luego los servimos con palillos chinos para dar más ambiente. Ya que te pones... Y nos acercamos los boles a la boca como hacen los míticos personajes de manga. ¡Estaba buenísimo!

A Iván no le gustó mucho el tema de los huevos marinados en soja, pero el resto se lo comió encantado.

Indagando un poco más, Daniel me contó que era una receta del canal de youtube La cocina del Pirata y me enseñó un vídeo. la verdad es que el youtuber cuenta las recetas con muchas gracias, aunque es un pelín palabrotero desde mi punto de vista. 

Yo estoy encantada de que el chiquillo se enganche a canales de cocina en vez de los de leyendas urbanas, terror e historias inquietantes que tanto le gustan ahora.

Os dejo aquí el vídeo en el que se inspiró Daniel para hacer su ramen:


martes, 27 de julio de 2021

La viuda negra

Cuando vi mi nombre entre los ganadores del pack de cuatro entradas para los cines de La Vaguada me dio mucha alegría. Hacía mucho que no íbamos al con en familia y ya teníamos la excusa. Yuju!! Y para ver La viuda negra que el más pequeño estaba deseando disfrutar. 

Cuando fui a recoger el premio, vi que las entradas se podían intercambiar por la sesión y película que quisieras (exceptuando especiales), así que pensé esperar al estreno de Jungle cruise, que sé que también les va a gustar, pero el más pequeño de la familia fue implacable. En ese momento de su vida sólo quería un perro y ver La viuda negra (sí, está en ese momento en el que ansía un peludo amigo de cuatro patas).

Tardamos un poco en hacer realidad su segundo deseo (el primero lo cumplirá cuando tenga su propia casa, me temo), pero finalmente llegó el día y ahí estábamos con un peque muy emocionado, un adolescente que mostraba un ligero interés (ainsss cuanta tontería innecesaria cuando se revolucionan las hormonas) y dos adultos con muchas ganas de pasar un buen rato.

Y muy bien que lo pasamos saltan de nuestra butaca en los momentos más emocionantes (aunque supiéramos de sobra cómo se iban a resolver las escenas), riéndonos como locos con las explosiones imposibles y haciendo pullitas a los dos hermanos. Porque la peli va de dos "hermanas" que a veces se aman con locura  y a veces se llevan como el perro y el gato. ¿Alguien no ve el paralelismo? Es imposible no hacer bromas. Y los peques: "¡Cómo si yo quisiera a mi hermano nunca!", "Que falso que se quieran", "Esas se llevan mucho mejor que nosotros..."

Fuimos un lunes estábamos casi solos en la sala y hablábamos en murmullos. Espero que no molestáramos a la pareja sentada unas cinco filas por delante de la nuestra.

El caso es que nos los pasamos fenomenal con este producto de acción con guión insostenible porque hay mucho puntos flacos que no tienen sentido, pero también muchas escenas de parodia familiar con las que es imposible no identificarse y echarte unas risas. ¡Ah! Y tiros, persecuciones, peleas con impresionantes coreografías, un montón de explosiones... Eso llena los ojos de los peques y hace que abran sus boquitas con asombro.

Eso sí, las escenas emotivas no les llegan ni a ellos porque... no tienen ningún sentido y parece metidas a empujones y con alfileres. Aunque me gustaría destacar que, a mí personalmente, me encanta el papel que hace Florence Pugh como Yerena, la asesina emocional que hasta hace pucheritos y pone ojitos como cualquier hermanita pequeña que se precie. Que está celosa de su hermana, pero aún así la ve como un ídolo a seguir y expresa su frustración con comentarios mordaces e intenta llamar su atención desesperadamente. Creo que clava el papel.

En resumen, que fue una experiencia muy divertida disfrutando de la pantalla grande y de las palomitas. Hacía un montón de tiempo que no hacíamos un plan de cine y está claro que hay que repetir.

lunes, 26 de julio de 2021

Fuego y cerezas

Covarrubias celebró su fiesta de la cereza, pero de una forma modesta por el tema de la pandemia. ni mercado medieval ni pasacalles, ni espectáculos callejeros ni fanfarria, pero sí actividades controladas. Como el espectáculo de fuego que hicieron en el anfiteatro del Huerto de Dios y al que asistimos muy ilusionados.

El acceso y la ubicación se hizo de forma muy precisa y segura, a pesar de las dificultades que supuso la gran afluencia de público. Afortunadamente el lugar tiene una gran capacidad y lograron meter a todo el mundo con distancia de seguridad entre unidades convivientes.

El espectáculo se retrasó un poco, pero vale la pena esperar en pro de la seguridad. No pasó mucho tiempo hasta que conocimos al protagonista de la historia, un personaje que venía a presentarnos sus sueños y pesadillas llenos de color, calor e intensidad visual.

Confieso que en algunos momentos lo pasé mal porque los actores se la jugaban y mucho con las acrobacias. Alguno salió de allí con alguna quemadura de más.

Desde luego era impresionante verlos evolucionar con antorchas, cuerdas ardiendo, barras de fuego, escupiendo llamaradas... Todo acompañado de música a veces más melódica a veces más cañera, según las exigencias del guión.

Al final una gran ovación del público y todos nos retiramos a casa recordando tiempos sin COVID en los que la actuación finalizaba con la llegada de los demonios a las calles del pueblo y una gran carrera para huir de sus chispas entre sustos y risas.

A lo mejor el próximo año se acaba el peligro y los demonios vuelven.