martes, 19 de febrero de 2019

Cómo contar historias y diseñar sus personajes de los autores de FNAFHS

Yo estaba tan tranquila revisando el email cuando de repente vi algo la mar de interesante. A ver, a ver... aprender a contar historias, diseño de personajes... serie en youtube con el nombre de un videojuego de terror vedado en casa, pero del que mis niños se saben hasta el más mínimo detalle... Presentación del libro Cómo contar historias y diseñar sus personajes... ¡Ostras! Suena fenomenal. Una masterclass en la Fnac de Callao con dos diseñadores gráficos dedicados a la animación en Youtube, Laura "Edd00chan" Lara y Hector "MrDsaster" Peinado. Esto a mis churumbeles les tenía que gustar a la fuerza.

Los del High School son más guapos
Lo primero que hice en cuanto llegaron a casa fue proponerles ver algún capitulillo de su serie FNAFHS mientras merendaban. Dijeron que sí, evidentemente. Y ¡vaya si les moló! Eran capitulos super cortos en los que unos adolescentes con los nombres de los personajes de los animatrónicos formaban grupos de música y los seguidores decían en los comentarios cómo querían que siguiera la historia. A mis hijos les frustró bastante conocer la serie cuando ya llevaba tantos capítulos y no poder decidir ellos también, pero eso no les impidió ver once capítulos en dos días.

Les comenté lo de la masterclass y se apuntaron encantados. ¿Aprender a dibujar? Mola, mola. El domingo nos plantamos en la Fnac de Callao con muchas ganas de aprender. Entramos por los pelos con las últimas tres entradas que quedaban. ¡Que potra! Y de paso compramos el libro que iban a presentar. ¿Alguien lo dudaba?

No me arrepiento porque nos ha gustado mucho. Cuenta de una forma muy amena y divertida los conceptos básicos para hacer un cómic de éxito. Desde las partes de la historia, tipos de personajes y cómo diseñarlos física y emocionalmente, el movimiento, los fondos, las proporciones... Todo de una forma muy sencilla.

Ya les he dicho a estos peques que quiero ver los resultados sobre mi mesa lo antes posible (soy una tirana muahahaha). Es que me encantan sus cómics (aunque sean pelín desagradables el 99% de las veces).

A lo que íbamos. La masterclass. La cosa empezó muy bien, aunque nosotros ya veíamos que no dábamos el perfil del concurrente medio. A saber, quinceañeras muy muy fan que podían interpretar de pe a pa cualquiera de los capítulos publicados, que se sabían todas y cada una de las canciones, y que se habían aprendido de memoria el libro que nosotros acabábamos de comprar.

A mi me gustaba verlas disfrutar, pero a mis dos fieras le daban respeto. Ellos que no se asustaban ante sanguinarios orcos, poderosos primigenios, ni los mismísimos animatrónicos de la famosa Freddy Fazbear's Pizza... y allí estaban encogiditos entre adolescentes desatadas. A mí me daba la risa verles. Daniel incluso sugirió que saliéramos huyendo en algún momento, pero Iván juró por la sangre de sus espadas de guerrero enano que de ahí no se iba sin la forma de los autores.

La clase duró muy poco, o eso nos pareció. A lo mejor porque fue muy entretenida. Con ejemplos de personajes famosos, como Po, Tigresa, Big Hero 6 o Genghis Khan de Mulán nos indicaron los usos más corrientes al dibujar personajes usando figuras básicas. Así, si usamos muchas formas redondeadas nuestro cerebro lo percibirá como alguien bueno y abrazable, como un osito a un bebé; si predominan los cuadrados y rectángulos la personalidad será muy fuerte, inamovible; y si predominan los triángulos invertidos tendremos una malvado fantástico.

Luego hablaron de colores: más luminosos en los personajes buenos y más apagados en los malos.

Y entonces comenzó la ronda de preguntas, que se nos hizo interminable. Para empezar no entendíamos las preguntas porque cada una era coreada con gritos emocionados de las fan. Y para terminar, las que entendíamos estaban llenas de spoilers. Pero cómo los autores habían prometido la canción inédita de Foxy al terminar, pero ahí aguantaban los dos como jabatos.

Casi al final le cantaron la canción de cumpleaños a Boni, otro de los personajes de la serie, que, curiosamente, era su cumple. Y hubo una entrega de regalos a los que encontraran una pegatina bajo su silla. Nosotros no encontramos, pero creo que con el libro que les acababa de regalar ya iban servidos.

Tras escuchar los primeros segundos de la canción prometida nos pusimos en la cola para que nos firmaran nuestro ejemplar. La verdad es que los autores eran majísimos y conversaban un ratito con cada fan. Se lo curraron, la verdad.

Durante el camino de vuelta fuimos negociando si esta serie contaba como minutos de youtube o de televisión. ¡Qué dilema!

lunes, 18 de febrero de 2019

La moneda antigua

- ¡Uy! ¿Qué es eso que brilla en el suelo?- Me agaché y recogí lo que en realidad era una arandela mohosa.- ¡Ah! No. Es una basurita.- Muy decidida me dirigí a una papelera, pero mis retoños me cortaron el paso.
- ¡¿Qué es!? ¡¿Qué es?!- Se apiñaron a mi alrededor.
- Una basurita. Ya os lo he dicho.- Repetí intentando apartarlos para llegar a mi objetivo: la papelera.
- Pero qué basurita. ¿Es una moneda?.- Me preguntó el pequeño. Ahí se me encendió una bombilla malvada en el cerebro.
- Oh síiiiii.- Exclamé con mi tono más irónico.- Es tan antigua que hasta se le ha borrado el dibujo.
- ¡A lo mejor es de la época de los Romanos!- Exclamó el mayor entusiasmado.- Dámela, dámela.
- Eeerrr...- Una manita voló y me robó la arandela mohosa. Era la de Iván, que enseguida fue atrapado por Daniel en un intento de hacerse con el inesperado tesoro.
- Ya vale.- Grité yo exasperada.- La vais a tener por turnos. Empieza Iván que es el que la cogió primero.

Y estuvieron todo el camino pasándosela de uno a otro con cara de pocos amigos e intermediación mía para que no se desatara un conflicto de proporciones épicas.

Yo ya no me atrevía a decirles que en realidad era... ummm... Una basurita.

Al rato yo ya no sabía dónde andaba la arandela del demonio, así que me olvidé de ella y seguí con mi vida.

El lunes, el benjamín salió del cole con una sonrisa de orej a oreja.

- ¡¡¡Mis amigos han flipado, mamá!!!
- ¿Y eso?
- Con la moneda antigua. Se la he enseñado a todos.
- ¿Ah sí?- Contesté con voz trémula.

- ¡Qué moneda!- Interrumpió un amigo del primogénito a nuestras espaldas.
- Esta, esta.- Iván se hurgó en el bolsillo del abrigo y sacó la arandela decrépita.- Es tan antigua que se le ha borrado el dibujo.
- ¡Ostras! Cómo mola.

Moraleja: Tened mucho cuidado con lo que le contáis a vuestros churumbeles o la bola de nieve se convertirá en alud. ¡A ver quien les dice ahora que es una arandela cochambrosa!

P.D: Y siguió enseñando la "moneda" hasta que por fin, y afortunadamente, se perdió. Caso archivado.

jueves, 14 de febrero de 2019

Mentelista, inglés para niños hasta 6 años

Para desesperación de los padres estos dos fieras tiene el oído más duro que una tapia. Desde luego, lo suyo no son los idiomas. Y el inglés lo llevan rampando. Así que cuando me contactaron desde Mentelista para contarme su proyecto hasta me emocioné. ¡Pero qué bien me cuadraba!

Primero porque es un método para aprender inglés de forma natural y amena y segundo porque sólo hay que dedicarle 10 minutos al día, que ya se sabe que el tiempo es escasito. Cuanto más mayores los niños la cosa empeora. Clases, deberes, exámenes por unidad versus jugar, ver la tele, leer, vegetar (esto también es de gran importancia)... poco tiempo nos queda para extras. Y si les dices que es para repasar ¡menos! Ya te están frunciendo el ceño. La cosa cambia en cuanto les indicas que la cosa va de ordenadores... ¡Ah! bueno, si voy a poder teclear o dar click entonces me lo pienso. No hay nada más motivante para mis fieras que las nuevas tecnologías.

Así que, una vez saltado el primer escollo (¿Estudiar? ¿Máaaaaas? ¿Tú que te has tomado, mamá? Ah que es con un ordenador, entonces sí), nos enfrentamos al segundo problema. ¿Quién empieza primero? Ya sabéis que parece que el primero siempre es como más ilustre, importante, más pro, más crack... Yo qué sé... Esa forma de pensar infantil tan cabezona. Este problema lo solventamos convenciendo al padre de que nos prestara su portátil. No fue fácil, pero conseguimos el segundo soporte que necesitábamos. ¡Ale! Ya estáis en igualdad de condiciones. Pero no le deis a vuestro usuario hasta que diga ¡Ya! (Vamos a evitar piques por cuestiones de segundos).

Cada uno mirando su pantalla y con sus cascos, que felicidad. allí estuvieron sin moverse, ni mugir ni crujir más de los diez minutos estipulados. Cuando caí en la cuenta ya había pasado una media hora y empecé a mosquearme. "¿Qué estarán haciendo? Seguro que ya han terminado y están viendo vídeos de Youtube", me enervé yo sola. Pero no. Había dudado de mis pobres angelitos (ejem). Ahí estaban para adelante y para atrás con el Mundo Virtual de la app web y mirando el premio que habían ganado y cómo porras ponérselo a su avatar (más tarde me comentaron desde Mentelista que aún no se podía, pero que lo estaban preparando para una siguiente fase).

Iván está encantado con el método y repite las palabras intentando emular el acento. Le hace gracia los vídeos del final, que puedes encontrar en el mundo virtual y ver todas las veces que quieras. Además le encanta que le digan ¡Perfect! en el juego final y le regalen cositas por su buen trabajo. Luego me lo comenta muy emocionado. Ya tiene un montón de regalos virtuales.

Daniel se pone delante de la pantalla los diez minutos sin problema, pero no está tan entusiasmado. En su opinión faltan juegos en el mundo virtual. Se nota que este sistema va dirigidos a niños de 0 a 7 años. Estoy segura de que detrás de esta recomendación hay todo un trabajo de investigación y pruebas porque en mi casa lo han clavado. El de 7 muy implicado y al de 9 se le queda un poco corto.

Eso sí, pienso que para menores de tres o cuatro
años el acompañamiento de un adulto es primordial. Sobre todo si aún no saben usar el ratón. Parece una tontería, pero en la época de las pantallas táctiles los peque no suelen tener mucha habilidad con este periférico. Para ellos es un atraso alucinante. Mis hijos no paran de tocarme la pantalla del portátil, que, vale, es táctil, pero yo no soporto que nadie ponga el dedazo en ella. Debo ser muy antigua.

Con este método los niños aprenden por medio de la repetición un idioma que hoy en día es imprescindible. ¡Es la lengua de Internet! Nada menos, así que hay que ejercitarla, si es de una forma amena, sustentada en nuevas tecnologías y en la que predomina la educación del oído, mejor que mejor.

miércoles, 13 de febrero de 2019

Padres en Teatros Luchana

Los Teatros Luchana han estrenado una obra que hace que se les salten las lágrimas de la risa a los que han abrazado la maternidad: Padres. Y además lo ha hecho con gran empatía y toques realistas hacia el público mayoritario al que se dirigen, porque la obra cuenta con el apoyo de una ludoteca para niños entre cuatro y nueve años.

Te lo ponen muy fácil para tener una hora y medio de tiempo para ti, reirte con tu pareja y tomaros el pelo mutuamente, porque, fijo que en alguna parte de la obra te mira o le miras con un "Te han clavado" o un "Esto me suena muuucho" en la mirada.

No llevé a mis niños porque pensé que el mayor se aburriría al rozar ese límite de edad, pero, por lo que vi al salir de la sala, los peques se lo estaban pasando fenomenal jugando a una especie de pilla pilla con una espada de globo.

Este servicio lo lleva Mumablue, que además es una empresa que se dedica a hacer libros personalizados para niños. Que te den un descuento para hacerte con el tuyo con la entrada es un puntazo.

La historia que transcurre en las tablas, mientras los peques se divierten, recorre en clave de humor y tintes dramáticos muchos de los tópicos de la maternidad: las concepciones difíciles, los partos respetados o no, la incomprensión, las obsesiones, el enamoramiento del bebé, las noches sin dormir, la terrible hora de irse a la cama, las desaveniencias irreconciliables o conciliables, las peleas, las reconciliaciones o no, las dudas, los temores, la inexperiencia, las repercusiones en el ámbito laboral... Todo enmarcado en el devenir de tres parejas amigas de muy diferente pelo, que enfrentan estas situaciones de formas muy distintas.

Te partes con todos, pero yo me sentí más identificada con uno de los personajes que con el resto. Si es que me veía a mi misma todo el rato.

En esta obra se hace notar el giro de 180 grados que supone para la vida de todos tener hijos. Cada uno lo enfrenta como puede, ni mejor ni peor. Lo que está claro es que todo cambia dentro de la persona, en la pareja, en el entorno... algunos abrazan estos cambios con alegría o con ilusión, otros con resignación o auténtico pavor... Que ya sabemos que cada persona es un mundo.

Pero hay ciertos tópicos, esos que cuando te los están contando estás pensando "¡Anda! Yo igual", que aparecen en la obra y hacen que te identifiques con su argumento desde que comienza con un padre entusiasta y un soltero viva la vida. Que momentazo ese relato del parto tan desagradablemente gráfico y a la vez conmovedor.

Lo cierto es que salimos de la sala con la sonrisa en la boca y comentando las diferencias y similitudes de algunos momentos con nuestra propia historia.

martes, 12 de febrero de 2019

Aaay que desgraciadito soy

- Daniel, ¿Que haces tirado en mi cama y tapado hasta la cabeza? Hay que preparase para ir al cole.- El peque se removió ligeramente y pronto llegó a mis oídos su voz. Adoptaba un tono lúgubre que me daba más risa que pena, pero hice tripas corazón para no ofenderle.

- Ayer fue el peor día de mi vida...- Se lamentó como un plañidera.
- ¿En serio? ¿Fue ese momento en el que te compré un cruasan recién hecho para merendar? - Me "solidaricé" con él tratando de ser empática.
- Errr... No.
- ¡Oh! ¿Entonces fue cuando Papá te dejó un turno de videojuegos extra mientras yo iba con Iván al dentista?- Proseguí muy seria. El chiquillo asomó la cabeza entre el edredón. Sonreía un poco a su pesar.
- Tampoco.
- Entonces sería cuando fui a comprar los ingredientes para que papá os hiciera los fideos chinos que tanto os gustan... No. Ya sé. Fue cuando os cambié los cubiertos por palillos. Eso sí que fue una tortura. Con lo que odiais comer con palillos...- Daniel fruncía el ceño, pero en sus ojos bailaba una chispa de diversión.
- Me encanta comer con palillos. ¡Mamaaaaa! No te lo estás tomando en serio...- Puse cara de consternación. ¿Que no me los estaba tomando en serioooo? Cómo podía mi churumbel en depresión soltarme algo así. ¡A mí! que intentaba consolarlo con todas mis fuerzas.

- Ay mi niño. Lo siento. Es que hay tantos factores a tener en cuenta... Te pasan taaaaantas cosas dignas de lástima... Que es muy difícil acertar. Quizás fue cuando Papá os "obligó" a ver ese corto de Pixar que han estrenado en Youtube. Eso va a ser, se os veía taaaaan tristes... O tal vez el super postre de chocolate, nata y avellana...- Realmente el niño había escogido una mala mañana para sentirse deprimido. El día anterior había estado lleno de experiencias chulas. No se podía quejar de mi sarcasmo. No es que todos los días en mi casa sean así, ni mucho menos, ¡pero es que justo había coincidido! Y este deprimido... si es que...

Daniel soltó una carcajada, pero enseguida se puso serio.
- Mamá, no das ni una, así que te lo voy a decir. Sí, que tiene que ver con papá. Es que ayer... ayer... ¡ayer me dijo que no iba a bajarme un videojuego porque se juega en línea! ¡¡¡¡No es justoooooo!!! Cómo se puede ser tan malvado. Dónde tendrá escondido el corazón para hacerme estoooooo.

Yo ni pestañeé. Ya me esperaba algo así. Aaay el egoísmo infantil... Aaay que paciencia tenemos que tener los padres...

- Que razón tienes, mi amor. Cómo puede pensar que tendrías suficiente con los juegos que ya tienes de la PS4, la Wii, la Nintendo DS y la tablet. ¡A quien se le ocurre! No tienes vida para jugar a esos, pero entiendo que el más nuevo ya tiene una o dos semanas de antigüedad. Y pretende que te quedes estancado mientras el mundo sigue girando, que cruel...

- Mamaaaaaa, ¡¡para!! Esto es serio.- Se enfadó.
- Claro que sí guapi. Anda levanta el culo y sigue lamentándote de tus desgracias camino al cole.- El chiquillo se puso en movimiento.
- Jooooo, ¿pero no vas ayudarme? ¿No vas a convencerle para que me lo baje?- se arriesgó a ver si colaba.
- Oh no, cariño. ya sabes que yo también soy la peor madre del mundo. ¡Nos parecemos tanto tu padre y yo!.- Ironicé con carita mustia.
- Mamá, cuando te pones así no hay quien te aguante.- Bufó el crío mientras se ponía las playeras y cogía la mochila con rabia.

- Lo has intentado, pero no ha colado. Hay que saber disfrutar de las victorias y encajar con estilo las derrotas.
- Hrumpf. Yo quiero ese videojuego.
- Esto nos enseña que no podemos tener todo lo que queremos.- Filosofé con fingida seriedad.
Y mi primogénito cruzó la puerta de entrada no sin antes echarme una mirada asesina.

lunes, 11 de febrero de 2019

Top Enigmas: El misterioso caso del trofeo desaparecido

Coge una libreta, un lápiz y un porrón de neuronas. Para el libro que vamos a reseñar las vas a necesitar. ¿Eres bueno investigando? ¿Se te dan bien los juegos de lógica, los laberintos, los enigmas o las mates? ¡Contratado! Ah, que no... pues ¡contratado igualmente! Aquí se viene a pasarlo bien y eso seguro que se te da de miedo. Pero primero tengo que presentarte a Sabueso Jenkins y Laura Giallo. Ellos van a ser tus compañeros de aventuras. Puede te parezcan un poco raros, pero les vas a coger cariño enseguida. ¡Bienvenido a Top Enigmas! La agencia de detectives del fondo de tu nueva clase. Vas a enfrentarte a El misterioso caso del trofeo desaparecido.

Seguro que Sabueso te pide que le ayudes en viejos casos sin resolver, pero no te despistes mucho porque también tenemos que descubrir quién ha robado el trofeo del colegio, el único que ha ganado en toda su existencia, y por qué. No va a ser fácil, pero ahora que tienen la ayuda de los lectores nada puede salir mal. ¡Fijo que pillamos al villano que está detrás de todo esto!

Este libro es para leer con calma, tranquilidad, y un lugar donde apoyarse para tomar notas y resolver los más de 50 enigmas alucinantes que se proponen. Tranquilos, si alguno no sois capaces de sacarlo siempre podéis consultar los archivos secretos de Laura Giallo, ¡esta chica es muy lista! No como Sabueso... ejem, que suple su falta de luces con su desmedido entusiasmo. Él nos hará vivir esta emocionante aventura al más puro estilo de novela negra. Coged la lupa, el chicle y vuestro carnet de detectives y ¡vamos allá!

Pero no hagáis trampas. No vale ir directos a la solución. Aquí lo divertido es devanarse los sesos como buen detective que eres. Búscate un mote molón y a buscar pistas.

Lo que más me gusta de este libro es que da para muchos momentos de diversión. Es como un libro de actividades con una gran historia detrás.

Los peques se han divertido mucho con las ocurrencias del protagonista. Además, ahora se hacen los listos en clase planteando los enigmas que han aprendido a sus compañeros. Los que se acuerdan, porque hay algunos que ni entendieron la explicación, ¡como para resolverlos o proponerlo a sus amigos!

Los problemas van de muy fácil a difícil, para todos los gustos. De todas formas, como vienen explicados al final no hay frustración entre las filas infantiles de esta casa. Sólo batallas campales para que piensen un poco antes de tirarse a las últimas páginas degüello. Los niños de ahora no tienen nada de paciencia y quieren resultado ya y con el mínimo esfuerzo ainss

Para ser justos el más pequeño sí que le ponía más ganas a eso de investigar. Cada niño es un mundo.

viernes, 8 de febrero de 2019

Taller de Slime

Cuando desde el AMPA del cole de mis niños me propusieron colaborar en un taller de Slime no me lo pensé dos veces. Que ya sabéis que a mí estas cosas me encantan. Me apunté al segundo.

El día D me presenté con el carrito lleno de líquido de lentillas, bicarbonato, purpurina, colorante y demás ingredientes inocuos para que los peques se lo pasaran bomba guarreando.

Los dispusimos en la mesas esperamos a que empezaran a venir los protagonistas de esta historia. Y vaya si vinieron. Con unas ganas de experimentar locas. Me encantan los niños y su predisposición a pasarlo bien. ¡Eran un montón! Y todos majísimos. Enseguida se pusieron manos a la obra de forma entusiasta.

Los padres que asistieron también resultaron ser muy participativos y enseguida se hicieron con la situación ayudando a unos y a otros, resolviendo problemas, suministrando material... Alguno acabó tan pringado como los chiquillos doy fe.

"¡Mas purpurina!", se oía por un lado, "A mí no me han echado bicarbonato", "Yo quiero muuucha espuma de afeitar, más, más...", Y siempre había un padre dispuesto a satisfacer al pequeño demandante.

El problema es que ya habíamos seguido todas las indicaciones de la receta y aquello no se parecía a Slime, sino a masa pringosa sin más. Algunos niños empezaron a razonar por qué podría ser. "Es que no hemos puesto detergente", concluyó una niña, apoyada por su grupo de amigas, "en casa lo hacemos así y sale...", aquí tuve que explicar que el problema está en que esos ingredientes no se podían poner en manos de niños pequeños en un taller como ese. Y todos parecieron comprenderlo.

Había alguno con cara de decepción, pero la mayoría decidió que había que sacar lo mejor de la situación. Es decir, jugar con la cosa indefinida que tenían delante. ¡Todo un mundo de texturas nuevas que descubrir metiendo la mano hasta los codos! Bueno, afortunadamente ninguno metió los codos. Pero luego, a la hora de limpiar encontramos manchas hasta en los lugares dónde se suponía que no se había acercado ninguno de los que participaron. Mi conclusión es que debió volar.

Al final el slime en si fue un fracaso total, pero pasamos un rato divertido y nos reímos un montón. Yo creo que a los niños les das agua y tierra y ya son felices jajaja




miércoles, 6 de febrero de 2019

Iván y sus circunstancias

- ¡Vale ya Iván! Qué te pasa últimamente que estás enfadado con el mundo.- El peque apretó los labios con cabezonería y frunció más el ceño sin contestar a mi pregunta.
- Cuando alguien te habla, le contestas y le miras.- Le aleccioné yo con tono de autómata. La de veces que les habré dicho esto a lo largo de los últimos años. Qué les pasa a los críos de hoy en día. Les cuesta muchísimo asimilar las normas básicas de educación. - Iván, te he preguntado que qué te pasa.

El niño ni me miraba y seguía en sus trece tozudo como una mula. Pero se apoyó en mi hombro con disimulo. Eso ya era un paso. Decidí concentrar todos mis esfuerzos en dulcificar mi actitud. Ya estaba a cero de paciencia desde hacía un buen rato, pero siempre queda algo en las reservas si lo buscas bien.

- A ver cariño. Llevas un par de días con muy mal humor y pagándolo con todos. Necesito saber qué te pasa para solucionar el problema. Si no lo sé, ¿cómo voy a ayudarte? No leo mentes.

El peque gruñó por lo bajo. Por fin una respuesta.
- Vamos a ver. ¿Qué pasa si yo te hablo bien y tú me contestas mal por que sí?.- Los peques piés hacían círculos en la arena. Aún hubo un rato más de silencio, pero por fín me llegó una voz muy débil a los oídos.
- Que te enfadas.
- ¡Exacto! Pero aún tardo un rato. Primero intento hablar contigo, ¿A que sí?.- Tuve que agudizar bien el oído para captar su escueto sí. - Pero si sigues contestando mal, sí que me voy enfadando más y más. ¿Verdad?.- Otra vez ese sí que parece que se lo diga más a si mismo que a mí.

- Si me cuentas que te pasa, lo hablamos con calma y lo acabamos solucionando de una manera o de otra y mamá no se enfada. ¿A que sí?.- Silencio.- Pero si no me lo cuentas, mamá pierde la paciencia y se pone a gritar. ¿Sabes qué pasa si te portas cada vez peor y yo no sé por qué?.
- Que cada vez gritas más.- Murmuró.
- Sí. Y eso no me gusta. Ni a mí ni a ti. Cada vez grito más y me enfado antes. Podría llegar un momento en que sólo habláramos a gritos y entonces ¿Qué pasaría?...
- Que me acostumbraría a los gritos y llegaría un momento en el que no me afectarían.
- ¡Exact..! Espera, ¡¿Qué?!- El chiquillo se miraba las manos inmutable.- ¿Y eso te parece normal?
Iván se encogió de hombros indiferente.

Este chiquillo se parece demasiado a mí cuando tenía su edad: Víctima de todos los males del mundo. Todos están contra mí, todo es demasiado injusto, nadie me entiende... Sí majo, ni tú mismo te entiendes. Y todo vale con tal de tener razón. Hasta llevar a mamá al límite para demostrar lo mal que te trata.

Suspiré sabiendo que me esperaba una conversación muuuuuy exasperante por delante.
- ¿Y no es mejor que hablemos tranquilamente y seamos más felices?.- El peque me miró por primera vez con la rabia reconcentrada en sus pupilas.
- ¡No!- Afirmó bajito. Aaaay, que malo es el rencor. Ya teníamos el problema de siempre. Muchas gotas de agua que rebosan el vaso, pero luego no nos acordamos de la razón por la que nos hemos enfadado tanto.

-Vaaaaale.- Claudiqué.- Pues entonces sólo me queda decirte que te quiero mucho y que esperaré a que te calmes. Aunque si insistes mucho en esas malas contestaciones es posible que te grite un poquito, porque yo también soy humana. ¿Vale?
- Humpf.

Justo en ese momento se acercó el mayor que estaba haciendo el cabra en los columpios minutos antes.

- Mami, ¿Cuando es el día del libro?.- Me preguntó llegando hasta mí de un salto.
- El 23 de abril, ¿Por qué?
- Porque ya sé que libro quiero que me regales.- Venía a pedir, que raro (modo ironía on).- ¡Quiero el libro de Los Compas! Es que aparece Mikecrack. ¡Es mi youtuber favorito!
- ¿Pero no era Gona89?.- Aluciné.
- ¡Ese también! ¿Tiene libro?- Se emocionó el primogénito.
- Yo también quiero un libro de Los Compas. ¿Cuantos libros tiene Mikecrack?- Intervino el pequeño. ¿Pero no era el mundo un agujero aciago hacía un segundo? ¿Y yo la peor madre del mundo? ¿Gritona e insoportable? Pues había que ver el cambio en la expresión del chiquillo. Ahora le brillaban los ojitos e intentaba alcanzar mi móvil para buscar respuestas a su duda existencial.

Bueno, ya lo dice el proverbio: Si no puedes con tu enemigo únete a él.

- Y yo que sé.- Exclamé sacando el móvil del bolsillo.- Vamos a verlo...





martes, 5 de febrero de 2019

I Jornadas Roleras de El Dado Rúnico Goblins & Primigenios

Los dados decidirán nuestras habilidades
Este sábado nos hemos dado el salto a las I Jornadas Roleras de El dado Rúnico Goblins & Primigenios, que se celebraban en Ludus Belli, una tienda de juegos muy molona que llenaron de mesas para que comenzaran las aventuras sin límite. Sin límite de imaginación, porque todos los asistentes llegaban con los bolsillos bien cargados de ella y muchas ganas de meterse en la piel de lo que tocara, según el juego.

Según nuestras fortaleza podremos elegir personaje
Yo había apuntado a los peques a una partida de Black Hack que dirigía Rafa, de Homo Meeple. Tenían unas ganas locas de jugar. Ya habían probado Cthulhu Hack y les había gustado muchísimo. Se sentaron expectantes alrededor de la mesa con otros tres compañeros mientras el máster componía la aventura. A mí me dijo que o me buscaba un hueco en una partida o me sumaba a la aventura. Elegí la segunda opción encantada. Yo no me iba lejos de mis fieras, que sé muy bien de lo que son capaces y ya tenía el látigo preparado por si hacía falta llamar al orden (Sí que hizo falta).

¡Comienza la aventura!
Rafa se curró la partida hasta el infinito. Desde los avatares de niños iniciales, a cuando, mágicamente se convierten en héroes para salvar a un mago hechizado a recuperar su forma y su torre, víctima también de un terrible encantamiento de transformación. El grupo se internó en la morada cambiante dónde se encontraron con mil peligros y enemigos. Conjuros, enigmas, arenas movedizas, fantasmas, ecos del pasado... Tuvimos que pasar por muchas pruebas antes de dar con el origen de todo el mal.

A por ellos
Lo que más me gustó es que los jugadores no dudaban en echarse una mano unos a otros y que nunca dejaron a nadie atrás. Hubo un pequeño revuelo cuando los peques se enteraron de que dentro de las cartas de objetos habían otras de Pokemon. En ese momento, Daniel cambió sus objetivos: de salvar al mago pasó a dejarse tentar por la codicia. Lo que llevó a una trampa de la que le salvamos por los pelos. Eso por actuar sin pensar.

Los objetos nos salvarán de muchos obstáculos
Finalmente, descubrimos que el culpable de todo había sido el ayudante del mago que, convertido en un temible dragón, lanzaba un terrible conjuro de transformación sobre la casa. Todos nos pusimos manos a la obra para acabar con tan siniestro personaje. Incluso hubo quien se le acercó por la espalda para golpearle a traición y hacerle más puntos de daño. No hubo compasión (ya sabéis que los chiquillos muy monos, muy inocentes... pero dales una espadita o un báculo mágico, dales, dales...). Total, que el dragón sucumbió al ataque y todo volvió a la normalidad.

Aaay esos dados, esos dados...
El mago nos recompensó prometiéndonos que hablaría con nuestra maestra para que no nos mandara deberes durante un año. Los vítores resonaron por toda la sala (menos mal que el resto de jugadores ya habían acabado su partida). "¡Mejor! ¡Un año sin cole!" gritó uno de los pequeños aventureros. "No, hombre. Eso no", le contestó el mago que no quería que a sus héroes les faltara la educación, "Te has pasado".

Que la fortuna del azar nos sea propicia
Raúl ya hacía un ratillo que miraba cómo se desarrollaba la partida y le preguntó a sus churumbeles si les había gustado para hacerse con el juego de Black Hack. Y caerá seguro porque les ha flipado. Por otro lado, me parece que el padre también está pensando adquirir Coriolis, el juego al que jugó su partida.

Momento tenso
Al final de la jornada se hizo un sorteo y tuvimos la inmensa suerte de que ambos niños salieron premiados. ¡Que potra! Daniel se hizo con el juego Todos para uno. Régime Diabolique. E Iván con el módulo El heredero de piedra. A cada uno le encantó su nuevo tesoro y no paraban de ojearlos y comentar los dibujos.

El que está escondido tras la mesa es Daniel jajaja
Yo pensaba que ya con la larguísima partida de rol de las jornadas se les habría quitado el mono, pero ¡que va! Pequé de ingenua. En cuanto llegaron a casa se encerraron en sus habitaciones mientras yo hacía la cena para preparar sus partidas de la cena rol. ¡Y a mí que me apetecía apagar las neuronas delante de la tele! Llamadme sacrílega si queréis.

No lo dudó
El caso es que hubo pantalla de máster, dados y fichas de personaje mediante antes de poder irme a la camita a descansar. Ya os contaré lo que se les ocurrió a estos dos bichillos otros día.

Emocionado con su premio