miércoles, 4 de diciembre de 2019

Un cuentacuentos de Akira Cómics muy espacial e Increíble

El cuentacuentos de Akira Cómics, que esta edición versa sobre superhéroes y héroes de la vida real, comenzó con la historia de una familia de superhéroes muy famosa, Los Increíbles.

Carmen nos contó sus inicios de una forma muy divertida y con una paciencia infinita, porque todos se la sabían, como se nota que habían visto la película. Nos reímos muchísimo porque todos los niños querían poner su granito de arena a la historia como fuera.


Como nos vio muy animados nos puso a cantar Luna Luna Sol guiándonos con pictogramas en el proyector. No es por fardar pero la bordamos. Aunque yo sospecho que había mucho más padres cantando que niños. Me temo que el truco de mover los labios se lo saben demasiado bien.

Después de un cuento corto en la que la luna se acaba comiendo a un niño... a besos, nos estuvo contando acerca de la carrera espacial en la que se vieron inmersos EEUU y la URSS desde finales de los cincuenta hasta mediados de los setenta.

Me encantan estos cuentacuentos porque los niños aprenden muchísimo casi sin darse cuenta.

La historia terminó con alunizaje del Apolo 11 y el histórico primer paso del comandante Neil Armstrong. Oye, que se sabían la mítica frase de: "Éste es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad". Su curiosidad y ansias de saber son insaciables.

No despegaron sus ojos de la pantalla mientras Carmen les explicaba las partes del cohete, cómo habían logrado hacer que llegara a la luna y que luego regresara.

Entonces volvimos a relajarnos con otra canción, esta vez a dos tiempos. Se trataba de Eram sam sam. Yo la conozco de los cantajuegos, pero por lo visto era bastante famosa ya de antes. Ésta nos salió bastante bien sólo, no perfecta como la de la luna.

Ya habíamos calentado motores para una cuento teatralizado. En esta ocasión, la ladrona de lágrimas. La cuentacuentos buscó voluntarios entre el público y entre todos nos contaron esta preciosa historia en la que la ladrona de lágrimas les roba las diferentes lágrimas, ya sean de tristeza, rabia, impotencia..., a los niños para pintar la luna con ellas.

Al público se nos saltaron también las lágrimas, pero de la risa, porque los improvisados actores no podían ser más graciosos.

Las ilustraciones del siguiente cuento nos deleitamos me parecieron preciosas. Tita y el Astronauta es una emotiva historia entre una niña y un personaje histórico: Yuri Gagarin.

Y se terminó la sesión con la canción de Laika de Mecano. ¡Buf! Esa siempre me hace llorar. Estuve a puntito. Es que pobre perrita, jolín.

Mis hijos salieron del cuentacuentos encantados y en su luna personal, como siempre jajaja.

Por cierto, tenemos deberes voluntarios. En todas las sesiones, el niño que quiera puede salir a contar cosas sobre un héroe real que le guste.


martes, 3 de diciembre de 2019

Mágicas Navidades de Torrejón 2019

Las Mágicas Navidades de Torrejón ya está abierto para alimentar las ilusiones de niños y mayores.

Es tan bonito, que sólo darse un paseito por las diferentes zonas ya vale la pena, aunque si lleváis niños van a quererse montarse en alguna atracción seguro, sobre todo en las dos de hielo y nieve que llenaron de emoción los ojillos de los míos.

La verdad es que elegimos mal día para ir porque las predicciones daban lluvias continuas, pero yo pensé "Mejor, así habrá menos gente". Una que es muy práctica. Y acerté, encontramos poca gente para lo que suele ser, pero mucha más de la que me esperaba. Se ve que por esta zona la lluvia nos resbala bastante cuando el plan promete.

Llegamos temprano y tuvimos suerte porque pudimos disfrutar de un par de horas sin lluvia. Aprovechamos a tope. Empezamos por Navidad Aventura porque era lo que estaban esperando los niños como agüita de mayo.

Ya se habían visto el plano y tenían fichado el tobogán de hielo desde el minuto cero. Eso sí, hicimos varias paradas por el camino porque habían muchas distracciones y los niños se volvían locos con cada nuevo descubrimiento.

En Navidad Aventura hay que pasarse primero por la caseta para comprar los tickets a las atracciones, aunque también se pueden comprar online.

Tienes la opción de comprar por Navicoins, que se intercambian por la entrada a las atracciones, o la pulsera, que cuesta 30 euros pero que te vale para todas las atracciones de Navidad Aventura y Poblado Navideño durante todo el día. Es muy cómoda porque sólo tienes que enseñarla antes de subirte a la atracción y listo, barra libre de atracciones.

Las que incluye son chulísimas: El Tornado Helado, Snow Chiquipark, el Bumper sobre hielo, la Montaña Rusa Crazy Mouse, Flip Fly, Tren Dragón Papa Noel, la Noria Gigante, la Estación de Esquí, el Carrusel Doble Veneciano y el Árbol Mágico.

Los niños se montaron en casi todas. A Iván le volvió loco la Montaña Rusa Crazy Mouse, le encantó. Me hizo subirme con él dos veces y hubiera habido una tercera si yo no me hubiera plantado. ¡Vaya coctelera! No sólo cogía las curvas a velocidad de vértigo y había unos cuantos baches vertiginosos, sino que, en cierto momento, el coche en el que ibas comenzaba a girar sobre sí mismo. Buuuf, casi no lo cuento.

Para una mayorcita como yo, mejor el Tren Dragón Papa Noel, que cogía una buena velocidad, pero era bastante más suave. Ese le gustó mucho a Daniel. El que no nos atrevimos ni a probar fue el Flip Fly, que tenía pinta de ser demasiado extremo para nosotros.

Mejor que se tiraran por el Tornado helado, que era un tobogán de hielo por el que bajaban en trineos hinchables hasta un terrenito lleno de nieve artificial. Éste fue el preferido de los dos.

Aunque también les gustó mucho la Estación de Esquí, en la que se tiraban también con unos trineos hinchables, pero esta vez por unas pistas de hielo rectas en las que cogían bastante velocidad. Para esta atracción hay que llevar guantes, pero si se olvidan, como nos pasó a nosotros, te venden unos por dos euros.

Tampoco perdonamos la Noria Gigante, que impresionaba mucho verla desde fuera, pero luego no daba nada de vértigo desde dentro y nos sirvió para descansar un poco; el Carrusel, en el que este año sí que logramos  montarnos en el piso de arriba; y el Árbol Mágico, en el que también nos montamos para descansar un poco.

En esta edición la exposición de superhéroes es gratuita y mis niños la disfrutaron a tope. Me obligaron a hacerles una foto en cada estatua haciendo posturitas épicas.

Aunque lo mismo pasó con el arca de los animales, una exposición flipante de animales luminosos que nos enamoró. Si es que por cualquier sitio por el que caminaras encontrabas figuras y adornos chulísimos: el muñeco de nieve gigante, el belén luminoso, el enorme regalo de luces... Una fiesta navideña impresionante.

A media tarde nos pasamos por La Plaza del Picoteo y nos tomamos unos churritos con chocolate caliente que nos supo a gloria. Justo en ese momento encendieron la Puerta Mágica, ¡que bonita! Nos acercamos para verla en primera fila y nos dijo un guardia que en media hora empezaba un espectáculo de luz y sonido.

Nos hubiera encantado verlo, pero al día siguiente era día de cole, queríamos pasarnos por la parte que estaba fuera del Recinto Ferial y se nos hacía tarde, así que, sintiéndolo mucho, nos cruzamos el paso elevado para no dejarnos nada sin ver.

Fuera encontramos un montón de puestos y una pista de patinaje, en la Plaza de España, y un montón de escenarios de cuentos en la Plaza mayor, junto con un precioso árbol de Navidad.

La pena es que ahí ya nos estaba jarreando agua y, aunque mis peques no parecían notarlo, nos estábamos calando cosa mala. Así que les pedí que lo viéramos rapidito y decidimos volver ya a casa. Bueno, lo decidí yo, porque ellos todavía querían seguir allí a pesar del aguacero.

La verdad es que es muy fácil de llegar en renfe, ya que está pegado a la estación. Pero si se quiere ir en coche también lo ponen fácil con un mega parking gratuito.

A nosotros nos pareció un planazo para vivir el espíritu navideño a tope.









jueves, 28 de noviembre de 2019

Elijah. Ready

¿Preparado para un trepidante Elige tu propia aventura lleno de mordiscos, acción y sorpresas? Pues cuidado que aquí vienen los zombis ¡Ready!

"1 libro, 57 posibilidades.
Viernes por la noche. Oscurece en Villamuerte. Estás saliendo del cine: El despertar de los Zombis no es la película del siglo, pero resulta entretenida. El camino de regreso a casa, sin embargo, se convierte en una pesadilla...", así empieza la reseña de la contraportada de Elijah. Ready. No me digas que no te dan ganas de comenzar la aventura.

Pues a mí sí y no perdí el tiempo. Ya me he paseado por casi todas las páginas de este libro saltando de adelante hacia atrás y de atrás hacia delante. Así que aquí traigo mi opinión sobre esta terrorífica historia en la que hay que pensar bien antes de elegir el camino a seguir.

Pero tranquilo, si te equivocas debajo del final trágico te indican en qué página está el punto anterior a tu mala decisión, por si quieres dar marcha atrás en vez de empezar de nuevo. En serio, que esto es muy útil. No es nada fácil salvar al pueblo del mal que les acecha y permanecer vivo a la vez.

Lo primero que hay que decir es que este libro mantiene la tensión de principio a fin, pero la premisa se presta porque, de repente las cosas comienzan a ponerse raras y hay que moverse rápido.

El protagonista conoce a diferentes personas y descubre distintos retazos de la historia según lo nosotros queramos que haga. Esto está muy bien porque parece que haya varios libros en uno sólo y te obliga a comenzar de nuevo aunque hayas llegado a un buen final para descubrir el resto de los misterios.

La forma de narrar de las escritoras engancha y es apta para todos públicos, el contenido puede que no tanto... El libro está recomendado para niños a partir de doce años, pero los avezados lectores que no se asustan ante el tamaño de la letras y la falta de ilustraciones pueden empezar bastante antes. El lenguaje que se usa y la forma de contar las cosas es muy sencilla y dinámica.

Puede que algunas situaciones sean un pelín, bastante, tenebrosas, pero a mis chicos, de 8 y 10 años y con una imaginación bastante tétrica, no les impactó lo más mínimo. Sólo les mantuvo en suspenso todo el rato y hay que ver cómo les fastidia acabar tan mal en ciertas ocasiones. Que un zombi te muerda la cara o que te persigan muertos vivientes carbonizados puede que no sean contenidos que pueda resistir la imaginación de todo tipo de público.

Aún así, mis niños lo están disfrutando en la hora del cuento y  están dispuestos a indagar todas las posibilidades. Supongo que no les da tanto miedo porque soy yo la que se los está contando. Si lo leyeran solos seguro que sólo lo harían a la luz del día.

En fin, a lo que iba, que éste es el primero de una colección que tiene pinta de ser muy adictiva. Cada tomo se puede leer de forma individual, aunque desde ya os digo que hay crossovers, al menos de la protagonista del segundo libro en este primero. Sólo hay que leer la sinopsis de Casandra. Ready, para darse cuenta.

Y hay otros dos que aún no se han publicado en España, pero tiene pinta de que no van a tardar mucho en llegar...

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Cine Club para niños

El padre de uno de los amigos de Daniel ha tenido una idea buenísima. Como le gusta tanto el cine ha decidido reunir, de vez en cuando a los amigos de su hijo para disfrutar de un peliculón reproducido en el proyector que tienen en el salón.

La primera sesión versó alrededor de La ventana indiscreta y parece que a mi hijo mayor le gustó. Luego estuvo toda la semana comentándome lo que pasaba, de quienes sospechaba, el sorprendente final, etc, etc.

La verdad es que yo ya no me acuerdo de casi nada, porque la vi hace muchísimo tiempo.

El viernes el padre organizó otra y a ésta sí que me apunté. Le pregunté si había sitio para mí e Iván y me dijo que sin problemas. ¡Es que se trataba de Nausicaa! Me encanta esa película.

Así que a esa sesión me apunté yo. Estuvo muy bien aunque el ambiente era muy ruidoso. Si ya ver una película sólo con mis churumbeles es casi misión imposible porque no paran de hablar, comentar y, encima, luego me pregunta qué ha dicho o qué ha pasado. ¡Si hubieras estado atento! En fin, que ya o podéis imaginar con nueve niños como se liaba la cosa en ciertas escenas.

Que si unos que sacaban chascarrillo de todo, que otros que se ponían a bailar con la música, otros que se ponían negros mandando callar porque no se enteraban de nada...

Pero en general fue una sesión muy divertida, llena de palomitas y pizza por todos lados. ¡Hasta en el pelo de algunas fieras!

Desde luego, este padre es muy valiente y se merece un pedestal por organizar algo así, incluso por segunda vez.

Pero bueno, que vale la pena por ver las caritas de los peques comentando la peli entre ellos. Como dijo uno: Dónde esté Nausicaa que se quiten todas las princesas Disney. Y luego hizo un gesto un poco feo que no vamos a comentar aquí ejem ejem. Lo importante es que les gustó, aunque no se enteraron de la mitad.

Luego, los más inquietos me asetearon a preguntas de por qué unos hacían esto u lo otro, o por qué se deshace el Dios de la guerra, si este personaje era de este bando o de otro, si los bichos eran buenos o malos... Demasiado para ellos, me temo. Pero la disfrutaron y se van acostumbrando a formatos cinematográficos diferentes.

Me pasó lo mismo cuando vimos que estaba Inuyasha en Netflix y vimos el primer capítulo: "¿Cómo? ¿Qué se muere ésta? Pero si parecía la protagonista. ¿Y el protagonista se quiere cargar a la chica? ¿Coooomooo? ¿Qué está pasando? ¿Y ese por qué se porta raro?". Lo dicho. Que empiecen a ver diferentes formatos un poco alejados de lo que están acostumbrados. Seguro que esto les abre la mente.

lunes, 25 de noviembre de 2019

Taller de Circo con De Kolores

El viernes fuimos a un taller flipante, ¡uno de circo! Sonaba genial. En cuanto me enteré de que el AMPA lo tenía previsto apunté a los peques sin perder tiempo y luego les pregunté si querían ir, no vaya a ser que se quedaran sin plaza. La cosa era demasiado golosa.

No hubo problema porque enseguida se interesaron por el tema. ¡Vaya si querían ir! Estaban deseándolo. Cuando llegó el día, casi corrían hacia el colegio, un hecho histórico, porque normalmente van arrastrando los pies.

Encima, allí se encontraron con amigos, lo que hizo la experiencia aún más gratificante.

Los chicos de De Kolores habían montado un circuito la mar de chulo, con tres atracciones principales y tres montañitas de pelotas malabares, aros y pañuelos ultraligeros para que eligieran libremente como jugar. Las montañitas servían para aligerar las esperas en las otras atracciones, sobre todo la que más llamaba la atención con diferencia, una especie de columpio, pero que en vez de sillitas colgaban unas vistosas telas en las que se podían hacer acrobacias chulísimas.

Antes de comenzar, los monitores sentaron a todos los peques para exponerles lo que iban a hacer, darles indicaciones y recordarles algunas normas de comportamiento sencillas y lógicas que, por supuesto, luego hubo quien no siguió y así pasó, que colgaron elementos de malabares en lugares inaccesibles.

Cuando mostraron con ejemplos de que iban las actividades los peques flipaban y aplaudían emocionados deseando que les tocara el turno. Las dos atracciones principales eran una pelota gigante sobre la que andar y la cuerda floja.

En cuanto les dieron la señal los chiquillos corrieron hacia sus objetos de deseo, que principalmente era el columpio de telas. Se los veía jugar muy alegremente y hacer sus pinitos con las acrobacias con la asistencia de los monitores, que eran muy majos.

La verdad es que tuvieron un detallazo al alargar el taller para que todos pudieran subirse a las telas. Fue una hora y media muy intensa de mucho deporte físico para los peques que lo disfrutaron a lo grande. A pesar de ser tantos, no hubo ningún conflicto importante.

Aunque hubo que lamentar la pérdida de material por uso indebido como ya comenté antes. Los monitores les echaron una pequeña y muy merecida charlita sobre la conveniencia de seguir las sencillas instrucciones para que todo salga bien porque a nadie le gusta que les pierdan o rompan sus juguetes. ¿A que no?

Estos chicos organizan extraescolares de circo en colegios e institutos y también se encargan de amenizar fiestas de cumpleaños, comuniones. bodas... Ojalá salga un extraescolar así en nuestro cole, me parece ideal para que los peques quemen energías y desarrollen mejor control motor, porque van por la vida como elefantes en una cacharrería.