martes, 7 de abril de 2020

El kit de casas de miedo

Con tanto tiempo libre como tienen los peques por delante estamos sacando el polvo a juguetes que teníamos arrumbados por una u otro razón. Sobre todo aquellos que necesitaban tiempo y paciencia como son lo de montaje.

El pasado Halloween, por ejemplo, me enamoré de unos kits de goma eva para montar unas casas tan monstruosas como monísimas. Sin pensármelo dos veces pasé por caja y me los llevé a casa pensando que a los niños les iba a encantar. Una actividad que ni pintada para esos días de terror edulcorado.

Pero como siempre los días volaron entre excursiones, planes chulos, recetas terroríficas y fiestas de disfraces. No hubo oportunidad de sacar el nuevo juguete que se quedó bien escondido en la librería de mi habitación. "No pasa nada", pensé, "Ya lo haremos el próximo Halloween".

Pero mira tú por dónde no tuvimos que esperar tanto. La historia de terror nos ha caído de llenó en nuestras cabezas en forma de pandemia mundial. Mejor no pararse a pensar. El caso es que recogiditos en casa hay que aprovechar para hacer lo que antes no teníamos tiempo por exceso de planes de ocio.

Y sí. Me acordé del famoso kit de Halloween, que me vino al pelo para poder de disfrutar del Barbero de Sevilla, que daban gratis en streaming desde la página web de la Metropolitan Opera de Nueva York (Cada día ponen una diferente), mientras los peques se entretenían destroquelando y pegando sin ton ni son, medio siguiendo las instrucciones medio estilo libre.

Más de una hora estuvieron entretenidísimos con el tema y casi sin llamarnos. Tanto éxito ha tenido el kit que he buscado otros, pero resulta que es de una empresa francesa llamada Roldán que sólo venden al por mayor y que ahora mismo está cerrada por el tema del coronavirus. Que ganas de que todo se normalice y ojalá que todo vuelva a como era antes.

Si cuando pase todo esto veo otro kit de los suyos en el hipermercado, que fue donde lo encontré, lo compro con los ojos cerrados. Que buen resultado me dio.

lunes, 6 de abril de 2020

Palos de lluvia

En uno de los libros del cole de Iván venía como actividad complementaria para hacer en casa un palo de lluvia. El peque me lo enseñço muy emocionado porque quería hacerlo. Bueno, pus como estamos en cuarentena y toda idea es bienvenida buscamos los materiales.

Los rollos de servilletas son superXL, así que íbamos a tener que esparar una eternidad para disponer de dos, con lo que decidimos hacer minipalos de la lluvia con tubos de papel higiénico, que tenía algunos por ahí.

Materiales que hemos usado:
- Palillos de dientes planos
- Tubo de papel higiénico
- Folio para las tapas y forrar el papel higiénigo
- Washitapes para adornar (aunque con colorear y dibujar al gusto en el folio con el que forramos ya nos valdría)
- Tijeras
- Pegamento de barra
- Cinta adhesiva
- Lápiz
- Relleno estilo arroz, lentejas, fideos de sopa, garbanzos, judías...

Extendemos los materiales en la mesa y a crear.

Lo primero que hicimos fue dibujar el contorno de las dos bocas del tubo de papel higiénico en un folio para hacer las tapitas de ambos lados. Colocamos el tubo sobre el folio por un lado y seguimos el contorno con el lápiz. Finalmente recortamos los círculos y los dejamos aparte.

También lo ponemos de lado sobre el folio para calcular el forro que va a llevar. Recortamos el trozo que necesitamos, siempre dejando un poco más de largo que nos sirva de pestañita para pegarlo con más facilidad sobre el tubo.

Si no tienes pegatinas, ni washitape, ahora es el momento de colorear y dibujar sobre el forro, pero ten en cuenta que la pestañita que hemos dejado va a ir oculta.

Todavía no forramos el tubo porque antes tenemos que pinchar los palillos de dientes en el tubo de papel higiénico. No fue tan fácil cómo creíamos y al final tuvimos que ayudarnos de unas tijeras de uñas bien puntiagudas.

Cuando tuvimos el tubo como un alfiletero nos pusimos manos a la obra con el tema de las tapitas. En la parte de abajo pegamos uno de los círculos hechos de folio que habíamos reservado con ayuda del celo.

Luego, rellenamos el tubo con lo que queramos: Judías, garbanzos, fideos de sopa, lentejas, arroz... Lo que tengamos por ahí, pero no mucho que tiene que poder moverse. Cuando hayamos metido el relleno colocamos la tapa superior, también pegada con cinta adhesiva.

Una vez acabado este paso, procedemos a forrar el tubo con el trozo de folio que teníamos preparado. Untamos bien de pegamento de barra nuestro trozo de papel y envolvemos con él el tubo.

Entonces llega el momento más creativo. Decoramos con pegatinas, washitapes o lo que nos apetezca el palo de lluvia y ya está. Un instrumento musical perfecto para nuestros conciertos caseros.


jueves, 2 de abril de 2020

Fortnite, un juego de mesa creado por Iván

Como ya comentaba en el anterior post, a Iván le gustó tanto el juego de mesa que había creado su hermano sobre el famoso universo Fortnite, que se hizo uno propio. Por supuesto también lo probamos y también nos gustó mucho.

Material:
- Meeples para los jugadores
- Un tablero
- Dados de 6
- Fichas de diferentes colores para señalar la posición y valor de los cofres
- Tarjetas para lo que se encuentra en cada cofre. Tienen diferente valor: Legendaria, rara o común. Dentro de estas tarjetas hay armas y artículos para aumentar la vida de los jugadores.

Reglas:

Se tira el dado para ver quién empieza. Cada uno elige dónde aterriza, teniendo en cuenta que la tormenta va a hacer el espacio cada vez más pequeño. El tablero es una cuadrícula en la que vienen marcados unos pocos muros que puedes usar para esconderte y que no te ataquen, pero también puede ser un obstáculo a la hora de huir de la tormenta.

En un principio, Iván puso las fichas de los cofres de forma aleatoria, pero tras jugar hemos visto que sería mejor si pone las más valiosas en el exterior y las menos valiosas en el centro, para que los jugadores se la jueguen aunque les pille la tormenta.

La tormenta avanza de esta manera: se coloca una ficha de tormenta en cada esquina cuando se hagan los tres primeros turnos. Entonces la tormenta llega a todas las filas y columnas que haya entre esas cuatro fichas. A los siguientes tres turnos, las fichas avanzan un espacio en diagonal hacia el centro del tablero, con lo que la tormenta avanza una las líneas y columnas entre las cuatro fichas dónde ya estaba anteriormente. Así se va cerrando el tablero. Si te pilla la tormenta te quita 10 de vida cada turno que permanezcas dentro de ella. Las fichas de tormenta las hemos hecho reutilizando las verdes porque las violetas ya las tenía Daniel para su juego, así que las he señalizado con un punto violeta para diferenciarlas.

Los personajes pueden hacer una acción por turno: o moverse, o beberte algo que te suba la vida o atacar. Si te mueves, tiras el dado y puedes moverte hasta lo que te salga. Por ejemplo si te sale un cuatro, pero te interesa moverte dos, puedes hacerlo, pero si querías moverte cinco, sólo puedes hasta cuatro. Si quieres recoger cofre y te sale una tirada de dado buena para llegar a la casilla con ficha sólo te puedes mover hasta esa casilla aunque te haya salido un número mayor en el dado. Coger cofre no gasta acción.

Cuando coges ficha de cofre, coger una tarjeta del montón indicado según el color de la ficha (puede ser legendario, raro o común) Y lo que te salga te lo quedas. Puede ser un arma o algo para subirte la vida como un escudo o barril.

Aquí el rojo estaría dentro de la tormenta
Para atacar se siguen las instrucciones del arma que tengas. En la tarjeta te indica el alcance de la misma (casillas a las que puedes disparar desde tu posición), número de balas (usos que tiene esa arma antes de descartarla) y vida que quita.

Todos los jugadores empiezan con 100 de vida.

Aquí el naranja y el verde se han metido también en la tormenta
Al que muere se le cae todas sus pertenencias en la casilla en la que perdió la vida y otro de los jugadores puede caer en ella y recogerlas.

Gana el que quede vivo.



Por cierto, que el padre también se picó y usó este juego de base para hacer la versión mejorada utilizando sus materiales de rol y de otros juegos. Además se curró un sistema para ver dónde aparece el centro de la tormenta y por dónde se extiende a base de contar cuadraditos y tirar dados curradísimo que yo, mente de letras, aún no he pillado.








miércoles, 1 de abril de 2020

El taller de magia del Mago Dálux

Estaba yo viendo una clase de arte superchula en un directo de Instagram cuando mis fieras me asaltaron por ambos flacos. "Mami, ¿que haces?", "¿Que haces, mami?", así, en estéreo.

"Ooooh estas viendo un vídeo. ¿Es de magia?", aventuró Iván. "No, es de arte", "Aaaaaah", respondieron lo dos. ¿Y está bien?", contraatacó el mayor. "Pues sí, pero, vamos que si no me dejáis escucharlo, no me voy a enterar de n..." "Mamíiiiiii, mira, mira", señaló a la pantalla de mi móvil el más pequeño. "¡¡¡Es verdaaaaaaaad!!! Miraaaaaa", se unió también Daniel. Y miraba que me quedaba bizca, pero no me quedaba claro que es lo que tenía que mirar.

"¡El mago Dálux está haciendo un directo! Sale aquí arriba", me indicó de nuevo Iván, "Podemos verlo porfiiiiiiiiiii", "Sí, porfiiiiiiii. Nos encanta. Porfiiiiiiiiiiiiiiiiii". Y qué podía hacer yo sino ver la clase de arte en diferido cuando pueda de aquí a 24 horas y cambiar de directo... Ainsss...

Pero no me arrepentí, porque pronto me enganché totalmente al vídeo. ¡Un taller de magia! Ualaaaaaaa.

Ya habíamos visto a este mago en acción este verano en el Show Festival que hizo La Vaguada y nos había ganado desde el minuto cero. por supuesto conservamos su dibujo como oro en paño. Ojalá que La Vaguada repita esa iniciativa tan molona cuando se acabe la cuarentena porque me pareció una pasada.

En fin, que me distraigo. El caso es que el mago Dálux y una graciosísima chiquilla con lengua de trapo se preparaban para enseñarnos un truco flipante.

Necesitábamos un folios, un vaso transparente (mejor si es de plástico), una moneda o un círculo hecho de cartulina, pegamento de barra y tijeras. Es muy fácil y resultón.

Lo primero que hacemos es poner el vaso boca abajo sobre uno de los folios y siluetear el contorno. recortamos la figura de círculo resultante y la pegamos con pegamento de barra en la boca del vaso. Si sobresale algo de papel lo recortamos para que no se note que hemos pegado ese cículo de papel. Luego hacemos el tubo. Sólo tenemos que hacerlo con un folio, algo ajustado al vaso, pero no mucho, y pegar con pegamento para que mantenga su forma. Y, por último, si no tenemos moneda, podemos usar el pegamento de barra para dibujar un círculo en una cartulina de un color suave (no me cojáis fuxia eléctrico que se va a transparentar con el folio y se va a notar el truco).

Y ya está la manualidad. Ahora la puesta en escena. Videollamamos a los abuelos, amigos, tíos... Y convocamos al que haya en la casa que nos nos haya visto trajinar. "Tenemos una moneda". Les enseñamos la moneda y la acercamos a la cámara. Si el público está en casa incluso podemos dársela para que la toque. "Tenemos un vaso transparente". Señalamos el vaso sin moverlo mucho (o nada). "Y un tubo", miramos a través del tubo y lo agitamos en plan "Nada por aquí, nada por allá".

"Vamos a hacer desaparecer la moneda", ponemos el tubo sobre el vaso, hacemos pinza con el dedo pulgar en índice para levantar el tubo junto con el vaso con mucho cuidadito y lo ponemos encima de la moneda.

Alzamos el tubo dejando el vaso sobre la moneda y "¡¡¡Tachán!!! La moneda ha desaparecido". Aplausos, aplausos, ooooh aaaah, algún amigo troll afirmando que se sabe el truco pero sin acabar de soltar prenda.

Y ya tenemos toda una tarde echada de la manera más mágica del mundo. Muchas gracias Mago Dálux por tu taller de magia. Es alucinante. Lo acabamos de descubrir, pero esperamos que hagas muchos más.

Evidentemente, nosotros al tratarse de dos niños ávidos de protagonismo tuvimos que coordinar todos los pasos para que los hicieran a la vez. Y yo hacía de voz en off explicando lo que iban haciendo. Hay que buscarse las castañas para evitar peleas innecesarias.

Por cierto, mañana, jueves 2 de abril a las 17.30 podéis disfrutar de un directo suyo en Instagram, pero esta vez es un espectáculo de magia. Los talleres de magia son los martes a las 17.30.

martes, 31 de marzo de 2020

Battle Royal, el juego de mesa de Fortnite creado por Daniel

Como les dejamos las tardes libres, estos peques se las ingenian muy bien para ocupar su tiempo, a veces en familia, otras con su hermano y otras cada uno a su bola.

Mentiría si dijera que nos dejan concentrarnos en nuestras cosas. ¡Que va! Cada dos por tres vienen a informarnos diligentemente de lo que están haciendo, a ver lo que estamos haciendo nosotros o, simplemente, a estar cerca nuestro.

Por un lado, es un incordio que te interrumpan cada dos o tres minutos, sobre todo cuando estás en medio de un directo de Instagram de esos tan chulos que están haciendo ahora. Pero, por otro lado, me sorprenden con su creatividad e imaginación y me encanta que me hagan partícipe de sus planes e ideas, aunque sólo sea como mera oyente.

El caso es que hace poco me vino Daniel muy entusiasmado pidiendo materiales para crear su propio juego de mesa de Fortnite. Sin problemas, porque desde el taller que hice en las Jornadas Tierra de Nadie tenemos material de sobra para crear juegos. Así que escuché pacientemente su idea y me entusiasmé con ella. Le aconsejé que usara algunas cosas y se fue tan feliz a crear su juego.

Esa misma tarde lo probamos. Hasta había hecho su propia caja para guardarlo. Los extendió en la mesa, nos explicó las reglas y ¡a jugar!

¡Nos encantó! Tuvimos que pulir algunas cosillas, pero creo que le ha quedado bastante bien. Al hermano le flipó, como no podía ser de otra manera, porque anda obsesionadillo con este videojuego.

Ahí van las reglas por si os lo queréis hacer en casa.

De dos a cuatro jugadores. Con dos cambian algunas reglas.

Componentes:
- Cuatro fichas de jugador
- Un tablero con diez casillas
- 10 fichas de tormenta
- Una bolsa opaca.
- 12 fichas de armas moradas épicas
- 9 fichas de armas naranjas legendarias
- 6 fichas de armas azules raras
- 3 fichas de armas verdes poco comunes
- 1 ficha de arma gris común
- 3 fichas de escudos
- 1 ficha de grieta
- 1 fichas trampa
- Un dado de 6

Cómo se juega:

Cada jugador tiene su ficha de personaje. Cada una de las skins que aparecen es un hueco para llevar artículos, ya sean armas, escudos, la grieta o la trampa. Sólo hay cinco huecos. Pero si juegas de seguido ganas un hueco más cuando consigas 5 victorias. Empezamos cada uno con un pico que quita 20 de vidas si sacas 1, 2 o 3 en tu tirada de dado. También viene la vida (100 por jugador) y un chivato de cómo conseguir los artículos (sacar 1, 2 o 3 en el dado de 6).

En tu turno sólo puedes hacer una acción:
- Moverte un espacio.
- Moverte un espacio a donde haya alguien y atacar (atacar es optativo).
- Atacar si ya estás compartiendo espacio con otro jugador.
- Buscar (Tiras un dado y si sacas de 1, 2 o 3 puedes sacar una tarjeta del saco de tarjetas).
- Recoger un artículo del suelo.

Durante el primer turno sólo puedes elegir la casilla en la que caer. Hay tres especiales para tentar a los jugadores y que luchen desde el principio.
- La casilla de la suerte: Puedes encontrar fichas de la bolsa sacando también un cuatro en el dado. Sólo una vez por partida.
- La casilla de la ballesta: Puedes intentar buscar la ballesta, que es una arma muy buena. Si sacas 1, 2 o 3 con el dado puedes elegir entre llevarte esa o probar suerte con las de la bolsa. Si no consigues llevártela ya no puedes volver a intentarlo. Una vez por jugador.
- La casilla de la seguridad: Nada más caer en ella te da 25 de escudo (sube tu vida en 25). Sólo una vez por partida.

Al finalizar cada turno se pone una ficha de tormenta sobre la casilla que toque. Están numeradas del 1 al 10 y se colocan de forma creciente: primero en la casilla 1, luego en la 2... Se van tapando desde las que están más cerca de los extremos del tablero hacia la central. Si te pilla la tormenta, salir de esa casill te cuesta 10 de vida. Y cada turno que permanezcas en ella te cuesta 10 puntos de vida más. Tenemos diez turnos para matar a nuestros contrincantes o empezaremos a morir todos porque nos pilla la tormenta. No se puede avanzar a una casilla que tenga ficha de tormenta.

En el saco de tarjetas hay:
- Armas: se indica el número de balas (usos), la vida que quitan y los números del dado que tienes que sacar para acertar el tiro (por ejemplo: si en tu arma pone que tienes que sacar un uno o un dos en el dado y sacas un tres has fallado el tiro y no le haces daño a tu contrincante, pero sí que gastas una bala. Cuando se acaban las balas pierdes ese arma.
- Escudos: Tienes tres cargas. Cada una te da 25 extra de vida. Beberte una carga es una acción. Sólo hay tres en la bolsa.
- Trampa: Gastas una acción para ponerla en la casilla que quieras. El que caiga ahí pierde 60 puntos de vida. Sólo hay una en la bolsa.
- Grieta: Puedes moverte inmediatamente donde quieras. No gasta acción. hay una en la bolsa.

El uso de las armas: en las fichas de armas tienes el dibujo de la misma por un lado y sus atributos por el otro. En la parte de atrás indica los números que tienes que sacar en el dado de 6 para acertar el tiro, el número de balas que tiene (usos) y el daño que hacen cuando aciertas. Hay que gastar una acción para disparar. Ejemplo: Si mi arma acierta con un 5 o un 6 y he sacado un cuatro gasto una bala sin acertar en el blanco, es decir no hago daño a mi contrincante, pero sí contabilizo un uso. Si tenía tres balas y ya había gastado dos, en este turno gasto la última y retiro ese arma de mi ficha de jugador. Ya no puedo usarla nunca más. Tendré que buscar más.

Cuando te mueves a una casilla ocupada puedes elegir atacar a ese jugador y no cuenta como acción extra, pero si estáis ya en la casilla sin moveros el ataque cuenta como acción. Si hay más de dos objetivos en tu casilla tienes que elegir uno para atacar. No puedes atacar a los dos a la vez.

Si mueres sueltas todas tus cosas en la casilla dónde has muerto. Otro jugador puede gastar una acción en recoger cada uno de esos artículos. Sólo puedes coger un artículo por acción.

El objetivo es matar a todos tus contrincantes antes de que te pille la tormenta y acabe con todos tus puntos de vida. El último que quede con vida gana.

Cuando hay dos jugadores, la tormenta avanza dos casillas cada turno, con lo que la partida se reduce a 5 turnos hasta que la tormenta llega al centro. Hay que ser mucho más rápido para ganar antes de que te quedes sin vida.

A Iván le gustó tanto el juego que se ha hecho otro él. Ya os explico las reglas del suyo en éste otro post. Los dos me gustan mucho.

lunes, 30 de marzo de 2020

Manos de cartulina para explicar las articulaciones y los músculos

Cuando vi esta manualidad en el perfil de Raquel supe que no iba a poder resistirme a hacerlo. Buenísima. Y no sólo eso. Su muro de Twitter es oro puro para sacar ideas de actividades durante esta cuarentena.

La manualidad consiste en recortar una mano de cartulina, ponerle los huesitos con pajitas y meter en las pajitas hilos que al tirar hagan que los dedos se cierren y abran de forma articulada.

Así les podemos explicar que los huesos son rígidos, y por eso no se pueden doblar, pero los músculos son flexibles y se contraen y expanden para lograr que nuestro cuerpo se mueva.

El caso es que les propuse la idea a los peques y se sumaron enseguida al proyecto. Íbamos a necesitar:
- Cartulina
- Tijeras
- Cola (como no sé dónde narices la puse de la última vez que la usé, utilizamos celo)
- Lana, cordones... cualquier cuerda o cordón que tengamos
- Palo de brocheta (nosotros lo usamos a modo de aguja para insertar la lana dentro de los trozos de pajitas)

Los primero fue siluetear sus manos, porque mola más si son las de cada uno, y luego recortar las siluetas. Con nuestras manos listas comienza el trabajo duro de verdad. Os aconsejo utilizar cola, porque el celo fue un auténtico reto.

Cortamos las pagitas en trozos pequeños para los huesitos de los dedos y en trozos largos para los de la mano. Los pegamos en el sitio en los que estarían ubicados los dedos.

Metemos el hilo, lana, cordón por el interior de las pajitas con ayuda del palo de brocheta y en el extremos superior hacemos algo para que al tirar no se salgan de las pajitas. Raquel lo logró con nudos, pero a mí se me salían igual, así que los pegué en los extremos con celo.

Y ya está lista para tirar de los hilos que se muevan los dedos. ¡Mola un montón!

Cuidado de poner las pájitas muy cerca unas de las otras o chocarán y no se doblarán bien los dedos. A Iván le pasó y tuve que estar haciendo una trabajo de chinos recortando las pajitas ya pegadas para que se doblara de forma aceptable.