miércoles, 8 de octubre de 2014

Premio One lovely blog award

Este premio lo tenía desde hace mucho tiempo guardado sólo para mí. Pero no hay que ser egoista y hay que sacarlo a pasear, agradecerlo como es debido y repartirlo.

En realidad, como ya habréis supuesto, no he tenido tiempo de publicarlo. El verano hizo estragos en mi rutina.

Pues este galardón tan bonito me lo ha regalado Mamá Orienta, un blog imprescindible para mamis con inquietudes. Es muy de agradecer la labor de esta mami que difunde información más que interesante sobre cursos, ofertas de empleo, consejos, experiencias personales, opciones de ocio... Son tantas cosas las que nos cuenta desde su espacio...

Y ahora tengo que contaros yo algunas, porque el premio viene con preguntas.

1. ¿Por qué un blog?
Porque es una opción muy dinámica e interactiva de contar lo que se te pase por la cabeza sin dar cuentas a nadie.
2. Un cuento infantil
La bella durmiente
3. ¿Te gustaría viajar a...?
China

4. Una comida
Cocido madrileño Ummmm

5. Playa o montaña
Montaña

6. Un color
Amarillo

7. Una película
El violinista en el tejado

8. Una estación (de tiempo no de metro jijiji)
Primavera

9. Tu mejor hora
La de ir a dormir

10. Algo imprescindible en tu día a día
Sonrisas, besos, buenas caras...

11. Un deseo
Quiero una trabajo conciliador y digno... Casi pido más un milagro que un deseo...
Y mis once nominados son:

La opinión de mamá

Sweet Valentina

La invasión tween

El blog de Renné

Cómo naciste

Desde mi planeta

Los niños vienen con un blog debajo del brazo

Mamá también sabe

Mimos para mamá

Historias de una diablilla con corona y tutú

Kids, songs and Stories

martes, 7 de octubre de 2014

Premio Dardos

Con el verano de por medio se me han acumulado los premios. Con lo que me gusta a mí agradecerlos. Siempre es agradable que piensen en ti. Y si encima es para regalarte algo tan bonito como este galardón mucho mejor.

Regina, del blog Mamá blogger me ha regalado un Premio Dardos. ¿A que es precioso? Y no trae penitencia. Lo único que se pide es que se nombre a quien te lo dio y se lo pases a otros quince blogs.

Es muy fácil.

Regina tiene un blog muy organizado y con un diseño muy limpio, en el que habla un poco de todo: maternidad, niños, ideas geniales, recetas deliciosas... Yo estoy encantada con el truquito de la cuchara de madera sobre la cazuela para que no se salga el agua cuando cocemos pasta. ¡Funciona a las mil maravillas!
Y ahora a por lo nominados:

Blogueando de mi peque- y otras cosas-
Attempra
Pensamiento divergente
Que familia!
Frikymama
Maternidad y psicología
Diario de una madre en prácticas
La Bichera
La guinda de Limón
Mi querido TDAH
Casa Tere
O Cantinho de Piruli
Plagiando a mi Alter Ego
La nave de V
Mi mamá me canta

lunes, 6 de octubre de 2014

El juguete del futuro

Cuando me propusieron asistir a una presentación sobre algo relacionado con una impresora en 3D no me lo pensé. Yo soy de esas que quiere una para su casa desde que presentaron el invento, hace ya tiempo. Me imagino diseñando mis accesorios, mis utensilios de cocina, el pomo de mis puertas, haciendo copias de las llaves... Sí, lo sé. Soy una flipada.

El caso es que me presenté con muchas expectactivas en el Imaginarium de Serrano y... De verdad que lograron sorprenderme. Nada más llegar nos regalaron una cajita muy mona. "Todo empieza ahí. Lo que para los adultos no es nada, para los niños es un sueño hecho realidad" nos explicaron. Aunque luego, aclararon que se puede adquirir el juguete directamente a través de la web... Y ya me estoy adelantando.

En qué consiste lo que ellos denominan el juguete del futuro: en un código que más tarde se convertirá en un coche o un colgante diseñado por el propio chiquillo con un sencillo programa de diseño en 3D.

Allí mismo, Alex, un niño de unos siete u ocho años, creó el coche que tenía en la imaginación y fue espectador de lujo de cómo tres impresoras 3D lo hacían una realidad. El proceso llevaba su tiempo, así que, cuando me fui de allí, el coche aún no estaba terminado, pero tenían varios modelos para que nos hiciéramos una idea más clara del proceso.

Como dijo uno de los invitados a la presentación: "La impresora en 3D ya es una realidad que puede revolucionar el sector sanitario, la industria y el día a día en el hogar. El problema radica en que para diseñar en 3D se necesita una formación que el usuario común no tiene". ¡Vamos! Que hay que ser ingeniero.

Emocionada con mi cajita volví a mi casa sin poder esperar a sentar a mi primogénito a diseñar el vehículo de sus sueños. El benjamín es demasiado peque para manejar el ratón, así que esperamos a que durmiera la siesta para ponernos manos a la obra.

Le dijimos a Daniel que iba a crear un regalo para su hermano, que su cumple es dentro de poco, pero el pobre nos pidió con carita de desconsuelo que fuera para los dos, y así quedó la cosa.

El interfaz del programa de diseño en 3D es muy fácil. El peque se hizo con él enseguida, aunque por cuestiones de pulso, a veces le ayudábamos un poco, sobre todo, a colocar adornos. Creo que no dejó un hueco libre sin simbolito. Se lo pasó genial poniendo alerones, tubos de escape, adornos varios, letras... Al final te dicen que pruebes los colores que quieras en tu coche, pero que lo que te viene es la carcasa en blanco, cinco botes de pintura para que la pintes tu mismo (blanco, azul, rojo, amarillo, negro y plateado), el esqueleto del coche y las ruedas para que lo monte el niño (o los papis según el caso). Me parece genial porque ofrecen muchas clases de diversión: el diseño, colorearlo a mano y el montaje del juguete. No puede estar más personalizado.

Cuando Daniel, terminó de diseñar su coche y metimos el código para adquirirlo, nos pidió diseñar otro. El programa de diseño en 3D es gratuito y el niño puede divertirse a gusto haciendo los modelos que quiera. Al final del proceso puedes comprar su creación directamente sin código. La cajita la han hecho más bien para cuando tengamos que hacer un regalo. Con ella tenemos la opción de Prepagar el coche y se lo regalamos al niño por su cumple o por el motivo que sea. El peque sólo tiene que introducir el código al terminar su diseño y se salta el paso del pago.

Esa misma noche me metí en la página para probar a hacer mi propio diseño. Lo cierto, es que diseñando el coche me lo pasé pipa, pero el colgante me decepcionó un poco, quizá porque no tiene tantas opciones a elegir y se hace en un pis pas. O porque te lo envían ya coloreado y a mí la idea de poder pintar y montar el coche yo misma me parece genial.

La pena es que no empiezan a imprimir hasta el diez de octubre así que nos toca esperar con mucha impaciencia para recibir el modelo imaginado por Daniel. El chiquillo está deseando tenerlo en sus manos. Ya os lo enseñaré cuando nos llegue.

sábado, 4 de octubre de 2014

Infla un globo con una botella

Mi niños mayor me anunció que hacía mucho que no hacíamos un experimento como dioa manda y que eso no podía seguir así. Yo, que soy muy blanda, me metí ipso facto en internet buscando algo facilito que pudiéramos apañar aquí y ahora. El primogénito se quedó a mi lado para elegir.

Le encantó un vídeo sobre cómo inflar un globo con una que encontramos botella en pequeocio. Necesitábamos vinagre, bicarbonato, un embudo y, evidentemente, la botella y el globo.

A Iván le dijimos que íbamos a hacer magia y se apuntó lleno de curiosidad.

Las cosa no puede ser más simple y tuvo un éxito rotundo entre los peques. Ponemos un poco de vinagre en la botella, introducimos un poco de bicarbonato en el globo usando el embudo, ajustamos la boca del globo en la de la botella, derramamos el bicarbonato dentro e inmediatamente el globo comienza a inflarse a una velocidad vertiginosa.

Mis chicos estaban emocionados.

Eso sí. La experiencia sólo dura un minuto y eso es lo que los vas a tener entretenidos. Pero vale la pena.

viernes, 3 de octubre de 2014

Primer día de Judo

Ya hemos empezado con la extraescolar de judo de Daniel. Lo cierto es que me empeñé yo en apuntarle, pero se lo metí en la cabeza de tal manera que pareciera que era idea suya. Soy maquiavélica. Lo sé.

Pero es que escuché que era una actividad maravillosa para canalizar la agresividad, adquirir autocontrol y disciplina. O por lo menos, esa es la teoría. Total, por probar... Encima se han apuntado muchísimos niños que conoce y por su cumpleaños le regalaron el kimono, así que encima lo teníamos equipado. Era perfecto.

En realidad, es la única arte marcial que no se basa en patadas y puñetazos. Mas bien, te enseñan a caer y a hacer caer a tu oponente a base de llaves.

El peque estaba ansioso empezar. Y yo loca por recogerle y que me explicara como le había ido.

Lo primero que me soltó al verme fue que quería su sorpresa. "¿Qué sorpresa?" Le pregunté yo. "Mi regalito por venir a Judo. ¿cual va a ser?". Cuando se dio cuenta de que no le iba a dar nada porque ya estaba bien de incentivos. Que las cosas hay que hacerlas porque uno quiere y no por cosas materiales. Se llevó u disgusto tal que se puso a berrear como un condenado.

Y así llegamos a casa llora que te llora. Una vez sentados le empecé a preguntar con más calma si le había pasado algo, si estaba cansado... Me contó que en su primera clase le habían castigado a hacer cincuenta flexiones por no sentarse cuando le dijeron. "Hombre, alguna menos sería ¿no?" le solté excéptica. "Cincuenta, mami. Me dijo cincueeeeenta". También me dijo que se había dado un golpe en el pie en la puerta del baño. "Lo pasé fataaaaaaal, mami. Muy mal, fataaaaaal" me aseguraba con la lagrimilla a punto de salir. Y entonces, cuando le pregunté si le habían enseñado alguna llave empezó a animarse.

"No, pero hemos visto como hacía una. ¡Te la voy a hacer!" Y me estuvo tirando al suelo, poniendo yo mucho de mi parte, una y otravez, una y otra vez. Hasta que me cansé. Que dar el salto y evitar escachurrarle era harto complicado. Aunque él estaba completamente feliz sintiéndose un judoka en toda regla.

Conclusión: No tengo ni idea de si le ha gustado o no.

La mala noticia, en realidad, me la ha dado el profesor, que me ha dicho que el kimono de Daniel no le sirve y que no es de Judo, en realidad. Por lo visto en el Decathlon nos engañan y nos cuelan uno que no es. A pesar de todo, con ese se queda porque no le voy a comprar otro. Y, digo yo, que durante el primer curso no harán tanto como para que tenga que ser el auténtico y homologado kimono de judo con punto de arroz.

miércoles, 1 de octubre de 2014

A las mamis nos ayudan en la crianza

El martes estábamos invitados a la presentación del estudio "La evolución de la maternidad en España durante los últimos 30 años" que presentaba Philips Avent. Me alegra saber que se preocupan de las necesidades de sus clientas más directas: las mamás. Porque seamos sinceros, ¿quién compra los biberones, chupetes, tetinas, etcétera, etcétera... en general? A pocos padres he visto ocuparse de esos temas. Aunque no niego que existan joyas que asuman responsabilidades que, principalmente se le atribuyen casi exclusivamente a la madre, aún en la actualidad. Pero no quiero adelantarme a lo que nos contaron.

El caso es que nos presentamos en las oficinas de Phillips Avents al ritmo de "Vamos a una fiesta, vamos a una fiesta. Fiesta, fiesta, ¡¡¡fieeeeeesta!!!" que cantaron mis fierecillas durante todo el camino. A este tipo de eventos que son kids friendly les llamo así para que me entiendan. Si les digo que es la presentación de un estudio se quedan igual que si no les digo nada. Nada más llegar les condujeron hasta la salita infantil. Allí les esperaba un animador encantador que les siguió el juego de un forma increíble. Se metió en el bolsillo a ambos desde el minuto cero. Encima tenían a su disposición una pedazo de merendola al alcance de sus manitas. Les dejé en el paraíso y me llevaron a la sala donde se celebraría la presentación. Allí me reuní con un grupo de blogueras, y un bloguero, la mayoría ya conocidos, con los que me puse a charlar muy alegremente. Disfrutando de la ausencia de interrupciones infantiles.

Al poco nos invitaron a sentarnos para hablarnos de los datos más representativos del estudio. Como era de suponer, la madre sigue siendo, en la gran mayoría de los casos, la principal responsable de cuidar a los peques, con algo de ayudita de los maridos y el inestimable apoyo y colaboración de los abuelos (siempre salvándonos de las situaciones más extremas y poco o nada conciliadoras). Me llamó muchísimo la atención que el padre tuviera la percepción de que se implicaba muchísimo, cuando la madre aseguraba que ni en sus mejores sueños. En mi caso, mi marido disfruta muchísimo implicándose... Cuando le apetece o no le queda más remedio, porque sabe que en el 99% de los casos ya estoy yo para hacerme cargo de todo. Ahora que estoy en paro es lógico, pero es algo que ha sucedido siempre. Aún cuando he estado en activo. De hecho, cuando se le ocurre implicarse chocamos en opiniones y la liamos. Nuestra autoridad se tambalea y los chiquillos se aprovechan de la pequeña brecha todo lo que pueden. ¡Ojalá existiera la telepatía! Todo sería mucho más fácil.

Siguiendo con los datos, me hizo gracia que en casi todos los hogares la mamá se encarga de cuidar y el padre de jugar. No me extraña que nos toque el papel de poli malo la mayor parte del tiempo. Pero no me preocupa. Los niños son muy listos y cuando la cosa se pone seria acuden a su mami en busca de consuelo. Ni se piensan.

Hicieron hincapié, en todo momento, en la importancia de la lactancia materna, aunque incidieron en que el biberón ha democratizado la alimentación del bebé, que pasa a ser tarea de los dos. Poquitas veces le ha dado mi marido el biberón a mis chicos. Y cuando lo ha hecho, casi siempre ha sido porque le apetecía o le obligaba una menda. Todavía recuerdo mis infructuosos intentos de despertarlo en mitad de la noche para que atendiera al bebé. Y cuando por fin lo lograba, ¡ya estaba yo totalmente desvelada!

También hablaron de cómo usamos internet como herramienta de ayuda para la crianza, de nuestras repetidas visitas al pediatra en cuanto nos suena una voz de alarma, de la maravillosa figura de los abuelos que nos sacan de apuros mil veces... Otro dato que me resultó curioso es que recuperar la línea tras el parto ha pasado se una de las principales preocupaciones para el 74% de las madres. Que puedo decir... Yo intenté hacer que todo volviera a su lugar lo antes posible, pero con estos bebés de alta, altísima, demanda fue misión imposible y desistí enseguida. "Ya tendré tiempo cuando crezcan un poquito más" me decía a mi misma. Y en esas ando todavía. Lo cierto es que dieron muchísimos datos más, pero estos fueron los que más me llamaron la atención.

Tras el estudio nos presentaron sus nuevos productos. Me encantó el sacaleches con la inclinación adecuada para que las mamis no se dejen los riñones en posturas inadecuadas. A mí me mataba el dolor de espalda tras cada sesión con el aparatejo. Por fin, tenemos minichupetes para niños de o a 2 meses. Me parece una idea genial, porque con mis hijos me daba la impresión de que se iban a atragantar con esos "tetes" tan grandes. Otro acierto, fue el calienta biberones con opción para descongela la leche materna.

Independientemente de su utilidad, todo lo que nos presentaron tenía un diseño monísimo que movía a la ternura.

Al acabar la charla, tomamos un ágape y me devolvieron a las fieras, que se lo habían pasado pipa con "Jimmy". Nada más entrar por la puerta fueron directos a la mesa de los dulces. ¡No habían tenido suficiente con su merienda! Son insaciables.

Daniel pidió uno de los globos de helio que decoraban el recinto y les dieron a los dos un montón de ellos. De vuelta a casa tuve que hacer mil equilibrios con ellos para evitar "accidentes tontos", pero valió la pena porque los chiquitines estaban muy emocionados con sus globos voladores.

Iván me lo puso muy difícil durante el camino de vuelta. Supongo que estaba cansado. Menos mal que me encontré con una amiga por el camino y me ayudó a llegar al hogar con los niños. El mayor se portó muy bien en todo momento, supongo que pensando en la de estrellas que iba a avanzar con su cohete en el panel motivador que le esperaba en casa.

Una motivación entre las estrellas

Hacía mucho que veía necesario un panel motivador para mis dos chiquitines. Iván podía reutilizar el que tenía su hermano a su edad y que habíamos guardado, precisamente, para él. Pero Daniel necesitaba algo más. Ya es un niño mayor y lo de pegar pegatinas lo tiene superado.

Pensando, pensando, me topé con el nuevo proyecto de Laura, Mis trucos para educar. Ha abierto una tienda online con productos educativos hechos por ella misma y basados en su dilatada experiencia como mamá de cinco maravillosos hijos. Con tanto bagaje a sus espaldas y un blog en el que nos da claves para criar desde el optimismo y el refuerzo positivo la cosa prometía. Cuando me mandó las información sobre sus dos paneles de motivación me parecieron perfectos para el mayor. Elegí Lecturas con estrellas porque los chiquillos están muy interesados en el espacio y todos sus elementos, así que pensé que les llamaría más la atención.

Y no me equivoqué. En cuanto vio el panel colocado estratégicamente al lado de su cama, pues veremos sus progresos antes de dormir, se tiró en plancha a por las estrellas, al luna y el cohete.

Le dejé jugar. Ya tendría tiempo de explicarle las "reglas del juego". Pronto se le unió su hermano. Y así estuvieron un buen rato, poniendo y quitando estrellas. Curiosamente no se pelearon por el cohete y la luna. ¡Milagro, milagro!

Una vez saciaron sus ansias de jugar les expliqué a cada uno las normas de su panel. A Daniel le hice un camino de estrellas que acaba con la luna. El cohete debe ir recorriendo ese camino a base de comportamientos correctos tales como "Caminar de forma no alocada por la calle", "No comer con las manos", "Recoger los juguetes" y "Buen comportamiento en general en el día". En un principio, si había cumplido completamente avanzaba una estrella, si no lo había hecho retrocedía y si la cosa había sido pichí pichá se quedaba donde estaba. Pero hemos tenido que eliminar el tema de los retrocesos, porque no había manera de que el cohete despegara y no queríamos desanimarle. Está encantado con hacer volar a su cohete por el camino de las estrellas. De vez en cuando me pregunta cosas como "¿Me estoy portando bien? Esta noche me llevo la estrella de portarse bien ¿No?".

Hace poco me pidió que le dejara jugar con los imanes de su nuevo juego y no vi razones para negarme, así que memoricé en qué estrella estaba su cohete y le dejé hacer y deshacer. Cuando acabó volví a poner todo como estaba y esa noche apuntamos sus progresos de nuevo. Cuando llegue a la luna le hemos prometido un pequeño premio que puede ser que elija una actividad, ir a un parque especial, al cine... Por ahora dice que quiere ir al McDonalds a merendar una tarde. Con ese objetivo en mente está más que motivado.

Iván también está como loco por poner pegatinas en su tabla de progresos. Aunque lo del buen comportamiento le está costando un poco. Un día se portó tan extremadamente mal que incluso en vez de poner le quité una. Le sentó como un tiro.

Lo importante es que estamos consiguiendo muchísimo más ahora que antes con buenas palabras, razonamientos, cuentos, castigos o gritos... ¡Que de todo ha habido en esta santa casa!