jueves, 2 de abril de 2020

Fortnite, un juego de mesa creado por Iván

Como ya comentaba en el anterior post, a Iván le gustó tanto el juego de mesa que había creado su hermano sobre el famoso universo Fortnite, que se hizo uno propio. Por supuesto también lo probamos y también nos gustó mucho.

Material:
- Meeples para los jugadores
- Un tablero
- Dados de 6
- Fichas de diferentes colores para señalar la posición y valor de los cofres
- Tarjetas para lo que se encuentra en cada cofre. Tienen diferente valor: Legendaria, rara o común. Dentro de estas tarjetas hay armas y artículos para aumentar la vida de los jugadores.

Reglas:

Se tira el dado para ver quién empieza. Cada uno elige dónde aterriza, teniendo en cuenta que la tormenta va a hacer el espacio cada vez más pequeño. El tablero es una cuadrícula en la que vienen marcados unos pocos muros que puedes usar para esconderte y que no te ataquen, pero también puede ser un obstáculo a la hora de huir de la tormenta.

En un principio, Iván puso las fichas de los cofres de forma aleatoria, pero tras jugar hemos visto que sería mejor si pone las más valiosas en el exterior y las menos valiosas en el centro, para que los jugadores se la jueguen aunque les pille la tormenta.

La tormenta avanza de esta manera: se coloca una ficha de tormenta en cada esquina cuando se hagan los tres primeros turnos. Entonces la tormenta llega a todas las filas y columnas que haya entre esas cuatro fichas. A los siguientes tres turnos, las fichas avanzan un espacio en diagonal hacia el centro del tablero, con lo que la tormenta avanza una las líneas y columnas entre las cuatro fichas dónde ya estaba anteriormente. Así se va cerrando el tablero. Si te pilla la tormenta te quita 10 de vida cada turno que permanezcas dentro de ella. Las fichas de tormenta las hemos hecho reutilizando las verdes porque las violetas ya las tenía Daniel para su juego, así que las he señalizado con un punto violeta para diferenciarlas.

Los personajes pueden hacer una acción por turno: o moverse, o beberte algo que te suba la vida o atacar. Si te mueves, tiras el dado y puedes moverte hasta lo que te salga. Por ejemplo si te sale un cuatro, pero te interesa moverte dos, puedes hacerlo, pero si querías moverte cinco, sólo puedes hasta cuatro. Si quieres recoger cofre y te sale una tirada de dado buena para llegar a la casilla con ficha sólo te puedes mover hasta esa casilla aunque te haya salido un número mayor en el dado. Coger cofre no gasta acción.

Cuando coges ficha de cofre, coger una tarjeta del montón indicado según el color de la ficha (puede ser legendario, raro o común) Y lo que te salga te lo quedas. Puede ser un arma o algo para subirte la vida como un escudo o barril.

Aquí el rojo estaría dentro de la tormenta
Para atacar se siguen las instrucciones del arma que tengas. En la tarjeta te indica el alcance de la misma (casillas a las que puedes disparar desde tu posición), número de balas (usos que tiene esa arma antes de descartarla) y vida que quita.

Todos los jugadores empiezan con 100 de vida.

Aquí el naranja y el verde se han metido también en la tormenta
Al que muere se le cae todas sus pertenencias en la casilla en la que perdió la vida y otro de los jugadores puede caer en ella y recogerlas.

Gana el que quede vivo.



Por cierto, que el padre también se picó y usó este juego de base para hacer la versión mejorada utilizando sus materiales de rol y de otros juegos. Además se curró un sistema para ver dónde aparece el centro de la tormenta y por dónde se extiende a base de contar cuadraditos y tirar dados curradísimo que yo, mente de letras, aún no he pillado.








miércoles, 1 de abril de 2020

El taller de magia del Mago Dálux

Estaba yo viendo una clase de arte superchula en un directo de Instagram cuando mis fieras me asaltaron por ambos flacos. "Mami, ¿que haces?", "¿Que haces, mami?", así, en estéreo.

"Ooooh estas viendo un vídeo. ¿Es de magia?", aventuró Iván. "No, es de arte", "Aaaaaah", respondieron lo dos. ¿Y está bien?", contraatacó el mayor. "Pues sí, pero, vamos que si no me dejáis escucharlo, no me voy a enterar de n..." "Mamíiiiiii, mira, mira", señaló a la pantalla de mi móvil el más pequeño. "¡¡¡Es verdaaaaaaaad!!! Miraaaaaa", se unió también Daniel. Y miraba que me quedaba bizca, pero no me quedaba claro que es lo que tenía que mirar.

"¡El mago Dálux está haciendo un directo! Sale aquí arriba", me indicó de nuevo Iván, "Podemos verlo porfiiiiiiiiiii", "Sí, porfiiiiiiii. Nos encanta. Porfiiiiiiiiiiiiiiiiii". Y qué podía hacer yo sino ver la clase de arte en diferido cuando pueda de aquí a 24 horas y cambiar de directo... Ainsss...

Pero no me arrepentí, porque pronto me enganché totalmente al vídeo. ¡Un taller de magia! Ualaaaaaaa.

Ya habíamos visto a este mago en acción este verano en el Show Festival que hizo La Vaguada y nos había ganado desde el minuto cero. por supuesto conservamos su dibujo como oro en paño. Ojalá que La Vaguada repita esa iniciativa tan molona cuando se acabe la cuarentena porque me pareció una pasada.

En fin, que me distraigo. El caso es que el mago Dálux y una graciosísima chiquilla con lengua de trapo se preparaban para enseñarnos un truco flipante.

Necesitábamos un folios, un vaso transparente (mejor si es de plástico), una moneda o un círculo hecho de cartulina, pegamento de barra y tijeras. Es muy fácil y resultón.

Lo primero que hacemos es poner el vaso boca abajo sobre uno de los folios y siluetear el contorno. recortamos la figura de círculo resultante y la pegamos con pegamento de barra en la boca del vaso. Si sobresale algo de papel lo recortamos para que no se note que hemos pegado ese cículo de papel. Luego hacemos el tubo. Sólo tenemos que hacerlo con un folio, algo ajustado al vaso, pero no mucho, y pegar con pegamento para que mantenga su forma. Y, por último, si no tenemos moneda, podemos usar el pegamento de barra para dibujar un círculo en una cartulina de un color suave (no me cojáis fuxia eléctrico que se va a transparentar con el folio y se va a notar el truco).

Y ya está la manualidad. Ahora la puesta en escena. Videollamamos a los abuelos, amigos, tíos... Y convocamos al que haya en la casa que nos nos haya visto trajinar. "Tenemos una moneda". Les enseñamos la moneda y la acercamos a la cámara. Si el público está en casa incluso podemos dársela para que la toque. "Tenemos un vaso transparente". Señalamos el vaso sin moverlo mucho (o nada). "Y un tubo", miramos a través del tubo y lo agitamos en plan "Nada por aquí, nada por allá".

"Vamos a hacer desaparecer la moneda", ponemos el tubo sobre el vaso, hacemos pinza con el dedo pulgar en índice para levantar el tubo junto con el vaso con mucho cuidadito y lo ponemos encima de la moneda.

Alzamos el tubo dejando el vaso sobre la moneda y "¡¡¡Tachán!!! La moneda ha desaparecido". Aplausos, aplausos, ooooh aaaah, algún amigo troll afirmando que se sabe el truco pero sin acabar de soltar prenda.

Y ya tenemos toda una tarde echada de la manera más mágica del mundo. Muchas gracias Mago Dálux por tu taller de magia. Es alucinante. Lo acabamos de descubrir, pero esperamos que hagas muchos más.

Evidentemente, nosotros al tratarse de dos niños ávidos de protagonismo tuvimos que coordinar todos los pasos para que los hicieran a la vez. Y yo hacía de voz en off explicando lo que iban haciendo. Hay que buscarse las castañas para evitar peleas innecesarias.

Por cierto, mañana, jueves 2 de abril a las 17.30 podéis disfrutar de un directo suyo en Instagram, pero esta vez es un espectáculo de magia. Los talleres de magia son los martes a las 17.30.

martes, 31 de marzo de 2020

Battle Royal, el juego de mesa de Fortnite creado por Daniel

Como les dejamos las tardes libres, estos peques se las ingenian muy bien para ocupar su tiempo, a veces en familia, otras con su hermano y otras cada uno a su bola.

Mentiría si dijera que nos dejan concentrarnos en nuestras cosas. ¡Que va! Cada dos por tres vienen a informarnos diligentemente de lo que están haciendo, a ver lo que estamos haciendo nosotros o, simplemente, a estar cerca nuestro.

Por un lado, es un incordio que te interrumpan cada dos o tres minutos, sobre todo cuando estás en medio de un directo de Instagram de esos tan chulos que están haciendo ahora. Pero, por otro lado, me sorprenden con su creatividad e imaginación y me encanta que me hagan partícipe de sus planes e ideas, aunque sólo sea como mera oyente.

El caso es que hace poco me vino Daniel muy entusiasmado pidiendo materiales para crear su propio juego de mesa de Fortnite. Sin problemas, porque desde el taller que hice en las Jornadas Tierra de Nadie tenemos material de sobra para crear juegos. Así que escuché pacientemente su idea y me entusiasmé con ella. Le aconsejé que usara algunas cosas y se fue tan feliz a crear su juego.

Esa misma tarde lo probamos. Hasta había hecho su propia caja para guardarlo. Los extendió en la mesa, nos explicó las reglas y ¡a jugar!

¡Nos encantó! Tuvimos que pulir algunas cosillas, pero creo que le ha quedado bastante bien. Al hermano le flipó, como no podía ser de otra manera, porque anda obsesionadillo con este videojuego.

Ahí van las reglas por si os lo queréis hacer en casa.

De dos a cuatro jugadores. Con dos cambian algunas reglas.

Componentes:
- Cuatro fichas de jugador
- Un tablero con diez casillas
- 10 fichas de tormenta
- Una bolsa opaca.
- 12 fichas de armas moradas épicas
- 9 fichas de armas naranjas legendarias
- 6 fichas de armas azules raras
- 3 fichas de armas verdes poco comunes
- 1 ficha de arma gris común
- 3 fichas de escudos
- 1 ficha de grieta
- 1 fichas trampa
- Un dado de 6

Cómo se juega:

Cada jugador tiene su ficha de personaje. Cada una de las skins que aparecen es un hueco para llevar artículos, ya sean armas, escudos, la grieta o la trampa. Sólo hay cinco huecos. Pero si juegas de seguido ganas un hueco más cuando consigas 5 victorias. Empezamos cada uno con un pico que quita 20 de vidas si sacas 1, 2 o 3 en tu tirada de dado. También viene la vida (100 por jugador) y un chivato de cómo conseguir los artículos (sacar 1, 2 o 3 en el dado de 6).

En tu turno sólo puedes hacer una acción:
- Moverte un espacio.
- Moverte un espacio a donde haya alguien y atacar (atacar es optativo).
- Atacar si ya estás compartiendo espacio con otro jugador.
- Buscar (Tiras un dado y si sacas de 1, 2 o 3 puedes sacar una tarjeta del saco de tarjetas).
- Recoger un artículo del suelo.

Durante el primer turno sólo puedes elegir la casilla en la que caer. Hay tres especiales para tentar a los jugadores y que luchen desde el principio.
- La casilla de la suerte: Puedes encontrar fichas de la bolsa sacando también un cuatro en el dado. Sólo una vez por partida.
- La casilla de la ballesta: Puedes intentar buscar la ballesta, que es una arma muy buena. Si sacas 1, 2 o 3 con el dado puedes elegir entre llevarte esa o probar suerte con las de la bolsa. Si no consigues llevártela ya no puedes volver a intentarlo. Una vez por jugador.
- La casilla de la seguridad: Nada más caer en ella te da 25 de escudo (sube tu vida en 25). Sólo una vez por partida.

Al finalizar cada turno se pone una ficha de tormenta sobre la casilla que toque. Están numeradas del 1 al 10 y se colocan de forma creciente: primero en la casilla 1, luego en la 2... Se van tapando desde las que están más cerca de los extremos del tablero hacia la central. Si te pilla la tormenta, salir de esa casill te cuesta 10 de vida. Y cada turno que permanezcas en ella te cuesta 10 puntos de vida más. Tenemos diez turnos para matar a nuestros contrincantes o empezaremos a morir todos porque nos pilla la tormenta. No se puede avanzar a una casilla que tenga ficha de tormenta.

En el saco de tarjetas hay:
- Armas: se indica el número de balas (usos), la vida que quitan y los números del dado que tienes que sacar para acertar el tiro (por ejemplo: si en tu arma pone que tienes que sacar un uno o un dos en el dado y sacas un tres has fallado el tiro y no le haces daño a tu contrincante, pero sí que gastas una bala. Cuando se acaban las balas pierdes ese arma.
- Escudos: Tienes tres cargas. Cada una te da 25 extra de vida. Beberte una carga es una acción. Sólo hay tres en la bolsa.
- Trampa: Gastas una acción para ponerla en la casilla que quieras. El que caiga ahí pierde 60 puntos de vida. Sólo hay una en la bolsa.
- Grieta: Puedes moverte inmediatamente donde quieras. No gasta acción. hay una en la bolsa.

El uso de las armas: en las fichas de armas tienes el dibujo de la misma por un lado y sus atributos por el otro. En la parte de atrás indica los números que tienes que sacar en el dado de 6 para acertar el tiro, el número de balas que tiene (usos) y el daño que hacen cuando aciertas. Hay que gastar una acción para disparar. Ejemplo: Si mi arma acierta con un 5 o un 6 y he sacado un cuatro gasto una bala sin acertar en el blanco, es decir no hago daño a mi contrincante, pero sí contabilizo un uso. Si tenía tres balas y ya había gastado dos, en este turno gasto la última y retiro ese arma de mi ficha de jugador. Ya no puedo usarla nunca más. Tendré que buscar más.

Cuando te mueves a una casilla ocupada puedes elegir atacar a ese jugador y no cuenta como acción extra, pero si estáis ya en la casilla sin moveros el ataque cuenta como acción. Si hay más de dos objetivos en tu casilla tienes que elegir uno para atacar. No puedes atacar a los dos a la vez.

Si mueres sueltas todas tus cosas en la casilla dónde has muerto. Otro jugador puede gastar una acción en recoger cada uno de esos artículos. Sólo puedes coger un artículo por acción.

El objetivo es matar a todos tus contrincantes antes de que te pille la tormenta y acabe con todos tus puntos de vida. El último que quede con vida gana.

Cuando hay dos jugadores, la tormenta avanza dos casillas cada turno, con lo que la partida se reduce a 5 turnos hasta que la tormenta llega al centro. Hay que ser mucho más rápido para ganar antes de que te quedes sin vida.

A Iván le gustó tanto el juego que se ha hecho otro él. Ya os explico las reglas del suyo en éste otro post. Los dos me gustan mucho.

lunes, 30 de marzo de 2020

Manos de cartulina para explicar las articulaciones y los músculos

Cuando vi esta manualidad en el perfil de Raquel supe que no iba a poder resistirme a hacerlo. Buenísima. Y no sólo eso. Su muro de Twitter es oro puro para sacar ideas de actividades durante esta cuarentena.

La manualidad consiste en recortar una mano de cartulina, ponerle los huesitos con pajitas y meter en las pajitas hilos que al tirar hagan que los dedos se cierren y abran de forma articulada.

Así les podemos explicar que los huesos son rígidos, y por eso no se pueden doblar, pero los músculos son flexibles y se contraen y expanden para lograr que nuestro cuerpo se mueva.

El caso es que les propuse la idea a los peques y se sumaron enseguida al proyecto. Íbamos a necesitar:
- Cartulina
- Tijeras
- Cola (como no sé dónde narices la puse de la última vez que la usé, utilizamos celo)
- Lana, cordones... cualquier cuerda o cordón que tengamos
- Palo de brocheta (nosotros lo usamos a modo de aguja para insertar la lana dentro de los trozos de pajitas)

Los primero fue siluetear sus manos, porque mola más si son las de cada uno, y luego recortar las siluetas. Con nuestras manos listas comienza el trabajo duro de verdad. Os aconsejo utilizar cola, porque el celo fue un auténtico reto.

Cortamos las pagitas en trozos pequeños para los huesitos de los dedos y en trozos largos para los de la mano. Los pegamos en el sitio en los que estarían ubicados los dedos.

Metemos el hilo, lana, cordón por el interior de las pajitas con ayuda del palo de brocheta y en el extremos superior hacemos algo para que al tirar no se salgan de las pajitas. Raquel lo logró con nudos, pero a mí se me salían igual, así que los pegué en los extremos con celo.

Y ya está lista para tirar de los hilos que se muevan los dedos. ¡Mola un montón!

Cuidado de poner las pájitas muy cerca unas de las otras o chocarán y no se doblarán bien los dedos. A Iván le pasó y tuve que estar haciendo una trabajo de chinos recortando las pajitas ya pegadas para que se doblara de forma aceptable.




sábado, 28 de marzo de 2020

Circuito de psicomotricidad

Que buena la idea de Papi Primerizo de hacerles un circuito de psicomotricidad diferente cada día. Si es que tiene una imaginación desbordante genial. Ni que decir tiene que le hemos copiado y nos hemos hecho nuestro propio recorrido. Y tenemos pensado hacernos más, lo que pasa es que entre las tareas de la mañana y todas las opciones de ocio que nos está regalando la solidaridad de la gente esta cuarentena, unido a nuestra gordita ludoteca y biblioteca... Pues eso que tampoco sacamos tantas horas al día.

En fin, que la historia es que le hemos copiado descaradamente porque mola mucho hacer estos recorridos y así se mueven como anguilillas.

Nosotros hicimos un primer tramo con tetrabriks de leche colocados estratégicamente en el pasillo. Ahí se podían hacer un montón de cosas: saltarlos, esquivarlos, hacer un camino en zigzag...

Después teníamos que girar la esquina a la pata coja y saltar para tocar los globos. Nos subíamos a una silla para tocar el dintel de la habitación de los papis y nos metíamos en la entrada para hacer flexiones sobre un cojín XXL.

Acto seguido entrábamos en el salón, hacíamos una voltereta en el sofá, otras flexiones sobre otro maxi cojín, nos subimos a la mesa del comedor y  adoptamos la figura del gato dando patadas hacia atrás... ¡Y vuelta a empezar!

Hasta el gato quiso participar. Eso sí, a su modo estilo libre felino.

Así estuvieron un buen rato la mar de entretenidos y haciendo gimnasia que da gusto.

Por cierto, que seguimos con la sesión de bailes de Fortnite diaria y es agotadora. No me extraña que duerman tan bien últimamente. ¡Hala! A quemar energía dentro de casa.

Creo que la próxima vez vamos a hacer el circuito de la lava. Ese que hay que pasar sin pisar el suelo para no morir abrasado...

Postdata: Daniel ha impuesto una nueva prueba: el levantamiento de leche :)