martes, 26 de mayo de 2015

Be Mum, donde nacen las ideas

El sábado fui al lugar donde nacen las ideas: Be mum. Allí me encontré con mamás blogueras que, como yo, venían a aprender, darle a las neuronas y pasar una jornada divertida en la mejor de las compañías: Olga, de Cuéntamelo Bajito; Ana, de Las cositas de Ana Mía; Paula de Caracol Miricol, Vanesa, de ¿Y de verdad tengo 3?, Ely, Mamá de día y de noche; Colorea Madrid, Contras y pros... Entre otras muchas que harían interminable esta lista...

Y si empiezo con los ponentes ¡de lujo! empezando por nuestras queridas Anas de Frikymamá y Mamá de Verdad.

La primera ponencia, de la mano de Adriana Dacosta, MVD Consulting, nos habló del espíritu emprendedor y empezó con una pregunta sencilla, pero muy significativa: ¿Emprendemos? Para las madres, este camino se ha convertido en una opción muy atractiva y, a veces, incluso en el único camino para seguir teniendo una vida laboral. Pero, ¿cómo ser madre emprendedora y no morir en el intento? No hay fórmulas mágicas, pero sí ideas geniales y excelentes planificaciones. De la crisis surgen nuevas oportunidades y hay que saber aprovecharlas. Muy importante es el análisis preliminar para conocer la rentabilidad de nuestro proyecto antes de empezar a invertir en él tiempo y dinero. La ilusión es importante, pero hay que ser realistas y no perder de vista los números en ningún momento. De repente nos vemos saturadas: la familia, la casa, el trabajo... Y todo se nos va de las manos. Es el momento de conocer nuestras debilidades y darles solución. El futuro está en la colaboración, pero... ¡cuidado a quienes eliges en tu equipo! Asegúrate que todos tiran por igual del carro. Deben quedar muy claras las tareas y responsabilidades de cada uno desde el principio. Adriana, también quiso incidir en la gran importancia que tiene preparar a nuestros hijos para un futuro en el que el emprendimiento tiene un papel principal. Debemos enseñarles habilidades como la colaboración, creatividad, autonomía, proactivismo, etc... desde que son muy pequeños.

Elena González, directora de ventas en la empresa multinacional Cristian Lay, comenzó su ponencia, Del blog a la empresa: Financiación, de una forma muy original. Nos enseñó la letra de una preciosa canción y luego nos dio varias opciones enseñándonos fotos de Perales, la Pantoja, Julio Iglesia y Mago de Oz, entre otros. El último grupo que he nombrado son los típicos melenudos extravagantes y casi nadie adivinó que la canción era de ellos. Las apariencias engañan y las creencias pueden llegar a convertirse en una de nuestras debilidades. Nos condicionan mucho, pero también son fuentes de inspiración.Todo cambia a un ritmo vertiginoso y la clave está en nuestra capacidad de adaptación al entorno. Para demostrarnos de forma práctica que muchas veces nos dejamos llevar por la inercia sin pararnos a pensar en la acción más eficaz, nos puso un ejercicio muy divertido en el que se nos daban un montón de instrucciones que poníamos en práctica sobre al marcha y, al acabar de leer el texto completo, resulta que sólo te piden que hagas los dos primeros puntos. Nos reímos mucho con la prueba. Nos aconsejó tener los objetivos muy claros para no dar tumbos y conseguir llegar a las metas de la forma más eficaz, tanto a largo plazo, como a medio y corto plazo. Y si damos un paso hacia atrás, que sea para darnos impulso y saltar hacia delante.

La siguiente ponencia, ¿Quiere conocer su ADN financiero?, la daba Palmira Encinas y nos hablaba de la necesidad de organizarse muy bien financieramente para controlar el rumbo de nuestra economía en todo momento. Cada etapa financiera tiene unas necesidades y en la del emprendimiento hay que controlarlas todas perfectamente para no caer. El autónomo tiene una descobertura tremenda y es verdad eso que oimos tanto de que no puede ponerse enfermo porque está poco protegido. Sus consejos se basaron en una jubilación planificada para evitar sorpresas al final de nuestras vidas y que el plazo con el que nos anticipamos a nuestros proyectos de cara al ahorro es fundamental. Finalmente, concluyó que el asesoramiento nos abre los ojos, ya que de la experiencia de otros se aprende mucho.

Para poder asentar tantos conocimientos nuevos y comentarlos entre nosotras nos fuimos al café. Y tras charlar animadamente y conocer nuevas caras nos llamaron para poder disfrutar de la mesa redonda Rentabilización de tu blog. Aquí tengo que decir que me quito el sombrero por Ana María Almendro, Frikymamá, y Ana Hinojosa, de Mamá de Verdad, porque usaron muy poco tiempo en las presentaciones y fueron más al grano. María Pacheco Turnes, de Compritas para los peques, y Juanra Doral, de facilísimo.com, contaron cosas muy interesantes acerca de sus inicios y trayectoria, pero como el tiempo era muy limitado dejaron muy poco al debate. Surgieron temas muy interesantes que no pudieron ser discutidos como nos hubiera gustado y otros que se quedaron en el tintero porque había que dar paso a la siguiente ponencia. Espero que la próxima vez dediquen más tiempo a la mesa redonda porque el público era muy participativo y dio mucho valor a la charla. Me quedo con las frase de Ana María Almedro de que nadie nace sabiendo y que lo importante es ser un culo inquieto y aprender continuamente. Y la de Ana Hinojosa de que hay que probar para ver que le funciona a cada uno. Lo que no nos convenza los apartamos y lo que nos de frutos los seguimos investigando. Aunque Juanra Doral también dijo cosas muy interesantes como que la especialización de los blogs es una de las claves de su éxito a la hora de fidelizar visitas. Según él hay dos tipos de blog: los que venden algo y los que ingresan por publicidad. Si vendes algo no deberíamos meter banners de otras marcas. Su consejo fue: si no tienes un número alto de visitas presenta a tus seguidores un blog limpio de publicidad. En cuanto a María, aseguró que hay que ser fieles al espíritu del blog y no traspasar ciertos límites por dinero porque decepcionamos a nuestros seguidores y que el blog puede llegar a ser una muy buena plataforma de publicidad si invertimos mucho tiempo y esfuerzo.

Tras la mesa redonda, vino Joanna Ferrero, de Disfrutimadres, a contarnos de forma muy divertida y visual su charla de Networking, crea una red contactos útiles para tu proyecto. Con su desparpajo nos contó, con ejemplos muy concretos, su forma de ampliar su red de contactos de forma racional. Hay que tener muy claros nuestros objetivos y qué contactos nos interesan. tenemos que conocernos muy bien y hacer hacer un networking de calidad para que vean lo genial que es nuestro proyecto. A partir de ahí, solo nos queda vencer la timidez, preguntar, echarle morro y acostumbrarnos al No. Quien algo quiere algo le cuesta, así que insiste, insiste, insiste... La respuesta que recibas te puede sorprender gratamente.

Cuando acabó su excelente ponencia, llegó la hora disfrutar de una comida impresionante acompañada de charlas relajadas entre las asistentes. Comentarios, impresiones, opiniones, anécdotas... De todo hubo. Hasta nos dio pena cuando nos avisaron de que empezaba el primer taller de la tarde. Debo admitir que cuando me inscribí me apunté a todos los talleres sin pararme a pensar porque tenían una pinta increíble: 60 Second Elevator Pitch, impartido por Adriana Dacosta y Elena González, Encuentra tu negocio ideal y rentable, impartido por Leticia del Corral, Técnicas de SEO para tu sitio, impartido por Ana María Almendro y Mayte Galán (Servicios Editoriales Community Management), Descubre y refuerza tus fortalezas,impartido por Celia Espada (El perro de papel) Conciliación, impartido por Paloma Hornos (Gestión emocional)... Todos me parecían interesantes. Pero un amable email de la organización hizo que abriera los ojos a la realidad. Sólo podía escoger dos. Para que pudiéramos asistir a todos el evento tendría que haber durado 24 horas. Tras mucho pensar y pensar y pensar... Acabé por elegir 60 Second Elevator Pitch y Técnicas de SEO para tu sitio con mucho dolor de mi corazón por tener que perderme el resto.

El taller de 60 Second Elevator Pitch empezó genial. Adriana y Elena nos enseñaron como vendernos en un minutos a base de ejercicios prácticos muy creativos. Nos repartieron plastilina y nos pidieron que moldáramos lo que nos apeteciera. Yo hice una pulsera que luego tuve que vender como producto en 60 segundo con la palabra que me dejó sobre la mesa Adriana: Jornada. Sobre la marcha me inventé que hacíamos pulseras personalizadas a partir de dibujos infantiles y con aspecto da plastilina para darles más ternura. Sería un regalo maravilloso que noa legraría la jornada cada vez que lo mirásemos. Tras acabar nuestras presentaciones, nos fueron hablando de los fallos y aciertos que habíamos tenido. Todas erramos al no tener en cuenta el tiempo para hacer nuestra exposición. Es básico un timming y cumplir los plazos para llegar a la realización del proyecto. El siguiente ejercicio se centró en construir en grupos de dos un coche de Lego. De este proyecto colaborativo, luego comentamos nuestras dinámicas de trabajo: quien había sido más lider, quien era más realista, quien más creativo, más minucioso, etc. Todo derivó a una fantástico debate sobre la figura del líder en la que Adriana incidió en que en los niños se ve perfectamente el concepto de líder de forma natural. La conclusión final fue que un buen líder motiva a los componentes del grupo para que se impliquen voluntariamente en el trabajo y no mediante la imposición.

Se nos hizo muy corto, pero no hubo tiempo para lamentaciones porque tuvimos que volar al Taller de Técnicas de SEO para tu sitio, en el que Ana María Y Mayte nos dieron muchos tips muy útiles para mejorar nuestro posicionamiento en los buscadores. Para empezar, si queremos descubrir nuestros posicionamiento real en los buscadores, debemos abrir una página de incógnito en el navegador, que no guarde nuestras cookies y no falsee nuestras búsquedas. Para hacerlos sólo tenemos que pinchar en las tres rayas de la esquina superior izquierda (es el menú de chrome) y pinchas en Nueva Ventana de Incógnito.

No podemos olvidarnos de optimizar las fotos con texto Alt para que los buscadores las integren con facilidad y dar un buen formato al blog que no resulte lioso. También debemos optimizar los títulos de nuestros post eliminando en la URL las preposiciones y artículo para dejar sólo las palabras más importante para las búsquedas. A la hora de enlazar un link, siempre es mejor en una palabra que ilustre dónde queremos llevarles, que al típico "pincha aquí". Hay que tener en cuenta que para Google los enlaces a páginas de diferentes temáticas a la nuestra le parecen poco naturales, así que si los hacemos, debemos añadir la etiqueta "NoFollow" al código para que no la siga. Y esto sucede igual si pensamos que la página a la que vamos a enlazar sigue unas prácticas de SEO un poco dudosas. Con respecto a los links, los que enlacen a mi sitio también deben ser naturales para que no nos penalice y cuanta más autoridad tenga la página que nos enlaza mejor. Hay muchas formas de hacer linkbuilding: post colaborativos, fiestas de enlaces, retos, etc...Respecto al código, las etiquetas html son muy importantes. Dan mucha información relevante a los buscadores. Por ejemplo, no es lo mismo poner en negrita en el editor de texto que añadir strong al código. En el primer casi damos estilo al texto y en el segundo indicamos a Google qué texto queremos resaltar. Google tiene muy en cuenta los comentarios a la hora de posicionar un post en un puesto mejor o peor. Es muy importante los +1 y que se comparta en Twitter.

Y ese fue el fin de una jornadas muy completas e intensas. Con ganas de más, nos fuimos a nuestras casas a disfrutar de nuestras familias el resto del sábado. Felicidades a las organizadoras. Estoy deseando que pongáis la fecha de las próximas Jornadas Be Mum.

Por cierto, ¡gané una camiseta con el logo de las jornadas por ser una tuitera incansable! Jajaja Estoy deseando lucirla. 



lunes, 25 de mayo de 2015

Los hombrecitos de galletas

Volviendo del Parque de Madrid Río nos topamos con una tienda de menaje del hogar con unos vistosos carteles de suculentos descuentos. Después de valorar si valía la pena correr el riesgo de entrar con las dos fieras, acabamos empujando la puerta de la entrada para curiosear un poco. Los niños nos lo pusieron muy difícil porque todo querían tocarlo, investigarlo, correr por los pasillos... Vimos muchas cosas interesantes, pero como con ese panorama era imposible concentrarse, nos hicimos con lo que más falta nos hacía y nos dirigimos a la caja. Los niños no perdieron la oportunidad de hacerse con sus propias adquisiciones. Al principio, pensamos en decirles, abruptamente que dejaran eso donde estaba ¡ahora mismo! Pero en vista del precio y que eran cosas que a mi no me vendrían del todo mal, acabaron en la bolsa. Daniel cogió unos instrumentos de cocina para moldear y hacer adornos, e Iván un molde muy chulo para hacer hombrecitos.

Huelga decir que tardamos muy poco en montar el tinglado para hacer las galletas. los chicos estaban muy ilusionados por estrenar sus nuevos "juguetes".

Busqué una receta de galletas de mantequilla por Internet y nos pusimos a ello. Se lo pasaron pipa haciendo puntos, rayas, muesca, caritas, etc...

Cuando decidieron que las figuras ya tenían todos los detalles necesarios las metí en el horno en dos tandas. ¡Quedaron monísimas! Una pena que se me rompieran casi todas al sacarlas de la bandeja de horno. Manazas que es una.

Daniel, me miró muy sonriente y me dijo conciliador: No pasa nada mami. Te perdono". Y dicho esto se zampó medio hombrecito justo antes de la cena, E iba a por otro cuando le paré en seco y le advertí que hasta después de comer, ahí no comía nadie ni una miga más. Bueno, excepto Iván, que si su hermano ya las había probado, él tampoco podía ser menos. Así que con medio hombrecito en la barriga sólo conseguí que cenaran bien ante las perspectiva del postre.

Para las galletas necesitamos 300 gramos de mantequilla, 2 huevos, 350 gramos de harina de repostería, 250 gramos de azúcar, un poco de canela o vainilla y un pizco de sal. Se mezcla todo para conseguir la masa, se hace las formas deseadas y para el horno a 180 grados hasta que se doren. Muy fácil, pero la mantequilla tiene que ser de al de verdad. Nada de margarina o similares.

jueves, 21 de mayo de 2015

Terribles estallidos de rabia

De repente, miro a Iván y suenan todas las alarmas dentro de mi cabeza. Ya tiene puesto ese gesto que tan bien conozco y con el que empieza todo.

"¿Cariño, te pasa algo? ¿Estás bien?"

"¡No!" - Uuuuuy, mal vamos.

"¿Pero que ha pasado? Si no ha pasado nada.- aseguro yo agarrándome a un clavo ardiendo. Aquí la conversación puede dar dos giros y ninguno bueno. O me suelta un "Eres tonta" que se repetirá hasta el infinito, a veces acompañado de metódicos golpecitos en donde pille de mi lozano cuerpo, o asegura compungido que le he pegado. ¡Menudo mentiroso! Y también lo repetirá hasta la saciedad. Y da igual lo que digas o hagas, ya sabemos como va a acabar esto si no damos con la tecla correcta para que cambie el discurso.

Mis neuronas se ponen a trabajar a toda velocidad y con un poco de suerte daré con el argumento adecuado para que olvide sus ganas de liarla: "Que va hijo. No te he pegado, lo que pasa es que lo soñaste anoche. Ya decía yo que te oía gruñir en sueños y no sabía por qué...", "Ay, Iván, que ya sé lo que pasa. Has sido expuesto a los rayos gamma como Hulk y... ¡Te estás convirtiendo! Cuidado coches que Ivan Hulk os va a lanzar a todos por los aires"... Si se ríe estás salvada. Si no... ¡Malo!

Tenemos dos modalidades: gritos, lloros y que le golpee desesperadamente o destrucción sistemática y concienzuda de todo lo que le rodea: Juguetes, cables, posters, libros... Luego se arrepiente, pero a veces ya no hay arreglo.

Ignorarle no es opción porque te destroza la casa y darle bolilla es justo lo que quiere, así que la cosa se pone muy difícil. ¿Que hago? Pues según el día, como me encuentre yo y la dirección que tome la perreta. Muchas veces le agarro fuerte sin decirle nada, pero puede estar horas berreando y pegándome. Otras le hablo suave y dulcemente a ver si así se calma. Otras le aseguro firmemente que me ha hecho enfadar y que así no va a conseguir nada, y muchas acabo gritando yo también. Una tiene sus límites.

Todos los días nos comemos al menos una y suelen ser dos o tres. Así que su padre y yo estamos hasta las narices y con muchas ganas de que acabe esta fase.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Ojitos frescos con Euphralia

Tras una de esas noches que es mejor no recordar, con un trancazo persistente que no me deja ni a sol ni a sombra y un maratón delante del ordenador, después de jurarme que sólo estaría unos minutitos... Llamaron al timbre. Si mi cara de vampiro sorprendió al mensajero que me esperaba tras la puerta no lo dejó traslucir y me entregó un paquete muy sonriente. Muerta de curiosidad, no perdí ni un segundo en abrirlo: ¡Era el suero ocular que me habían dicho desde Boirón que me iban a enviar!

Ya lo sabía, pero mi nivel neuronal, sin el segundo café del día en el cuerpo, había bajado mucho y no caí hasta que desparramé el contenido sobre la mesa de la cocina. Ahí estaba la caja de monodosis. Euphralia, se llama. El picor en los ojos iba en aumento y tentaciones me dieron de echarme las 20 capsulas del tirón, pero me paré a mi misma a tiempo y pensé en mi marido, que dice, con toda la razón, que siempre hay que leer las instrucciones antes de usar las cosas. Es un consejo que me cuesta seguir, soy bastante impetuosa, pero en ese momento cogí la caja y el folleto para leerlos. A ver, a ver... Horas delante de la pantalla, sí... Expuesto a aire acondicionado, mmmm, no... Humo y contaminación, vivo en Madrid, así que mil veces sí... piscina, ¡ya me gustaría! Al grano: modo de empleo. Bueno, si eso me lo voy poniendo y con los ojos fresquitos ya me leo el modo de empleo.

Abrí una ampolla y ¡ale! media ampolla en un ojo y media en el otro, por el lagrimal, porque directamente soy incapaz. ¡Oye! Pues sí que alivia. Poco a poco se me fue calmando el escozor y la sensación de tener huevos duros en vez de ojos. Ahora ya puedo leer el modo de uso con tranquilidad. ¡Uy! Pues había acertado con todo, menos con eso de mirar para arriba y tirar del párpado inferior, que digo yo que mientras la gota entre en el ojo dará un poco igual para donde mires...

Más feliz que una perdiz me fui a mi curso de las tardes. Después de casi cinco horas con aire acondicionado y delante del ordenador exprimiéndonos el cerebro con los ejercicios prácticos, mis ojitos volvieron a darme problemas.

En cuanto llegué a casa, gasté otra ampolla, esta vez siguiendo las indicaciones al pie de la letra y me fui a la cama con los ojos fresquitos. ¡Que gusto!

martes, 19 de mayo de 2015

Concentración motera

Y no contentos con la fiesta de las hogueras, también coincidió que era el fin de semana de la concentración motera. Todo el pueblo lleno de todo tipo de motos chulas, raras, curiosas, coloridas, salvajes... Lo que quisieras ¡Vaya! El paraíso de los amantes de las dos ruedas a motor. Y con banda sonora, porque no importaba la hora del día, los truenos de los tubos de escape trucados resonaban por doquier para algarabía de los peques (aunque algún niño se llevó un buen susto con las explosiones).

También quemaron rueda. no se cortaron ni un pelo. Caballitos y virguerías porque sí. Todo un espectáculo para los que pasábamos por ahí. Y eso que estaba programada unas sesión de acrobacias moteras impresionante, que nos perdimos porque estábamos a otra cosa. Pero según nos contaron, tampoco hubiéramos visto mucho con la de gente que se juntó. Eso sí, oír, la oímos.
Se puede decir que el pueblo se volcó en el evento y el ambiente de fiesta se respiraba en las calles. Los chiquillos corrían de una moto a otra para sacarse fotos y admirar los detalles. Más de uno intentó subirse a alguna, los míos incluídos, pero les cortamos las alas enseguida, porque al dueño puede que no le pareciera lo mejor del mundo que unos niños treparan por su adorada moto. Ya me estoy imaginando peques sonrientes en el techo del coche y creo que tampoco me haría mucha gracia.

La verdad es que fue un fin de semana diferente, colorido y muy sonoro.

lunes, 18 de mayo de 2015

Las hogueras de Covarrubias

El viernes Raúl se enteró que una de las calles del pueblo se iba a llenar de hogueras y parrillas así que no se lo pensó dos veces y habló con un grupo de amigos para unirnos a su hoguera. Llevamos chuletas y chorizos y allí nos encontramos con más chuletas, pollo, morcillas, pan... ¡Vamos! Todo un festín carnívoro.

Los peques se emocionaron en cuanto vieron el festival de fuegos y a mí me entraron todos los males. Ya los veía sin pestañas... o envueltos en llamas, porque hay que ver la velocidad con la que cambiaba el viento y lo cerca que se arrimaban los chiquillos. Cuando empezaron a arrimar palos para que ardiera una punta y salir corriendo con llamar incandescentes ya sí que me puse seria. Estos chicos no ven el peligro ni aunque les estalle en las narices. A pesar de la señora aguafiestas que les perseguía, es decir, yo, se lo pasaron genial y no había manera de llevarles de vuelta al redil. Corrían, brincaban, pisaban las brasas (aaarg), comían algo de vez en cuando y volvían a sus juegos.

Cuando por fin, les llevamos a casa yo estaba ya pasmada del frío hacía mucho tiempo y los críos con más ganas de juerga. Nada más llegar a casa, Daniel pidió la cena ¡Pero si ya habíamos cenado! Tanto jugar y tanto liarla que se había quedado con hambre. Menos mal que tenía a sus abuelas que le hicieron una tortillita, porque su madre le hubiera mandado a la cama con un cola cao y unos bizcochos en la tripa. Hubo que lavarles las manos y las caras a conciencia porque venían negros del tizne. A la mañana siguiente no se libraron del baño.

domingo, 17 de mayo de 2015

La fiesta del cine... ¡se fueron sin mí!

Mira que insinué a Raúl que a lo mejor debería saltarme una clase del curso para pasar tiempo de calidad en familia e ir a ver la peli de La Oveja Shaun juntitos en amor y compañía, pero nooooooo. Fue inflexible y tirano en ese aspecto y me mandó directita al curso para empaparme de márgenes, índices de productividad y marketing. ¡Que crueldad!

Mientras tanto él se montó el planazo con los peques, pero el destino le devolvió la pelota y ese día, y justo ese día, Iván salió con cara rara del colegio, algo barruntaba, algo muy gordo, porque el único momento que no montó un pollo da características monumentales fue durante la peli de la traviesa oveja. Antes y después, se puede decir que hizo todas las trastadas imaginables dirigido por una rabia incontenible.

Luego, nos dimos cuenta de que se debía encontrar mal porque pasó una noche toledana que acabó con vomitona.

La película la había elegido Daniel y les encantó, pero no sé si al padre le salió a cuenta. Más le habría valido cancelarlo aunque significaran 10 euros a la basura, pero ¿qué haces cuando uno no está muy católico y al otro le inunda la emoción?