viernes, 16 de noviembre de 2018

Los Forasteros del tiempo. La aventura de los Balbuena en el lejano Oeste

Cuando nos mandaron desde SM el tomo de Los forasteros del tiempo La aventura de los Balbuena y el pequeño gángster conocimos a esta divertida familia y sus vecinas que sin comerlo ni beberlo se ven atrapados en las fluctuaciones temporales de un agujero negro que funciona a base de tormentas. ¡Nos encantó! Nos quedamos enganchados a sus peripecias. Queríamos más.

En esta casa entran muchos libros, porque nos gustan, nos acompañan, nos alegran la vista... ¡porque amamos leer! Y un día entró La aventura de los Balbuena en el lejano Oeste.

"Mira mamiiiiii, es la primera aventura", chilló emocionado el mayor.

"Vamos a saber cómo empezó, yujuuuu", le secundó el pequeño.

Ambos se acomodaron en la cama de papá y mamá y esperaron a que yo comenzara la lectura. Les encanta que les lean. Ya sé que son lo suficientemente mayores para que ellos solitos disfruten de los libros, pero me resisto a perder las buenas costumbres. Así que me senté en medio y comenzamos la aventura.

Resulta que la primera vez que se ven atrapados por la tormenta temporal los Balbuena, y unas vecinas, acaban en el salvaje oeste. Que es salvaje a no poder. La vida es muy dura, hasta para los niños. Se sobrevive como se puede. Y si tienes la mala suerte de nacer negro o indio las cosas se ponen aún más duras.

Roberto Santiago nos cuenta cómo la vida no valía ni un centavo en aquella época y cómo el alcohol corría por las venas de la gente con demasiada frecuencia. Y todo con ese humor tan suyo plasmado en diálogos maravillosos.  A la narración le acompaña los dinámicos y expresivos dibujos de Enrique Lorenzo Diaz. Tan atractivos como siempre. Sobre todo en las partes de cómic, que a mis hijos les encanta y me hacen repasar una y otra vez para no perderse detalle.

Encima, en este tomo hay cameo de Pakete. Para mí fue un detalle sin importancia, pero vaya si se emocionaron mis chicos. "Miraaaaa mamá, es Pakete. ¡El de los Futbolísimos! Porque es él. ¿Verdad? Que sí, que sí". Les confirmé el dato y añadí que no era de extrañar porque el autor y dibujante eran los mismos, pero ellos erre que erre con su descubrimiento. Tardamos un montón de pasar ese capítulo.

Ahora hay que buscar el libro de los Futbolísimos en el que aparece Sebas, que lo hay, porque aquí se comenta. Así que los peques andan como locos por leerlo (mejor dicho, porque se lo lea yo).

jueves, 15 de noviembre de 2018

El planeta imaginario

Este fin de semana hemos estado en un lugar mágico, se trata de El Planeta Imaginario, un espacio de ocio infantil encantador que se inauguró el sábado en Rivas, más concretamente en la calle electrodo, 76; y que cuenta con unos juegos preciosos.

Casi te dan ganas de meterte tú también a saltar y brincar con tus churumbeles. Bueno, de hecho, confieso que me metí unos minutos en su atracción estrella porque me moría de ganas, pero resultó ser más difícil de lo que pensaba y con el montón de niños que jugaban a mi alrededor me dio miedo profundizar mucho más.

Se trata de una maraña de hilos tejidos a crochet para formar una estructura flexible y multicolor llena de pasajes, péndulos, rollitos y retos. Creo que todos los peques iban directos a ella en cuanto cruzaban el umbral y no me extraña. Me comentaron que era algo único en España y que lo hacía a mano una artista japonesa, Toshiko Horiuchi,  con hilo de Nylon de colores. ¡Es alucinante!

Pero no es lo único que hace las delicias de los niños. Los enormes toboganes y el juego de saltar de una plataforma a otra sin tocar el suelo también tuvieron a mis hijos muy ocupados. Incluso el espacio superior acolchado en el que juegan al balón y las camas elásticas, el único sitio en el que una monitora controla los tiempos para evitar aglomeraciones.

Una zona que me enamoró fue la de la mini ciudad, con su restaurante, su supermercado, su taller de reparaciones, el hospital... ¡Que monada! Han cuidado todos los detalles. Pensé que a mis niños les pasaría desapercibido con el resto de atracciones, pero me sorprendí viéndolos salir de una a otra casita investigando sus posibilidades. ¡Si es que siguen siendo peques! Aunque me hayan salido tan altos.

El parque de juegos es maravilloso, pero el resto de las instalaciones también. Está decorado de una forma muy alegre y dinámica. Me encantan los murales de las paredes y los astronautas que se pueden ver en las puertas de los baños.

Además cuenta con una cafetería muy agradable en la que han incluido una parte de parque para bebés. Así los padres puedan tomar algo tranquilos mientras los más pequeñines se divierten. Han pensado en todo.

A mis hijos les ha encantado y nos han hecho prometer que volveríamos pronto.

La edad recomendada por los encargados es de cuatro a doce años, pero aseguran que harán jornadas familiares en las que podrán participar niños más pequeños, como a la que asistió una servidora. El centro es para niños de 4 a 12 años aproximadamente. Aunque haremos jornadas en familia donde podrán participar niños más pequeños.

Su horario es de 17 a 20 horas, aunque se alarga los viernes y sábados hasta las 21.

Ofrecen estancias por horas a 6€ una hora y a 12€ dos horas con la merienda incluida. Los cumpleaños son de 2 horas y media de duración. Las meriendas incluyen sandwich mixto, perrito, nuggets, mini pizza o sandwich de nocilla, aparte snacks, refrescos o zumos. También está incluida la tarta.

El precio de los cumpleaños por niño los lunes, martes o miércoles es de 13€ y los jueves, viernes, sábados o domingos 14€.














jueves, 8 de noviembre de 2018

Multicosmos, lío en el espacio-tiempo

Nos hemos leído Multicosmos, lío en el espacio-tiempo y... ¡La que está a punto de liarse en Internet! Y offline, porque todo afecta, ¡y mucho! ¿Será el fin de la libertad? ¿Se llenará todo de terribles Mobs sin puntos débiles? ¿Perderemos nuestros puntos de experiencia?, Todo queda en manos de los Cosmics más pro del Multicosmos y...

Que nooo, que no me he vuelto loca. Es que me he leído un libro que para mis hijos se ha convertido en EL LIBRO, el descubrimiento del siglo, el summum, lo más de lo más... Una historia que habla en su idioma: videojuego multijugador, avatares, mobs, youtubers, , comandos, inventario... Y encima tiene emoción, intriga, giros inesperados, gatitos achuchables, protagonistas carismáticos... Aunque amaz∞na, no sé por qué no les ha hecho mucho tilín... Bueno, ¡que narices!, sí que sé por qué, por ser un personaje responsable, serio, y revientaplanes locos y divertidos. Los otros dos son más alocados en plan ¡Banzaaaaai! y eso les mola muchísimo a mis fieras.

Lo que más nos gusta a los padres de esta lectura es que defiende valores como la  amistad, la igualdad, la diversidad o la inclusión, aunque a los niños les llame más la atención otros detalles relacionados con la pertenencia a una comunidad, la gamer, y los código, lenguaje y símbolos con los que se identifican.

Jijiji
Porque mis niños flipan con los videojuegos y si son multijugador tipo Robblox, pues mejor que mejor, aunque a Raúl y a mí no nos haga tanta gracia. Son fans total de Minecraft, Plants vs zombis Garden Warfare 2, Zelda, Super Mario... Incluso del Fortnite, aunque sólo lo hayan jugado en casa de amigos porque aquí hemos pasado un poco de instalárselo (la razón es que nos parece un peñazo de juego. Una razón muy déspota, lo sé). Y ahora andan como locos porque su padre les deje jugar a Witcher (por encima de mi cadáver). Es lo malo de hacerles una visita virtual para que conozcan el entorno con gráficos increíbles de este juego PARA MAYORES DE 18 (cosas de padres flipados).

También son fans totales de los youtubers gamers más ...., más... mmmm... No tengo palabras ("Hoooola pipalayos, vamos a quemar unas cuantas neuronas con mis chorradas varias y mi diarrea mental crónica. Dadme un me gusta y seguid mi canal si no queréis que se os aparezca Momo en versión Minecraft y os despixele... Diamantito, diamatito, diamantitooooooo). Ahora comprendo cuando mi madre se horrorizaba al verme idiotizada frente a los Caballeros del Zodiaco. Y eso que los Caballeros del Zodiaco sí que molan. En fin, en fin, que me disperso con la brecha generacional.

El caso es que este libro refleja, sin olvidar detalle, todo este universo de gamers sedientos de aventuras, premios, evoluciones y puntos de experiencia que les alucina a mis peques dentro de una emocionante historia sobre una guerra digital sin precedentes. ¡Cómo no les va a gustar! Tanto que el mayor (9 años) se lo ha leído a pesar de que al principio me dijo que le echaba para atrás tanta letra.

El pequeño, de siete, se lo ojea, mira los dibujos, hace los minijuegos, se lee los sketchs ilustrados, las partes de cómic... Pero está esperando que acabemos el libro que les estoy leyendo ahora por capítulos en la hora del cuento para que empiece con este. ¡Vago! En fin, la culpa es mía porque me encantan estas sesiones de lectura en familia (Yo leo, ellos escuchan, interrumpen, preguntan, comentan...).

Si tienes un pequeño gamer en casa, a partir de nueve años, según recomienda su editorial, Montena, ésta es su saga de libros. A mí ya me están mareando para que les compre los tres anteriores. Vamos a tener que salirnos de casa para que quepan los libros.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Música callejera: percusión en el parque

Todos los días me pregunto para qué les compro juguetes a estos fieras. Sí que juegan con ellos, pero lo que más les gusta es jugar en el exterior. Sobre todo al mayor. La imaginación no tiene límites, pero tiene menos límites en un entorno con árboles, césped, bancos, columpios... que en una habitación abarrotada. Lo tengo comprobadísimo.

Mi casa tiene muy poca relación con la realidad en la mente de estos niños. Es susceptible de convertirse en cualquier cosa: una peligrosa selva, una nave llena de aliens, un campo de batalla medieval, un cementerio infectado de zombis... Pero es que en el parque, todo esto, mola más. Hay más posibilidades.

Pero a lo que voy, que siempre me desvío con mis elucubraciones. El caso es que a mis peques les encanta aporrear (Qué raro ¿Verdad? Quién lo diría?). Por eso mismo ya llevamos dos baterías compradas que nos suelen durar un añito más o menos antes de  ser consideradas en ruinas.

Tocaría ir mirando otra, pero observando que se lo pasan mejor aporreando palos y piedras creo que mejor me lo pienso y lo que hago es ampliar las horas de parque. A los dos les encanta hacer música callejera, pero no todos los entornos son apropiados. Ni tampoco todas las superficies se prestan. Así que sí, soy la madre cortarollos. Como les vea golpeando un árbol, arbusto o planta les cae la de dios. Y tampoco valen las farolas (a mí la electricidad me da mucho respeto). Sólo pueden hacer música con algunos elementos urbanos como los bancos, los bordillos, las tapas de alcantarilla... Y sin golpear a lo bruto. Eso no es rui... digooo... música, sino vandalismo.

En cuanto les da por componer se meten entusiasmados en su papel de músicos y la de conciertos en vivo y en directo que tenemos en el parque. Si es que lo que yo digo: más parque y menos juguetes...

martes, 6 de noviembre de 2018

Los Futbolísimos, el Musical

Hace poco fuimos a ver Los Futbolísimos, el Musical, gracias a Literatura SM. El libro nos había encantado a Daniel y a mí y estábamos que nos subíamos por las paredes por verlo puesto en escena y escuchar las canciones. Iván no había querido leérselo para que la historia fuera una sorpresa, así que, además, iba con mucha curiosidad.

Desde el principio mis peques fijaron sus ojos en el escenario y no los despegaron. A veces se movían al ritmo de la música, otras se reían y otras se echaban encima de los chicos de delante llevados por la emoción, literalmente, y había que llamarles al orden.

En el escenario, los Futbolísimos se reúnen tras diez años sin verse para ayudar a Elena y resolver un misterio peliagudo.

A pesar de conocer la historia, Daniel no perdía detalle. Verla en vivo y en directo no era lo mismo que en letras impresas. Los actores bailaban, cantaban e interpretaban con mucho entusiasmo, que es lo que más les gustaba a mis hijos. "¡Se parecen mucho a los del libro!", me comentó el mayor, "Aunque el Pakete del teatro es más gritón que el de la peli", dictaminó. 

Yo aproveché para explicarle que en el teatro había que exagerar más que en la versión cinematográfica para que llegara el mensaje al público, y que en el libro el tono se lo imagina cada uno en su mente. Son formatos muy distintos que hay que disfrutarlos desde diferentes perspectivas.

Esta marca multiplataforma de fútbol y misterios me ha venido al pelo para explicarle las diferencias entre los grandes géneros: el literario, el cinematográfico y el teatral. ¡Pues lo entendió a las mil maravillas!

"Mamá, mira como bailan y saltan ¡como mola!", me chilló más que habló el pequeño a la salida, "El mejor Ocho, es un crack!", aseguró con determinación. "Sí, sí, que pasada lo que hacía Ocho, ¿eh mami?", le secundó el mayor. Y sí que es verdad que las acrobacias y elasticidad del personaje más bajito llaman la atención. 

También comentaron que el guión mola mogollón, las canciones son chulísimas (salieron del teatro cantando en chino, ya lo entenderéis si vais a verla u os leéis el libro), la escena de la furgo es la más emocionante y divertida, los bailes son muy animados, pero... pero la parte del fútbol les pareció muy poco desarrollada. "¡Hombre!", les rechisté yo "A ver si os creeis que es fácil encontrar cantantes y bailarines que además sean estupendos actores y unos cracks con el balón", anda que no piden.

"¡Pues la pantera era una máquina con el balón! ¡Las cosas que hacía! La mejor futbolista de todos los del teatro", me rebatió Daniel. "La pantera de Moratalaz era esa chica que ni bailaba ni cantaba... ¡Vamos! Que ni habla en toda la obra", le hizo ver su padre. "¡Pero es la que mejor jugaba al fútbol!", exclamaron ambos indignados por el comentario. Que se nos ocurra criticar sus dotes de interpretación que nos comen.

"¿Y dices que tenemos el libro en casa?", preguntó de repente el pequeño. "Pues claro Iván. Si te lo enseñé hace ya algún tiempo", contesté. "¿Pero el libro de esto que acabamos de ver? ¿Igual igual? ¿Justo esto?", insistió. "Que síiiiii. Igual igual igual"... "¡¡¡¡Pues lo quiero!!!!". Así que en cuanto llegamos a casa se lo puse en las manos para que disfrutara con más calma todo lo que acababa de vivir esa mañana.


lunes, 5 de noviembre de 2018

Recetas de Halloween: Bizcocho de Calabaza al cacao

No podía faltar el tradicional pastel de calabaza, rey de estas fiestas, aunque aquí lo hacemos bizcocho que es muy fácil resultón.

Este año encontré una receta muy chula en Recetas de Thermomix y así lo hice. Como era con cacao así variábamos. Y encima me dio una idea para poder hacerlo todo el año, como me pedían las fieras. Yo pensaba que la mejor pulpa para hacerlo eran las de las calabazas americanas, pero resulta que si ponemos las nuestras de toda la vida a asar al horno sale una delicia muy dulce ideal para este tipo de postres.

¡Genial! Porque las calabazas que encuentro por aquí son perfectas para hacer las lámparas tenebrosas, pero un asco para cocinar. Más secas que resecas. Así que compré la calabaza que conozco y la asé. El resultado fue estupendo.

Como no tenía cacao puro, usamos cola cao y la cosa salió muy bien. La próxima vez compraré el cacao puro a ver si hay mucha diferencia. La idea de meter los sobres de gaseosa es fantástica. El bizcocho sale increíblemente esponjoso. Eso sí, a pesar de que no venía en la receta yo le metí levadura. No me fiaba... Pero a lo mejor no era necesario. Cuidado con la gaseosa que primero hay que meter los sobres de color blanco y luego los de otro color (en el caso de la marca que compré azul). Yo no reparé en detalles y los metí a lo loco, no estoy segura de cuáles fueron las consecuencias.

También pasé de los fantasmas de merengue (soy una rebelde). Se los hice de nata de bote y todos tan contentos. Eso sí, había que comerlos rápido, antes de que la nata se bajara y desaparecieran dejando sólo un charquito...