viernes, 7 de noviembre de 2014

Las casas Ronald McDonald y las rayas rojas y blancas

¿Sabéis lo que es una casa Ronald McDonalds? No es un restaurante de comida rápida, no. En realidad, es la fundación tras la cual está la multinacional McDonalds y que dirige todos sus esfuerzos a ayudar a familias sin medios que se tiene que desplazar cerca del hospital donde tienen ingresado a su hijo. Un labor maravillosa que llevan a cabo en 35 países del mundo, España incluida.

Todo comenzó hace 40 años, cuando un jugador profesional de futbol américano del Philadelphia Eagle, Fred Hill, se enfrentó a la peor situación de su vida: un diagnóstico de leucemia para su pequeña de tres años. De la noche a la mañana se vio durmiendo con su mujer en hospitales y tratando de regalarle a su hija sonrisas en vez de miradas tensas. Cuando te toca peregrinar por los hospitales encuentras muchas historias dramáticas en sus pasillos. Eso es lo que le pasó a nuestro protagonista. Y se le abrieron los ojos a un problema que afecta a muchísimas familias: los traslados a hospitales lejos de casa y todo lo que ello conlleva en gastos de manutención. Muchos bolsillos no están a la altura de semejante gasto.

Con esa experiencia en la retina, buscó el apoyo de su equipo, de los restaurantes McDonald's y de los doctores que se sumaron a su causa y así surgió la primera Casa Ronald McDonald, que, cuarenta años después, suman 338 casas abiertas para ayudar a este tipo de familias. En España existen Casas en Barcelona, Málaga, Valencia y, muy pronto, abrirán una cuarta en Madrid gracias a la Fundación Infantil Ronald McDonald.

Para celebrar el 40 aniversario de esta labor tan necesaria se ha puesto en marcha una iniciativa a nivel mundial en la que las protagonistas son las rayas rojas y blancas, #forRMHC. ¿Quieres sumarte? Yo ya lo he hecho. Y aquí está mi pequeña contribución.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Domingo lluvioso

El último día del fin de semana más terrorífico del año amaneció pasado por agua. Raúl y yo decidimos que podía ser una oportunidad para que los peques se quedaran en la casa jugando y descansaran de todo el trajín de los días anteriores. Pero ellos tenían otros planes. "Para quedarme en casa jugando no salgo de Madrid" me soltó el primogénito muy decidido.

Los dos tenían muy claro que querían ir a ver a sus primos y tan pesados se pusieron con el tema, sobre todo el mayor, que en cuanto aflojó un poco la lluvia nos dirigimos hacia la casa de sus adorados primos. Y allí los encontramos jugando emocionados a un juego de la Play de hacer acrobacias con la bici. Mis chicos no dudaron en sumarse a la fiesta de la consola. Los tres niños más mayores se turnaban el mando de una forma muy ordenada y sin discusiones que me sorprendió. Y a Iván le engañaron con un mando roto, que el más grande de los primos tendió hacia la Play simulando que lo enganchaba. Como el chiquitín estaba más feliz que unas castañuelas manipulando su mando inservible y dando brincos nervioso en el sofá con cada porrazo del ciclista, les dejamos que siguieran adelante con su artimaña.

Al poco nos dimos cuenta de que había comenzado a llover torrencialmente y que no veníamos preparados para tal diluvio, así que nos quedamos atrapados en la casa para gran alegría de mis hijos, que se lo pasaron pipa. Cuando se acercaba la hora de comer, decidimos arriesgarnos al resfriados y correr como alma que lleva el diablo para llegar a la casa de las abuelas lo más secos posibles. Y más o menos lo logramos.

Recogimos, hicimos las maletas, comimos y ¡para Madrid! Con atasco que alargó el viaje al doble de su duración normal. Fin de Halloween en el pueblo.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Ganadores de las entradas "María Bimbolles, el musical"

Ya tenemos ganadores de las entradas del original musical de María Bimbolles que aúna espectáculo y coaching infantil:

- Sweet Valentina
- La guinda de Limón

¡¡¡Muchas felicidades!!!

Espero que disfrutéis del espectáculo.

Lo único que siento es no haber tenido entradas para todos los participantes.

martes, 4 de noviembre de 2014

Los espíritus del cementerio indio

El sábado amanecimos con ganas de hacer algo especial. A Raúl se le ocurrió una aventura especial: visitar el cementerio indio de la peli "El bueno, el malo y el feo".  Resulta que el famoso director de Western, Sergio Leone, encontró el perfecto paisaje de salvaje oeste en la Sierra de la Demanda para rodar la tercera parte de su "trilogía de los dólares". ¿Que mejor lugar para visitar el día de Todos los Santos?

Nos costó un poco encontrarlo, porque parece que está algo descuidado y los matojos se lo comen, pero lo logramos y los niños corretearon emocionados entre las tumbas falsas. Cuando la cosa empezó a descontrolarse, les conté que al que osara tocar una tumba le saldría un indio y le cortaría la cabellera. La amenaza sirvió para mantener a salvo el decorado.

Tras deleitarse todo lo que quisieron entre las tumbas, empezamos a recorrer una senda que nos regaló unas vistas preciosas. Mientras los mayores disfrutábamos del paisaje, los niños jugaban encantados con los árboles terroríficos, llenos de caras maléficas y ramas como tentáculos, recogían bellotas (incluso alguna se comieron), jugaban con peligrosísimos palos, descubrían preciosos insectos... ¡Vamos! Toda una aventura.

Llegaron a casa agotados con tanto saltar y correr, pero aún les quedaba pilas para la tarde. En la que nos reunimos con sus "primos de Covarrubias" en los columpios para seguir quemando energías. Nos pilló un poco de lluvia y acabamos en un bar. Donde aprovechamos para que merendaran leche con cacao calentita. En cuanto despejó, los peques salieron a jugar al escondite pilla y pasarlo de miedo. Como el bar estaba al lado de un carretera, yo también salí para vigilarles de cerca. Sobre todo, por Iván, que es demasiado pequeños como para ser consciente del peligro.

De vez en cuando, participaba en el juego. Sobre todo, cuando se liaba una gorda porque no quedaba claro quien se la ligaba. Entonces, como salvadora de la situación me presentaba voluntaria. En una de esas, intentado cazar al más mayor de todos di un paso en falso y me pegué un buen porrazo. El chiquillo se paró asustado y aproveché para pillarlo jajaja

Eso sí, ahora me duele todo.

El juego acabó cuando, en un descuido mío imperdonable, ¡Iván salió a la carretera! No pasó del borde, pero para mi taquicardia fue suficiente. Entramos a recoger los abrigos y nos fuimos para casa, que de todas formas y era hora de empezar con los baños y las cenas.






lunes, 3 de noviembre de 2014

Terrorífica noche en Covarrubias

Este año Raúl y yo decidimos llevar a los niños al pueblo para dar una vuelta nocturna en busca de espíritus de fiesta en la noche de Halloween. Nos pareció que las calles de Covarrubias iban a dar más juego que las de Madrid. Para empezar podemos dejar a los peques más a su aire con toda tranquilidad.

Llegamos cargados de linternas, niños zombies y ganas de divertirnos, pero no nos esperábamos lo que nos encontramos allí: ¡Un Halloween en toda regla! Una multitud de niños disfrazados recorrían las casas al grito de truco a trato. Mis hijos aprendieron muy rápido cómo conseguir las ansiadas chuches que enarbolaban desde portales y comercios. En seguida se adaptaron a la fiesta de los no muertos y se llenaron los bolsillos de huesos y dedos de gominolas, caramelos de murciélago, chocolates, chupachups escalofriantes...

Al pasar por la pastelería a por más botín, aproveché para adquirir unos huesos de santo, rellenos de yema unos y de chocolate otro, que tenían una pinta deliciosa. Iba a ser un fin de semana muy dulce.

En nuestro recorrido encontramos esqueletos, brujas, monstruos, zombis, murciélagos, etc Todos riendo y cantando. Una bruja adulta le dio un buen susto a Iván a su pesar, pero todo se arregló cuando le sugirieron al pequeño que le diera la vuelta a la tortilla y fuera él quien asustara a la amable brujita. Se envalentonó y se echó a correr agitando la chaqueta a modo murciélago asustando a todo el que se nos cruzaba por el camino.

También pasamos por la biblioteca, ubicada en un arco precioso y totalmente adornada para la ocasión con lámparas calabazas, telas de araña, arañas... Después de recoger su premios bajo amenaza de "Trato o truco", los peques se empeñaron en que les leyéramos un cuento. Elegimos uno que nos pareció que pegaba mucho con la ocasión: Corre corre, calabaza. ¡Les encanta! después de ese vino otro y otro y otro... Hasta que decidimos dar por terminada la sesión de lectura para llegar en hora a la cena, que ya se nos estaba haciendo tarde.

Pensamos que, tras devorar muchas de las chuches recaudadas, que comieran algo en la cena iba a ser misión imposible, pero nos sorprendieron dando buena cuenta del repollo y las croquetas. Tampoco perdonaron los huesos de santos, que estaban de miedo.

Después de tantas emociones dulces y terroríficas cayeron dormidos en cuanto tocaron sus camitas.


domingo, 2 de noviembre de 2014

Best blog

Mirad que ramo de flores más chulo que me ha regalado Princess and Owl stories. Precioso ¿eh?

Esta mami tiene un blog en el que reina la ternura tanto en sus experiencias maternales, como en las manualidades o las recetas que nos comparte y que son impresionantes.

¡¡Muchas gracias por el premio!! Me ha encantado :D

Y aquí van la preguntas que debo contestar:

¿Por qué tienes un blog? 
Es muy útil para mantener a la familia que vive lejos informada, sentirte dentro de un grupo que te comprende, te aconseja y te ayuda y compartir experiencias.

¿Son muy importantes para ti los comentarios a tus publicaciones en el blog? Sí ¿Por qué? Primero porque hace ilusión leerlos, ver que te leen y tiene una opinión muy clara de lo que han leído. Segundo porque me ayudan a ver el bosque más allá del árbol que me tapa la visión (es una metáfora jajaja) y tercero porque convierten un monólogo en una charla.

¿Qué piensas de los blogs grupales? Me gustan porque aúnan en un mismo espacio diferentes puntos de vista.

¿Que te parecen estos premios entre blogs? Un regalo y una sorpresa preciosa. me encanta recibirlos y regalarlos a mi vez.

¿Publicitas tu blog entre familiares, amigos, compañeros de trabajo? No especialmente, pero muchos se han acabado enterando por un medio o por otro ¿Por qué? Por que no suele venir a cuento en mis conversaciones.

¿Qué es lo que más te gusta de tener un blog? Estar relacionada con gente estupenda que, de otra manera, nunca hubiera conocido.

¿Cuáles son tus temas favoritos para escribir en el blog? Mis hijos jajaja

¿Tienes algún plan a futuro relacionado con el blog? Pues no. Aunque hace poco lo moneticé, así que miento un poco. Quiero ganar dinero jajaja


¿Cuál es tu mayor sueño? (no necesariamente relacionado con el blog) Que no nos falte la salud


¿Eres madre? ¿Qué tal la experiencia? - Si no eres madre, ¿te gustaría serlo? ¿por qué? Sí, soy madre y es una experiencia: tierna, increíble, amarga, estresante, feliz... No sé. Depende de en qué momento me pilles ;)

Ahora las once curiosidades sobre mí:

- Adoro a mis hijos y no entiendo por qué se han hecho unos expertos en tocarme las narices
- Sé que les contagio mi nerviosismo a mis peques y eso también alimenta que sean tan movidos. 
- Intento aplicar la psicología blanca, pero se queda en intento. Al menos sé que si no lo intentara sería peor y eso me consuela.
- Cuando mis gatos me rompen el jersey me enfado muchísimo, pero luego pienso que lo hacen para llamar mi atención, me siento culpable por haberles gritado y acabo dándoles mimitos. Me temo que los vuelvo locos.
- Tengo un gato experto en apretar la tecla esa que hace que se duerma mi portatil y que yo aún no sé dónde narices está.
- Tengo ataques de ira explosivos.
- Me encanta hacer manualidades, pero no tengo demasiadas aptitudes. No creo que lo más importante sea que me queden perfectas, sino haberme divertido
- Soy bastante optimista
- Me encanta sonreir
- Casi todas mis frases incluyen "Por favor" o "Gracias". No lo puedo evitar. Mi madre me lo grabó a fuego.
- Cuando mis hijos hacen una trastada me enfado muchísimo en el momento y me río yo sola recordándolo más tarde.

Y ahora mis nominados:

sábado, 1 de noviembre de 2014

Cuentos de Halloween con luces y sombras

Cuando leí el post de El blog de Bombones en el que hablaba del Teatro de sombras que se habían montado para Halloween, me encantó la idea y me la apunté en mi flamante agenda blogger (totalmente customizada y aún en proceso de construcción). Era un acierto seguro con mis churumbeles. Tenía todos los ingredientes: monstruos, cuento, teatro y participación.

Así que saqué las cartulinas y puse al mayor un lápiz en la mano, pero el chiquillo me lo devolvió con un desganado "Ufff, mamá. No me apetece nada. ¿Me lo puedes hacer tú?". En ese momento, a lo mejor debería haber abandonado el plan, ¡pero es que no podía dejar en el cajón una idea tan buena! Así que, una mañana en la que estaban en el cole, hice yo los recortes: una calabaza, un fantasma enfadado, un fantasma contento, un castillo y dos murciélagos. Les añadí las pajitas... ¡y listo! Todo preparado para la sesión de cuentos de esa noche.

Lamentablemente, justo esa tarde tenía curso de fotografía digital y mi marido se encargó de recoger a los niños para que yo pudiera formarme a gusto. Cuando volví a casa, me encontré con un panorama desolador: enfados, rabietas, malas caras... Lo cierto, es que mis hijos están muy retadores últimamente y acaban con la paciencia de cualquiera.

Muy satisfecha de mi misma, decidí echar mano del teatro de sombras para calmar los ánimos, pero cuando fui a cogerlas ¡no estaban dónde las había dejado! Dudé de mi misma y me puse a buscarlas como una loca, pero mi marido enseguida me paró los pies con un jarro de agua fría. "Si buscas los recortes de fantasmas con palo, pregúntale a Daniel. Los tenía él". Le pregunté por qué los tenía él y resulta que el mayor los había encontrado casi por casualidad y se los había llevado a Raúl para que les contara un cuento. Habían estado jugando con ellos... ¡sin mí! Y encima no aparecían por ningún lado.

Que nadie dude que me sentía muy desgraciada. Tanto que Daniel se dejó la piel buscando y el padre me juró y perjuró que repetirían el momento especial conmigo todas las veces que yo quisiera. Pero yo no podía evitar estar enfadadísima. Me daba cuenta de que era un comportamiento extremadamente infantil, pero es que me había hecho muchas ilusiones con la hora del cuento y me sentí muy traicionada. Al final aparecieron y pudimos jugar con ellas y las linternas otro día.

A los niños les encantan. Les conté un cuento en el que ellos eran los protagonistas. Se perdían en un bosque y llegaban a un castillo. La puerta la abría la calabaza y les presentaba a los moradores. Entonces, le preguntaban al fantasma malencarado por qué estaba enfadado y el fantasma contento les contestaba que era porque no tenía tarta y quería una (y esto se lo inventó el mayor que manipulaba tal personaje). La calabaza dijo que no fuera tarta de calabaza y los murciélagos pidieron que tampoco fuera de carne de murciélago, así que los niños decidieron que sería de chocolate. Buscamos el chocolate por el castillo y le hicimos la tarta al fantasma.

Tras el desenlace, me pidieron hacer un cuento ellos mismos y empezaron a contar cada uno el suyo a la vez, con lo que no me enteré de nada. Pero como eran felices les dejé hacer... Hasta que Daniel se cayó de la cama de la emoción y se dio un buen golpe.

Al final acabaron los dos protestando porque di por terminada la hora del cuento y ya tocaba meterse en la cama. Tanto les gustaron las marionetas "chinas" que se empeñaron en que se quedaran en la mesita de noche. Estoy segura de que nos van a dar mucho juego...