martes, 7 de noviembre de 2017

Elefante y Miguel

Elefante y Miguel es un álbum ilustrado maravilloso que encierra un mensaje de amor incondicional hacia los animales denominados salvajes y que está en plena campaña de Verkami ahora mismo.

Te quiero, pero no sólo eso, sino que te quiero ver feliz. Sólo querer es muy egoísta. María José Rodríguez nos lanza este importante mensaje en su último libro en contra del maltrato animal. Esta vez ha querido llamar la atención sobre animales no domésticos que se sacan de su entorno natural para el disfrute humano. Una auténtica crueldad.

Miguel se encuentra con Elefante y se enamora al primer vistazo. Lo quiere tanto que lo quiere cerca, una decisión muy humana y egoísta. Sus padres lograran que empatice con su nuevo amigo y tome la mejor decisión para que sea feliz por encima de sus propios intereses.

Ahora, este pequeño tendrá que pedir ayuda para llevar a Elefante a su casa natural, la selva.

La historia es preciosa y va acompañada por unos dibujos entrañables. Andrés Arcos, el dibujante de Galgui, vuelve a acertar plenamente con la estética para despertarnos emociones a medida que pasamos páginas.

La misma escritora nos cuenta cómo surgió el argumento de su nuevo cuento. Todo empezó con una nota del colegio que informaba de una excursión a un circo de animales. María José es una fiel defensora de los animales y sus derechos, así que sus principios la impelieron a escribir de vuelta al centro exponiendo las razones por las que sus hijos no iban a asistir a esa excursión y sobre lo poco apropiado que resulta para la educación de los niños ese tipo de decisiones.

¿Debemos normalizar el maltrato animal ante los peques? Yo estoy de acuerdo con la autora. No, bajo ningún concepto. Y este cuento es ideal para que los niños tenga las ideas claras sobre zoos, circos y demás lugares que tienen animales encerrados en recintos reducidos y que hacen que disminuya exponencialmente su calidad de vida.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Un pastel de calabaza terroríficamente divertido

Este año no me he currado nada la comida de Halloween por falta de tiempo. Y ganas. Últimamente, me siento agotada. No sé si será este calor antinatural o la falta de lluvia. Eso sí que da miedo.

El caso es que no pensaba hacer nada, pero una vez vacías unas calabazas de halloween para usarla de linternas qué haces con la pulpa. ¿Tirarla? Hombre, pues no. Este año compré unas que salieron bastante jugositas, así que dieron para el típico pastel de calabaza, que, por cierto, me salió de muerte.

Normalmente me sale reguleras, pero este año no sé qué hice que estaba esponjoso y rico rico. El caso es que seguí una receta por internet, pero me debí de saltar algún paso porque cuando fui a echar la mezcla en el molde la vi muy líquida. ¡Anda!, caí de repente en la cuenta de que no había echado harina. Raro, raro. Quise volver a encontrar la receta en el móvil y no hubo manera. Por qué seré tan tecnolerda. Ainsss

Al final cogí otra receta, pero no me cuadraban las medidas que ya había echado. Con lo que metí más de todo a ojo de buen cubero en la Thermomix y que fuera lo que dios quisiera. Y oye. Es el año que más bueno ha estado. Que pena que no pueda repetirla porque no tengo ni idea de las medidas que eché.

Cuando la desmoldé le puse cara de calabaza. Es lo suyo. ¿No? Lo devoramos en un par de días.

Como me sobró mucha calabaza, decidí hacer algo muuuuy sencillo, sano y poco laborioso: un puré de calabaza. Metí la pulpa previamente cocida al vaso de la Thermomix, le eché el caldito en el que la cocí, sal y batí de menor a mayor velocidad hasta que no hubieron grumos. Estaba sosísima. Así que decidí que unos tranchetes de queso, pimienta y más sal no le vendrían nada más. Vale. Me pasé un pelín con la pimienta, pero les encantó a mis tres hombres y eso es lo único que cuenta.

Y hasta aquí mi aportación culinaria.

Daniel se lo curró un poco más e hizo brochetas de plátanos fantasma para él y su hermano. Aún me pica que no me hiciera a mí, porque... casi siempre soy yo la que cocino para él y creo que merecía una. Ya sé, ya sé. Si se lo hubiera dicho me hubiera hecho una encantado, pero es que yo quería que saliera de él. En fin... No le pidamos peras al olmo.

domingo, 5 de noviembre de 2017

Maldito acólito infiltrado

Fuente: http://www.beastsofwar.com/arkham-horror-the-card-game-2/dunwich-legacy-expansion-announced/
"Si saco un número positivo la descarto, si saco uno negativo un punto de daño, y si saco un símbolo dos puntos de cordura"

"Saca ficha"

"¡Cero!"

"Ese no es positivo"
"Pero tampoco negativo"
"Pero no es positivo, así que un punto de daño"
"Qué dices, está más cerca de los positivos que de los negativos. ¡No tiene un signo menos delante!"
"Pero no es positivo. Venga cómete el punto de daño que en mi turno te curo con el tomo y listo"

"Esta biennnn... grrr"

"¡Venga! Me toca. Uso el tomo y saco ficha para curarte. Uh oh. Un menos cuatro. No solo no te curo sino que te hago otro punto de daño"

"What!!!"

"Mujer, así es el azar. Ops, me sale un malo, pero no pasa nada en tu turno te lo enfrentas y ya está. Que tu tienes cuatro de fuerza"

"Como me curta te mato"

"¡Que dices! Si lo vas a matar sin problemas"

"Essso essspero"

"Te estás poniendo nerviosa"

"¡Sigue! Qué haces ahora"

"¡No puedo hacer nada! Estoy enfrentado a este criminal. Espera, espera. Aquí pone que si estás enfrentado puedes desistir... Pues me piro por esta puerta"

"¿Me dejas sooooolaaaaa?"

"Pero mujer, que hay otra salida en alguna de las puertas que te quedan por investigar... No exageres"

"Grruarl. Esta bien. Juego. Doy dos recursos. Si sale par me das una pista, la que nos queda para conseguir esta fase. Si sale impar no lo consigo"

"¡Saca ficha!"

"¡Cero!"

......
.....

"Hombre... No es par..."

"¡¡¡¡¡Qué!!!! El cero es par de toda la vida. Y si no que es el 10, 20, 30..."

"Ya, pero el cero en si no es par ni impar"

"O me das la pista o te arranco la 23$%&amp cabeza acólito infiltrado de @#$%&"

"Vale, vale. Como te pones Zoey"

"Ni Zoey, ni @#$%&. Que me dés la pista y ve rezando porque como muera vas tú detrás"

Al final encontré la puerta antes de que me pillara el superbicho y desistí con un punto de victoria. Tuvo suerte.

sábado, 4 de noviembre de 2017

El juego de tablero de Halloween

Me encantan las ideas de MamiStarsblog, es alucinantemente creativa. Una de las que se me quedó instalada en el cerebro fue al de su comecocos Halloween para niños. Esto les va a encantar, pensé.

Pero luego estuve dándole vueltas y vueltas... Y se me ocurrieron que además de comida podía poner pruebas y... meter algo de dados... y ya total...

¡Vamos! Que cambié el comecocos por un tablero de mesa. Me hubiera gustado decir que quedó precioso, monísimo, con todas las casillas perfectas, pero tenía menos de media hora para hacerlo así que no hay que pedir peras al olmo. Quedó utilizable y ya.

A mis hijos les flipó que era el objetivo. Por supuesto se prestaron a jugar encantados. Según caías en una casilla u otra te tocaba comer algo o hacer una prueba para no retroceder o perder turno.

La historia se basa en unos niños que se meten en un cementerio la noche de Halloween y se encuentra con que está habitado por unos hambrientos zombies que les persiguen para comerse sus cerebros, evidentemente.

Para que nos les atrapen tendrán que hacer lo que les indique la casilla en la que caigan. Beberse la pócima de la bruja para coger velocidad y avanzar más rápido, aullar para pedir ayuda a los lobos porque están a punto de atraparte, contar un cuento terrorífico para entretenerles, comerse el gusano que te ofrecen, algún cerebro de su alacena, hacerte pasar por uno de ellos, comerte unos ojos que te observan...

Y ten cuidado porque hay cosas deliciosas (ojos de chocolate, cerebros nueces, el saco de las chuches variadas, la pócima-aquarius...) y otras asquerosas (espaguetti de calabaza crudo a modo de gusano o tomates cherri como ojos de vampiro).

Mientras jugábamos cambiamos algunas reglas para hacerlo más divertido aún. Las iban sugiriendo ellos of course. Tanto les gustó que dimos dos vueltas al tablero antes de dar por finalizada la aventura y ya me están preguntando cuando jugamos otra vez. No les ha hecho ni gracia cuando les he dicho que le próximo Halloween.

Vamos a tener que hacer otro para Navidad. Veamos... Os metéis a la fábrica de juguetes de Papa Noel y os encontráis con un ejército de duendes zombis que quieren comerse vuestros cerebros... Esto promete.

Por si alguien lo quiere hacer dejo transcritas casilla por casilla las pruebas porque mi letra es lo peor de lo peor, e incluso peor:

1- Como sigas así te alcanzarán los zombis. Corre más rápido y ve a la casilla 3
2- Vas muy lento bebe la pócima de  bruja y avanza hasta la cuatro
3-Necesitas ayuda. Aulla como un lobo para que vengan a ayudarte y ve a la casilla 5
4- Un esqueleto te saluda. Grita de terror o pierde un turno
5- Los zombis te ofrecen un gusano. Comételo o pierde un turno
6- Tienes mucho miedo. Canta una canción de Halloween para calmarte
7- Diosss!! ¿Qué es ESO? Escóndete bajo la mesa para que no te encuentre o pierdes turno (mientras el jugador se escondía debajo de la mesa el resto jugábamos a ser el monstruo horripilante)
8- Reserva de cerebros. Tira un dado de cuatro y cómete tantos cerebros como salga en el dado o retrocede una casilla
9-Súbete en la serpiente y avanza hasta la 11
10-Salta si no quieres tropezar con una serpiente gigante y perder un turno
11- Una serpiente te ha mordido. Necesitas el antídoto. Tira un dado. Si sale par comes ojo (de chocolate), impar ojo de vampiro (tomate cherry) (esta la variamos porque así les parecía más emocionante).
12- Has encontrado un saco misterioso. ¿Te atreves a meter la mano? Si no te comes los que encuentres pierdes turno.
13- Te has perdido. Da tres vueltas sobre ti mismo para encontrar el camino o pierdes turno.
14- ¡Te han encontrado! Imita a un zombi o volverás a la casilla 8
15- ¿Todavía por aquí? Bebe poción de la bruja y corre a la casilla 16
16- Una serpiente te ha Necesitas el antídoto. Tira un dado. Si sale impar comes ojo (de chocolate), par ojo de vampiro (tomate cherry)
17-Salta si no quieres tropezar con una serpiente gigante y perder un turno
18- Te atropella una serpiente ve a la casilla 16
19- Sube a una torre (la mesa) para encontrar el buen camino
20- Alguien te observa, come un ojo o retrocede a la 17
21- Reserva de cerebros. Tira un dado de cuatro y cómete tantos cerebros como salga en el dado o retrocede una casilla
22-Te has hecho daño en un pie. Rodea la mesa a la pata coja o pierdes un turno
23-Casi te pilla un zombi. Cuéntale un cuento corto de terror y te dejará ir
24-Ves un fantasma y el terror te paraliza. Pierdes un turno
25- Casi lo has conseguido. Come la chuche que quieras como recompensa
26- come un tomate cherry o retrocede a la 21
27- Happy Halloween

viernes, 3 de noviembre de 2017

El lápiz mágico de Malala

¿Quién no conoce al Premio Nobel de la Paz más joven de la historia y su maravillosa obra en pro del acceso a la educación para todos: Malala Yousafzai? Pues probablemente tus hijos. Y es una pena porque ellos se dan cuenta de que hay mundo más allá de su ombligo, aunque el 90% del tiempo se dediquen a mirárselo.

Ellos nos escuchan, están ahí cuando ponemos el telediario, ojean el periódico en cuanto te descuidas, ven carteles... Y se hacen su composición de lugar. No son tontos y saben que hay lugares en el mundo en el que los niños no viven tan bien como ellos (aunque no lleguen a imaginarse cuan trágica puede llegar a ser la vida de muchos). Uno de esos niños era Malala Yousafzai, mientras vivió en el valle de Swat, al noroeste de Pakistán.

A los diez años de edad comenzó a sufrir el gobierno de los Talibanes. Alzando la voz se hizo oír en la comunidad internacional para protestar contra la situación de las niñas, a las que se les había prohibido acudir a la escuela. Esto la convirtió en objetivo de los Talibanes, que en 2012 atentaron contra su vida. Afortunadamente sobrevivió y pudo seguir con su labor humanitaria.

Es la historia de una niña muy valiente que puede ayudarnos a alimentar la conciencia social de nuestros hijos gracias a un precioso cuento, publicado por Alianza Editorial que ha escrito ella misma y que ha ilustrado magistralmente Kerascöet:El lápiz mágico de Malala.

La edición del libro es preciosa desde la primera hasta la última página. Malala nos cuenta, cómo de pequeña deseaba tener una lápiz mágico para hacer su vida más cómoda y poder ayudar a los demás. Con el tiempo se dio cuenta de que el lápiz nunca aparecería, pero que la magia sí que existía. Se atrevió a alzar la voz y a escribir en la soledad de su cuarto textos que leerían en todo el mundo para defender el derecho a la educación de todos los niños, especialmente el de las niñas.


Es una forma maravillosa de contar su historia a los peques y así aprendan con el ejemplo de esta niña que creía en la magia y en el poder de la palabra. Como ella misma dice en el cuento: Un niño, un profesor, un libro y un lápiz pueden cambiar el mundo.


jueves, 2 de noviembre de 2017

Un reto de bigotes

El 31 de octubre, la noche más terrorífica desde que adoptamos Halloween (Porque cualquier excusa para montar una fiesta es buena), me fui a una fiesta gatuna que tenía detrás una buena causa: conseguir alimento para un montón de gatitos sin hogar.

Royal Canin ha lanzado un #retodebigotes. Todo aquel que comparta una foto suya luciendo hermosos bigotes gatunos con este hashtag e invitando a tres amigos conseguirá un plato de comida para un gato que lo necesita. Bigotes de Gato, un web para amantes de los felinos, ha recogido el guante y organizó un gatoween en una bar muy agradable para conseguir que muchos Instagramers se unieran a la iniciativa.

Y allí que me presenté yo para pasar un rato divertido charlando de mi fantasmita, nuestra maquiavélica bolita de pelo. Tan adorable... Sería un cambio genial: En vez de niños, lindos gatitos. Pero acabamos hablando de bichos asquerosos como cucarachas y arañas jajaja Se ve que nos influyó el espíritu de Halloween. Aunque también de nuestros mininos, a cual más lindo.

Mi Alter también se animó a venir, ¡que maja!, quedamos allí y se vino con El churri y su amiga Naar, de Tirando Pa'lante. Me lo pasé genial con ellos, que son divertidísimos. Y con el resto de los allí reunidos. Tengo la suerte de ir a un curso con el organizador, Iñaki, y fue genial hablar con gente muy animada amantes de los animales.

Nos pusimos las máscaras de gato y nos hicimos fotos gatunas mientras tomábamos algo y escuchábamos canciones versionadas por lindos felinos. Una fiesta extremadamente temática.

Animaros a participar en el reto y subir vuestras fotos a Instagram con el hashtag #retodebigotes y nombrando a tres amigos. Tenéis hasta el 15 de noviembre y es por una buenísima causa.

Por cierto, si tienes gato o simplemente te flipan, Bigotes de Gato organiza los Desayunos gatunos un domingo de cada mes, en los que se reúne gente encantadora y se hacen charlas, cuentos, juegos...

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Happy Halloween

Cuando era pequeña no recuerdo que hiciéramos mucho a finales de octubre. No era una fecha muy especial en mi casa. Supongo que mis padres irían al cementerio y creo recordar que yo también fui alguna vez. Ahora el boom Halloween ha convertido la última semana de octubre y primeros de noviembre en un fiestón. Por aquí los peques estaban muy emocionados con la perspectiva porque esta es su fiesta preferida. Da igual que sea extranjera o que tenga una tradición de escasos diez años por estos lares: monstruos, zombis, sangre, terror... pues ya les mola. Qué vamos a hacer. No he parido almas sensibles.

Yo no tenía muchas ganas de historias, así que les preparé el socorrido disfraz de zombi y santas pascuas. Así fue Daniel a una fiesta muy chula a la que le invitaron llena de música, decoración flipante y terrorífica, juegos... Iván también fue, pero no tenía ganas de disfrazarse y fue con el auténtico disfraz de niño travieso. Uno de los más terroríficos.

Pensaba usar el mismo recurso para su fiesta del Ampa en el cole, pero la tarde antes Daniel miró su disfraz de zombi, le pareció muy cutre y me miró con ojitos de bambi mientras me sugería cambiarlo por uno de la impresionante muerte. Casi me da un ataque de nervios de última hora, pero afortunadamente recordé una cutre chaqueta larga negra que tengo y que hace mil años que no me pongo (menos mal que no la he retirado), las manos de esqueletos que les compramos hace mil años en los chinos y la capucha del disfraz de Kylo Ren de Iván. Sólo tenía que maquillarlo en plan calavera y listo.

Pero claro, no me lo iban a poner tan fácil. Iván miró a su hermano con ojitos golosos y soltó las temibles palabras que ya me estaba temiendo: Yo-tam-bien-quie-ro. Toma ya.


Vaaaale. Pues esto ya iba a requerir de una visita al todo a cien. En cuanto llegó el pater me escapé a la tienda y volví con dos guadañas muy majas y dos caretas de Scream. Lo único que encontré que se pudiera adaptar a lo que queríamos. Afortunadamente contaba con unos guantes esqueleto que compré en el Alcampo el año pasado (o el anterior) y que podía ponerse el benjamín.

A ver, a ver. Daniel: mi chaqueta, manos de esqueleto, guadaña y careta. Iván: Traje de Kylo, careta, guadaña y guantes de esqueleto. ¡Perfecto! Si es que, como dice mi niño mayor, soy una mami "currona" y lo consigo casi todo jajaja.

Así fueron al día siguiente a su fiesta del cole y he de decir que causaron sensación, tanto en la calle como en la fiesta. Sobre todo porque el mayor se apostó en la puerta quieto como una estatua y asustando terriblemente a los pobres peques de infantil que venían tan ilusionados corriendo, se encontraban con "Eso", se ponían a berrear como becerros y ya no querían entrar al cole ni locos. Tuve que sacarlo de allí a base de gritos. Me costó porque se lo estaban pasando pipa el muy bicho.

Al final fueron llegando muchos más niños disfrazados. Y este año el equipo muerte fue el más numeroso. Daba risa ver a tantas calaveras corriendo por el patio. Como siempre, ellos se lo pasaron genial, y yo me estresé corriendo de un lado a otro para tenerlos algo controladas. Me he jurado que para la fiesta de Navidad les dejo a su bola y me lo tomo con más calma. ¡Que se busquen la vida!