martes, 11 de febrero de 2020

El misterioso caso de Yebestown

Todo el pueblo fue a la rueda de prensa
Como ya había adelantado en el anterior post sobre las Jornadas de Juegos de Valdeluz, los niños y yo nos preparamos para enfrentarnos a una ardua investigación periodística en El misterioso caso de Yebestown, una partida de rol en vivo, mientras el padre se sumaba a una partida al Sub Terra.

El señor Ford presenta un fantástico proyecto
De la actividad se encargó la compañía de teatro Menos Lobos de una manera magistral, ayudados por componentes de Yebernalia. Lo primero que hicieron fue llevarse a toda la chiquillería para caracterizarlos, mientras repartían perfiles de Personajes No Jugadores a los padres que queríamos participar.

A los periodistas no les acaba de convencer
Cuando volvieron los peques a los padres no nos quedó otra que babear. ¡Estaban increíbles con sus tirantes y sombreros de periodistas! Libreta y boli en mano, listos para la rueda de prensa que estaba a punto de celebrarse. Porque, señores y señoras, se va a presentar un proyecto muy importante.

Ronda de preguntas
El gran empresario Ford, tiene la intención de invertir en una gran central industrial que traería prosperidad al pueblo de Yebestown. Todo depende de la votación final de los ciudadanos.

Hay quien lo tiene muy claro
Por ahora la gran mayoría de la opinión pública está a favor de que salga adelante, pero un grupo de periodistas se huelen que no es tan bonito como lo pinta el señor Ford y van a comenzar una investigación por toda la Biblioteca de Valdeluz para sacar a la luz las verdaderas intenciones del empresario y cambiar la intención de voto de los ciudadanos. Las acertadas preguntas que hicieron durante la rueda de prensa les hicieron sospechar (realmente parecían auténticos periodistas preguntando por los efectos medioambientales y los beneficios sociales y económicos).

Estos periodistas han encontrado una fotos inquietantes
Para ello contaron con la ayuda de una eficiente reportera jefe que los organizó para comenzar la investigación y que se fueran publicando sus avances en las siguientes tiradas del periódico.

En la redacción se trabaja duro
Al principio no paraban de correr de un lado a otro en busca de pistas en forma de fotos, informes, declaraciones... Pero a la par, algunos se dejaron convencer por la ecologista revolucionaria que no hacía más que enardecer los ánimos. Incluso les convenció para que se hicieran pancartas de protesta y se sumaran a una manifestación.

La incansable redactora jefe
Fue un momento crítico porque demostraron que la prensa no era neutral y perdieron mi confianza. Así se los hice saber exigiendo pruebas oficiales con fuentes contrastadas para que lograran cambiar mi voto favorable. Porque mi personaje estaba convencido de que la central iba a traer progreso y prosperidad al pueblo, pero no estaba dispuesto a apoyarlo a cualquier precio. para convencerme tenían que enseñarme fotos de la compañía talando de forma ilegal el bosque, algún informe u otra información fiable.

La ecologista se camela a los periodistas
A mi lado, se encontraba otro ciudadano indeciso, que no tenía muy claro si eso de la central iba a ser bueno o malo, otro que había invertido dinero en el proyecto y que iba a ser imposible de convencer y otro que también desconfiaba de las intenciones del señor Ford.

La primera edición está a punto de ir a imprenta
Pero toda esa información sobre nuestros personajes la desconocían los niños que se afanaban en abrirnos los ojos con titulares sensacionalistas y consignas coreadas con la ecologista al frente.

No le convencerán nunca. Ha invertido mucho dinero en la central
Desde luego que trabajaron muy duro para conseguir encajar todas las piezas. Incluso recurrieron a métodos ilegales y buscaron el consejo de una científica experta en temas medioambientales.

Los periodistas pierden credibilidad al manifestarse en contra
Finalmente, se convocó una nueva rueda de prensa en la que los periodistas presentaron los resultados de su investigación con pelos y señales, el señor Ford los rebatió con uñas y dientes y los ciudadanos votamos.

El señor Ford se enfrenta a los manifestantes
A mí me habían convencido finalmente, pero la cosa quedó en empate con lo que aún tuvieron que sumarse a un debate encarnizado en el que acabaron convenciendo al indeciso y ganando el caso a favor del medio ambiente y la salud de la población.

En busca de la noticia
El señor Ford se fue enfadadísimo y los periodistas estallaron en vítores y aplausos. ¡Habían ganado el juego! que por cierto, mi niño mayor sigue afirmando que es el mejor que ha jugado en su vida. A mí, desde luego, me ha parecido una pasada en organización, mecánica y originalidad.

La verdad tiene que salir a la luz

No hay tiempo para descansar

La científica les da la clave final

Se presentan los resultados de la investigación

El señor Ford se defiende

Los periodistas intentan convencer a los que han votado a favor

Todos en contra el señor Ford

¡Han cumplido con su deber!




lunes, 10 de febrero de 2020

Jornada de juegos Valdeluz 2020

Este sábado nos hemos dado el salto a Yebes, más concretamente a su biblioteca Valdeluz, que nos ha parecido una pasada. Al principio pensamos que nos habíamos equivocado porque está ubicada en unos barracones, pero cuando la miramos dos veces ya no tuvimos ninguna duda. Cuando nos acercamos y admiramos los grafitis y los detalles tan chulos con los que la han adornado, de repente nos pareció preciosa. Desde luego se nota que los bibliotecarios que la gestionan se lo curran mucho. Para empezar porque han participado en la organización de estas jornadas tan chulas, junto con Yebernalia.

Nada más entrar nos encontramos con una iniciativa por San valentín que nos pareció muy original, una librería llena de libros envueltos. Sobre el papel podías leer la edad recomendada y un texto que te daba un pista de lo que te podías encontrar en el interior. En la parte superior un cartel rezaba: "Cita a ciegas con un libro". Si te arriesgabas con los libros ocultos entrabas dentro de un sorteo. Me ha gustado tanto que estoy pensando en hacerlo en casa. Voy a envolver libros con pistas de su contenido. El que elijan se lo tienen que leer enterito. Y si lo consiguen se pueden llevan un pequeño premio. ¡Una manera muy divertida de motivarles para leer!

En la sala de lectura habían acondicionado unas mesas con unos cuantos juegos montados. En cuanto mis churumbeles vieron Potion Explotion no se lo pensaron ni un segundo y se sentaron para preparar efectivas pociones a base de combos con las canicas de colores. Uno de los chicos voluntarios nos explicó las reglas con mucha paciencia y luego se quedó toda la partida para ayudarnos en todo momento. Era super majo y nos dio unos consejos que valen oro y que nos van a servir para futuras partidas. Algo así como subir experiencia en el juego jejejeje

Sólo por el sistema de filas de canicas ya te apetece jugar a este juego que consiste en ir cogiendo canicas intentando conseguir combos que te permitan forrarte y así conseguir terminar pociones que te darán poderes y, si consigues tres iguales o cinco diferentes, puntos de victoria extras. Según Board Game Geek se recomienda para mayores de ocho años, pero depende mucho del niño porque los míos jugaron por primera vez con cinco y siete años y lo disfrutaron al máximo. Es de dos a cuatro jugadores.



El siguiente juego al que jugamos también es una apuesta segura, Stone Age Junior. Teníamos que poner a prueba nuestra memoria para descubrir las fichas y conseguir los elementos que necesitábamos para hacer las tres cabañas que nos llevarían a la victoría. Cuidado porque cada vez que salga la ficha de construir cabañas se vuelve a dar la vuelta a todas las fichas y al que le toca el turno puede cambiar dos fichas de lugar. No gané por un turno. ¡Que rabia da eso!

El chico que se sentó con nosotros para explicarnos las reglas tuvo una paciencia ilimitada con mis dos churumbeles, que de repente se convirtieron en dos trolls revientajuegos. Cada vez que les tocaba tiraban una ficha y se ponían a hacer el tonto. Si no fuera por la extremada amabilidad de nuestro compañero de mesa habrían acabado castigados cara a la pared mientras Raúl y yo jugábamos a un juego de mayores. El juego está recomendado para niños mayores de cinco años, siempre y cuando no tengan el día tonto, y pueden jugar de 2 a 4 jugadores.



Sólo nos dio tiempo a jugar un juego más antes de irnos a disfrutar del rol en vivo que tenían preparado para las doce, y que volvían a repetir a la tarde. Aquí tuvimos un poco de discusión porque Raúl quería probar Queendomino, que es parecido al KingDomino, pero con nuevos retos, y los peques se empeñaron en sentarse en la mesa de otro juego monísimo lleno de cartas con ilustraciones de gatitos kawaiis.


El juego en cuestión se llama Cat Box y hay que tener mucha concentración para no perderse entre tantas ventanas con gatos y cajas.



El tema es ir superponiendo unas cartas con otras para conseguir los combos necesarios según tu personaje oculto, que se reparte al principio. Con las cartas de cuatro tipo de gatos sólo se puede pisar un cuadrado de las que ya hay puestas y con las que tiene una caja, dos cuadrados. Como puedes usar tu carta y la de tus compañeros por la cara que da hacia ti es un poco lío. Sobre todo cuando acabas teniendo tantos gatos / posibilidades sobre la mesa. Recomendado a partir de cinco años y de 2 a 5 jugadores.

Por cierto, que a mí me tocó ser el único perro de los personajes que se repartían y que tenía una misión un poco diferente. Me moló bastante. Como habéis deducido a estas alturas jugamos al juego que querían los niños.

Justo nos íbamos a preguntar por el rol en vivo cuando alguien se acercó a nosotros diciendo que les falta uno para jugar a Sub Terra. A Raúl se le iluminaron los ojitos y nos abandonó a nuestra suerte para vivir su propia aventura. Pues se perdió un rol de investigación periodística de la mano de la compañía de Teatro Menos Lobos que fue una pasada y que ya cuento en el siguiente post para no hacerlo muy largo.

viernes, 7 de febrero de 2020

Pabellón de la Navegación de Sevilla

El tercer día que amanecimos en Sevilla no anunciaba que nos lo fuera a poner nada fácil en el tema turístico. Mi idea era dar una paseo por la orilla del río Guadalquivir hasta llegar a la Torre del Oro.

No tuvimos que desviarnos mucho para visitar lo que llaman la Alameda de Hércules, una plaza muy chula con la representación de las dos columnas mitológicas que flanqueaban el estrecho de Gibraltar. Dicen que es una jardín público con mucha historia, pero a mí me sigue pareciendo una plaza porque no veo que tenga mucho verde.

Lo que tiene son unas fuentes en el suelo de esas que sueltan agua vaporizada y vienen delimitadas por unas baldosas azules.

A mí en un principio me parecieron parte de la decoración y veía a mis hijos gritar y saltar encantados de un sitio a otro sin entender muy bien a que venían esas contorsiones. Hasta que me acerqué y distinguí las gotitas. ¡Madre mía! Lo que faltaba para el cuento. Con el día como estaba. Les saqué de allí casi de las orejas por su poco sentido común, pero les dio bastante igual. Qué les quiten lo bailao.

Como llevaban los anoraks y no parecía que se habían calado mucho seguimos con el plan establecido y nos acercamos a la orilla del Guadalquivir, pero pronto empecé a darme cuenta que llegar andando hasta la Torre del Oro iba a ser misión imposible. El viento era impresionante y nos dejaba los paraguas completamente inutilizados.

La lluvia cada vez arreciaba más, así que no me quedó más remedio que buscar un plan alternativo y rápido.

Con la ayuda de mi móvil barajé varias opciones que teníamos al alcance de la mano nada más cruzar un puente y lo que más nos llamó la atención fue el Pabellón de la Navegación, un museo que incluía una zona de juegos interactivos. A mis fieras no les hizo falta ver más para hacer su elección, así que allá que fuimos.

Acertamos de pleno con la decisión. El lugar es una pasada desde el mismo inicio de la visita con todas esas luces parpadeantes que simulan el movimiento cadencioso del mar. Y las personas que te atienden son extremadamente encantadoras y amables.

Nos sumergimos en el camino que las cruza para explorar mecanismos que nos fueron contando la historia de los Navegantes, a veces con audios y otras con pequeños capítulos de dibujos animados que tenían fascinados a los niños. ¡Se los vieron todos! Aunque algunos eran especialmente durillos. Aprendimos muchísimo de las aventuras, desgracias y vicisitudes de los protagonistas de aquella época.

La sección de Ciencia y Tecnología me pareció muy interesante, pero los peques avistaron la parte de juegos interactivos y se la pasaron a toda velocidad. A regañadientes les seguí con al idea de volver cuando hubieran calmado un poco sus ansias de juego. ¿Qué puedo decir de los juegos virtuales? Que eran más duros que una sesión de cinco horas de fitness, zumba, aerobic, steps y carreras locas.

Eran divertidísimos, pero entre achicar el agua, llevar el timón, subir y bajar mercancías, izar velas, etc acababas para el arrastre. Al menos yo, porque los niños parecían tener energías inagotables. Saltaban de un puesto a otro sin despeinarse cada que daba comienzo una nueva ronda.

Los juegos mezclaban el ejercicio físico manipulando una serie de aparatos que cambiaban la resistencia de sus mecanismos según pesara más o menos la mercancía o fuera una maniobra de viraje más o menos complicada. Según lo que te iban indicando en pantalla tenías que llevar a cabo una o otra misión con tres niveles para cada juego.

Estos chiquillos se empeñaron en hacerlas todas... y repetir alguna. Afortunadamente pudieron hacerlo porque era entre semana, por la mañana y el último día de cole (que nosotros perdimos tres días de cole para ir a Sevilla), así que ni había visitas de turistas ni escolares. Estábamos a nuestras anchas.

Mientras ellos daban rienda suelta a sus habilidades como marineros, yo aproveché para volver a la zona de Ciencia y Tecnología y la que venía después de la zona interactiva, que era Sevilla y la Navegación, que como ya preveía yo era muy interesante y te contaban muchísimas cosas curiosas.

La única pena de la visita fue que no pudimos subir a la Torre de la Navegación a admirar el paisaje porque el tiempo no lo permitía. A ver si íbamos a salir volando con la tontería.

Cuando salimos de allí era tardísimo. Nos habíamos pegado un montón de horas dentro y a los peques se les había hecho cortísimo.

Decidí que lo mejor era buscar un lugar donde comer en el centro comercial que hay justo al lado. Evidentemente, los peques decidieron que el lugar ideal era un Burger King por el enorme superzing que regalaban. En fin si ellos son felices...

Hice tripas corazón y busqué el Burger King, al final no fue tan mala idea porque tenía una zona infantil en la que mis hijos siguieron desfogándose (aunque no sé cómo les quedaban fuerzas) y yo gané un café gratis por hacer una encuesta online allí mismo. no me di cuenta de lo que lo necesitaba hasta que me lo pusieron delante. Me vino de lujo.

Mi esperanza era que cuando saliéramos hubiera escampado, pero ¡que va! Al contrario. llovía a cántaros, así que mi propuesta de intentar llegar a la Torre del Oro fue inmediatamente desestimada. Las fieras estaban deseando llegar a la habitación del hotel ponerse el pijama calentito y pasar una relajada jornada jugando con sus tablets.

A regañadientes les guié camino a casa, que fue toda una aventura de supervivencia con viento fuertísimo, agua torrencial y poca visibilidad. Ellos iban muertos de la risa, pero yo no veía la hora de llegar a la habitación. En cuanto llegamos lo primero fue cambiarnos la ropa y secarnos.

Luego ellos se entregaron a su mundo de videojuegos y yo a los brazos de Morfeo a pesar de que ya se había pasado la hora de la siesta. Me vino bien descansar antes de la cena.

jueves, 6 de febrero de 2020

Los Dioses del Norte 2. El tejedor de pesadillas



La insegura Emma, el impulsivo Teo y la rebelde Ada vuelven a hacer de las suyas en la segunda parte de Los Dioses del Norte, que esta vez se centra en un ser terrorífico que se hace llamar El tejedor de pesadillas. El primero de los tomos dejó un final muy emocionante con un fleco que estaba claro que traería cola y así ha sido en la continuación que ahora tenemos entre manos.

A mis peques les brillaron los ojitos codiciosos en cuanto les enseñé el tomo. Por supuesto que lo leeríamos juntos en la hora del cuento como aquel que ve una serie noche tras noche con sus churumbeles. Nos encanta compartir ese tiempo disfrutando juntos de una buena lectura. El primero les había dejado tan ansiosos de una segunda parte como a mí y ahí la teníamos delante. No les hizo mucha gracia verme devorarlo sin ellos, pero como tenga que esperar a que lo terminemos juntos nos dan las uvas para este post.

Esta bieeeen. Confieso. Quería leelo y ya está. Me encanta la lectura personal, mucho más que la conjunta. Y me concentro más si no están las fieras parando la lectura cada dos por tres para preguntarme por qué esto o para qué hacen aquello o cómo ha pasado algo así... Saben que lo he leído con anterioridad y me sé el final del cuento. Pero no suelto prenda muahahaha

Pero al lío, que me desvío. Hay una grieta en el portal. Es un desastre de dimensiones inconmensurables porque las criaturas mágicas están escapando hacia el mundo de la luz. La sociedad de los brujos se tambalea peligrosamente y los menores de 15 años deberán resolver el problema antes de que el secreto salga a la luz entre los mortales normales. La cordura de la humanidad está en juego. Pero ojalá sólo fuera eso lo que se juegan... Hay más y veremos como la Amona pierde la compostura, Teo mete la pata hasta el fondo, Emma se plantea muchos dilemas y Adda lucha contra el papel que le toca vivir por ser quien es. ¡¡Puede ser más emocionante!!

Incluso hay un hueco para expresar la difícil comunicación entre los padres y sus hijos adolescentes y el choque de lo racional y lo fantástico.

El que no haya leído el primero se preguntará por qué la misión se encomienda a menores de quince años. Pues hay una razón muy importante, pero no te la voy a contar porque si no te lo has leído, es mejor que empieces por el principio y luego sigas por este tomo que nos ocupa. Por mucho que te tiente empezar por el segundo. La trama tiene una continuidad en la que es importante estar al tanto de las correrías anteriores de los personajes.

Bien apretaditos en el puño tienen sus catalizadores ;)
¿Y si tú fueras brujo qué mundo escogerías? ¿El de la luz y la razón o el de la oscuridad y la magia?

miércoles, 5 de febrero de 2020

El Mago Piss en el cole

En el colegio de los niños se curran mucho las actividades. Aunque no sean muy numerosas son de gran calidad. El taller de circo fue alucinante y la última a la que fuimos, un espectáculo del Mago Piss, nos hizo reírnos y sorprendernos a partes iguales.

Y eso que el mago lo tuvo difícil con su público. Sobre todo con los peques de Infantil, que tenían más ganas de correr que de magia. Pero no perdió la paciencia en ningún momento y supo adaptarse a todo sin perder la sonrisa. Música, mucho movimiento, mucho color y efectos... Mis hijos estaban encantados. Y yo alucinaba con sus trucos, ¡como hace esas cosas!

Encima, todo aderezado con mucho humor y comentarios graciosos que todavía repiten mis churumbeles. Cuando les oigo preguntar a alguien si quiere que les cuenten un chiste ya sé que va a ser uno del repertorio de este simpático y expresivo mago.

El Mago Piss no paraba de reír y ya se sabe que la risa es contagiosa, así que todo el público le coreaba las carcajadas. No sé cómo logró que todos se implicaran con lo que iba pasando en el escenario.

A los niños les encantó emular a los asistentes del circo romano y elegir el destino de uno de los voluntarios. Menos mal que mágicamente el agua desapareció y nadie acabó con un ducha improvisada. Por cierto, que luego hizo aparecer el agua de nuevo. Lo dicho, ¡cómo porras lo hace!

Fue un planazo para un viernes por la tarde y todos los peques salieron encantados con el espectáculo y con los ojillos llenos de su magia.

martes, 4 de febrero de 2020

#malditos16, la supervivencia de los adolescentes

Todo empezó con una conversación en twitter entre Esperanza Benayas y Madres Estresadas, aunque ahora mismo no logro recordar sobre qué ni cómo empezó. Lo que sí tengo claro es cómo terminó. Con una escapada el sábado para ver #malditos16 de Nando López, que además de teatro tiene muchos libros muy interesantes entre las obras que ha producido.

El tema es que Esperanza comentó que iba a ver #malditos16 y nos invitó a acompañarla, a lo que Marisa y yo pensamos "¿Por qué no?". Yo en particular puedo asegurar que pensé que no me vendría nada mal romper con mi rutina y alimentar un poco mi espacio personal, que últimamente el familiar parece un monstruo voraz que se lo come todo... a la par que da maravillosas satisfacciones, oiga (y momentos tensos dónde los haya, que demasiada paz aburre, o eso nos cuentan).

El caso es que nos fuimos tan felices a disfrutar de la obra y de alguna caña o refresco, ya que estamos. A mí #malditos16 me inspiró un profundo interés en cuanto leí la sinopsis. Un grupo de supervivientes de la sombra del suicidio se reúnen para recordar cómo lo superaron (o no) y para intentar, con el respaldo de un par de profesionales de la sanidad, dar esperanza a adolescentes que viven sin vivir en ellos e inmersos en un dolor constante.

Esperanza no tenía la butaca cerca de las nuestras snif...
He de confesar que me gustó muchísimo, sobre todo la puesta en escena y la forma de contar unos casos que estamos hartos de leer en titulares. Es imposible salir de la sala sin haber derramado alguna que otra lágrima o, por lo menos, con los ojos húmedos.

Según las palabras del autor, esta historia no va de muerte y sufrimiento, aunque alguno tintes tiene, sino que trata de ser un grito a la vida, asumiendo que el dolor forma parte de ella, y una mano que se tiende para que los adolescentes que viven situaciones de riesgo psicológico o físico conecten y se sientan comprendidos y escuchados. Es más, el mensaje pretende llegar también al resto de los adolescentes y adultos que forman parte de ese entorno de los chicos a los que intentan encarnar los actores protagonistas y de la realidad que indica que el suicidio es la segunda causa de muerte en esta franja de edad.

La trama tiene una puesta en escena maravillosa en la que los flashback se integran perfectamente con el presente en una rápida sucesión en la que se entremezclan las escenas sin llegar a confundir nunca al espectador. El espacio en el escenario y la espectacular actuación de lo actores son la clave para que esto suceda. El público es capaz de seguir en qué momento se hallan los personajes simplemente siguiendo el lenguaje corporal de cada uno. Estrés, angustia, soledad, frustración, rabia, impotencia... todas estas emociones nos golpean sin piedad en una historia que evoluciona a la vez que la aceptación de cada uno de los jóvenes hacia su pasado, presente y... probable futuro. Porque si un adolescente no piensa en su futuro es señal de que ha tomado una decisión demasiado radical y, muchas veces, definitiva.

También nos llega la crítica hacia un sistema que no sabe enfrentar el problema. Terapias, hospitalizaciones y psicoanálisis no cambia que esos chicos volverán al entorno del que intentan huir a través de la muerte.

Tantos afectados, como tantas razones y tantos sentimientos desatados o escondidos en un mal que afecta a una sociedad presa del culto a las imágenes perfectas de Instagram, a las exigencias de un mundo que cada vez va más deprisa y en el que se pierde muy fácilmente la dirección, la necesidad de aceptación a cualquier precio, de la sobrecualificación que necesita  multi preparación para que los niños sean pequeños einsteins, la despersonalización, el odio irracional, los radicalismos... Un caldo de cultivo que aboca a muchos jóvenes a dejarnos demasiado pronto porque sienten que no pueden más.

La obra acabó demasiado pronto, demasiado inconclusa, con demasiados finales abiertos... porque te quedas con las ganas de saber más de todos lo que en ella participan y sus circunstancias. te planeta muchas preguntas, dudas e incertidumbres. Sí que cierra el argumento principal, pero ¿cuál será el siguiente paso? Te crea la necesidad de seguirles la pista y quieres que continúen en el escenario y sigan contándote cómo sobreviven un día más con lo que les ha tocado vivir. Y no creo que fuera algo que sólo percibiera yo, porque el autor nos confirmó en el debate posterior que ya le habían preguntado varias veces si iba a haber segunda parte.

Tuvimos la suerte de ir a verla justo el día del encuentro con el director y los actores que estuvieron encantados de hablar largo y tendido sobre la obra, lo que les había aportado, como había surgido, cómo había ido tomando forma... El autor nos contó que en las líneas del libreto estaban presentes todas sus experiencias en su trato con supervivientes y adolescentes con depresión. De hecho, en un momento muy emocionante de #malditos16 se citan frases que pertenecen a niños de entre 12 y 16 años reales, aunque los nombres que se usan son ficticios, evidentemente.

Los diálogos se nutrieron de toda esta experiencia del autor y también fueron tomando forma gracias a las improvisaciones de los autores y a profesionales que se prestaron a psicoanalizar los personajes simulando sesiones con los actores. Todo ello dio lugara una obra que espera ayudar y verter algo de luz en un problema social que se nos está yendo de las manos.

Nando López, asegura que hay que hablar del suicidio, hay que verbalizar el dolor sin caer en el victimismo. Los adolescentes viven en una época con mucha tiranía de la imagen por muchos motivos, entre ellas las redes sociales. Para #malditos16 se recibió muchísimo asesoramiento para ayudar y no hacer daño. Es un tema muy difícil de tratar y que levanta muchas ampollas.

Vuelve a ponerse de manifiesto que la cultura es una vía muy efectiva para transmitir mensajes y dar visibilidad a ciertos temas que se camuflan entre prisas y cortinas de humo. Espero que haya un #malditos16 segunda parte. Es más, espero que alguien tome el relevo a esta historia y construya otra orientada a otro sector que forma parte de este problema: el de los padres y tutores. El miedo a no saber qué le pasa a tu hijo, la impotencia de no poder ayudarle, la ceguera a ver más allá del día a día, la paranoia que te hace ver señales de peligro donde no las hay, el sentimiento de culpabilidad cuando ya no hay solución, la búsqueda desesperada de ayuda profesional para afrontar situaciones que te superan...

 

lunes, 3 de febrero de 2020

Libros de segunda mano, cultura a buen precio

En esta casa tenemos claro que estar rodeados de libros es una felicidad, así que no es raro que caigan títulos maravillosos por todos los frentes. Que si la abuela les regala un par de tomos, que si yo me encapricho de un título, que si el padre pasaba por una librería y entró un momentito... Es que los libros son una tentación muy grande.

Tener todas las colecciones y títulos que nos gustaría es imposible. Ojalá fuéramos millonarios, pero sí que podemos tener muchos. La solución está en la venta de segunda mano. Sobre todo si hablamos de libro infantil y juvenil. En cuanto a los niños se les va pasando la edad lo mejor es hacérselo llegar a otro pequeño lector lo antes posible para que siga maravillándose con el poder de la lectura.

Desde Tablóndeanuncios.com me pasaron un estudio la mar de interesante sobre las ventas de libros de segunda mano durante el año 2019 y me pareció muy curioso. Tanto que les pedí más información sobre la literatura juvenil e infantil en particular. Y no puedo decir que la mayoría de los resultados me sorprenda, aunque algunos me han dejado sorprendida.

La lista la encabeza el famosísimo ratón periodista de Gerónimo Stilton, de los que nosotros tenemos varios ejemplares y, dos ellos, llegaron a nosotros de segunda mano para gran felicidad del mayor que se aficionó muchísimo a sus aventuras. Le sigue Harry Potter, otra marca que tampoco sorprende mucho. Bueno, a lo mejor nos sorprende que alguien quiera vender su colección porque a mí me parece que nunca se es demasiado mayor para leer esta saga. ¡Hay que poner algo de magia en nuestras vidas!

Kika Superbruja es la siguiente en la lista de superventas. Confieso que en casa no ha parado ninguna de sus aventuras, pero sí un Libro de magia genial que te cuenta un montón de trucos para dejar a tu público flipando. También llegó a casa desde una tienda de segunda mano de las muchas que hay por Madrid.

El siguiente autor que engrosa esta lista de más vendidos es el inigualable Julio Verne. Maravillosos sus libros llenos de imaginación y previsión de futuro. Por supuesto aquí tenemos muchos. Lo que no entiendo es que nadie pueda deshacerse de ellos. ¡Son un tesoro!

En este punto llegamos a lo que me ha sorprendido y descolocado de esta lista: ¡La Enciclopedia Espasa Calpe! ¡Venga ya! ¿En tiempos de Google? Eso sí que no me los esperaba. Me temo que los compradores tienen que ser por fuerza adultos nostálgicos. No veo yo a mis churumbeles pidiéndome una enciclopedia. Aunque ahora que lo piensa, les encanta cuando les cuento lo bien que me lo pasaba buscando al azar en las mías. Y una búsqueda te llevaba a otra y a otra y a otra... Claro que eso lo hacen ahora ellos en el ordenador, pero no es lo mismo. Ni de lejos...

Y el último de la lista es el Diario de Greg, que parece ser que es muy gamberro y engancha a los churumbeles a base de trastadas y situaciones descabelladas. Lo cierto es que no tenemos ninguno, pero los peques ya se han visto las películas y les han encantado, así que es probable que pronto aparezcan títulos de esta colección en sus cartas de Reyes Magos o similar.

En el estudio hacen hincapié en que las familias ahorran una media del 50% del coste de mercado de estos libros, aunque, como es lógico, este ahorro se incrementa cuando más antigua sea la publicación (a no ser que estemos hablando de incunables, tiradas muy limitadas, etc...).

Los descatalogados suelen ser bastante caros, pero ahí juega mucho el sentimiento de TIENE QUE SER MÍO. Auque a veces encuentras verdaderas gangas (supongo que el dueño no sabe lo que tiene). En el estudio también se habla de que el mercado de segunda mano es ideal para encontrar este tipo de libros, a veces a muy buen precio. Sobre todo si hablamos de cómics y packs de colecciones enteras. En mi momento fui una cazadora de joyitas de cómics y encontré muchísimas colecciones, tomos y retapados de los que ya no encuentras en las tiendas a un precio más que asequible.

Si queréis ver con más detenimiento el post que han escrito sobre el estudio pinchad en el link que he incluído al inicio de éste. La verdad es que tiene datos muy curiosos.

El dinero no puede ser una excusa para no leer. No hace falta que el libro esté recién sacado de imprenta para sacarle el jugo al máximo. Así que me parece genial que el mercado de libros de segunda mano crezca. Esos significa que también lo hace el de los libros nuevos, ya que para venderlos a otros primero tenemos que comprarlos.

Por cierto, otra opción también excelente es visitar de forma asidua las bibliotecas públicas.