martes, 20 de octubre de 2020

Escapistas. Un enigmático anuncio

La semana pasada escribía sobre una nueva colección de Anaya que nos ha encantado: Escapistas, y hablaba sobre el tomo recomendado a partir de 8 años, Campanilla secuestrada. En esta ocasión, voy a centrarme en el tomo que han publicado para niños a partir de 10 años, que sigue una mecánica un poco más complicada, pero también más interesante: Un enigmático anuncio.

En esta ocasión, conoceremos a unos niños que se encuentran con un enigma y de los gordos. Tirando del hilo, se van a encontrar un montón de sorpresas y retos que les llevarán a una llamada del destino, que será muy difícil desoír. Es el comienzo de una saga que promete ser de lo más emocionante. Y de la amistad entre los cuatro... quiero decir, cinco, que no me puedo olvidar del integrante más pequeño y peludo: la ardilla Pistachos.

La historia se cuenta usando mecanismos de Elige tu propia aventura y de Escape rooms, junto con algunos tintes de aventura gráfica de los años 90. Que las ilustraciones sean pixeladas refuerza esa idea en mi cerebro y me hace recordar mis tiempos delante de la pantalla intentando resolver los retos de Monkey Island 2.

Lo primero que nos encontramos, al igual que en el libro anterior, es una advertencia para que no hagamos una lectura lineal y sigamos unas sencillas instrucciones, muy parecidas a las que ya había leído, pero con diferencias importantes. Ahora vamos a jugar con los objetos que recojamos. Ya no tenemos sólo que usarlos durante el juego. ¡Ahora hay que combinarlos para llegar al buen camino! Y para hacerlo, tenemos que utilizar una sencilla tabla en la que descubriremos si la combinación elegida funciona o no.

Igual que en el primer libro, éste está también dividido en cuatro partes perfectamente localizables gracias la franja de color de cada página: amarillo para la historia, rojo para el inventario, azul para las pistas y soluciones y violeta para la puntuación final. Este método hace mucho más fácil la lectura y el juego.

Con esta lectura, sí que vamos a tener que contar con  un lápiz y un papel muy cerquita. Incluso, nos va a tocar fotocopiar o calcar algunas pistas si no queremos destrozar alguna página. De nuevo pondremos a prueba nuestra capacidad lógica y matemática, la agudeza visual, nuestra capacidad de deducción... ahora, con retos bastante más difíciles, aunque haya alguno más facilón. A lo mejor para animarnos a continuar. Confieso que en alguno tuvimos que pedir ayuda al padre de las criaturas. Qué se le va a hacer si yo soy de letras. 

A ver, que tenemos las pistas y las soluciones al final del libro, igual que en el primero, pero mola más pedir ayuda a padres y maridos antes de admitir la derrota. Entre todos los enigmas se resuelven de forma más divertida.

En realidad, los Escapistas está pensado para lectura en solitario, pero como Daniel me pedía ayuda muchas veces e Iván también quería participar, acabamos leyéndolo en nuestras sesiones de lectura familiares. ¡Ya veces el más pequeño era el que daba con el quid antes que nadie! Se le dan muy bien los enigmas.


lunes, 19 de octubre de 2020

Este finde nos hemos puesto muy Halloween en la cocina

Este finde nos ha dado por ponernos ya por Halloween. Es que es la fiesta preferida de la Ferias y dura muy poco, así que si la alargamos un poco tampoco pasa nada, aunque el padre me ponga cara de que muy loca tengo que estar para seguir metiéndome en un jardín tras otro. Para empezar bien, hemos comido un montón de comida tenebrosa.

El viernes nos comimos una pizza calavera que fue muy fácil de hacer. Básicamente le dimos forma a la base, le pusimos queso y al horno. Mientras en una sartén hacíamos salsa carbonara con cebolla, bacon, champiñones y nata. Cuando la pizza estuvo horneada le añadimos por encima la salsa carbonara e hicimos los ojos y dientes con huevo duro. ¡Lista para comer!

Los niños contribuyeron haciendo masa con forma de fantasmas que, después de hornear, cada uno se customizó con crema de cacao y diferentes frutas.

Al día siguiente no pensaba hacer nada, pero mis hijos me miraron con ojitos brillantes y acabé cayendo. No fue difícil customizar el menú. El primero era una crema de calabacín, con lo que me vino a la mente un tuit de Vidas Pixeladas con una idea muy sencilla para poner en práctica. 

Serví las cremas en los platos y usé nata para cocinar para hacer círculo concéntricos, que no hace falta que queden perfectos ni mucho menos. 

Luego con un palo de brocheta hice líneas del desde el círculo interior al exterior para formar las telas de araña. por último hice las arañas recortando  rebanadas de salchichón. Quedó muy gracioso.

El segundo era a base de chorizos parrilleros y butifarras, así que se me ocurrió hacer dedos cadavéricos con los chorizos y ojos con las butifarras. Las uñas eran almendras y las pupilas mostaza y salsa barbacoa. Los dedos les gustaron mucho, pero de los ojos no se dieron cuenta, sólo me dijeron que por qué estaban manchadas. En fin, se hace lo que se puede.

De postre saqué los coquillos y les dije que eran ojos de bruja al horno. Y me contestaron que eso no valía porque los había comprado así y no los había hecho yo. ¡Vaya par de tiranos!

viernes, 16 de octubre de 2020

Educación financiera para niños. Cuentos y juegos para entender el dinero

Las finanzas forman parte importante de nuestra vida. Necesitamos saber administrar nuestro dinero de una forma eficiente y beneficiosa para ganar en tranquilidad y autonomía. Por eso mismo cobra tanta importancia la educación financiera desde edades tempranas De este tema se habló en la mesa redonda “Educación financiera para niños. Una prioridad País”, organizada por el Instituto Santalucía con motivo de la presentación del libro “Cuentos y juegos para entender el dinero”, de Amalia Guerrero, que también participó en la ponencia. Puedes bajarte una versión en PDF con portada y dedicatoria personalizada desde la web del Instituto Santalucía.

También se contó con la presencia de José Antonio Herce, miembro del Foro de Expertos; Daniel Ortiz, actor, director y padre; y Pilar Martínez, autora del blog Maternidad Continuum y asesora de lactancia. La charla fue dirigida por José Manuel Jiménez Rodríguez, director del Instituto Santa Lucía, y contó con la participación de Andrés Romero, Consejero director general de Santalucía.

Desde el Instituto Santalucía se declaran comprometidos con la agenda 2030 de las naciones unidas de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS), sobre todo con el que hace referencia a garantizar educación inclusiva y de calidad. Con el libro de Amalia quieren conseguir este objetivo con respecto a la educación financiera.


Cuentos y juegos para entender el dinero

Amalia también es autora del blog Finanzas desde casa, desde el que nos da consejos para entender las finanzas y aplicarlas de forma eficaz en nuestro día a día. Ella comenta que se dio cuenta de que los conocimientos que adquirió en su carrera profesional no estaban adaptados a la vida diaria, con lo que se propuso adaptarlos ella misma, y, de paso, hacerlos asequibles a las capacidades intelectuales de sus hijos. En esas estaba cuando se le ocurrió que lo mejor sería compartir con todos sus experiencias y métodos y así surgió “Cuentos y juegos para entender el dinero”, porque no conoce mejor manera de enseñar a los peques que mediante el juego y los cuentos. Sobre todo, contenidos que pueden parecer bastante áridos y aburridos si se presentan sin una envoltura atrayente.

Finanzas, ganancias, ahorro... qué?!!!
Hay ciertos conceptos que le resultan imprescindibles para tener una vida plena. Entre ellos el del para ahorro entendido como una filosofía de vida que te permite vivir con más tranquilidad en una sociedad en la que prima el consumismo, el endeudamiento y el estrés causado por cuestiones económicas. Hay que aprender a utilizar el pre ahorro, que consiste en meter una cantidad determinada en una cuenta independiente de la de los gastos comunes para contar siempre con un colchón. Pero sin olvidarnos de la inversión, porque, de otra manera, la devaluación y la inflación harán estragos en nuestro conato de ahorro. Todas estas enseñanzas son las que tenemos que ir metiendo en la cabeza de nuestros hijos poco a poco y teniendo en cuenta sus capacidades y conocimientos previos. 

La compra es un buen ejercicio
Educación desde casa

En opinión de la autora del libro que se presentaba, debemos educar a los niños como ciudadanos libres para que tomen sus propias decisiones cuando sean mayores y una herramienta importante para lograr este objetivo es formarlos adecuadamente en finanzas y economía.

Educarles en el ahorro es importante
Para ella, la educación en el entorno familiar cada vez cobra más importancia, sobre todo tras la experiencia del confinamiento que hemos sufrido. A día de hoy, la familia es el centro y la base de la educación financiera, las cuestiones de dinero se las preguntan a los padres y, por eso, Amalia apuesta por dar herramientas a los padres para que estén preparados ante estas cuestiones tan importantes.

El comercio de dientes
La falta de educación financiera también se puede achacar a una cuestión cultural, ya que en nuestra sociedad hablar de dinero es un tema tabú y nos cuesta mucho compartir este tipo de temas con nadie, y menos con nuestros hijos, aunque con ellos deberíamos hablar abiertamente del tema para que entiendan por qué hay dinero para la lechuga y no para las chuches, por ejemplo.

Siempre van a querer más
De hecho, los padres debemos enseñarles hábitos financieros saludables desde que son pequeños, igual que les enseñamos a lavarse los dientes o a ayudar en las tareas domésticas, pero muy pocas veces hablamos libremente de temas económicos con ellos. Para lograrlo hay que predicar con el ejemplo y hacerles partícipes de la economía familiar con pequeños ejercicios adecuados a sus edades como, por ejemplo, hacer la compra calculando el gasto según un presupuesto o poniéndoles un objetivo para motivar el ahorro. 

La tienda casera como fuente de ingresos
Otro punto a favor es que podemos usar este tipo de conocimientos para fomentar la educación en valores y solidaridad enseñándoles el significado y alcance de las donaciones. Así contribuimos a la concienciación social a través de la educación financiera, por ejemplo, apoyando proyectos solidarios en familia.

Mercadillo espontáneo de juguetes usados
Educación financiera en los centros educativos

Todos los ponentes estuvieron de acuerdo con esta importancia de la educación desde casa, pero también en que la presencia de la educación financiera en los colegios es imprescindible y, no sólo brilla por su ausencia, sino que tampoco se conoce ningún plan con vistas a futuro para implantarla.

Según Pilar Martínez, hemos evolucionado en todos los aspectos, pero el sistema educativo no ha evolucionado con lo que hace años que se quedó obsoleto y aún así seguimos imponiéndolo a unos niños a los que se les exigirán otro tipo de habilidades en el futuro.

Él gestiona su dinero para gastar en el mercadillo
Herce, por su parte, asegura que hace diez años, ya se hablaba de la importancia de la educación financiera en los contenidos escolares de los niños, pero a día de hoy, no sólo no se ve ningún tipo de cambio en España en este sentido, sino que tampoco tenemos un país que lidere esta necesidad. Los resultados generales de PISA no son buenos y no están mejorando. Pocos países hay en los que se pueda decir que esto no es una asignatura pendiente a perseguir. Todos estamos de acuerdo en que debería ser una asignatura obligatoria , especialmente a partir de 11 o 12 años, pero nadie hace nada para que se incluya.

Una bonita hucha motiva a ahorrar
La alfabetización financiera, además de los aspectos económicos, incluye aspectos legales y morales que deberíamos conocer. Ni los profesores, ni los padres están preparados para enfrentar este reto ante unos niños que están abiertos a conceptos financieros sencillos desde los 7 u 8 años. Los niños, en general, imitan, repiten comportamientos que se producen en su entorno y se amoldan bien a las nuevas situaciones que se les van presentando. Su vida está llena de novedades y primeras veces, con lo que aceptan mucho mejor los cambios y los nuevos conocimientos que muchos adultos.

Esta carencia educativa afecta a la macroeconomía. Nuestro país tiene una tasa de ahorro inferior a otros países. Tenemos una filosofía equivocada de vivir al día y la necesidad de ahorro sólo crece cuanto mayor es la incertidumbre, como por ejemplo durante la pandemia que estamos viviendo ahora mismo. Encima, en España ese ahorro está mal entendido porque ahorramos en ladrillo, cuyo valor depende directamente de la inflación y muchas veces no revierte en líquido cuando lo necesitamos, ni en la cantidad en la que se esperaba. Hay que cambiar la cultura del ahorro, tiene que estar orientado al desarrollo de la economía. No es ahorrar por ahorrar sino trasladar el consumo hacia el futuro. Se trata de un ahorro estable y a largo plazo.  Si no te ocupas del dinero ahora, te preocuparas más tarde.

Consejos y trucos

Ortiz ha inculcado a su hijo el concepto de economía cooperativa, de tal manera que entre varios han comprado un videojuego, que comparten, no gastándose así todos sus ahorros.

Herce compartió con todos los asistentes un pequeño experimento que le hacía a su hijo cada cierto tiempo. Le ofrecía cinco euros ahora o 25 dentro de una semana. El chiquillo siempre elegía la primera opción. Esto indica que la tendencia es vivir el momento, pero hay que educarles en vistas a un mayos beneficio futuro.  

Amelia nos dio unos cuantos consejos en cuanto al tema de la paga. En su opinión, se puede empezar a dar una pequeña paga simbólica a los niños de 6 ó 7 años, cuando ya han empezado a sumar y restar en el colegio o ya viene el ratoncito Pérez. Así, podemos comenzar a presentarles pequeños ejercicios para que entiendan conceptos como el ahorro a largo plazo, a corto plazo (con un objetivo en mente), el gasto y los ingresos.

Cuando ya se van haciendo más mayores, lo ideal es sentarse con él y hacer una lista de los gastoa que va a asumir con su paga. Con el resultado que obtengamos podemos calcular la cuantía de la misma sumándole una pequeña cantidad que sería destinada al ahorro. También es importante que tenga que elegir a la hora de usar ese dinero y que no le sobre mucho. Mucho cuidado con la cantidad con la cantidad que le damos. Pasarse es peor que quedarse corto. Tener dinero de más, a ciertas edades, puede ser incluso peligroso, porque les da demasiada autonomía y acceso a ciertos productos o servicios no aptos para ellos.

También hay que tener mucho cuidado con los premios. No se puede premiar el deber, sino los extras. Por ejemplo, hacer los deberes u ordenar su habitación es su deber, así que no hay que darles nada a cambio por hacerlo, pero lavarnos el coche o barrer el salón podrías ser extras.

Pilar Martínez, por su parte, les da la paga en función de lo que tengan ahorrado, con lo que cuanto más ahorren, más reciben en la siguiente paga. Pero hay que acordarse de poner un techo o acabarán quedándose con nuestra casa en propiedad para saldar nuestra deuda con ellos. Nos cuenta más detalles de este sistema en su blog.

Lo cierto es que se habló de temas muy interesantes y que la hora se nos hizo muy corta para tanto que quedó en el aire. Esperamos que se organice otra pronto con más consejos, juegos y trucos para hacer dentro del hogar, que es la parcela en la que los padres podemos poner nuestro granito de arena.



jueves, 15 de octubre de 2020

El cumpleaños de Iván

Este sábado dimos por terminado la temporada de cumpleaños infantiles de este año con el día de Iván. Vale que la cosa coleó hasta el lunes, que era fiesta, pero el último día especial oficial y en el que ya di mis último esfuerzos al respecto fue el sábado.

Aunque la celebración comenzó el viernes por la noche con una cena encargada en Taco Bell. Este tipo de comida rápida no son santos de mi devoción, ni del de Raúl, por eso no suele ser frecuente ir a un burger o a una pizzería en esta familia. Ni siquiera pedir comida fuera. Hasta las pizzas de las cenas cine las hacemos caseras o , como mucho, las compramos congeladas en un supermercado (casi nunca). Así que una cena por todo lo alto a base de porquer... digooooo, delicattesens plástico... digoooo, artificiales a la par que deliciosas, son toda una novedad para estos peques.

El caso es que convencimos al más chiquitín de la familia para que eligiera su comida especial cumpleañera en una local de restauración especializado en tacos (que era lo que quería comer), en vez de en la famosa franquicia de comida basur... digooo, rápida mexicana. Pero para que no se quedara con las ganas le compramos sus burritos plasticosos en la cena del viernes. No había crío más feliz, porque, como ya iba viendo yo, lo que él quería de verdad eran sus cutre burritos y no otros. Disfrutamos a tope nuestra cena burrito cine y nos fuimos a la cama con un peque la mar de ilusionado.

El día especial en cuestión comenzó de la mejor de las maneras: ¡con tortitas! Eso sí que es un desayuno especial. Y nada más acabarlo el peque se vistió y se fue con su padre a elegir su tarta. En su cabeza tenía una deliciosa con un montón de nata, que es lo que más le gusta, pero acabó viniendo con una de Tiramisú. 

A mí, desde luego, me hizo feliz, porque me encanta, pero todavía no entiendo el por qué de su elección. Le gusta, pero es un sabor como muy particular. De hecho, al pobre Daniel no le gustó nada, con ese regustillo a café tan rico mmmmm...

La verdad es que acabamos empachadísimos entre los burritos gigantes y la tarta. Además, utilizamos los hielos de colores y sabores que habíamos hecho el día anterior para animar nuestros vasos de agua (idea también del cumpleañero), así que ¡hasta el agua engordaba ese día!

Como era de esperar, uno de los deseos del chiquitín para disfrutar de su día era jugar a videojuegos con su padre, así que estuvieron un buen rato construyendo su mundo minecraft la mar de entretenidos.

Por supuesto, también hubo hueco para los juegos de mesa, sobre todo para Ratland, que es uno de sus preferidos. Y para el rol, con una partida un pelín surrealista a Dungeon World. Seguimos con nuestra campaña, en la que nuestro grupo está investigando un misterio con un dragón, un culto basado en el pedazo de bicho, pueblos de hombres lagarto, traiciones, elementales, etc... 

Los mejores momentos los protagonizaron los peques que estaban muy hype, como dicen ellos, con el tema de que, por fin, les hemos dejado ver la serie de Ataque a los titanes... y ¡como me estoy arrepintiendo. Se cargaban a todos sus enemigo épicamente, haciendo extrañas piruetas y cortando sus nucas salvajemente... a veces, hasta con pequeñas dagas de ratero. En fin, que paciencia hay que tener...

La aventura de esa tarde empezaba cuando nos encomiendan la misión de proteger a un diplomático de los hombres lagarto, encargado de llevar un mensaje de paz de una de la ciudad de los hombres con el fin de trabajar juntos y acabar con las desgracias y pobreza que la aparición del dragón ha traído a la isla. Salimos en comitiva y a Iván no se le ocurre otra cosa que decir que él va sigiloso.

"Pero a ver, Iván, que tú puedes ir sigiloso, pero caballo va a ir haciendo toco toc toco toc", le advirtió su padre

"Eso lo harán los de los otros. El mío hace tic tic tic", se emperró el chiquillo

"Que no, que los caballos no hacen eso. Tendrías que cargar tú con el caballo"

"Ah vale, puesss"

"¡Que no!", zanjó el padre viéndolo venir.

"Pues mi caballo hace toco toc toco toc, pero el de los demás hace cataplaaaaaam tataplooooom, así que el mío va MÁS sigiloso" argumentó el pequeño ladrón.

El máster se lo pensó un poco y acabó aceptando barco como animal acuático por no retrasar más la partida.

Otra fue cuando llegamos a nuestro destino y nos da la bienvenida un druida hombre lagarto con gran ceremonia.

"Valientes aventureros. Nuestro pueblos os agradece vuestra colaboración para trabajar en la unión de ambos pueb... ¡¿Queréis dejar de hacer el idiota?!"

Tan inmersa estaba en el discurso que no me había dado cuenta que ambos peques estaban haciendo el mono en sus sillas.

"Pero papi, yo estoy meneando el cuerpo FUERA del juego, eeeeeeh. El hombre lagarto no me ve", comenzó a justificarse el más pequeño.

"Y yo me estoy rascando el sobaco en casa, jolín. En el pueblo de los hombres lagarto. Estoy muy atento y poniendo una cara así, como de concentración y un poco de mala leche...", le siguió el rollo el mayor.

"GRUAAAARL", dije yo. Y se acabaron las tonterías por un ratito.

Pero eso no fue lo más surrealista, tendríais que ver nuestras caras cuando aparece el pedazo de dragón del que escapamos por los pelos y casi muertos en nuestra primera aventura y va el primogénito y se lanza en plan banzai a su cuello. Por el camino se le cae la espada, así que le ataca con el escudo y le rompe una uña. Tras lo cual, el dragón le aparta cual insecto y le quita la mitad de su vida.

Entonces su madre, que es clériga con CEREBRO, hace un hechizo para que la enorme bestia le coja un miedo irracional a su bastón y se las pire con tanta suerte que le sale la tirada del siglo. El bicho se espanta cual gatito asustado y dice "alas, para qué os quiero".

Con lo que sólo queda un peque enfurruñado con su entrometida madre porque, en realidad, él ya lo tenía dónde quería e iba a matarlo de una forma extremadamente épica, rebanándole la nuca con su escudo y blablablabla... Ya no escuché más y les mandé a todos a la cama con bronca incluida por ir llamando la atención de sanguinarios dragones y no estar a lo que hay que estar. pero una bronca flojita, porque estábamos celebrando el cumple de Iván y no era cuestión de acabar el día de malas...

miércoles, 14 de octubre de 2020

Titán acorazado, nuevo escenario 3D para el juego de mesa de Attack of Titans

Como los peques han cogido con ganas todo lo que tenga que ver con la serie (según Netflix, recomendada para mayores de 13 años, según yo para mayores de 30) Attack of Titans hemos acogido el juego en nuestra ludoteca aprovechando que era el cumple del mayor.

Lo cierto es que llevaba mucho tiempo detrás de este juego. Desde que el más pequeño descubrió en unas jornadas Ludo Ergo Sum, pero yo erre que erre que lo veía para mayores. Y la serie ya ni te cuento. Según el mayor, sus amigos de clase llevan viéndola desde cuarto de primaria, pero a mí ya me extraña.

El caso es que Iván nos presentó un argumento demoledor y he acabado cediendo a la batalla de desgaste de las dos fieras. Cuando el padre le repitió por enésima vez en tantos años que es una serie para mayores le soltó: "Esa clasificación de edad no va con nosotros que vamos unos 8 años por delante, por lo menos...".

"Síiii, claaaro", le respondió Raúl. A lo que el peque contra atacó.

"Aaah para los juegos de Mansiones de la locura o el señor de los anillos SÍ tenemos la edad, pero para Ataque a los titanes noooooo, ¿No?", ¿qué le respondes a eso? En cierto sentido tiene razón el peque. Tras mucho deliberar, decidimos verla en familia y a la mínima que viera el shock reflejado en sus ojos quitarla. Ni shock ni porras. Tan pichos que se la están tragando. Y eso que tiene mogollón de diálogo e intrigas. Yo pensé que se aburrirían, pero parce que les está enganchando.

En esas estábamos cuando Papi primerizo me chivó que el juego de Attack of titans estaba a muy buen precio en Amazon. ¡Justo días antes del cumpleaños del mayor! Pues a la saca. Le encantó el regalo.

Está todo el día jugando con lo componentes. Al juego en sí hemos jugado un par de veces (tenemos demasiados juegos y taaaan poco tiempo...), pero él se monta unas historias fantásticas.

Así que pensé que estaría guay montarles otro tablero 3D con otro modelo de titán. En la caja viene el que llaman sonrisas, así que me puse a buscar otro por google images. 

Mi idea era hacerles el colosal, pero no lo encontré. Así que me quedé con el acorazado, que también tenía buena pinta. Y no quedó mal el resultado. Los peques están encantados y dicen que la próxima partida la vamos a jugar con el acorazado.

Lo primero que hice con la imagen fue quitarle el fondo y pasarla a PNG, luego la inserté en un word en su versión original y girada horizontalmente para tener cubiertos ambos lados del titán. Lo imprimí y recorté una de las imágenes. 

La pegué en cartón y volví a recortar el contorno. Entonces pegué la imagen girada en la otra parte del cartón teniendo cuidado de que coincidiera bien y recorté los bordes de la nueva imagen pegada. Ya tenía el titán. Con más cartón hice dos tiras que cruzadas con la figura principal y colocadas en su base harían que se mantuviera en pie.

Finalmente, hice las losetas que hacen de casillas del juego. Las pinté del color pertinente, les puse el número que iba en cada una, las recorté, las pegué en el cartón, volvía a recortar y las inserté a diferentes alturas del titán con pequeños cortecitos en cada pieza.

Esto abre un nuevos horizontes a nuestras creaciones de juegos. De esta forma podemos hacer todos los tableros 3D que queramos: Cthulhu, Shenron, Totoro, castillos, mazmorras... ¡No hay límites! Bueno, sí. El límite es el cartón que tengamos.