domingo, 21 de febrero de 2010

A Daniel le gusta el movimiento

Este enanito no para. Ha descubierto como darse la vuelta y ahora no quiere hacer otra cosa. hay que tener muchísimo cuidado con él.

Sobre todo cuando llega la hora de ponerle en el cambiador. Quitarle el pañal se ha convertido en una lucha y ponérselo ni te cuento. Acabo agotada de tanto apartar piernas y brazos. La caja de las toallitas está más tiempo en el suelo que sobre el cambiador. Este niño se ha convertido en una anguila. En cuanto le sueltas en una superficie empieza con el balanceo.

Ya no me quedo tranquila ni cuando le dejo durmiendo en el centro de la cama de matrimonio. Lo dejo ahí cuando está berreando en la cuna y yo estoy haciendo cosas en la habitación. Me lo traigo conmigo para que se distraiga mirándome.

Cuando empiece a gatear se va a convertir en mi pesadilla personal. No quiero ni imaginármelo.

1 comentario:

  1. Cuando empiece a gatear se convertirá en la pesadilla de los gatos :-D

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