viernes, 22 de septiembre de 2017

Juegos de mesa. Aprendizaje en familia y en docencia

Fuente: Aprender paso a paso
El domingo 10 tuve la gran oportunidad de participar en una mesa redonda con Julia, de Bebé a Mordor, Ruth, de Aprender paso a paso, y Dani, de Alquimia juegos, tres profesionales increíbles y altamente jugones, en las jornadas Ludo Ergo Sum

Intimida bastante, lo sé. Pero ahí que me presenté yo llenita de ilusión por el acontecimiento. Enseguida me di cuenta de que teníamos ante nosotros un público muy amable, interesado en el tema y extremadamente participativo. ¡Lo que se agradece! Muchas gracias Miren por tu gran aportación como madre jugona, Carmen, de Las cosillas de Carmen, por tranquilizar mis nervios antes de la charla, y Melissa, de Madre reciente, por tus fantásticas aportaciones.

También me calmó ver entre el público caras tan conocidas como la de Fernando Vázquez, de El pequeño rincón de los juegos de mesa, Manu Palau, Brain Picnic, y Roberto Alhambra, de la Alianza de los tres soles, entre otros muchos. Todos los presentes, profesores, padres, creadores de juegos... tuvieron mucho que aportar a la charla y se habló de temas muy interesantes. Un pena que la hora y media que nos dieron se nos hiciera tan corta.

La charla comenzó con los beneficios de los juegos para los niños y cómo les ayuda, a través del ocio y la diversión, a desarrollar capacidades, conocimientos, habilidades e, incluso actitudes. Un peque que juegue habitualmente adquieren e interiorizan herramientas que le ayudan a resolver conflictos y tomar decisiones de forma rápida, ya que en el juego esa es la dinámica: decisiones rápidas con consecuencias inmediatas, comparación con las decisiones del resto de los jugadores y mejora de la propia técnica. Además, son un apoyo excelente para desarrollar las famosas Inteligencias múltiples (Hay un post de Manuel Sánchez Montero muy interesante respecto a este tema). 

Por todas estas razones están surgiendo cada vez más movimientos cuyo objetivo es introducir el juego de mesa y rol en las aulas como herramienta didáctica (un ejemplo de ello es Goteo.org y todas las campañas que están desarrollando las editoriales de juegos de Mesa como Haba o Devir para dar una mayor accesibilidad de esta práctica a las aulas). En este punto se discutió las facilidades y dificultades que existen a la hora de hacer realidad que los docentes hagan uso de este material con sus alumnos: desde las imposiciones de un programa educativo por parte del Ministerio y Consejerías de educación, al gasto que supone, las altas ratios, al poco apoyo de padres y ampas, e incluso que habían colectivos docentes que desconfiaban de este sistema basado en el ocio. Por otro lado, tenemos a los padres implicadísimos en gamificar los estudios para mejorar el rendimiento y desarrollo de aptitudes de los alumnos, a los profesores que creen en el adelanto que suponen las actividades basadas en los juegos de mesa y el rol en el desarrollo y motivación de sus alumnos, las editoriales que apuestan por la entrada de sus productos en las aulas como herramienta didáctica... Es obvio que si los chicos se lo pasan bien permanecerán atentos más tiempo y si se aburren desconectarán el cerebro del presente para no sufrir, así los expuso Dani, neuropsicólogo, Diversión igual a atención.

Dani, apuntó que la mejor forma de introducir el juego de mesa en las aulas es nombrar a cuatro o cinco jefes de grupo a los que les explicaremos cómo se juega y luego que ellos se lo expliquen a sus compañeros, dotando así de autonomía a cada grupo. Él cree que hacer grupos grandes para jugar fomenta que hayan alumnos que no participen por tener un carácter poco proactivo. Otro recurso es explicar a toda la clase las reglas desde una pizarra y luego atender sólo dudas.

Julia, psicóloga, apuntó también que hay infinidad de juegos que permiten satisfacer gustos y necesidades. Ella nos habló de la base de confianza y seguridad en si mismos que adquieren los niños cuando los padres les regalamos lo más preciado que tenemos: nuestro tiempo. Y encima para algo divertido y que hace feliz a toda la familia. 

Ruth lleva un gabinete psicólogico orientado a niños con dificultades y nos contó cómo los peques llegaban a sus manos con mucha desconfianza porque no querían estar allí y cómo lograba que se sintieran cómodos y seguros por medio de los juegos de mesa. Además de ver grandes adelantos en cada uno con respecto a lo que les había llevado hasta allí.

Por mi parte, sugerí que no estaría mal que los profes mandaran a casa, además de la típica lista de libros recomendados, otra de juegos de mesa recomendados que refuercen los contenidos que se están dando en cada unidad temática y, luego que sean los padres los que decidan si utilizan alguno para reforzar las materias que más se le atraganten a sus hijos.

El tema de la implicación de las familias en en el tema educativo dio para mucho. La antigua creencia de que es en el colegio donde se educan a los hijo está cambiando. El niño se educa en varios entornos: la casa, el cole, los amigos… En ese sentido surgieron las Escuelas de padres en el entorno de los AMPA, muy importante en muchos aspectos concernientes a los colegios. Muchas veces los profesores no participan en la gamificación de las aulas por desconocimiento, pero cuando descubren las posibilidades y descubren todo el potencial de los juegos de mesa alucinan. Eso lo sabe bien Dani, que se ha dedicado a formar a profesores en este sentido. Su consejo es jugar, jugar y jugar hasta convertirte en un jugón empedernido y luego contagiar de tu entusiasmo a tus alumnos.

Con respecto a este tema yo pienso que cada padre y cada profesor piensa de una forma diferente con respecto a la educación de los niños. La idea de que jugar es perder el tiempo está en la mente de muchos padres. Frecuentemente los prejuicios ponen freno a iniciativas tan interesantes como esta y es difícil avanzar. A todo esto le sumamos que hay que el sistema educativo actual antepone las inteligencias lingüistico-verbal y lógico-matemática al resto y hay que llegar a esos objetivos que se marcan desde el Ministerio de Educación. 

Los blogs y las campañas de comunicación están intentando sembrar la semilla de que introducir los juegos de mesa en las aulas significa que el niño aprende los mismos conocimientos que con el sistema antiguo, pero motivado, divirtiéndose, experimentando y participando activamente en su educación.

Me gustaría hacer una mención especial a José, alias Papá Uruk-Hai, que contó su experiencia de Papá que ha encontrado su pasión por el rol recientemente y que ha logrado transmitirla, no sólo a sus hijos, sino a todos los niños, y no niños, de su pueblo como un Hamelin Rolero.

Los niños ven todo desde la ilusión y son un público maravilloso para las partidas de rol. Están esperando con emoción la siguiente aventura y, no importa si el máster se equivoca o se nota que se está inventando algo sobre la marcha, porque para ellos es diversión en estado puro y sólo están pensando en acabar con éxito la misión. ¡Es que jugar al rol es muy divertido tengas la edad que tengas!

Si no os queréis perder detalle de la charla, la podéis encontrar en El Pequeño Rincón de Juegos de Mesa Gracias a Fernándo Vázquez :D


5 comentarios:

  1. Estoy totalmente de acuerdo con el papel tan importante que se desarrolla con los juegos de mesa. Ojalá en todas las aulas se incluyan como algo cotidiano para ayudar a los alumnos/as a desarrollar y adquirir conocimientos en su tarea diaria en el colegio.
    Un saludo!

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    1. Ojalá, porque yo veo los efectos positivos desde casa. En el cole ya debe ser la repanocha

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  2. Ojalá a mí me hubiesen enseñado cosas con juegos de mesa. Mi infancia hubiese sido otra, totalmente. Besotes!!!

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    1. Y a mí!!
      Mi cole era experimental y nos enseñaban a veces con juegos y tirándonos al monte en busca de una flora determinada. La verdad es que esos días molaban mucho

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  3. Muy buena iniciativa. Me parece una manera muy buena de aprendizaje

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