miércoles, 29 de noviembre de 2017

Dos padres por desigual 2


Antes de llevar a mis niños al cine a ver cualquier película siempre les enseñó el trailer. Así van con más ilusión a verlas. Cuando les puse el de Dos padres por desigual 2 no paraban de reírse. Y luego estuvieron repitiendo los chistes una y otra vez hasta la saciedad. La verdad es que dudé un poco en ir porque me pareció que a lo mejor Iván, de seis años, podía aburrirse. Imagen real, sin aventuras épicas... Era arriesgado. Pero cuando le vi partiéndose con el trailer y luego jugando con su hermano a no mirar a los ojos al macho alfa (en ese momento nuestro gato fantasma, que les huía elegantemente sin comprender muy bien de qué iban esos dos bichillos), me di cuenta que los dos la iban a disfrutar a tope.


A ver, el argumento no puede ser más típico y los gags tampoco van a ganar un premio a la orginalidad, pero los actores se meten a tope en sus extravagantes y exagerados papeles para hacerte llegar a la carcajada fácil en cero coma. La relaciones entre todos los personajes son muy difíciles y nadie está dispuesto a poner mucho de su parte para ceder, así que supongo que, a pesar de que lo lleven al extremo, es algo que pasa en casi todas las familias cuando se reúnen por Navidad, aunque cada uno con sus estructuras familiares.

Los protagonistas de la primera (que no he visto y de la que no puedo opinar, pero que mis hijos me exigen ver lo antes posible) se enfrentan a un nuevo reto. Después de llegar a un entendimiento muy amistoso en la primera parte, ahora tienen que lidiar con la vuelta del padre macarra, ligón, machista y rebelde de Dusty, a la vez que con el emocional, parlanchín y bienintencionado padre de Brad. Una mezcla muy explosiva a la que se suman las esposas, niños de otros matrimonios y otro ex. Secretos, rencores, celos, envidias y... amor, mucho amor. Jolín. Que se ambienta en Navidad. Y ya se sabe que en estas fechas o amor o nada.

A mí, lo que más me ha gustado es el mensaje de que puedes hacer lo que sea por la felicidad de los niños, por muy imposible que parezca. Incluso llevarte bien con lo que tu piensas que son una panda de chiflados idiotas. Y quiero resaltar la parte en la que uno de los niños va a vivir un momento muy emocionante y a la madre casi le da un ataque de histeria porque no encuentra su móvil para hacerle la foto, vídeo, o lo que se preste. Me siento muy muy identificada.

A mis hijos lo que más le ha gustado es el momento creepy de la niña en el hospital y el ataque cariñoso de los lobitos al abueluchi. Y no cuento más que este post tiene que ir sin spoilers

Advierto que se dicen muchas palabrotas (mis hijos encantados, claro. Grumpf). Cuando vi el cartel pensé que era la típica comedia familiar, pero después de verla yo diría que va dirigida a un público mayor que la edad de mis hijos. Es más, acabo de mirarlo (tan buena madre yo) y la edad mínima recomendada son trece años. ¡Ole por mí! Pero, el caso es que , a pesar de las palabras malsonantes, los chiquillos la han disfrutado a tope. Advertidos quedáis para que no os presentéis con churumbeles menores y luego los tengáis repitiendo las palabrotas "sin querer" todo el día (Ainss, la de castigos que volaron esa tarde por pasarse de listos).

Ahora le cuentan a todos los que quieren escucharles que han visto una película muy muy muuuuy de risas y la cuentan a su manera, que también te partes.


2 comentarios:

  1. Me da a mí que es el tipo de comedia que no me gusta. Jajajaja. Besotes!!!

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