martes, 5 de junio de 2018

Ayudando a Marco Topo en El Retiro

Ay que malo es el Doctor Topo Loco, ha vuelto a hacer de las suyas. Esta vez se ha trasladado al parque de El Retiro con sus flopis raptados. Pobrecicos, con lo monos que son. Nada, nada, allí que nos plantamos con la chiquillería para ayudar a Marco y Marta Topo y liberarlos a todos. Entramos por la puerta principal y nos dirigimos al punto uno, la fuente de los galápagos. Se puede ir en el orden que quisiéramos, pero si vamos en orden es más fácil para ellos, que se empeñan en guiar de un lado a otro mapa en mano, lo que me parece genial.

Una vez en la fuente, el papi metió el código del juego en su móvil y empezó la aventura. Por cierto, que, a pesar de llamarse la fuente de los galápagos, ese no es el animal que más se repite en su estructura. Cuenta, cuenta... ¡primer flopi liberado!

Los peques daban vueltas a la fuente entusiasmados, se acercaban corriendo al templete para responder a la siguiente pregunta, se fijaban en todos los detalles... Y aprendían sobre la historia de este emblemático parque madrileño. Bueno, y lo mayores también, que yo había cosas de las que no tenía ni idea. Como, por ejemplo que se recreaban batallas navales en el estanque. Debía ser un espectáculo increíble.

Entre el juego que tenía a los peques yendo y viniendo, investigando y liberando flopis, y el ambientazo que daba la feria del libro fue una visita estupenda, sólo un pelín estropeada por los repentinos berrinches de uno u otro churumbel por un "¡Ahora me tocaba a mí responder!", "Aparta o te aparto", "Nooooooo, esa no eees"... en fin, lo típico. Pero por lo general trabajaron en equipo para conseguir el objetivo.

Curiosamente, en lo que yo pensé que habría más problema lo tuvieron clarísimo. A la hora de pedir ayuda a un flopi los dos eligieron el gordito peludo de la mano levantada. Es que es adorable.

Pasamos por la fuente egipcia, que yo ni sabía que de allí provenía, averiguamos a qué tipo de embarcación pertenece la gran ancla, nos maravillamos con los cipreses que salen directamente de las aguas del pantano y admiramos por mucho tiempo el árbol más antiguo del parque con más de trescientos cincuenta años... entre otras muchas cosas. Si es que da para mucho este juego. Es una forma diferente y divertida de recorrer el parque y aprender sobre él.

En algún momento se nos puso una nube negrísima sobre la cabeza y comenzó a llover, pero no fue suficiente para chafar la diversión a estos detectives de flopis. Si hay que mojarse, se moja uno, pero hay que atrapar al malvado Doctor Topo Loco. Aunque sabemos que volverá a hacer de las suyas. ¿Dónde será la próxima vez? ¿Toledo, el Museo del Ferrocarril, el Museo de la Evolución Humana...?

El juego se vende en los puntos que indican en este plano y sólo cuesta dos euros y medio. Muy barato para lo bien que nos lo pasamos con él.










2 comentarios:

  1. Qué rabia me da verlos tan abrigados a estas alturas del año... El buen tiempo este año se ha olvidado de nosotros.
    El juego tiene una pinta maravillosa. ¡Qué pena que estas cosas no existieran en mis tiempos! Besotes!!!

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    Respuestas
    1. Ya ves! Yo estoy todo el rato moqueando, tosiendo y estornudando. Pero lo prefiero al calor infernal del pleno verano jajaja
      Ya vendrá, ya. Y me quejaré de él seguro!!

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