miércoles, 1 de marzo de 2023

Akira Cómics, la ciudad del cómic

En el Barrio del Pilar, un pequeña tienda de cómics, Akira Cómics, creció y creció hasta convertirse en lo que hoy se conoce como la ciudad del cómic. Hicieron una ampliación espectacular hace un tiempo y ahora habían vuelto a hacer obras. Nosotros teníamos pendiente una visita tras el anuncio de la finalización de su última remodelación. 

Pero os diré que esta librería especializada no sólo ha crecido en tamaño y espectacularidad durante todo estos años. ¡Qué va! Para mí, es la que más actividades y promociones realiza para fomentar el amor por los cómics y los libros, sobre todo del llamado universo friki.

Personalmente los conocí por un encargo de mi hermana, que es veterinaria. Quería un peluche del microbio come carne. Está visto que en esta familia no nos conformamos con las bufandas, perfumes o jerséis típicos para Navidad. ¡Pues nada! A buscarle su regalito. Y lo encontré en una página web. ¡Exacto! La de Akira. 

Y no me quedaba nada a desmano, así que decidí darme el salto para ver que más encontraba. Por si acaso, llamé primero para que tuvieran el bicho en stock. Y ahí me llevé la primera buena impresión de ellos. La persona que me atendió me aseguró que sí estaba en la web, estaba en la tienda. Tenían el marketplace actualizado al segundo.

Pues allí que me fui y me encantó lo que vi: una tienda amplia, muy bien organizada y con la persona que me cogió la llamada más que dispuesta a atenderme. Me fui de ahí con el peluche y con información de unos cuentacuentos que hacían los sábados por la mañana. Por ese entonces, Daniel contaría con cuatro o cinco años, e Iván dos menos. Llevaban yendo a los cuentacuentos de la biblioteca pública desde bebés y el mayor ya daba indicios de hartarse de tanto cuento.

Aún así, lo apunté a esta nueva opción que se nos abría. Su hermanito fue encantado, pero a él tuve que arrastrarlo para ir... y para irnos de allí. Porque les encantó a los dos. 

Carmen, la cuentacuentos, tiene un estilo muy personal para desarrollar sus historias y conecta muy bien con los niños de todas las edades. No sabría describir cómo lo hace, pero habla en su mismo idioma y los tiene enganchados toda la sesión, que, por cierto, es muy participativa y acaba con una chuche de regalo para gran alegría infantil. No me extraña que cada vez que íbamos viéramos más y más oyentes entregados buscando hueco en el suelo para pasar un rato muy divertido.

Además, cada curso comenzaba un nuevo ciclo enmarcado en un tema que siempre les llamaba la atención: Star wars, Harry Potter, Dragon Ball, Teen Titans, Superhéroes, Roald Dalh... Se lo curra muchísimo.

Allí vivimos un montón de experiencias alucinantes como las marionetas de Star Wars, Chicote como estrella invitada, la alucinante escuela de magia, la visita de Darth Vader...

Y encima, al tiempo surgió otra actividad maravillosa: un club de lectura para niños. Los míos estuvieron apuntados y les gustó muchísimo. Siempre salían de la sala con un montón de anécdotas y una manualidad curiosa.

O con alguna recomendación para su madre. Gracias al club descubrí, por ejemplo, el cómic El príncipe y la modista, que sigue estando entre mis preferidos, junto con Raritos y Valiente.

También hemos disfrutado muchos años del día del cómic gratis, que allí es una fiesta porque se disfrazan y te amenizan la espera de la cola. Descubrir lo que traía la bolsita era toda una experiencia. Y no sólo para los niños.

Como veis no es una tienda al uso, que hasta tiene un museo de originales. 

Y encima ahora se han convertido en un paraíso para los amantes del cómic, los libros, juegos de mesa con esa increíble decoración llena de tesoros y detalles.

Muy recomendable ir y volver muchas veces para identificar todas las referencias y huevos de pascua que esconde sus instalaciones.

Por cierto, no nos dedicamos sólo a admirar los cambios. Fue imposible salir de allí con unas cuantas compras. Todas chulísimas. Ahora sólo necesito tiempo. Mucho tiempo para poder disfrutarlas. Me lo tomaré con calma...

Esto fue lo que elegimos:

Casas con historias, de Seiji Yoshida


Éste lo elegí yo y es una maravilla total. Entre sus páginas encontramos planos e ilustraciones de edificios y hogares fantásticos llenos de curiosos detalles y habitantes muy particulares. Es de esos que han sido creados para disfrutarlos con calma y darles un hueco importante en nuestros pensamientos. ¿Puedes imaginar las historias de las que saldrían estas casas?

Crímenes ilustrados


Aquí pequé de ansiosa. Iván eligió el de ¿Suicidio o asesinato? y a mí me llamaba más la atención ¿Quién es el asesino? Como tampoco somos muy de gastar dinero pensé, "Venga vamos a darnos el lujo y nos llevamos los dos, que en las vacaciones nos van a ser muy útiles". Así que pillamos ambos en contra de la opinión del padre, que es más racional y lógico que nosotros. 

Por cierto en la web de la colección te puedes descargar una app para jugar tres casos gratis.

Sekisei Inko Edición Integral


Raúl eligió el primer tomo de este manga que yo no conocía, pero que ahora quiero leer. La sinopsis es de lo más atrayente. Y encima sé que sólo consta de dos tomos. Eso, sí, de tamaño considerable cada uno de ellos, pero con su inicio, desarrollo y final en unas páginas determinadas. Tengo demasiados títulos a medias y quiero uno que me pueda leer del tirón para variar. Claro que necesitamos el segundo, pero, como ya dije, Raúl no es tan ansias como su mujer y primero se va a leer éste y luego, si le gusta (sí o sí, como que me llamo Dácil), se comprará el segundo. 

La alegría nos la llevamos al darnos cuenta de que en Akira tienen una edición especial con un dibujo en cartón del autor. Como molan estas cosas. Ya lo tenemos en un lugar importante del salón.

UVE. Timmy, Manuel y el misterio de los niños poseídos


Éste lo eligió Daniel, pero ya tiene a Iván de nuevo fanático. Es el típico que se basa en las experiencias de un youtuber famoso. No sé si conocéis a UVE. Es uno de los que me parece que tiene su gracia. Que yo sepa, y sé muy poco, tiene vídeos de videoreacciones y, entre ellos, una serie que se ha hecho muy popular: la de Timmy y Manuel. Que en realidad se llaman Chester y Parker, pero él los ha rebautizado. Ve vídeos de una canal estadounidense de historias cutres de terror en las que los protagonistas hacen cosas tan absurdas como echarse a dormir cuando acaban de escapar de un ser monstruoso que todavía ronda por ahí y los comenta con mucho salero. Vamos, que te ríes en vez de asustarte. Daniel estaba abonado a estos vídeos y me enseñaba alguno de vez en cuando para ver las caras de "Pero esto qué es" que ponía yo.

¡Pues aquí llega el libro! Y a los peques les ha gustado muchísimo, así que supongo que si sale otro también caerá.


martes, 28 de febrero de 2023

Fluido no newtoniano

"Mamá, quiero hacer una experimento". Paren máquinas. Una madre como yo nunca puede desoír una petición de tal envergadura si proviene de una de sus fieras. A lo mejor no la puedo realizar en el momento, por fatla de tiempo o materiales, pero queda registrada y seguramente hasta pongamos fecha en el calendario para su ejecución.

Quien tenía tal petición era Iván y acordamos que ese fin de semana llevaríamos a cabo el experimento. Pero se me olvidó. Y él no me lo recordó, así que el lunes, entre curro, recoger y limpiar, me acordé de repente y saqué el hueco necesario. Porque mi niño no se podía quedar con las ganas y porque yo tampoco me podía quedar con las ganas. Y porque Daniel también se quiso apuntar y al final hasta el padre estuvo metido en el ajo.

Afortunadamente teníamos todos los ingredientes: maicena y agua.

Pero, la íbamos a pifiar un poco, como casi siempre, porque me encantan experimentar, pero no tengo alma de científica y siempre suelo liar algo.

En fin, que le pusimos mucha agua y aquello no espesaba ni p'atrás. Intenté colarlo, pero se había disuelto demasiado, así que lo colamos con una servilleta, que... ejem... estalló. Fue un efecto curioso que dejó la cocina hecha un cristo y nos hizo reir. Al menos los estábamos pasando bien.

Cuando ya nos íbamos a rendir y dejarlo para otro día tras comprar más maicena, em di cuenta de algo que lo cambiaria todo.

La maicena se iba posando poco a poco en el fondo y al retirar el agua que daba una masa bastante compacta en el fondo, que cuando cogías se volvía líquida a gran velocidad y se escurría por tus dedos. ¡El fluido no newtoniano! ¡Eureka! Y qué divertido es manipularlo. No veas como engancha eso de apretar que se solidifique dejarlo en tu palma de la mano y se vuelva líquido tan rápido.

"¡Hay que hacer más!", exclamaba emocionado el mayor. Y se me ocurrió contarle que había visto un experimento en youtube en el que los hacían a los grande y al pisarlo el líquido se convertía en sólido y la gente no se hundía. Para qué quiero más, ahora lo voy a tener en el cogote para comprar 20 toneladas de maicena y llenar la bañera. Eso no va a pasar, pero a lo mejor un barreñito...

lunes, 20 de febrero de 2023

Dorayakis de judía roja

Llevábamos mucho tiempo queriendo probar los famosos dorayakis que hizo famosos en mi cada Doraemon al estilo tradicional. Cuando eran pequeños los hice alguna vez rellenos de nocilla y estaban buenísimos, pero nos quedaba la espinita de probar ese relleno de judía anko que vuelve loco al gato cósmico.

Como ya me dieron el alta el viernes, el lunes me tocaba incorporarme a oficina. Y os preguntaréis: ¿qué tiene esto que ver con los dorayakis? ¡Pues mucho! Porque, resulta, que me han cambiado el horario a jornada completa presencial y ya no puedo hacer la comida al medio día para el marido y la fuera mayor, así que me toca cocinar los fines de semana para dejar apañadas cositas.

Y ya que te metes en la cocina... Pues sí. De repente me entraron unas ganas locas de merendar dorayakis. Miré la receta y tenía todo menos las judías anko, como era de esperar. Peeeeeero, sí contaba con judías rojas de toda la vida. No podían ser tan diferentes. Además, el tema era hacer confitura de judía. Es decir, cocer las judías y meterle toneladas de azúcar. Por mucho sabor que tuvieran las judías anko el azúcar se iba a imponer igual que con las rojas.

Así que entre carne guisada, arroz con calamares y gambas y judías rojas con chorizo, me puse a elaborar el postre japonés. La verdad es que no es nada difícil. La pasta de relleno es una especie de mermelada de judías como ya he dicho, y la tortita de fuera es una mezcla de huevos, miel, azúcar, harina, levadura, sal y agua. Se pasa por luna sartén con mantequilla como las tortitas de toda la vida y luego se montan a modo sandwich con el relleno. ¡Listo! Ya tenemos merienda dominguera especial.

Los niños estaban encantados. Ahora quieren dorayakis todos los días. ¡¡¡Se me han convertido en gatos cósmicos!!!

Os dejo la receta que seguí yo por si alguien se anima.

sábado, 11 de febrero de 2023

Cristales de azúcar

Con motivo del día de la mujer y la niña científica voy a publicar un experimento, aunque lo hicimos en Navidad. Fueron los deberes de física y química para las vacaciones. ¡Me encanta que les manden este tipo de tareas.

No es un experimento de efectos inmediatos, así que aquí vamos a trabajar también la paciencia. La profesora les dio la receta inicial: 1 kilo de azúcar en un litro de agua, calentar para conseguir el almíbar, dividimos en vasos y echamos el colorante alimentario que más te guste (nosotros echamos los tres que teníamos en tres vasos diferentes). Finalmente introducimos un palo de brocheta en cada vaso.

Entonces nos dedicamos a sacar una foto al día para el proyecto de Daniel. La verdad es que de un día para otro la transformación fue muy significativa, pero los siguientes días no parecía variar mucho.

El último día sacamos los palos de brocheta y nos deleitamos con el resultado. Era precioso.

Daniel se los quiso comer, pero le quité idea de la cabeza cuando le mostré una mosca muerta en uno de los vasos. Como los dejamos en una terraza, estoy segura de que muchos insectos se pusieron las botas con el experimento.

Además, ese subidón de azúcar no puede ser nada bueno para la salud de nadie. Aunque, pensándolo bien, esto no debe ser muy diferente a una caramelo o piruleta.

En fin, que el experimento es divertido, colorido y requiere de paciencia. Ideal para pequeños científicos.

Aprendemos sobre el proceso de cristalización: cuando una solución sobresaturada sufre la evaporación se vuelve más saturada y las moléculas de azúcar cristalizan sobre la superficie que encuentran, en este caso, el palillo de brocheta.


martes, 31 de enero de 2023

VII Feria de la Trufa de Burgos en Covarrubias

Este fin de semana nos coincidió que se celebraba la VII Feria de la Trufa de Burgos en Covarrubias. En realidad, es la primera vez que se celebra en el pueblo porque en ediciones anteriores se había montado en otros pueblos de Burgos. Nosotros encantados de tenerla más a mano y esperamos que la siguiente también se haga aquí porque nos ha gustado mucho.

Comenzamos la experiencia con el mercadillo de delicattesens y cultivo de trufa. En realidad, también había productos de otros tipos de alimento. Todo con una pinta extremadamente deliciosa y un tentación muy horrible para mi bolsillo. Al final salí de allí cargada de cositas ricas: paté de boletus, mermelada de trompetilla, harina de boletus, licor de trufa, queso de cabra... Y hubiera comprado más, pero me corté un poco.

Del mercadillo nos acercamos a uno de los bares del pueblo para ver si ya tenía preparada alguna tapa con trufa. Y tuvimos suerte, porque tenían ya unas croquetitas deliciosas y antes de irnos sacaron unas hamburguesitas riquísimas.

De ahí, pasamos por casa para dejar a los niños y nos dirigimos a la cata a la que nos habíamos apuntado y que no era para público menor de edad porque la cosa iba de vinos y trufas. Menudo festín nos metimos para el cuerpo mientras un sumiller y un chef magníficos nos explicaban curiosidades y detalles sobre los vinos, las recetas de lo que nos servían y las trufas.

Nuestro sumiller nos dirigía en la cata para que los sabores se potenciaran entre ellos y haciéndonos ver los cambios que podíamos notar al mezclar sabores en nuestro paladar.

Nos contaron sobre la historia de la trufa desde lo romanos; sobre el primer restaurante abierto con la intención de servir comida de calidad y buen servicio en Francia, tras la revolución francesa y el ascenso de la burguesía al poder; las diferencias entre las trufas negras y blancas; detalles sobre el adiestramiento de perros truferos y curiosidades sobre los cazadores de trufas, entre muchas más cosas interesantes. 

Las dos horas que duró la cata dieron para mucho. Mientras nos explicaban cositas nos iban sirviendo los vinos: un rosado, dos tintos y un blanco, éste último no estaba comercializado aún y estaba realmente delicioso.

Asimismo nos iban sirviendo los platos: pechugas de pollo en escabeche, crema de verduras y boletus con huevo, lechazo y bizcocho de zanahoria con crema de chocolate blanco. Todos con trufa como ingrediente principal y todo realmente delicioso.

Lo pasamos genial y al finalizar me fui a hablar con el organizador para ver si había alguna posibilidad de que estas catas, en las que la gastronomía de la zona tiene un peso tan importante, pudieran ser accesibles para menores de edad sustituyendo los vinos por mostos tintos y blancos. 

Mis hijos las disfrutarían muchísimo y, a la vez, aprenderían mucha cultura general. El organizador me aseguró que llevaría mi propuesta a los responsables a ver qué les parecía. ¡Ojalá prospere!

Llegamos a casa ya comidos y sólo quedó dar de comer a los que no habían asistidos. Yo estaba tocadísima porque no suelo beber de forma habitual y estaba claro que me había pasado. No sólo, no tiraba parte del vino que me servían a la escupidera, sino que les pedía a Raúl lo que tenía intención de tirar. De hecho, una compañera de mesa me dio uno de sus vinos entero porque ya no podía más. Y además repetí de uno de los vinos cuando el sumiller se pasó por nuestra mesa ofreciendo. Pongamos que salí de ahí con seis copas de vino no muy llenas.

Así acabé que me metí en la cama hasta el día siguiente.

lunes, 30 de enero de 2023

Nieve en Covarrubias

A los peques ya no les hace tanta gracia como antes de la pandemia ir al pueblo. Se me hacen mayores y tienen sus intereses en Madrid: amigos y play station, básicamente. Pero este finde venían un poco más motivados que otras veces. Primero porque se celebraba la Feria de la trufa, y eso significaba probar cosas nuevas y deliciosas, y segundo porque las previsiones daban nieve.

Y la nieve es muy motivadora.

Al final cayó muy poca y cuajó menos, pero lo suficiente para un rato de loca diversión en el patio para las fieras, que lo disfrutaron a tope. Así entraron en la casa de empapados y con ganas de arrimarse a la chimenea.

Cuando salimos a dar una vuelta nos nevó en la cabeza y eso le daba una patina de cuento irreal al pueblo que molaba mucho. La verdad es que lo pasamos muy bien recorriendo las calles y disfrutando de la feria, que trajo cosas y actividades muy curiosas.





martes, 24 de enero de 2023

El Asombroso Mauricio en Ocine

El sábado se iba al mayor de cumple, el padre a jugar con unos amigos y nos quedábamos Iván y yo solitos en casa, así que pensé en que nosotros también nos merecíamos una planazo. Pensando, pensando, me acordé de que habían abierto un centro comercial nuevo por el barrio este verano y que, cuando aún estaba en construcción, charlando con uno de los obreros, me comentó que el cine era una pasada de cómodo. Eso picó mi curiosidad. 

Investigué un poco y vi que se trataba de una cadena de cines, llamada Ocine, que hay por toda España. Lo curioso de esta cadena, aunque no sé si lo hacen en todos, es que las salas están diseñadas con sillones y sofás en vez de butacas, lo que lo hace cómodo y confortable.

Por hacer algo nuevo, le sugerí ir a ver una peli a este cine y accedió encantado. También le propuse la película, porque tenía muchas ganas de verla: El asombroso Mauricio, una adaptación del libro de Terry Pratchett extremadamente blanca comparada con la historia original.

Entre las páginas de El asombroso Mauricio y sus roedores sabios se respira la crítica, la sordidez, el miedo, la angustia... todo en tono de humor, como sólo este escritor podía lograr. Si no conocéis su universo de Mundodisco ya estáis tardando en haceros con toda la colección, bastante extensa, por otro lado, y llena de momentos para enmarcar.

En la película se hacen muchos guiños a este fantástico universo en el que el mundo es plano, descansa sobre los lomos de unos elefantes que a la vez se encuentran en el caparazón de la Gran A'Tuin, una tortuga inmensa que surca los confines del Espacio.

El libro lo recomiendo totalmente y la película también, aunque con salvedades. La historia original no es para niños y la película está claramente orientada a un público familiar. Esto ya debería darnos una pista de que no vamos a encontrar el mismo discurso.

La animación no es mi preferida ni de lejos, con esos diseños tan planos y con tan poca personalidad en sí mismos, pero la historia me atrapó desde el minuto uno. Bueno, puede que desde el minuto cinco, porque el comienzo también es muy típico, pero, el caso, es que las andanzas de los personajes, las situaciones que se plantean y el argumento (bastante edulcorado gracias a una gruesa capa de humor como constante que recubre el sarcasmo y la crítica original) te atrapan.

Y, encima, como ya dije, en un entorno muy cómodo, confortable y curioso: repanchingados en un sofá en la sala de un cine. Mola. Y el precio es alto, pero no exorbitado. Nos costó 9 euros y pico cada entrada. Teniendo en cuenta que las de cine normal suelen ser unos ocho euros no me parece  un sobre precio exorbitado. Lo que sí me hizo sudar fue el precio de las palomitas (5,75 euros el vaso mediano). Pero Iván es como mil veces más feliz con palomitas en la mano, así que nos permitimos el lujo.

Lo pasamos muy bien. Un acierto de peli y de cine para hacer algo un poco diferente.