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viernes, 15 de julio de 2022

El bicho luminiscente

 "Mamá, mamáaaaa", entró Daniel gritando como un loco a la casa, "He hecho un descubrimiento alucinante en el patio. Hay un bicho luminiscente"

¡Ostras! Eso tenía que verlo. Nunca en mi vida me había topado con ninguno y ardía en curiosidad. me faltó tiempo para irrumpir en el lugar indicado exclamando "¿¿¿Dónde??? ¡¿¿¿Dónde???!". Y detrás que fue mi primogénito más que encantado de señalarme el lugar.

Y ahí estaba el pequeño punto verde brillando en todo su esplendor. Ambos lo miramos extasiados como si fuera el mayor tesoro del mundo unos minutos y luego fuimos corriendo a buscar a su hermano para seguir compartiendo tal maravilla.

Cuando llegó Iván había otro aún más gordo y más luminoso. ¡Que pasada!

Me lie a tirar fotos, pero ninguna hacía justicia al espectáculo de la naturaleza del que estábamos siendo testigos. Seguro que pensáis que exagero, pero es que ver por primera vez un insecto fosforito impresiona. Al menos a mí.

Al final logré una un poco cercana a la realidad (poco) y decidí echar una con flash. ¡Craso error! La monería de bicho se convirtió ante nuestros ojos en un repugnante y gordo gusano. Como engaña la cosa.

Aún sabiendo la horripilante verdad que se escondía detrás del cuquismo inicial no podíamos dejar de admirar y comentar las refulgencias del gusano. Creo que nos echó un hechizo cautivador o algo así.

Eso sí, un ratito después nos cansamos y los dejamos por fin en paz para volver cada uno a nuestras cosas.


martes, 31 de mayo de 2022

La gatoteca

Hay un lugar en Madrid que es purrrfecto para que los amantes de los gatos se sienten a tomar algo y charlen rodeados de preciosos mininos. Se llama La Gatoteca y es un proyecto precioso que busca acoger y dar hogar a sus inquilinos basándose en la idea de los famosos Neko cafés Japoneses.

La idea es pagar por estar con los gatos, con los que los voluntarios los llamen gatos con café y no al revés. Con ese dinero se pagan las facturas de la comida, arena, veterinario, etc. A la primera consumición invitan los gatos y por la segunda se paga la voluntad en una hucha monísima en la que sale un gatito a recoger las monedas. Tanto le gustó a Iván que me salió cara la segunda bebida, pero no me importa, porque sé que un gatito va a tener mejor atención gracias a nuestra visita.

El procedimiento es muy sencillo. Primero hay que reservar hora en la página web. Hay que pagar dos euros y medio en la reserva que luego descuentan del precio final. Ese es el precios de estancia mínimo, que equivale a 15 minutos. Media hora son cuatro euros y medio y una hora siete euros. A los niños hasta doces años se les hace un 25% de descuento. Se paga al salir.

Cuando accedes al recinto, te ponen una pulserita con la hora de entrada y accedes a una pasillo en el que se encuentra un aseo a tu izquierda y la puerta del salón de gatos a tu derecha. Al fondo hay un rincón con dos neveras llenas de bebidas de todo tipo, una máquina de cafés y varios tipos de té. Es la primer sitio al que se va normalmente, después, con la bebida que hayas elegido, se entra rápidamente al salón del gato, teniendo mucho cuidado de que no se escape un minino. ¡Ah! Y nada más acceder hay una tienda con cositas para gatos y para humanos.

En la sala, los gatitos están a su bola haciendo lo que les apetece. Algunos roncan a pata suelta, otros juegan con los visitantes y algunos de los juguetes que encontramos dispersos por todos lados, otros comen, otros se acomodan en el regazo o alguna pierna de alguien más que dispuestos a recibir mimitos y alguno se esconde harto de ser el centro de atención. Normalmente, a esos últimos no tardan en trasladarles a la sala tranquila, lejos de la gente, para que puedan relajarse a gusto.

Si encuentras al gatito de tu vida puedes adoptarle, porque esa es otra función de La Gatoteca: buscarles hogar a sus inquilinos.

Iván estaba encantado con tanto felino alrededor. Acariciaba uno, jugaba con otro, buscaba gatitos dormidos en lugares inverosímiles... Para él fue una experiencia extraordinaria. Y, sobre todo, seguía las reglas del lugar, como yo misma: no hacer ruidos fuertes o movimientos bruscos; no coger en brazos a los gatos, ni retenerlos contra su voluntad; no darles comida, ni jugar con ellos con las manos (son gatos y tienden a arañar o morder).

La verdad es que nos quedamos la hora entera y se nos pasó volando. Tenemos que volver, porque nos gustó mucho y porque Daniel está muy enfadado con nosotros porque fuimos cuando él estaba de campamento, por hacer algo especial con el más pequeño. Por supuesto que él también quería ir y ahora hay que volver sí o sí. 







viernes, 15 de octubre de 2021

Como hacer un juguete para gatos superchulo

Con los gatos pasa como con los niños, que les regalas el último juguete last generation del mercado y lo que les flipa es... la caja, of course. Así que Iván ideó y diseñó el juguete para felinos definitivo. ¡Nada puede fallar! bueno, o sí, que los gatos son muy muy suyos y saben cómo fastidiarte jaaajajajaja

En este caso no falló y a Jazz le encanto su juguete nuevo, pero eso seguramente fuera porque es un cachorro y aún no ha aprendido la sutil técnica de torturar a tu humano. En fin, vamos a explicar paso a paso cómo construir este grandioso juguete que no cumple con ninguna de las normas de calidad y seguridad de la unión europea, pero que es muy divertido de construir con niños.

Los primero, ¡los materiales!:

- Imprescindible una caja grande de cartón.

- Cosas que le puedan gustar a un gato, en nuestro caso usamos:

        + Un cojín de cuando los peques echaban la siesta en Infantil

        + Unas mantas de bebé que ya íbamos a retirar

        + Cuerdas y cordones variados de uno de los cajones de material para manualidades de mamá

        + Cosas vistosas para colgar en los extremos de las cuerdas (palitos de madera, pompones, piezas que se puedan engarzar...) 

Pasos:

Primero, arreglamos la caja para que resista al menos unos días. Que no se pliegue sola sobre el gato, deshacernos de las tapas o pegarlas de manera que no molesten al minino en su juego, etc.

Segundo, nosotros metimos una mantita de bebé en el interior y la pegamos con celo de embalar para que el interior fuera más cálido. Pensé en pegarla al techo con celo de doble cara, pero no sé dónde demonios lo había metido, así que le metimos un palo de gomaespuma (ni idea de dónde salió), que se encajaba entre las esquinas internas superiores y aguantaban mal que bien la manta. También la pegamos con el celo de embalar.

Tercero, forramos el cojín de guardería con una mantita gustosa a base de celo también. Aquí a nadie de nos da lo de darle a la aguja, que hubiera sido lo mejor, lo sé.

Cuarto elegimos cordones, cuerdas e hilos más apto junto con los complementos que vamos a colgar de sus extremos y los pegamos en el techo por fuera con el fin de que queden colgando en el acceso a la caja. Los insertamos y los pegamos.

Quinto, para bordarlo y que quede preciosísimo, o al menos aparente, decoramos la caja como queramos. Nosotros pegamos dibujos y letras hechos en folios.

Y ¡tachan! un juguete que no puede fallar, lo que necesita tu gatito para ser feliz jajajajaja

Eso sí, reserva un buen hueco del salón porque el armatroste ocupa lo suyo ;)

jueves, 14 de octubre de 2021

La pesentación oficial del gatito Jazz

Una amiga ha ampliado la familia con un gatito precioso y mis hijos estaban locos por ir a conocerlo y jugar con él. Bueno, mis hijos y yo, claro. ¡Me encantan los gatos! Mi amiga nos mandaba fotos de Jazz, que así se llama, y nosotros estallábamos en grititos de "Oooooh", "Aaaaah", "Mira que morrito", "Mira que orejitas", "Que lindooooo". Estábamos deseando conocerlo en persona.

Y ese día llegó. Nos invitaron a un desayuno de cinco estrellas con tarta de zanahoria, galletas caseras, zumo de naranja... ¡una pasada! Casi, casi olvidé que la estrella de verdad era Jazz, pero a él no le importó en absoluto, porque jugaba feliz de aquí para allá.

Iván había estado obsesionado con hacerle un juguete único e impresionante al pequeño minino. En un principio me habló de construir una máquina de hacer pompas para que el peludito las atrapara con sus zarpas, pero yo no lo veía. A la primera que le estallara el jabón en los ojos iba a aborrecer su nuevo juguete, así que la idea fue descartada.

Le propuse un palo con una cuerda y algo atado al otro extremo, pero le pareció demasiado simple. ¡Jolín con el ingeniero! Pensando pensando, caí en que teníamos una caja bastante chula y que a lo mejor nos inspiraba. ¡Y tanto que nos inspiró! Iván comenzó a revolver en el rincón donde habíamos dejado cosas para retirar estilo mantitas de bebé, y cojines de guardería mientras yo hacía lo propio con el lugar de materiales para manualidades. Entre los dos hicimos un proyecto de cuna forrada con matita y con un cojín mullido, también forrado con mantita y diferentes cordones colgando con juguetes para que se lo pasara pipa. 

Nos pusimos manos a la obra y con un poco de celo por aquí y otro poco de celo por allá nos salió algo apañadito. Al poner los en pie la mantita de la pared se caía hacia abajo, así que hubo que idear otra cosa. recorté que tenía un palo de gomaespuma que vete tú a saber de dónde salió. Lo incrustamos en el fondo de la caja para que sujetara la manta y ¡exito total! 

Iván lo pegó con celo para que se mantuviera en su sitio y si estaba de pie mucho tiempo acababa por caerse un poco, pero era muy fácil de devolver a su sitio. Cómo veis, el juguete no estaba muy alineado con las normas de calidad de la Unión Europea, pero estaba hecho con mucho amor.

Cuando Daniel volvió del parque, dónde había ido con sus amigos, se mosqueó un poco porque él también quería haber contribuido al proyecto, pero se le fue el enfado cuando le dije que aún había que adornar las paredes. Se curró un cartel con el nombre del gato la mar de chulo. Iván no quiso ser menos y adornó otra pared con un gato, una sardina y un arco iris la mar de chulos.

A estas alturas yo estaba temiendo que un regalo tan enorme pudiera causar sensación en el hogar de Jazz y no causara sentimientos contradictorios de amorodio. Si alguien me trajera un regalo así a casa lo adoraría, pero a Raúl le daría un ataque. Y lo entiendo. No vivimos en palacios.

En fin, que avisé a mi amiga de la que se le venía encima y le aseguré que podíamos llevarlo y luego traerlo de nuevo a casa al finalizar la visita, pero a ella le encantó. Aún así insistí en que podíamos llevarnos tal trasto tras la visita. 

Al final parece que a Jazz le gustó su regalo y a su dueño (el hijo de mi amiga) ni te cuento. ¡Hasta metió la cabeza en un momento dado! Seguro que Iván se quedó con las ganas de emularlo jajajaja

El caso es que el regalo se ha quedado con el minino precioso hasta que éste tenga a bien destrozarlo con las zarpitas. No creo que le cueste mucho. El amor no pega tanto como el cemento.

Por cierto, que Iván se llevó el juego que había customizado de Blood on the ClockTower y lo probamos allí. ¡¡Que risas!! Aunque los másters (tres niños valientes se atrevieron a dirigir el juego) se equivocaron bastante y delataron al demonio sin querer o dejaban a aldeanos sin sus poderes, lo que daba lugar a más equívocos y más risas. La verdad es que el juego es muy complicado y alguna partida salió bastante bien. 

viernes, 27 de agosto de 2021

El Loro Parque de Tenerife

¡Listos para la aventura!
Raúl y yo no somos muy de ir a parques temáticos cuando vamos de turismo porque nos va más conocer los encantos naturales y culturales de cada zona, pero al sobrinito canario le hacía una ilusión tremenda ir al Loro Parque con sus primos de Madrid y quién dice que no a un peque tan entusiasta y amoroso. Nada, nada. Había que acudir a la aventura selvática prefabricada caiga quien caiga.

Oooh que mooonas
Las fieras también estaban motivadas. A los peques les suele gustar ir a ver animalitos. Así que nos plantamos en la puerta del carísimo lugar, igual que un montonazo de gente de todas nacionalidades y tipología. 

¡Y bromistas! ¡Aaaarg!
Se nota que es una de las atracciones más publicitadas de la isla. Al final no fue tanto como parecía y no hubo que esperar mucho para adentrarnos en los dominios de los loros, orcas y otros animales salvajes criados en cautividad.

Hipnotizante...
De hecho, nada más poner el pie dentro del recinto nos tocó correr a la zona de las orcas porque faltaba poco para que comenzara el espectáculo. 

Elegantes...
Ya estaba hasta arriba de gente aunque vimos sitios libres bastante cerca del escenario. Nos sorprendió un poco, pero nos felicitamos por nuestra suerte y nos sentamos muy a gusto. Pronto entendimos por qué estaban libres esos sitios. Las pícaras orcas te dejaban empapado a fuerza de coletazos en un plis plas. Pero... y lo que nos reímos... Como hacía calorazo nos vino hasta bien.

Podría mirarlas todo el día
Resulta que terminamos con las orcas bromistas y vimos que poco quedaba para ver a los delfines. Menos mal que nos dio tiempo a pasarnos por el pabellón de las medusas. 

Huevos fritos meduseros
Menudo espectáculo alucinante de formas sinuosas, colores brillantes y movimientos elegantes. Me hubiera quedado horas contemplándolas. Tenían muchísimos tipos: desde las más habituales, hasta las más sorprendentes, pasando por las "huevos fritos". Una maravilla.

Así nos pasó, que cuando llegamos a los delfines ya estaba petado también, pero tuvimos suerte y encontramos sitios más o menos buenos. Como siempre los niños encantados con las evoluciones de estos mamíferos marinos.

Obra de arte
Por fin tuvimos un respiro con los espectáculos y pudimos darnos una paseo por el parque, que no es excesivamente grande, pero sí que tiene muchos rincones curiosos como el paseo de la jungla (con sus pájaros sueltos), el de las orquídeas, el pabellón donde crían a los pollitos y bebés loros y la columna de peces, entre otros.

Como suele suceder en este tipo de sitios, fuimos testigos de curiosas escenas como el spa de los hipopótamos, la alimentación de por parte de los cuidadores (sobre todo la de los pollitos con jeringuillas, muy tierno), un gordito ¡¡¡¡Capibara!!! (capibara, capibara, capibara Oooooh, pero no se dejó fotografiar bien. Estaba muy a gustito sumergido en el agua jajajaja. No necesita hacer nada curioso, un capibara en sí mismo es curioso), el túnel del hielo, peces curiosos, corales...

Gamificando las donaciones
También vimos animales que triunfan por si mismos aunque sólo estén durmiendo a pata suelta como el tigre de bengala, el gorila, el oso, el león...

Preciosas
Algunos se hacían desear y cuando avistabas una cola, una patita o una oreja era motivo de celebración máxima y foto obligatoria (si es que somos...). Evidentemente este post se ha convertido en un neverendingphotos en toda regla.

Mowgli jugando con Shere Khan
Las estatuas que vas encontrando en el camino dieron mucho juego y mucho material para Instagram. Si es que un museo lleno de figuras de animales para hacer fotos postureadoras tendría un éxito tremendo. Tuvimos a los peques emulando a Cocodrilo Dundee, Mowgli, Diane Fossey... Eso sí, los de verdad los veíamos de lejos y tras barreras de seguridad... lo que no queda claro es si por seguridad de los visitantes o de los animalicos. Yo voto por lo segundo.

Cocodrilo Dundee en Loro Parque
Entre medias, vimos también el espectáculo de los simpáticos leones marinos, que los niños aseguran que fue el que más les gustó. Desde luego, es el más divertido de todos. Además sucedió un hito histórico en la vida mi sobrinito. ¡Se le cayó su primer diente! ¡Paren máquinas! ¡Que se detenga el tiempo! Esa noche vendría a su casa por primera vez, nada más y nada menos que ¡el ratoncito Pérez!

Spa para hipopótamos
Y tras ese momento épico dental (sólo lo entenderán los que viven intensamente cada paso en el crecimiento de sus hijos) finalizamos el día con loros volando sobre nuestras cabezas.



¡¡¡Una patita!!!

¿Y esta gente que mira?

¿Le dejamos dormir?

Ternura máxima

Oooooh

No olvidemos la parte didáctica



En todos los acuarios buscamos a Nemo y a Dory




Encuentra al gorila

Ellos ya lo vieron

La hora de la pitanza

El túnel de hielo

The love is on the ice


Momento histórico

Los más simpáticos

Capibara por abajo

Capibara por arriba

¡¡¡Caaaaapiiiibaaaraaaa!!!