viernes, 11 de marzo de 2016

Soñando con las vacaciones de Semana Santa

¡Rumbo al paraíso!. Fuente: www.booking.com
La última promoción que ha lanzado Madresfera con Booking ha puesto mi mente a soñar con las vacaciones. Y ahora tenemos unas muy cercanas: ¡Semana Santa!

La casa de la abuelita. Fuente: www.booking.com
Desde Navidad no paramos y ya no veo la hora de que lleguen esos días festivos que tanto nos recarga las pilas. Sobre todo si cambiamos el escenario. Con lo que nos gusta viajar a toda la familia. Mis hijos no paran de decirme que cuándo les llevo a un lugar nuevo. "Tiene que ser nuevo, eh, mamá. N-U-E-V-O" me recalca el mayor como si no lo entendiera bien. Covarrubias, Gran Canaria y Elda les encanta, pero ¡quieren cambiar! Y los papis también.

Que relax y que vistas. Fuente: www.booking.com
Pues bien, Booking recomienda tres alojamientos increíbles en destinos de ensueño: La Brizna, Cáceres; Can Bassa, Girona; y Las Villas de Cué, Asturias. A cual más atrayente. Pero nos pide que elijamos uno. Sólo uno. Ainss... Que difícil. Si fuera por mí, los visitaba todos. Pero pensando en la familia, creo que La Brizna en Cáceres se lleva más puntos porque me parece un lugar de cuento. Y ya sabemos los que le gustan los cuentos a mis fierecillas.

A buscar gnomos :D Fuente: www.booking.com
Ya les veo cazando Gnomos y goblins por el geoparque de Villuercas-Ibores-Jara, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Y la casita parece la de la abuelita de caperucita. Eso sí, con todas las comodidades, que no sé yo si la abuelita de tan famosa niña tenía tanta suerte.

Cuando no estemos persiguiendo dragones en el bosque nos iremos a visitar Trujillo,  Ciudad Muy Noble, Muy Leal, Insigne y Muy Heroica, y Guadalupe, el centro de peregrinación más importante de la península ibérica después de Santiago de Compostela, para empaparnos de historia monumental e imaginar como era la vida en otras épocas.

¿Será la casa del leñador? Fuente: www.booking.com
Naturaleza, juegos, cultura, historia y un alojamiento ideal me parece un plan de vacaciones en familia perfecto.



jueves, 10 de marzo de 2016

En casa ¡hay reglas!

Cuando la novedad editorial de SM "En casa ¡hay reglas!" cayó en mis manos pensaba que era un título infantil que podía ser divertido para mis peques, pero casi sin darme cuenta me encontré pasando páginas y más páginas muerta de la risa, porque... ay amigos... Me sentía identificada en casi cada viñeta.

Con la de "Papá dibuja mejor que tú" y la de "No corrijas a mamá aunque te diga cómete lo del plato y lo que tengas delante sea un cuenco" casi me hago pis encima. Con eso lo digo todo.

Y los niños también se veían a ellos mismos en muchas de las escenas llenas de peques extremadamente rebeldes envueltos en situaciones exageradas y delirantes, pero un con trasfondo tan real como la vida misma. Se retorcían entre carcajadas. Y luego me pedían que siguiera leyendo. "¿A quien me recuerda este niño?" soltaba yo cada dos por tres. Y, claro, cada uno soltaba el nombre del hermano. Si es que siempre vemos la paja en el ojo ajeno y nunca la viga en el nuestro.

Están entusiasmados porque dicen que están aprendiendo las reglas de casa. Pero luego me hablan con la boca llena y me aseguran que es porque tengo un monstruo a mis espaldas jajaja

Sólo hay una regla que no tiene chiste porque con esa no se bromea: Nunca nunca nunca te vayas con desconocidos. Totalmente de acuerdo. Esa que les quede bien clarita. El resto son hilarantes.

Es un libro muy bien pensado para presentar las reglas más comunes, que los peques se empeñan en desobedecer día tras día, de una manera divertida para que se les queden bien metidas en sus cabezotas. Los míos, cuando me lían alguna, enseguida me sueltan algo así como: "Ves mami, esto es lo que no hay que hacer, que lo pone el libro".

Pero también va destinado a los padres porque está lleno de guiños hacia ellos. Las caras de enfado, perplejidad, rabia, asombro, impotencia... que ponen los papás del libro... Nos clavan.

El libro viene con muchísimas reglas. No creo que se deje ninguna que alguna vez hayamos pensado. Es genial porque puedes elegir en cuales necesitas incidir con más urgencia.

En esta casa también hay reglas y un libro que las explica con humor. Así sí que se las aprenden rápido.




miércoles, 9 de marzo de 2016

"Nicky, aprendiz de bruja" en Syfy Kids

Gracias a un sorteo molón de Bebe Friki nos plantamos en la entrada del Festival de cine de ciencia ficción para niños Syfy Kids. Teníamos entradas para ver un peliculón en pantalla grande: "Nicky, aprendiz de bruja".

En realidad no tenía muchas esperanzas de que el más peque de la familia aguantara ni cinco minutos porque era en imagen real y al señorito sólo le gustan los dibujos animados, pero ¡sorpresa, sorpresa! Le enganchó de principio a fin. Y a su hermano y a sus padres porque es una película que tiene todos los ingredientes para gustar: mensaje, moraleja, personajes con personalidad propia, rencillas, malentendidos, venganzas, corazones rotos... Y un gran peligro final, claro. Muy emocionante, aunque todos sabíamos que la cosa tenía que acabar bien, porque si no... porque si no, no sería cine para niños.

Antes de entrar, llevamos a los niños al baño, un clásico. Y descubrimos en el vestíbulo unas artistas pintacaras. Hacían verdaderas maravillas. Al mayor me lo convirtieron en un espectacular dinosaurio. El más pequeño dijo que la cara sólo se la pintaban en clase y por obligación. Y que tiráramos ya para la sala que ¡vamos a ver! ¿A qué habíamos venido? A ver la peli del gato ese que habla. ¿No? ¡Ah! Y a comer chuches que ya estábamos tardando en soltarle. No, si lo tenía clarísimo el chiquillo.

Tras disfrutar a tope de la película decidimos quedarnos a comer por la zona. Aunque la perretilla que le dio a Iván casi nos hace cambiar de idea. Menos mal que no porque dimos con un restaurante en el que nos trataron fenomenal y aguantaron el mal humor del benjamín y las travesuras del primogénito con sonrisas, comprensión y amabilidad. Se llama El Califa y sirven comida árabe, por si tenéis niños con inquietudes culinarias como nosotros.

El más pequeño se lanzó a degüello por la Pastela de pollo y el mayor por el tayin de cordero y los pinchitos variados. El falafell no les gustó nada, pero no pasa nada porque a mí me encanta y lo devoré sin problemas. La verdad es que tenemos mucha suerte de que se lancen a probar nuevos sabores, aunque a veces les cueste un poco. Con los pasteles del postre no hubo que animarles, casi había que tener cuidado de que no se comieran el tuyo. Y es que los pasteles árabes de miel, hojaldre y frutos secos son una tentación de lo buenos que están.

Una vez con la barriga nos fuimos de paseo, que ya que estábamos por el centro teníamos que aprovechar el buen día que hacía, aunque un pelín frío. Dimos una vuelta por el Palacio Real y el Templo de Debod parando en columpios de vez en cuando para hacer felices a los fieras, que no se estaban portando bien del todo. Conclusión: se quedaron sin su turno de tablet de esa tarde.

Pero se lo pasaron tan bien que mucho me temo que no les importó mucho el castigo.





martes, 8 de marzo de 2016

Chicote en el cuentacuentos de Akira Comics

Que alegría se llevó Daniel cuando le anuncié que iba a conocer a Chicote, el cocinero que protagoniza uno de sus libros preferidos: Las suculentas aventuras de Chicote. "¿Irá Pepi Pepitoria? Su gallinita y compañera de aventuras" Nos preguntábamos emocionados... Aunque yo ya me imaginaba que no, pero así alimentamos la ilusión del niños.

Iván también se puso contento, pero como no quiere ser cocinero ni churrero como su hermano, no era lo mismo. Cogimos el cuento y nos dirigimos muy contentos a Akira Comics, dónde se iba a celebrar la sesión de cuenta cuentos especial gourmet.

Allí nos esperaba la cuenta cuentos con sus maravillosas historias. Para alegría del mayor repitió el cuento de la niña espaguetti, uno de los preferidos de Daniel desde el día que lo escuchó en esa misma sala. También contó uno muy musical de un niño que quería ser pintor y que animó muchísimo la velada; otro de la forma de comer a mordisquitos la vida de su hijo (muy emotivo, aunque los niños tiene la sensibilidad de un cactus, por mucho que se hable de su empatía); por supuesto, no faltó el relato sobre Star Wars, que encantó a mis niños porque todo lo que sean luchas y batallas... pues ya se sabe, los enardece...

El que más me gustó fue el del flautista de Hamelín. Repartió ratitas a los niños y luego los hizo danzar, bueeeeno, caminar muy sonrientes tras ella. Cuando llega el momento de llevarse a los niños del pueblo porque el alcalde no cumple su promesa y pregunta a los padres allí presentes si estábamos seguros seguros de que queríamos que nos devolvieran a los niños o preferíamos irnos a tomar un café se oyó de todo en la sala, síes, noes y sobre todo carcajadas de grandes y pequeños.

Por fin llegó el esperado momento y ella y Chicote contaron el famoso cuento del cocinero y su viaje  a japón a dúo. Pepi Pepitoria estuvo presente durante casi toda la historia como graciosa figura de cartón.

Luego nos hicimos una foto de grupo en la que Daniel no sale seguro, pero no importa, porque estaba pegado como una lapa a Chicote, que es muy majo y le seguía el rollo con una sonrisa de oreja a oreja.

Para finalizar unas chuches y a hacer cola para que el famoso cocinero nos firmara el libro. Daniel estaba feliz e Iván bastante despistado. salimos allí con nuestro ahora especial y exclusivo cuento de Chicote y... ejem, ejem... Un par de adquisiciones más.

A la hora de la cena nos contaba Daniel que Akira Comics mola mucho porque cuentan cuentos, está Chicote, y hay muchas cosas chulas de orcos, dragones, superhéroes y zombies. Mientras, Iván, entre mordisco y mordisco a su filete, jugaba con los muñecos de Craneo Rojo y Capitán América que venían en uno de los libros que se vinieron con nosotros a casa.

Los cuenta cuentos de Akira Comicsson un planazo familiar. De eso no hay duda. Si estás interesado puedes escribir a la persona que los organiza, Iván Marugán, a ivi1976@gmail.com

lunes, 7 de marzo de 2016

De cine con Facesonthebox

El cine ha invadido mi casa a fuerza de paquetes porque, tachan tachan, he tenido una suerte tremendaaaaa!!! He sido una de las ganadoras en tres de los sorteos que se han hecho en Facesonthebox, un blog de crítica de cine que ya estás visitando si eres un cinéfilo con inquitudes.

El primer regalo me hizo una ilusión tremenda. Nada menos que la camiseta de El bueno, el malo y el feo que me mandaban desde la tienda The Cine, en Barcelona. Desde que me enteré que parte de la peli se rodó en la Sierra de la Demanda y estuve en el mísmisimo cementerio de Sad Hill y el Monasterio de San Pedro de Arlanza, esa película se ha vuelto especial para mí. De hecho existe una ruta turística. Cuando haga buen tiempo tenemos que volver a los decorados de la peli del oeste más famosa de todos los tiempos y hacerme una foto con la camiseta.

El segundo regalo me llegó de sorpresa. Soy tan despistada que no me di cuenta de que había ganado una de las camisetas de la película de autor El Mal que Hacen los Hombres (Si quieres saber de que va tienes que leer esta crítica). Me lo enviaron porque ya tenían mis datos del anterior sorteo. Tenías que ver mi cara de alucine. También me encantó.

Y ya por último, porque no hay dos sin tres, cuatro máscaras del irreverente Deadpool (Crítica aquí). Vaya sorpresón para toda la familia. Raúl nos descubrió que en español se llama masacre, es muy bocazas y no apto para niños. Pero los peques se quedan con que es un superhéroe y que la máscara mola mucho. De la emoción, el mayor estuvo un buen rato con la máscara del revés sin darse cuenta jajaja.

Y el más peque hizo una gran descubrimiento cuando vio al nuestro pequeño Deadpool de lego: "¡Mira mamiiiii! es el mismooooo"

Muchas gracias Sonia ¡Nos ha encantado todo!

sábado, 5 de marzo de 2016

Mi maestro papá

Cómo se nota que Raúl da clases, aunque sea a chicos más mayorcitos. En cuanto ve que uno de sus niños necesita apoyo educativo se presenta voluntario y se pone manos a la obra.

A Daniel les está ayudando a mejorar su técnica para leer y escribir. Es él el que se sienta con el mayor para hacer las fichas de lectura del cole, el que le pide que le lea algo como quien no quiere la cosa...Y además su fiel compañero con el Scrath, el programa para aprender a programar.

En cuanto a Iván, Raúl se ha convertido en su logopeda particular. Con juegos y retos sencillos les está enseñando a pronunciar bien la r.

Tiene una paciencia infinita con los peques y eso se nota en los grandes progresos de los chicos. Es una padre 10.

viernes, 4 de marzo de 2016

La tumba de la mariquita

Una tarde, Iván salió muy inquieto del colegio. Se agarró a mí y empezó a contarme una historia a trancas y barrancas. Como me la repitió varias veces logré entender que él había encontrado una mariquita preciosa a la hora del recreo, pero uno de sus amigos la había pisado. Algo bastante común a esas edades.

A Iván no le debió hacer ni pizca de gracia y para compensar su mala acción, el chiquillo y otros amigos se ofrecieron a hacerle una tumba a la mariquita con un montón de palitos. El peque me enseñó la tumba del bicho muy emocionado. Tanto que le sacamos foto y todo.

Eso sí, al día siguiente alguien sin corazón (y sin conocimiento de la historia) había barrido el montoncito y a su escacharrado huesped. Nos quedamos un rato sin decir nada observando fijamente el lugar donde debía estar la tumba. Hasta que el peque rompió el silencio: "Se lo han llevado sus amigas mariquitas al cementerio de las mariquitas". "Claro que sí, cariño. Eso es lo que ha pasado".