Cuando Raúl me enseñó la reseña de la excavadora de lego que se movía a través de engranajes y componentes mecánicos exclamé "¿pero eso no es demasiado complicado para Daniel?"
"¿Daniel? ¿Qué tiene que ver todo esto con Daniel? La excavadora es para mí" Y ahí fue cuando se me hizo la luz.
El papá parecía uno de sus hijos esperando las noche de reyes. Cuando por fin le llegó el no cabía en si de gozo. Ni él, ni Daniel, que se sumó gustoso a la operación construcción de la complicada excavadora. Desde lejos, oía a mi marido reñir a Daniel por maltratar a las piezas o tirarlas al suelo. "Cómo pierdas una ya no podemos hacer la excavadora" le explicaba ceñudo.
Tardaron muchísimos días en poner la última pieza. Cuando la excavadora estuvo lista se lo pasaron bomba usando la pinza para coger los objetos más variopintos.
"¡Y ahora a por el tractor!" exclamó gozoso el papá pensando en reutilizar las piezas para el nuevo vehículo, pero logré convencerlo de dejar la excavadora montada uno días para disfrute de sus pequeños.
sábado, 21 de septiembre de 2013
viernes, 20 de septiembre de 2013
Cómo hacer que tu hijo avance a buen paso sin casi entretenerse
Habíamos quedado en un parque mas lejano de mi casa de lo normal para que nos quedara bien a todas las mamis que venían y a la hora de regresar empezaron los problemas. A Iván lo até a duras penas al carrito, pero el reto de los niños estaban sobrexcitados y con unas ganas terribles de tocarnos las narices a las progenitores.
De repente se alzó una voz invitando a los chiquillos a un juego. "¡Venga chicos! A las baldosas rojas" gritó una madre. Su hijo, que ya se sabía la dinámica fue el primero en tomar posición. El resto le siguieron sin dudar. "¡A saltar!" Jaleó la mami. Y los tres peques saltaron las baldosas rojas, que destacaban bastante entre las grises. Cuando se cansaron de saltar. La mami les empezó a proponer otros retos. "¡Venga! ¡Ahora a la pata coja! ¡Ahora con las manos en la espalda y la lengua fuera! ¡Ahora que elija Daniel! ¡Ahora que elija mi niño!...". Y así logró que llegáramos casi hasta casa casi sin percances (hubo algún atropellado por el camino) y en un tiempo record.
Me apunto el truco para la próxima.
De repente se alzó una voz invitando a los chiquillos a un juego. "¡Venga chicos! A las baldosas rojas" gritó una madre. Su hijo, que ya se sabía la dinámica fue el primero en tomar posición. El resto le siguieron sin dudar. "¡A saltar!" Jaleó la mami. Y los tres peques saltaron las baldosas rojas, que destacaban bastante entre las grises. Cuando se cansaron de saltar. La mami les empezó a proponer otros retos. "¡Venga! ¡Ahora a la pata coja! ¡Ahora con las manos en la espalda y la lengua fuera! ¡Ahora que elija Daniel! ¡Ahora que elija mi niño!...". Y así logró que llegáramos casi hasta casa casi sin percances (hubo algún atropellado por el camino) y en un tiempo record.
Me apunto el truco para la próxima.
jueves, 19 de septiembre de 2013
El barco pirata
El más chiquitín se pasa el día recorriendo la casa con una espada de goma eva al grito de "Piaaaataaaa chin chin chin".
Un día, el mayor se acercó con el gorro de capitán pirata encasquetado hasta las cejas no fuera a ser que su hermanito intentara quitárselo.
- Quiero una barco pirata, mami.- Me dijo excesivamente cariñoso
- ¿Cuál quieres el de juguete, el del libro desplegable, te hago uno de lego...?- El chiquillo negó con la cabeza
- ¡Quiero uno de verdad!- Ante la imposibilidad de su deseo le conminé a que se subiera a la cama e imaginara que era uno, pero leí la desilusión en sus ojos antes de conocer su respuesta: No.
Cómo soy una madre blanda, me faltó tiempo para estrujarme los sesos y buscar material por toda la casa.
Cartón de unos archivadores, tubos de goamespuma que usábamos para convertir los bordes de la cama e zonas antichichones para usar de cañones, los famosos churritos para unirlo todo... El resultado fue un churro, pero el pequeñajo debió de valorar mi esfuerzo porque jugó con él como si fuera uno de verdad y su sonrisa me pagó todos mis desvelos.
Iván también se unió a la tripulación entusiasmado. Entre los dos dispararon los cañones contra el enemigo imaginario hasta que acabaron peleándose y rompiendo el inestable barco. "Bueeeno, tendremos que usar el sofá" se conformó el mayor.
Daniel trasladó el operativo al salón, pero Iván se quedó en la habitación de juegos. De repente, asomó su naricilla tras una conocida máscara roja mientras blandía sus inseparables espadas de goma eva. Ya no era un pirata. Se había convertido en... "¡Sssspidemaaaaan!"
miércoles, 18 de septiembre de 2013
Mi pedido de percentil
¡He participado en una promoción de Madresfera! Que ilusión. Cuando me llegó el email de que me habían seleccionado para la prueba de Percentil me dieron ganas de empezar en ese mismo segundo, pero estaba en el trabajo y tuve que tragarme la impaciencia hasta la noche.
Me metí en la página emocionada con el objetivo de adquirir sólo lo necesario y no dejarme llevar por los caprichitos. Percentil es una web de compra de venta de ropa casi nueva para niños (algunas de las prendas, incluso totalmente nuevas). Con la reciente vuelta al cole habían muchas carencias en el armario de mi chico mayor. Me sorprendió que la búsqueda fuera tan fácil. Se podía restringir la talla, el sexo, si buscaba ropa o calzado, por marca, por tipo de prenda... Todo facilidades. Lo único que eché en falta fue un "ordenar por precio".
Me costó mucho decidir con qué me quedaba y con qué no. El presupuesto que nos daban eran de 20 euros y vi demasiadas cosas monas a un precio de risa. Al final me quedé con dos pantalones de pana, uno de tela y una camisa preciosísima para las ocasiones especiales. Metí los códigos que me habían proporcionado y me dispuse a esperar el paquete con ilusión.
Tardaron menos de una semana en entregarme el pedido. Lo abrí ansiosa y me encantó lo que vi. Hasta habían incluido una nota de presentación. Daniel no se mostró muy cooperativo a la hora de probarle la ropa y mucho menos en posar para su desesperada mamá. Eso sí, se lo pasó bomba poniendo posturas imposible y muecas grotescas cada vez que saltaba el flash. Al final me rendí y me limité a probarle la ropa sin documentación gráfica que acompañara a la sesión. Fue una dura lucha ponerle y quitarle los pantalones.
Estaba guapísimo con la camisa. Los pantalones le quedaban grandes, pero es que los había pedido de una talla mayor para que le valieran éste y el próximo año. Siempre hago lo mismo para aprovechar la ropa el mayor tiempo posible, aunque no estoy segura de que sea un plan efectivo porque con la fiera de mi niño llegamos al final de la temporada con desgarrones, agujeros, telas cedidas, manchas imposibles de quitar...
Me metí en la página emocionada con el objetivo de adquirir sólo lo necesario y no dejarme llevar por los caprichitos. Percentil es una web de compra de venta de ropa casi nueva para niños (algunas de las prendas, incluso totalmente nuevas). Con la reciente vuelta al cole habían muchas carencias en el armario de mi chico mayor. Me sorprendió que la búsqueda fuera tan fácil. Se podía restringir la talla, el sexo, si buscaba ropa o calzado, por marca, por tipo de prenda... Todo facilidades. Lo único que eché en falta fue un "ordenar por precio".
Tardaron menos de una semana en entregarme el pedido. Lo abrí ansiosa y me encantó lo que vi. Hasta habían incluido una nota de presentación. Daniel no se mostró muy cooperativo a la hora de probarle la ropa y mucho menos en posar para su desesperada mamá. Eso sí, se lo pasó bomba poniendo posturas imposible y muecas grotescas cada vez que saltaba el flash. Al final me rendí y me limité a probarle la ropa sin documentación gráfica que acompañara a la sesión. Fue una dura lucha ponerle y quitarle los pantalones.
Estaba guapísimo con la camisa. Los pantalones le quedaban grandes, pero es que los había pedido de una talla mayor para que le valieran éste y el próximo año. Siempre hago lo mismo para aprovechar la ropa el mayor tiempo posible, aunque no estoy segura de que sea un plan efectivo porque con la fiera de mi niño llegamos al final de la temporada con desgarrones, agujeros, telas cedidas, manchas imposibles de quitar...
martes, 17 de septiembre de 2013
El monstruo de dos cabezas y cuatro brazos
¡¡Mamá!! ¡Ven, mamá!- Ya estaba el mayor de mis niños exigiendo que dejara todo lo que tuviera entre manos y acudiera rauda y veloz a su presencia.
- ¡No puedo!- Grité yo a mi vez- Iré cuando termine lo que estoy haciendo.
- No, mami. Tiene que ser ahora. Hay un monstruo de dos cabezas y cuatro brazos en el baño - Vale. Había logrado picar mi curiosidad, así que, con un suspiro de resignación, me sequé las manos y fui a su encuentro.
El peque se encontraba haciendo posturitas agresivas frente a la bañera y gruñendo como un poseso.
- Mira mami- Me señaló la pared que tenía enfrente emocionado sin dejar de moverse amenazadoramente.
Dirigí la vista sal lugar que me indicaba y allí encontré la temible sombra de un monstruo de dos cabezas y cuatro brazos.
¡Qué imaginación! Huelga decir que el juego dio para mucho.
- ¡No puedo!- Grité yo a mi vez- Iré cuando termine lo que estoy haciendo.
- No, mami. Tiene que ser ahora. Hay un monstruo de dos cabezas y cuatro brazos en el baño - Vale. Había logrado picar mi curiosidad, así que, con un suspiro de resignación, me sequé las manos y fui a su encuentro.
El peque se encontraba haciendo posturitas agresivas frente a la bañera y gruñendo como un poseso.
- Mira mami- Me señaló la pared que tenía enfrente emocionado sin dejar de moverse amenazadoramente.
Dirigí la vista sal lugar que me indicaba y allí encontré la temible sombra de un monstruo de dos cabezas y cuatro brazos.
¡Qué imaginación! Huelga decir que el juego dio para mucho.
lunes, 16 de septiembre de 2013
Mamá y Daniel se van de estreno
Madresfera invitó a muchas madres blogueras a un evento muy familiar. En cuanto me enteré no dudé ni un segundo en hacer la inscripción.
Daniel se vino conmigo porque se estrenaba "Justin y la Espada del Valor". El peque estaba emocionado porque iba a ver una peli de caballeros, "caballeras", reyes y magos.
Raúl se quedó con las ganas de acompañarnos porque se tuvo que quedar a cuidar a Iván. Aunque lo hizo con mucho gusto. Cuando nos dejó a nosotros en el Centro Comercial del Palacio de Hielo, él se dirigió con el más pequeño de la familia a alquilar una bici con portabebés en el parque Juan Carlos I.
Menos mal que los cines eran muy fáciles de encontrar porque mi orientación es más bien nefasta. Allí estaba Mónica, de Madresfera, para recibirnos con una gran sonrisa. Nada más cruzar el umbral el personal de Sapos y princesas nos obsequiaron con una bolsa con un libro muy chulo de la letra B y un ejemplar de la revista.
Fue imposible saltarse el puesto de las palomitas o a Daniel le daba algo. Tuve que cargar con le preciado tesoro de mi niño toda la jornada, pero lo que al principio me pareció un engorro luego se convirtió en un acierto porque al empezar la película se formó una cola increíble que nos ahorramos.
Fuimos directos al lugar donde se realizaban las actividades para niños y en el camino me encontré con Isabel, de Mi vida con hijos, un blog desternillante que habla con total sinceridad sobre la maternidad, y ella sabe un rato porque tiene tres hijos. Como suele ocurrir en estas celebraciones no pudimos hablar mucho antes de que cada una tuviera que seguir su camino. El mío estaba marcado por Daniel que me cogía de la mano fuertemente por si me escapaba de repente. Intenté convencerlo para que se quedara con las monitoras mientras yo veía la mesa redonda sobre tecnología, educación y diversión, pero me dejó muy claro que sin mí no iba a ninguna parte.
Cómo faltaba media hora para el acto me puse ha hacer las manualidades con él. Lo que nos propusieron era muy original. Nos daban todas las piezas para hacer una Tablet Surface RT, huelga decir que esta actividad, junto con la charla, la patrocinaba Microsoft. Daniel tenía que dibujar algo en la pantalla, recortar pegatinas en blanco y dibujar en ellas las letras para hacer el teclado y ensamblar todas las piezas para tener su propia Tablet Surface. Lo cierto es que en vez de letras se entretuvo muchísimo en hacer garabatos que yo iba pegando en la cartulina. Al final, cansada de tanto recortar y pegar le pasé una tira entera de pegatina para que la pintara y rellenar el hueco que quedaba. Un treta no muy legal, pero no quedó mal. Cuando la montamos nos encantó el resultado, tanto, que se la teníamos que haber entregado a una monitora para que entrara en un concurso y Daniel no quiso ni oír hablar de desprenderse de ella.
Tras la diversión del peque llegó la de la mami y nos metimos a escuchar la mesa redonda. Cometí el error de olvidar los lápices de colores y la libreta para el niño, pero tenía la baza de las palomitas para que se entretuviera. Los ponentes dijeron cosas muy interesantes como la importancia de navegar por internet con tu hijo, de aprender sobre las redes sociales todo lo posible porque los niños son nativos digitales y nos dan mil vueltas, que teníamos que enseñarles el buen uso de internet, romper tabúes sobre compartir (no es malo compartir fotos, si no según qué fotos). Uno de los reunidos aconsejaba que nuestros hijos nos añadieran como amigos en su twitter y Facebook (o twenty). Un truco muy ocurrente que compartió el Mago More, que luego nos haría la presentación del nuevo modelo de Tablet de Microsoft, fue dejar navegar libremente a nuestro chiquitín, luego buscar en la historia de las búsquedas e impresionarle con un "papá lo sabe todo y te lo va demostrar diciéndote por donde has estado navegando". Los allí reunidos nos dieron unas cuantas directrices sobre cómo tratar el tema internet e hijos y ahí se acabó la ponencia para dar paso a la presentación del producto.
Daniel hacía ya rato que me pedía que nos fuéramos. Le entretuve con su Tablet de cartulina, con fotos del móvil, con las palomitas, pero se me acabaron pronto los argumentos. El peque acabó en el suelo tirando palomitas a diestro y siniestro y me tuve que marchar de la sala apenas comenzó la intervención del Mago More.
Después de una rápida visita a los aseos corrimos a la sala dónde se realizaba el visionado de la peli. Corrimos porque Daniel se empeñó en hacer una carrera. Yo creo que estaba ansioso por ver su peli de caballeros. En la entrada de la sala nos esperaba otra sorpresa. Regalaban una camiseta de la película. Allí me enteré de que la versión que íbamos a ver era en 3D. No sabía yo si el chiquillo iba a aguantar con las gafas puestas toda la peli. Y no aguantó ni cinco minutos. La verdad es que a mí me marea un poco el 3D y supongo que un niño tan pequeño también lo acusa. Pero he de confesar que los efectos eran impresionantes. La peli tardó un poco en empezar y el niño se empezó a poner nervioso. Para distraerle le presté la cámara de fotos y se puso a disparar con ella a todo lo que se movía, incluida su mami.
A Daniel no pareció importarle que la imagen estuviera borrosa (sin las gafas 3D). En las escenas de mucho diálogos me preguntaba si faltaba mucho para que se acabara y en las de acción se le olvidaba respirar. Hubo un momento de la película que me cogió la mano mientras se tapaba los ojos porque no podía aguantar la tensión. Intenté tranquilizarle con chistes tontos, pero no se quitaba la mano que le tapaba los ojos.
Le gustó tanto que cuando salimos me dijo que quería verla otra vez. Cuando llegamos a la puerta de salida nos esperaba una última sorpresa. Mi caballero particular Raúl había venido a recogernos acompañado de su fiel escudero Ivancillo. Ellos por su parte, también habían vivido un montón de aventuras con la bici y los columpios del parque.
Con la familia reunida de nuevo nos fuimos a casa a comer.
Daniel se vino conmigo porque se estrenaba "Justin y la Espada del Valor". El peque estaba emocionado porque iba a ver una peli de caballeros, "caballeras", reyes y magos.
Raúl se quedó con las ganas de acompañarnos porque se tuvo que quedar a cuidar a Iván. Aunque lo hizo con mucho gusto. Cuando nos dejó a nosotros en el Centro Comercial del Palacio de Hielo, él se dirigió con el más pequeño de la familia a alquilar una bici con portabebés en el parque Juan Carlos I.
Menos mal que los cines eran muy fáciles de encontrar porque mi orientación es más bien nefasta. Allí estaba Mónica, de Madresfera, para recibirnos con una gran sonrisa. Nada más cruzar el umbral el personal de Sapos y princesas nos obsequiaron con una bolsa con un libro muy chulo de la letra B y un ejemplar de la revista.
Fue imposible saltarse el puesto de las palomitas o a Daniel le daba algo. Tuve que cargar con le preciado tesoro de mi niño toda la jornada, pero lo que al principio me pareció un engorro luego se convirtió en un acierto porque al empezar la película se formó una cola increíble que nos ahorramos.
Fuimos directos al lugar donde se realizaban las actividades para niños y en el camino me encontré con Isabel, de Mi vida con hijos, un blog desternillante que habla con total sinceridad sobre la maternidad, y ella sabe un rato porque tiene tres hijos. Como suele ocurrir en estas celebraciones no pudimos hablar mucho antes de que cada una tuviera que seguir su camino. El mío estaba marcado por Daniel que me cogía de la mano fuertemente por si me escapaba de repente. Intenté convencerlo para que se quedara con las monitoras mientras yo veía la mesa redonda sobre tecnología, educación y diversión, pero me dejó muy claro que sin mí no iba a ninguna parte.
Cómo faltaba media hora para el acto me puse ha hacer las manualidades con él. Lo que nos propusieron era muy original. Nos daban todas las piezas para hacer una Tablet Surface RT, huelga decir que esta actividad, junto con la charla, la patrocinaba Microsoft. Daniel tenía que dibujar algo en la pantalla, recortar pegatinas en blanco y dibujar en ellas las letras para hacer el teclado y ensamblar todas las piezas para tener su propia Tablet Surface. Lo cierto es que en vez de letras se entretuvo muchísimo en hacer garabatos que yo iba pegando en la cartulina. Al final, cansada de tanto recortar y pegar le pasé una tira entera de pegatina para que la pintara y rellenar el hueco que quedaba. Un treta no muy legal, pero no quedó mal. Cuando la montamos nos encantó el resultado, tanto, que se la teníamos que haber entregado a una monitora para que entrara en un concurso y Daniel no quiso ni oír hablar de desprenderse de ella.
Tras la diversión del peque llegó la de la mami y nos metimos a escuchar la mesa redonda. Cometí el error de olvidar los lápices de colores y la libreta para el niño, pero tenía la baza de las palomitas para que se entretuviera. Los ponentes dijeron cosas muy interesantes como la importancia de navegar por internet con tu hijo, de aprender sobre las redes sociales todo lo posible porque los niños son nativos digitales y nos dan mil vueltas, que teníamos que enseñarles el buen uso de internet, romper tabúes sobre compartir (no es malo compartir fotos, si no según qué fotos). Uno de los reunidos aconsejaba que nuestros hijos nos añadieran como amigos en su twitter y Facebook (o twenty). Un truco muy ocurrente que compartió el Mago More, que luego nos haría la presentación del nuevo modelo de Tablet de Microsoft, fue dejar navegar libremente a nuestro chiquitín, luego buscar en la historia de las búsquedas e impresionarle con un "papá lo sabe todo y te lo va demostrar diciéndote por donde has estado navegando". Los allí reunidos nos dieron unas cuantas directrices sobre cómo tratar el tema internet e hijos y ahí se acabó la ponencia para dar paso a la presentación del producto.
Daniel hacía ya rato que me pedía que nos fuéramos. Le entretuve con su Tablet de cartulina, con fotos del móvil, con las palomitas, pero se me acabaron pronto los argumentos. El peque acabó en el suelo tirando palomitas a diestro y siniestro y me tuve que marchar de la sala apenas comenzó la intervención del Mago More.
A Daniel no pareció importarle que la imagen estuviera borrosa (sin las gafas 3D). En las escenas de mucho diálogos me preguntaba si faltaba mucho para que se acabara y en las de acción se le olvidaba respirar. Hubo un momento de la película que me cogió la mano mientras se tapaba los ojos porque no podía aguantar la tensión. Intenté tranquilizarle con chistes tontos, pero no se quitaba la mano que le tapaba los ojos.
Le gustó tanto que cuando salimos me dijo que quería verla otra vez. Cuando llegamos a la puerta de salida nos esperaba una última sorpresa. Mi caballero particular Raúl había venido a recogernos acompañado de su fiel escudero Ivancillo. Ellos por su parte, también habían vivido un montón de aventuras con la bici y los columpios del parque.
Con la familia reunida de nuevo nos fuimos a casa a comer.
domingo, 15 de septiembre de 2013
Un premio con mucho mimo
Madre mía, madre mía... Pues no hace siglos que Mimitos de Mims me concedió este hermoso premio. Y yo, ingrata de mi, sin agradecer el regalo ni nada. ¿Qué excusa puedo poner? Ninguna, que soy un desastre con demasiadas cosas en la cabeza y dos fierecillas que me desordenan el amueblado del cerebro cada dos por tres.
De nada sirve lamentarse de errores pasados. Es mejor disfrutar del presente y emocionarse con este nuevo premio que cae en mis manos. ¡Me encantan!
Gracias Loli y Almu, las incansables blogueras que administran Mimitos de mims, un espacio que nos descubre maravillas y se curra los sorteos al detalle.
El premio viene con penitencia. Tengo que contestar once preguntas, pasarlo a once blogs amigos y avisarles. Me temo que no tengo mucho tiempo para avisarles. Ojalá tuviera libertad para navegar por internet a mi aire y volver a disfrutar de mis interminables veladas de lectura de post, pero en la actualidad me resulta imposible y me faltan horas en el día para llegar a todo.
Estas son las preguntas que tengo que responder:
1- ¿Porqué os hicisteis un blog?
Esto lo habré contado mil veces jajaja. Por mi madre que quería estar al tanto de todas las evoluciones de sus nietos y vive muy lejos de nosotros y por desfogarme en terapia de grupo ;)
2- ¿A dónde queréis llegar con él? o ¿qué queréis conseguir?
Lo que dije en la primera pregunta. ¡Y lo he conseguido! Eso es lo mejor de todo. En los malos momentos siempre acudo a mis amigos virtuales.
3- ¿De dónde eres y a dónde vas?
Nací en Elda, Alicante. Con tres meses me llevaron a Las Palmas de G.C., donde me crié. A los 18 años volé a Madrid en busca de horizontes más lejanos y allí, finalmente, planté mis raíces. ¿Dónde voy? Donde me lleven las circunstancias de la vida.
4- Cuéntanos algo de tu pueblo o ciudad.
En mi ciudad se entremezclan un crisol de culturas.
5- ¿Eres de playa o de montaña?
Me gustan las dos. ¿Por qué elegir?
6- ¿Tus prioridades en la vida?
Mis hijos evidentemente :D
7- ¿Eres feliz?
Mucho, aunque a veces me empeñe en que no.
8- ¿Qué cambiarías en tu vida?
Mi sueldo. Si pudiera subir un poquito...
9- ¿Te gusta la ciudad/pueblo/lugar donde vives?
Estoy enamorada de Madrid
10- ¿Qué recuerdos te traen el verano de cuando eras peque?
Los mejores
11- ¿Dejas a tus hijos/sobrinos/nietos hacer lo que no te dejaban hacer tus padres cuando eras peque?
Intento no dejarles pero se me rebelan constantemente y aún no he descubierto el secreto de mi madre para que le obedeciéramos ipso facto.
Ahora a pasarlo a 11 blogs:
Descubriendo-me
Creandyy Pedagoga
Mis trucos, y tus trucos, para educar
Soñando cuentos
Blogueando- de mi peque- y otras cosas
Educaorietaocio
Cómo ser mamá y no morir en el intento
El Espejo de la entrada
Amagic mother
El blog de bombones
La nave de V
Como siempre me quedo con las ganas de nominar a más joooooo
De nada sirve lamentarse de errores pasados. Es mejor disfrutar del presente y emocionarse con este nuevo premio que cae en mis manos. ¡Me encantan!
Gracias Loli y Almu, las incansables blogueras que administran Mimitos de mims, un espacio que nos descubre maravillas y se curra los sorteos al detalle.
El premio viene con penitencia. Tengo que contestar once preguntas, pasarlo a once blogs amigos y avisarles. Me temo que no tengo mucho tiempo para avisarles. Ojalá tuviera libertad para navegar por internet a mi aire y volver a disfrutar de mis interminables veladas de lectura de post, pero en la actualidad me resulta imposible y me faltan horas en el día para llegar a todo.
Estas son las preguntas que tengo que responder:
1- ¿Porqué os hicisteis un blog?
Esto lo habré contado mil veces jajaja. Por mi madre que quería estar al tanto de todas las evoluciones de sus nietos y vive muy lejos de nosotros y por desfogarme en terapia de grupo ;)
2- ¿A dónde queréis llegar con él? o ¿qué queréis conseguir?
Lo que dije en la primera pregunta. ¡Y lo he conseguido! Eso es lo mejor de todo. En los malos momentos siempre acudo a mis amigos virtuales.
3- ¿De dónde eres y a dónde vas?
Nací en Elda, Alicante. Con tres meses me llevaron a Las Palmas de G.C., donde me crié. A los 18 años volé a Madrid en busca de horizontes más lejanos y allí, finalmente, planté mis raíces. ¿Dónde voy? Donde me lleven las circunstancias de la vida.
4- Cuéntanos algo de tu pueblo o ciudad.
En mi ciudad se entremezclan un crisol de culturas.
5- ¿Eres de playa o de montaña?
Me gustan las dos. ¿Por qué elegir?
6- ¿Tus prioridades en la vida?
Mis hijos evidentemente :D
7- ¿Eres feliz?
Mucho, aunque a veces me empeñe en que no.
8- ¿Qué cambiarías en tu vida?
Mi sueldo. Si pudiera subir un poquito...
9- ¿Te gusta la ciudad/pueblo/lugar donde vives?
Estoy enamorada de Madrid
10- ¿Qué recuerdos te traen el verano de cuando eras peque?
Los mejores
11- ¿Dejas a tus hijos/sobrinos/nietos hacer lo que no te dejaban hacer tus padres cuando eras peque?
Intento no dejarles pero se me rebelan constantemente y aún no he descubierto el secreto de mi madre para que le obedeciéramos ipso facto.
Ahora a pasarlo a 11 blogs:
Descubriendo-me
Creandyy Pedagoga
Mis trucos, y tus trucos, para educar
Soñando cuentos
Blogueando- de mi peque- y otras cosas
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