Como llegaba agotada no tardé en agarrar al niño y meternos los dos en la camita. Que pena que el enano estuviera tan excitado. Me dió una noche horrible.
Los bisabuelos y la abuelita de Canarias estuvieron mimando al pequeñajo todo el fin de semana, en mi idioma esto significa que lo estuvieron asalvajando. Un dí lo llevamos a unos columpios estupendos que hay muy cerca de la casa. había un zona dedicada a los bebés. Que bien se lo pasó Daniel. Habían columpios que asemejaban pañales, toboganes enanos, casitas de metal, un columpio que asemejaba una telaraña de Spiderman... Una gozada. Estoy buscando algo parecido por mi barrio, pero ya me estoy casi convencida de que aquí no existen.
Al enano le vino a ver mucha gente, pero no creais que me puse celosa ni nada. Ni un poco. Nada de nada. Antes me venían a ver a mí... Pero es que Daniel es más guapo y simpático ¡Qué se le va a hacer!
El viaje de vuelta fue un poco mejor, porque salimos antes y porque mi madre nos acompañaba, con lo que se ocupó de Daniel la gran parte del tiempo. Para descanso mío. Que lío es viajar con Daniel. Siempre vamos con el coche hasta arriba de cosas. Esto de los bebés es algo complicado.



