"Mami, este año quiero el calendario de adviento de Minigun"
"¿Ein?", ¿de qué me hablaba este niño?
"Que quiero que me compres un calendario de adviento como aquel que nos compraste una vez de Yokai Watch. ¿Te acuerdas? Pero que sea de Minigun. Mas bien, de las armas de minigun", me explicó pacientemente.
"A ver. En primer lugar, qué es minigun. Y en segundo lugar, no creo que hayan calendarios de adviento sobre armas en este tiempo de paz, amor y esas cosas." La carita de desilusión del mayor fue un poema, "Pero mira que calendario más chulo a menos de un euro he encontrado en el hipermercado. Con un dicharachero Papa Noel jo jo jo...", paré porque se veía a la legua que Daniel no le estaba haciendo ni pizca de gracia el tema.
"Ya... Mamá... Muy bonito y eso... En fin, me conformaré", me dijo alargando la mano y observando el calendario casi con inquina. ¡Que desagradecido! En fin, que se me movió algo en el corazoncito. Total, el peque estaba haciendo hasta un esfuerzo por sonreír ante el cacho de cartón lleno de chocolates hechos con polvos de dudosa procedencia. Aunque la mueca que hacía más bien daba miedo.
No me iba a ser nada difícil hacerle feliz, así que le quité el cartón y le propuse imprimir las dichosas armas y pegarlas sobre cada ventana. ¡Hala! Personalizado. Pues como si los Reyes le hubieran traído la Switch oye, le cambió totalmente la expresión. Eso sí que era una sonrisa. Enseguida se puso a buscar una foto de su agrado, con mis ayuda, en la que saliera un arsenal suficiente de armas como para cubrir 24 ventanitas.
Ya le advertí que no me lo iba a currar mucho porque no estaba sobrada de tiempo, pero nada le importaba con tal de tener su calendario de adviento minigun.
A Iván le pregunté si lo quería también personalizado y, por supuesto también lo quería. Desechó inmediatamente mi sugerencia sobre gatitos monos a favor de armas de Fortnite, claro que si guapi, todo muy Navideño, paz, amor... ainsss
Pero, bueno, que era lo que ellos querían, así que cogí el editor de fotos y ajusté como pude las armas en las ventanitas sin perder mucho tiempo. Lo de recortar y pegar se suponía que se iban a encargar ellos, pero al final les di algo de ayudita.
No quedó del todo mal. Ellos están encantados, aunque con el tema de diseño, corta y pega empezamos tarde el calendario. Cosa que no les importó lo más mínimo porque así se comían dos chocolates del tirón.
Pues ya está. Todos contentos, yo porque se ha solucionado todo por un precio razonable y ellos porque tienen lo que quieren aunque no hayan pillado muy bien eso del espíritu navideño.
miércoles, 11 de diciembre de 2019
martes, 10 de diciembre de 2019
Harry & Cerdon, Misterio en la isla
Oy oy oy, tenemos en nuestras manos la segunda aventura de Las Colossales Aventuras de Harry y Cerdon: Misterio en la Isla. Ya sabía yo que a mis dos churumbeles se les iba a abrir los ojitos hasta caérseles de las cuencas en cuanto lo vieran.
He de confesar que la historia entre el primer tomo, Una misión mítica, y mis hijos fue amor a primera vista. Sobre todo para el mayor que se quedó encandilado con la brillante portada (brillante de verdad de la buena) en cuanto le echó el guante. Aaaay estos se enamoran por el físico, pero si luego lo de dentro no vale nada se les pasa el enamoramiento tan rápido como les ha llegado. Menos mal que el interior de Harry & Cerdon cumple las expectativas que levanta la portada más que de sobra.
Ese niño cíclope, descendiente directo del mismísimo Polifemo, y que vive rodeado de criaturas mitológica en la curiosísima y muy original isla de Colossa, es clavadito a Daniel. Incluso he empezado reñirle de la misma manera que lo hace la madre de Harry en el libro: "Daniel, ¡evoluciona!". Y él ya sabe perfectamente a lo que me refiero. Sospecho que se sienta tan identificado que no puede dejar de leer y releer sus aventuras y desventuras en clave de humor. Para luego contármelas con profusión de detalles y comentarios personales. No importa cuantas veces le diga que yo también me lo he leído.
Así como el primero de los libros versaba sobre las peripecias del personaje por salir de un lío tremendo, en el que él mismo se ha metido por imprudente, por los medios más alocados e inverosímiles, en esta ocasión nos enfrentamos a un peliagudo caso de detectives que nuestro protagonista tendrá que resolver con la ayuda de su fiel amigo el dragón cerdo, Cerdon. Como la otra vez, el único y original abuelo humano y vikingo de Harry ayudará y mucho en la resolución de la trama. Éste personaje me encanta. Espero que nunca se vaya de la isla.
Entremedias, nuestro amigo de un sólo ojo seguirá sufriendo por los amores de la encantadora medusa y su inquina por el abusón del cole Vicente Cuernoalegre, aunque en esta historia pinta más bien poco, la verdad. En estas páginas conoceremos a nuevos personajes que llevarán de cabeza al protagonista en más de una ocasión.
Esta trama también ha enganchado mucho al pequeño que ha despertado un gran interés por las historias de detectives en las que te dan unos cuantos sospechosos y tienes que descubrir al culpable recopilando las pistas que te van dando. Sólo por eso, esta nueva entrega le ha gustado mucho más que la primera. Hay que poner toda tu atención en los acontecimientos que se van desarrollando para llegar al culpable. Iván no se ve reflejado en el personaje principal como su hermano, pero se parte de risa con sus historias.
¿Cuál será la siguiente colossal aventura que nos espera? Estamos deseando vivirla junto a Harry y Cerdon.
He de confesar que la historia entre el primer tomo, Una misión mítica, y mis hijos fue amor a primera vista. Sobre todo para el mayor que se quedó encandilado con la brillante portada (brillante de verdad de la buena) en cuanto le echó el guante. Aaaay estos se enamoran por el físico, pero si luego lo de dentro no vale nada se les pasa el enamoramiento tan rápido como les ha llegado. Menos mal que el interior de Harry & Cerdon cumple las expectativas que levanta la portada más que de sobra.
Ese niño cíclope, descendiente directo del mismísimo Polifemo, y que vive rodeado de criaturas mitológica en la curiosísima y muy original isla de Colossa, es clavadito a Daniel. Incluso he empezado reñirle de la misma manera que lo hace la madre de Harry en el libro: "Daniel, ¡evoluciona!". Y él ya sabe perfectamente a lo que me refiero. Sospecho que se sienta tan identificado que no puede dejar de leer y releer sus aventuras y desventuras en clave de humor. Para luego contármelas con profusión de detalles y comentarios personales. No importa cuantas veces le diga que yo también me lo he leído.
Así como el primero de los libros versaba sobre las peripecias del personaje por salir de un lío tremendo, en el que él mismo se ha metido por imprudente, por los medios más alocados e inverosímiles, en esta ocasión nos enfrentamos a un peliagudo caso de detectives que nuestro protagonista tendrá que resolver con la ayuda de su fiel amigo el dragón cerdo, Cerdon. Como la otra vez, el único y original abuelo humano y vikingo de Harry ayudará y mucho en la resolución de la trama. Éste personaje me encanta. Espero que nunca se vaya de la isla.
Entremedias, nuestro amigo de un sólo ojo seguirá sufriendo por los amores de la encantadora medusa y su inquina por el abusón del cole Vicente Cuernoalegre, aunque en esta historia pinta más bien poco, la verdad. En estas páginas conoceremos a nuevos personajes que llevarán de cabeza al protagonista en más de una ocasión.
Esta trama también ha enganchado mucho al pequeño que ha despertado un gran interés por las historias de detectives en las que te dan unos cuantos sospechosos y tienes que descubrir al culpable recopilando las pistas que te van dando. Sólo por eso, esta nueva entrega le ha gustado mucho más que la primera. Hay que poner toda tu atención en los acontecimientos que se van desarrollando para llegar al culpable. Iván no se ve reflejado en el personaje principal como su hermano, pero se parte de risa con sus historias.
¿Cuál será la siguiente colossal aventura que nos espera? Estamos deseando vivirla junto a Harry y Cerdon.
miércoles, 4 de diciembre de 2019
Un cuentacuentos de Akira Cómics muy espacial e Increíble
El cuentacuentos de Akira Cómics, que esta edición versa sobre superhéroes y héroes de la vida real, comenzó con la historia de una familia de superhéroes muy famosa, Los Increíbles.
Carmen nos contó sus inicios de una forma muy divertida y con una paciencia infinita, porque todos se la sabían, como se nota que habían visto la película. Nos reímos muchísimo porque todos los niños querían poner su granito de arena a la historia como fuera.
Como nos vio muy animados nos puso a cantar Luna Luna Sol guiándonos con pictogramas en el proyector. No es por fardar pero la bordamos. Aunque yo sospecho que había mucho más padres cantando que niños. Me temo que el truco de mover los labios se lo saben demasiado bien.
Después de un cuento corto en la que la luna se acaba comiendo a un niño... a besos, nos estuvo contando acerca de la carrera espacial en la que se vieron inmersos EEUU y la URSS desde finales de los cincuenta hasta mediados de los setenta.
Me encantan estos cuentacuentos porque los niños aprenden muchísimo casi sin darse cuenta.
La historia terminó con alunizaje del Apolo 11 y el histórico primer paso del comandante Neil Armstrong. Oye, que se sabían la mítica frase de: "Éste es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad". Su curiosidad y ansias de saber son insaciables.
No despegaron sus ojos de la pantalla mientras Carmen les explicaba las partes del cohete, cómo habían logrado hacer que llegara a la luna y que luego regresara.
Entonces volvimos a relajarnos con otra canción, esta vez a dos tiempos. Se trataba de Eram sam sam. Yo la conozco de los cantajuegos, pero por lo visto era bastante famosa ya de antes. Ésta nos salió bastante bien sólo, no perfecta como la de la luna.
Ya habíamos calentado motores para una cuento teatralizado. En esta ocasión, la ladrona de lágrimas. La cuentacuentos buscó voluntarios entre el público y entre todos nos contaron esta preciosa historia en la que la ladrona de lágrimas les roba las diferentes lágrimas, ya sean de tristeza, rabia, impotencia..., a los niños para pintar la luna con ellas.
Al público se nos saltaron también las lágrimas, pero de la risa, porque los improvisados actores no podían ser más graciosos.
Las ilustraciones del siguiente cuento nos deleitamos me parecieron preciosas. Tita y el Astronauta es una emotiva historia entre una niña y un personaje histórico: Yuri Gagarin.
Y se terminó la sesión con la canción de Laika de Mecano. ¡Buf! Esa siempre me hace llorar. Estuve a puntito. Es que pobre perrita, jolín.
Mis hijos salieron del cuentacuentos encantados y en su luna personal, como siempre jajaja.
Por cierto, tenemos deberes voluntarios. En todas las sesiones, el niño que quiera puede salir a contar cosas sobre un héroe real que le guste.
Carmen nos contó sus inicios de una forma muy divertida y con una paciencia infinita, porque todos se la sabían, como se nota que habían visto la película. Nos reímos muchísimo porque todos los niños querían poner su granito de arena a la historia como fuera.
Como nos vio muy animados nos puso a cantar Luna Luna Sol guiándonos con pictogramas en el proyector. No es por fardar pero la bordamos. Aunque yo sospecho que había mucho más padres cantando que niños. Me temo que el truco de mover los labios se lo saben demasiado bien.
Después de un cuento corto en la que la luna se acaba comiendo a un niño... a besos, nos estuvo contando acerca de la carrera espacial en la que se vieron inmersos EEUU y la URSS desde finales de los cincuenta hasta mediados de los setenta.
Me encantan estos cuentacuentos porque los niños aprenden muchísimo casi sin darse cuenta.
La historia terminó con alunizaje del Apolo 11 y el histórico primer paso del comandante Neil Armstrong. Oye, que se sabían la mítica frase de: "Éste es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad". Su curiosidad y ansias de saber son insaciables.
No despegaron sus ojos de la pantalla mientras Carmen les explicaba las partes del cohete, cómo habían logrado hacer que llegara a la luna y que luego regresara.
Entonces volvimos a relajarnos con otra canción, esta vez a dos tiempos. Se trataba de Eram sam sam. Yo la conozco de los cantajuegos, pero por lo visto era bastante famosa ya de antes. Ésta nos salió bastante bien sólo, no perfecta como la de la luna.
Ya habíamos calentado motores para una cuento teatralizado. En esta ocasión, la ladrona de lágrimas. La cuentacuentos buscó voluntarios entre el público y entre todos nos contaron esta preciosa historia en la que la ladrona de lágrimas les roba las diferentes lágrimas, ya sean de tristeza, rabia, impotencia..., a los niños para pintar la luna con ellas.
Al público se nos saltaron también las lágrimas, pero de la risa, porque los improvisados actores no podían ser más graciosos.
Las ilustraciones del siguiente cuento nos deleitamos me parecieron preciosas. Tita y el Astronauta es una emotiva historia entre una niña y un personaje histórico: Yuri Gagarin.
Y se terminó la sesión con la canción de Laika de Mecano. ¡Buf! Esa siempre me hace llorar. Estuve a puntito. Es que pobre perrita, jolín.
Mis hijos salieron del cuentacuentos encantados y en su luna personal, como siempre jajaja.
Por cierto, tenemos deberes voluntarios. En todas las sesiones, el niño que quiera puede salir a contar cosas sobre un héroe real que le guste.
martes, 3 de diciembre de 2019
Mágicas Navidades de Torrejón 2019
Las Mágicas Navidades de Torrejón ya está abierto para alimentar las ilusiones de niños y mayores.
Es tan bonito, que sólo darse un paseito por las diferentes zonas ya vale la pena, aunque si lleváis niños van a quererse montarse en alguna atracción seguro, sobre todo en las dos de hielo y nieve que llenaron de emoción los ojillos de los míos.
La verdad es que elegimos mal día para ir porque las predicciones daban lluvias continuas, pero yo pensé "Mejor, así habrá menos gente". Una que es muy práctica. Y acerté, encontramos poca gente para lo que suele ser, pero mucha más de la que me esperaba. Se ve que por esta zona la lluvia nos resbala bastante cuando el plan promete.
Llegamos temprano y tuvimos suerte porque pudimos disfrutar de un par de horas sin lluvia. Aprovechamos a tope. Empezamos por Navidad Aventura porque era lo que estaban esperando los niños como agüita de mayo.
Ya se habían visto el plano y tenían fichado el tobogán de hielo desde el minuto cero. Eso sí, hicimos varias paradas por el camino porque habían muchas distracciones y los niños se volvían locos con cada nuevo descubrimiento.
En Navidad Aventura hay que pasarse primero por la caseta para comprar los tickets a las atracciones, aunque también se pueden comprar online.
Tienes la opción de comprar por Navicoins, que se intercambian por la entrada a las atracciones, o la pulsera, que cuesta 30 euros pero que te vale para todas las atracciones de Navidad Aventura y Poblado Navideño durante todo el día. Es muy cómoda porque sólo tienes que enseñarla antes de subirte a la atracción y listo, barra libre de atracciones.
Las que incluye son chulísimas: El Tornado Helado, Snow Chiquipark, el Bumper sobre hielo, la Montaña Rusa Crazy Mouse, Flip Fly, Tren Dragón Papa Noel, la Noria Gigante, la Estación de Esquí, el Carrusel Doble Veneciano y el Árbol Mágico.
Los niños se montaron en casi todas. A Iván le volvió loco la Montaña Rusa Crazy Mouse, le encantó. Me hizo subirme con él dos veces y hubiera habido una tercera si yo no me hubiera plantado. ¡Vaya coctelera! No sólo cogía las curvas a velocidad de vértigo y había unos cuantos baches vertiginosos, sino que, en cierto momento, el coche en el que ibas comenzaba a girar sobre sí mismo. Buuuf, casi no lo cuento.
Para una mayorcita como yo, mejor el Tren Dragón Papa Noel, que cogía una buena velocidad, pero era bastante más suave. Ese le gustó mucho a Daniel. El que no nos atrevimos ni a probar fue el Flip Fly, que tenía pinta de ser demasiado extremo para nosotros.
Mejor que se tiraran por el Tornado helado, que era un tobogán de hielo por el que bajaban en trineos hinchables hasta un terrenito lleno de nieve artificial. Éste fue el preferido de los dos.
Aunque también les gustó mucho la Estación de Esquí, en la que se tiraban también con unos trineos hinchables, pero esta vez por unas pistas de hielo rectas en las que cogían bastante velocidad. Para esta atracción hay que llevar guantes, pero si se olvidan, como nos pasó a nosotros, te venden unos por dos euros.
Tampoco perdonamos la Noria Gigante, que impresionaba mucho verla desde fuera, pero luego no daba nada de vértigo desde dentro y nos sirvió para descansar un poco; el Carrusel, en el que este año sí que logramos montarnos en el piso de arriba; y el Árbol Mágico, en el que también nos montamos para descansar un poco.
En esta edición la exposición de superhéroes es gratuita y mis niños la disfrutaron a tope. Me obligaron a hacerles una foto en cada estatua haciendo posturitas épicas.
Aunque lo mismo pasó con el arca de los animales, una exposición flipante de animales luminosos que nos enamoró. Si es que por cualquier sitio por el que caminaras encontrabas figuras y adornos chulísimos: el muñeco de nieve gigante, el belén luminoso, el enorme regalo de luces... Una fiesta navideña impresionante.
A media tarde nos pasamos por La Plaza del Picoteo y nos tomamos unos churritos con chocolate caliente que nos supo a gloria. Justo en ese momento encendieron la Puerta Mágica, ¡que bonita! Nos acercamos para verla en primera fila y nos dijo un guardia que en media hora empezaba un espectáculo de luz y sonido.
Nos hubiera encantado verlo, pero al día siguiente era día de cole, queríamos pasarnos por la parte que estaba fuera del Recinto Ferial y se nos hacía tarde, así que, sintiéndolo mucho, nos cruzamos el paso elevado para no dejarnos nada sin ver.
Fuera encontramos un montón de puestos y una pista de patinaje, en la Plaza de España, y un montón de escenarios de cuentos en la Plaza mayor, junto con un precioso árbol de Navidad.
La pena es que ahí ya nos estaba jarreando agua y, aunque mis peques no parecían notarlo, nos estábamos calando cosa mala. Así que les pedí que lo viéramos rapidito y decidimos volver ya a casa. Bueno, lo decidí yo, porque ellos todavía querían seguir allí a pesar del aguacero.
La verdad es que es muy fácil de llegar en renfe, ya que está pegado a la estación. Pero si se quiere ir en coche también lo ponen fácil con un mega parking gratuito.
A nosotros nos pareció un planazo para vivir el espíritu navideño a tope.
Es tan bonito, que sólo darse un paseito por las diferentes zonas ya vale la pena, aunque si lleváis niños van a quererse montarse en alguna atracción seguro, sobre todo en las dos de hielo y nieve que llenaron de emoción los ojillos de los míos.
La verdad es que elegimos mal día para ir porque las predicciones daban lluvias continuas, pero yo pensé "Mejor, así habrá menos gente". Una que es muy práctica. Y acerté, encontramos poca gente para lo que suele ser, pero mucha más de la que me esperaba. Se ve que por esta zona la lluvia nos resbala bastante cuando el plan promete.
Llegamos temprano y tuvimos suerte porque pudimos disfrutar de un par de horas sin lluvia. Aprovechamos a tope. Empezamos por Navidad Aventura porque era lo que estaban esperando los niños como agüita de mayo.
Ya se habían visto el plano y tenían fichado el tobogán de hielo desde el minuto cero. Eso sí, hicimos varias paradas por el camino porque habían muchas distracciones y los niños se volvían locos con cada nuevo descubrimiento.
En Navidad Aventura hay que pasarse primero por la caseta para comprar los tickets a las atracciones, aunque también se pueden comprar online.
Tienes la opción de comprar por Navicoins, que se intercambian por la entrada a las atracciones, o la pulsera, que cuesta 30 euros pero que te vale para todas las atracciones de Navidad Aventura y Poblado Navideño durante todo el día. Es muy cómoda porque sólo tienes que enseñarla antes de subirte a la atracción y listo, barra libre de atracciones.
Las que incluye son chulísimas: El Tornado Helado, Snow Chiquipark, el Bumper sobre hielo, la Montaña Rusa Crazy Mouse, Flip Fly, Tren Dragón Papa Noel, la Noria Gigante, la Estación de Esquí, el Carrusel Doble Veneciano y el Árbol Mágico.
Los niños se montaron en casi todas. A Iván le volvió loco la Montaña Rusa Crazy Mouse, le encantó. Me hizo subirme con él dos veces y hubiera habido una tercera si yo no me hubiera plantado. ¡Vaya coctelera! No sólo cogía las curvas a velocidad de vértigo y había unos cuantos baches vertiginosos, sino que, en cierto momento, el coche en el que ibas comenzaba a girar sobre sí mismo. Buuuf, casi no lo cuento.
Para una mayorcita como yo, mejor el Tren Dragón Papa Noel, que cogía una buena velocidad, pero era bastante más suave. Ese le gustó mucho a Daniel. El que no nos atrevimos ni a probar fue el Flip Fly, que tenía pinta de ser demasiado extremo para nosotros.
Mejor que se tiraran por el Tornado helado, que era un tobogán de hielo por el que bajaban en trineos hinchables hasta un terrenito lleno de nieve artificial. Éste fue el preferido de los dos.
Aunque también les gustó mucho la Estación de Esquí, en la que se tiraban también con unos trineos hinchables, pero esta vez por unas pistas de hielo rectas en las que cogían bastante velocidad. Para esta atracción hay que llevar guantes, pero si se olvidan, como nos pasó a nosotros, te venden unos por dos euros.
Tampoco perdonamos la Noria Gigante, que impresionaba mucho verla desde fuera, pero luego no daba nada de vértigo desde dentro y nos sirvió para descansar un poco; el Carrusel, en el que este año sí que logramos montarnos en el piso de arriba; y el Árbol Mágico, en el que también nos montamos para descansar un poco.
En esta edición la exposición de superhéroes es gratuita y mis niños la disfrutaron a tope. Me obligaron a hacerles una foto en cada estatua haciendo posturitas épicas.
Aunque lo mismo pasó con el arca de los animales, una exposición flipante de animales luminosos que nos enamoró. Si es que por cualquier sitio por el que caminaras encontrabas figuras y adornos chulísimos: el muñeco de nieve gigante, el belén luminoso, el enorme regalo de luces... Una fiesta navideña impresionante.
A media tarde nos pasamos por La Plaza del Picoteo y nos tomamos unos churritos con chocolate caliente que nos supo a gloria. Justo en ese momento encendieron la Puerta Mágica, ¡que bonita! Nos acercamos para verla en primera fila y nos dijo un guardia que en media hora empezaba un espectáculo de luz y sonido.
Nos hubiera encantado verlo, pero al día siguiente era día de cole, queríamos pasarnos por la parte que estaba fuera del Recinto Ferial y se nos hacía tarde, así que, sintiéndolo mucho, nos cruzamos el paso elevado para no dejarnos nada sin ver.
Fuera encontramos un montón de puestos y una pista de patinaje, en la Plaza de España, y un montón de escenarios de cuentos en la Plaza mayor, junto con un precioso árbol de Navidad.
La pena es que ahí ya nos estaba jarreando agua y, aunque mis peques no parecían notarlo, nos estábamos calando cosa mala. Así que les pedí que lo viéramos rapidito y decidimos volver ya a casa. Bueno, lo decidí yo, porque ellos todavía querían seguir allí a pesar del aguacero.
La verdad es que es muy fácil de llegar en renfe, ya que está pegado a la estación. Pero si se quiere ir en coche también lo ponen fácil con un mega parking gratuito.
A nosotros nos pareció un planazo para vivir el espíritu navideño a tope.
jueves, 28 de noviembre de 2019
Elijah. Ready
¿Preparado para un trepidante Elige tu propia aventura lleno de mordiscos, acción y sorpresas? Pues cuidado que aquí vienen los zombis ¡Ready!
"1 libro, 57 posibilidades.
Viernes por la noche. Oscurece en Villamuerte. Estás saliendo del cine: El despertar de los Zombis no es la película del siglo, pero resulta entretenida. El camino de regreso a casa, sin embargo, se convierte en una pesadilla...", así empieza la reseña de la contraportada de Elijah. Ready. No me digas que no te dan ganas de comenzar la aventura.
Pues a mí sí y no perdí el tiempo. Ya me he paseado por casi todas las páginas de este libro saltando de adelante hacia atrás y de atrás hacia delante. Así que aquí traigo mi opinión sobre esta terrorífica historia en la que hay que pensar bien antes de elegir el camino a seguir.
Pero tranquilo, si te equivocas debajo del final trágico te indican en qué página está el punto anterior a tu mala decisión, por si quieres dar marcha atrás en vez de empezar de nuevo. En serio, que esto es muy útil. No es nada fácil salvar al pueblo del mal que les acecha y permanecer vivo a la vez.
Lo primero que hay que decir es que este libro mantiene la tensión de principio a fin, pero la premisa se presta porque, de repente las cosas comienzan a ponerse raras y hay que moverse rápido.
El protagonista conoce a diferentes personas y descubre distintos retazos de la historia según lo nosotros queramos que haga. Esto está muy bien porque parece que haya varios libros en uno sólo y te obliga a comenzar de nuevo aunque hayas llegado a un buen final para descubrir el resto de los misterios.
La forma de narrar de las escritoras engancha y es apta para todos públicos, el contenido puede que no tanto... El libro está recomendado para niños a partir de doce años, pero los avezados lectores que no se asustan ante el tamaño de la letras y la falta de ilustraciones pueden empezar bastante antes. El lenguaje que se usa y la forma de contar las cosas es muy sencilla y dinámica.
Puede que algunas situaciones sean un pelín, bastante, tenebrosas, pero a mis chicos, de 8 y 10 años y con una imaginación bastante tétrica, no les impactó lo más mínimo. Sólo les mantuvo en suspenso todo el rato y hay que ver cómo les fastidia acabar tan mal en ciertas ocasiones. Que un zombi te muerda la cara o que te persigan muertos vivientes carbonizados puede que no sean contenidos que pueda resistir la imaginación de todo tipo de público.
Aún así, mis niños lo están disfrutando en la hora del cuento y están dispuestos a indagar todas las posibilidades. Supongo que no les da tanto miedo porque soy yo la que se los está contando. Si lo leyeran solos seguro que sólo lo harían a la luz del día.
En fin, a lo que iba, que éste es el primero de una colección que tiene pinta de ser muy adictiva. Cada tomo se puede leer de forma individual, aunque desde ya os digo que hay crossovers, al menos de la protagonista del segundo libro en este primero. Sólo hay que leer la sinopsis de Casandra. Ready, para darse cuenta.
Y hay otros dos que aún no se han publicado en España, pero tiene pinta de que no van a tardar mucho en llegar...
"1 libro, 57 posibilidades.
Viernes por la noche. Oscurece en Villamuerte. Estás saliendo del cine: El despertar de los Zombis no es la película del siglo, pero resulta entretenida. El camino de regreso a casa, sin embargo, se convierte en una pesadilla...", así empieza la reseña de la contraportada de Elijah. Ready. No me digas que no te dan ganas de comenzar la aventura.
Pues a mí sí y no perdí el tiempo. Ya me he paseado por casi todas las páginas de este libro saltando de adelante hacia atrás y de atrás hacia delante. Así que aquí traigo mi opinión sobre esta terrorífica historia en la que hay que pensar bien antes de elegir el camino a seguir.
Pero tranquilo, si te equivocas debajo del final trágico te indican en qué página está el punto anterior a tu mala decisión, por si quieres dar marcha atrás en vez de empezar de nuevo. En serio, que esto es muy útil. No es nada fácil salvar al pueblo del mal que les acecha y permanecer vivo a la vez.
Lo primero que hay que decir es que este libro mantiene la tensión de principio a fin, pero la premisa se presta porque, de repente las cosas comienzan a ponerse raras y hay que moverse rápido.
El protagonista conoce a diferentes personas y descubre distintos retazos de la historia según lo nosotros queramos que haga. Esto está muy bien porque parece que haya varios libros en uno sólo y te obliga a comenzar de nuevo aunque hayas llegado a un buen final para descubrir el resto de los misterios.
La forma de narrar de las escritoras engancha y es apta para todos públicos, el contenido puede que no tanto... El libro está recomendado para niños a partir de doce años, pero los avezados lectores que no se asustan ante el tamaño de la letras y la falta de ilustraciones pueden empezar bastante antes. El lenguaje que se usa y la forma de contar las cosas es muy sencilla y dinámica.
Puede que algunas situaciones sean un pelín, bastante, tenebrosas, pero a mis chicos, de 8 y 10 años y con una imaginación bastante tétrica, no les impactó lo más mínimo. Sólo les mantuvo en suspenso todo el rato y hay que ver cómo les fastidia acabar tan mal en ciertas ocasiones. Que un zombi te muerda la cara o que te persigan muertos vivientes carbonizados puede que no sean contenidos que pueda resistir la imaginación de todo tipo de público.
Aún así, mis niños lo están disfrutando en la hora del cuento y están dispuestos a indagar todas las posibilidades. Supongo que no les da tanto miedo porque soy yo la que se los está contando. Si lo leyeran solos seguro que sólo lo harían a la luz del día.
En fin, a lo que iba, que éste es el primero de una colección que tiene pinta de ser muy adictiva. Cada tomo se puede leer de forma individual, aunque desde ya os digo que hay crossovers, al menos de la protagonista del segundo libro en este primero. Sólo hay que leer la sinopsis de Casandra. Ready, para darse cuenta.
Y hay otros dos que aún no se han publicado en España, pero tiene pinta de que no van a tardar mucho en llegar...
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