viernes, 8 de marzo de 2019

Los Forasteros del Tiempo. La aventura de los Balbuena entre dinosaurios

¡Madre mía! ¡Madre mía! Que parece que ya le queda poco a esta gran aventura por tomos de la familia Balbuena y unas vecinas como Los Forasteros del tiempo que no paran de rebotar de una época a otra de tormenta en tormenta.

Parece que fue ayer que aterrizaban en el Oeste nada más cruzar la puerta del supermercado de su barrio de Moratalaz con sus Kawasakis nuevecitas y... Jolín, que en este nuevo tomo de La aventura de los Balbuena entre dinosaurios se desvela un misterio muy gordo. Nada más y nada menos que la clave. Sí, sí, la clave.

Y eso enmedio de un montón de peligros, emociones y situaciones al borde mismo de la muerte. Que es que este tomo no te deja ni respirar, oye. Tantos depredadores carnívoros, pasos en falso, hambre, sed... y hasta sangre, mucha.

Roberto Santiago te pone cardíaca para, de repente romper la tensión, a fuerza de carcajadas. En uno de los puntos nos entró tal ataque de risa que tuvimos que parar la lectura en ese punto, a pesar de las protestas de las fieras. No podía leer una línea entera sin que uno de los tres comenzara con las risitas de nuevo. Así no había manera de avanzar en la lectura.

Pero a la noche siguiente seguimos por donde lo dejamos porque no aguantábamos la curiosidad de ver cómo acababa la cosa. Es que la prehistoria es una época muy dura, muy dura. Eso lo iban a aprender los Balbuena y sus vecinas a las malas. Pero también tiene sus cosas buenas y tiernas. Además de que tendrán un encuentro inesperado que arrojará un poco de luz al misterio que les envuelve.

Pero sólo un poco, porque esto sigue, aunque ahora ni sabemos muy bien a donde se van porque, a diferencia de los otros tomos, éste se acaba sin el avance del siguiente. Nos mata la curiosidad. Estamos deseando que salga el siguiente tomo.

Los dibujos de Enrique Lorenzo nos siguen pareciendo muy expresivos y simpáticos, aunque a veces reflejen escenas muy extremas (pobres balbuena y vecinas, que mal lo pasan entre los dinosaurios). A los niños les encanta mirar y remirar las ilustraciones. Las parte de cómic les llama mucho la atención.

Encima, con este tomo viene una novedad que ha conquistado totalmente a mis fieras: unas gafas de realidad virtual. Escaneando un código QR con el móvil o accediendo a una web que te indican en una de las primeras páginas del libro se accede a la interfaz, en las que puedes elegir jugar con las gafas o sin ellas. Son de cartón, muy fáciles de construir y sorprendentemente resistentes (sí, ya hemos tenido algún que otro accidente. Estas fieras....). Ponemos el móvil enganchado en la parte de delante, nos ponemos las gafas y a disfrutar de la experiencia 3D y 360 grados.

A mí me marea un poco, pero a los peques les tiene muy enganchado. Sobre todo los juegos de buscar objetos anacrónicos. Ya he tenido que desinstalar e instalar varias veces la app para que puedan comenzar de nuevo. Seguro que hay una opción más sencilla para reiniciar el juego, pero las tecnolerdas como yo nos buscamos la vida como podemos.

Para disfrutar plenamente de la aventura virtual hay que tener lector de códigos QR porque para desbloquear retos te pide escanear el que aparece en el libro y si no lo haces no puedes continuar.

Pues eso, que esta nueva entrega lo tiene todo: emoción, intriga, risas, ilustraciones chulas y realidad virtual. Aunque parece que se van acercando al final y da un poco de penilla pensar que puede que el siguiente sea el último, o el penúltimo. Al menos esa impresión da.

2 comentarios:

  1. el libro el chulisimo... pero la gafas son lo más!!

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    1. A estos es lo que más les ha gustado jajaja Como se nota que son generación digital, yo prefiero el libro

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