jueves, 14 de marzo de 2019

Magalina y el bosque de los animales mágicos

A mi casa ha llegado un cómic de preciosos dibujos que enamora: Magalina y el bosque de los animales mágicos. Los ingredientes que Sylvia Douye y Paola Antista han mezclado en sus páginas están llenos de una magia oscura, pero a la vez brillante. Oscura porque la historia está llena de sombras y brillante porque las criaturas mágicas que aparecen brillan por si mismas.

Magalina es una niña que acaba de comenzar un curso de verano de Criptozoología en una lúgubre escuela apartada del mundo. Esta ciencia se dedica al estudio de los animales ocultos y ¡flipad! si lo buscáis en Google existe de verdad como pseudociencia. La Wikipedia me ha servido para esclarecerme las dudas que me habían surgido tras leer el cómic.

Pero retomando el tema, la idea de estudiar a las criaturas mágicas y mitológicas llena de emoción a nuestra protagonista. ¡No es para menos! A quién no le gustaría ver de cerca hadas, unicornios, náyades, duendecillos... Aunque gorgonas, vampiros o basilisco a lo mejor no me haría tanta gracia. Quién sabe si estas terroríficas criaturas son de fiar...

El caso es que nuestra protagonista está encantada y en la escuela se reúne con jóvenes de todo pelo entre los que estallan un amplio abanico de emociones de emociones que hace que su relación como grupo se tambalee constantemente: amor, odio, celos, miedo... algunas demasiado extremas, pero... al fin y al cabo son adolescentes y lo suyo es que sean radicales en sus posturas.

La cosa se complica cuando inquietantes acontecimientos comienzan a sucederse: las sospechas, la traición, la fuerza de la amistad, la desconfianza... hacen acto de presencia ante un peligro mortal que acecha a los alumnos de este singular curso. Nada es lo que parece y pasan cosas que nadie espera.

La historia gira entorno a una trama muy emocionante que continuará en sucesivos tomos (espero) y otra subtrama misteriosa que acaba al finalizar el tomo. ¿Se pueden poner peor las cosas? Todo indica que sí, pero tendré que esperar al siguiente número para averiguarlo. 

Me quedé un poco desinflada cuando comprobé que el argumento principal no terminaba. Nada me hacía sospechar que no fuera un tomo único. Ni en su lomo, ni en su portada encontrarás número alguno, pero sí que hay un subtítulo bajo el título. A los niños también les dejó con ganas de más.

He encontrado algunos saltos en el guión que para mí son muy claros, pero los niños no los han notado especialmente. A lo mejor es porque ellos y yo tenemos diferentes ritmos de lectura. En algunas partes la escena se interrumpe abruptamente, sin nada que lo avise, para pasar a otra. Esto hacía que perdiera el hilo y tuviera que pararme a pensar que había pasado. En cambio los chiquillos se adaptaron a esos cambios bruscos mucho mejor que yo.

El dibujo y el color son una maravilla. Hecho de menos más páginas completas. En el tomo sólo hay dos: la primera y la última. Y son preciosas. Por no hablar de la portada que llama poderosamente la atención.

¡Lo dicho! Que esperamos que no tarden mucho en sacar el segundo para ver cómo sigue y descubrir más cosas sobre los personajes.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Me encanta saber lo que piensas.