Llevamos la bici sin pedales del mayor y la moto del pequeño. Los peques cogieron sus vehículos con muchas ganas. Raúl "alquiló" una bici con asiento de bebé en el punto de información (en realidad, son gratis) y se fue a dar una vuelta con el más chiquitín, mientras yo acompañaba al mayor en su gimnasia en la zona para mayores. Le encanta mover los pedales con las manos.
Cuando pasó la hora del alquiler, Raúl se fue a devolverla mientras vigilaba a los niños en los columpios. Se lo pasaron genial porque hay muchísimos y de todas las clases. Cuando volvió mi maridín nos encaminamos a la parada del tren (también es gratis). Los niños se vuelven locos con estos pseudotrenes con ruedas y es la mejor excusa para tenerlos sentaditos un rato y descansar.

Estábamos tan cansados que caímos los cuatro en los brazos de morfeo.
Si es que en cuanto ha salido un rayito de sol hemos salido todos como cucarachas a la calle... Qué ganitas... Besotes!!!
ResponderEliminarEs que se estaba retrasando mucho el buen tiempo y cogemos con ganas jajajaja
EliminarDii k sii, a los niños hay que cansarles en la calle!! Jeje!! Los parques a los que vays son una pasada!! Un beso
ResponderEliminarEs que se los pasan tan bien callejeando... Y a mí me gusta que les dé el aire :D
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