viernes, 13 de abril de 2012

¿Traumatizo a mis hijos?

Soy una histérica. Me viene por los genes. Soy incapaz de tomarme las cosas con tranquilidad. Con mis hijos derrocho kilos y kilos de paciencia, pero en el momento en el que se me acaba aparece el monstruo chillón que hay en mi. Cuando pego los tres gritos de rigor vienen a mi varios pensamientos.

¿Estoy traumatizando a los niños, están más que acostumbrados a mis estallidos, estarán interiorizando mi carácter como algo normal, se lo estoy pegando y ellos también serán unos histéricos...? Me tranquiliza pensar que mi madre también tenía estos estallidos y yo recuerdo mi infancia como el periodo más feliz de mi vida. Espero que a mis hijos les pase lo mismo.

También contribuye a acallar mis remordimientos el hecho de que, después de un soponcio mio, Daniel está tan feliz como siempre. ¿Será sólo fachada? Lo cierto es que miedo no me tiene en absoluto. Todo lo contrario. Ultimamente, parece que busca que estalle. Yo le voy avisando. "Daniel me estoy enfadando, me estoy enfadando... ¡Estoy enfadada!". Y él se ríe. Aunque si le pregunto si quiere que me enfade me responde que no. Algo es algo.

"¿Estas contenta?" inquiere de vez en cuando. Si estoy en medio de un ataque me suelo calmar un poco y le explico por qué estoy enfadada, auqnue me temo que se queda en la primera frase. Aún es muy pequeño. Si no es el caso le digo que estoy muy contenta porque me encanta pasar mi tiempo con él.

El que me da muchísima pena es el bebé que se come todos los gritos sin comerlo ni beberlo. Eso sí: ni pestañea. No se asusta, no llora y, a veces, cuando cruzo mi mirada con la suya, incluso me sonríe. A lo mejor piensa "le voy a dedicar una sonrisita de las mías para ver si templamos los ánimos de esta mujer".

Siempre me prometo a mi misma que nunca más perderé el control con mis hijos delante, pero siempre pasa algo que me hace reincidir. ¡Qué difícil es contenerse!

De verdad que espero que los chiquitines sólo se queden con los buenos momentos en su memoria.

17 comentarios:

  1. No creo que los traumatices pero si que sería mejor tratar las cosas sin gritos, claro que estarás pensando "mira esta lista que fácil es hablar".
    Yo desde aquí te mando un poco de mi paciencia que es poca pero algo es algo ;)

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  2. La paciencia, lamentablemente, no es eterna. A mi me reconocen por mi paciencia, tanto con los demás, como con mi hijo, como para hacer cosas que demandan concentración y dedicación, y sin embargo, también llega un momento en el que no tolero mucha cosa. Gritar es muy fácil, de hecho, cuando mi hijo no me hace caso en algo, como por ejemplo, salirse de la ducha o vestirse para ir a la escuela (se esconde a veces para no vestirse), lo que me sale es gritar, y no resuelvo absolutamente nada.
    Lei tu post del otro dia, el de los castigos, y no sabia bien que escribirte. Parece que castigar no funciona con estos niños de ahora, estos niños son diferentes a como eramos nosotras, que con una mirada de nuestros padres nos poniamos como estatuas, y no era por respeto, era por miedo!
    Lo que si creo, es que estos niños algo quieren hacer para ayudarnos (aunque no parezca), y me refiero a ayudarnos a crecer, a controlarnos, a desarrollar talentos escondidos. Tu hijo llama tu atención de la mejor forma que puede, haciendote enojar, quizá asi logre sacarte de algun pensamiento o preocupación.
    Lo que si sé es que gritar, castigar y pegar no es válido, porque no funciona, asi que vamos a buscar alternativas.
    Sabes que haria? Cambiar el nombre al blog, para que dejes de ser una "mamá desesperada". Habla más y grita menos. Y con hablar me refiero a conversar con tus hijos. Sí, estan chiquitos, pero entienden mas de lo que crees. A mi hijo lo puedo dejar solo en la sala/cocina de mi casa, mientras yo bajo al garaje a colgar ropa, y sé que no va a encender la cocina, aunque sabe, sé que no va a agarrar cuchillos, aunque con subirse a la mesada los alcanza, sé que no va a hacer nada indebido, porque siempre le hablo. Desde pequeño lo siento en la mesada mientras cocinaba y él me ayudaba a agregar cosas a la olla, o a pasarme cosas del estante de arriba que yo no alcanzo, y le voy diciendo, que los cuchillos son peligrosos, porque cortan, que se deben agarrar por el mango, y solo cuando mamá esta cerca para ayudar y enseñar, que si hay una sartén al fuego no se debe acercar porque le puede saltar aceite y quemarlo, que los huevos se rompen cuando se van a utilizar y no se tiran al suelo porque se desperdician, etc, etc, etc. Y en las noches, cuando me acuesto con él para que se duerma, hablamos, me pregunta cosas, le contesto, me cuenta sus problemas de la escuela, le aconsejo... Y asi vamos...
    A veces está saltando en los muebles de la sala y su papá le grita que no lo haga, que está cansado de decirselo, ylo reta! brinca aún mas! como lo resuelvo yo? Lo distraigo, le invito a hacer otra cosa, o le pregunto ¿que necesitas? y de repente lo que quiere es que juguemos juntos. Le recuerdo que pida lo que necesita, que no tiene que hacer cosas para enojarnos, que con pedir las cosas podemos negociar y ya, pero aun vamos creciendo y es un proceso largo y lento.
    Cuando grito, me disculpo. El se asusta, me pregunta si ya estoy contenta, me abraza para tranquilizarme. A veces logro controlarme, y ser yo quien llama su atención, yendome a hacer otra cosa, y entonces él viene a por mi.
    Es un poco complicado aprender a conocer a nuestros hijos, pero poco a poco, tras ensayo y error, ensayo y error, lo vamos consiguiendo.
    Un abrazo!

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    1. Qué bonito consejo!! Me siento un poco intrusa pero lo copio! ...

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    2. Me encanta, asi deberiamos hacerlo todas, o como digo yo: CUENTA HASTA DIEZ Y !EXPLOTA!
      Os invito a mi blog con el mismo nombre. Estoy empezando y me gustaria compartir con vosotros todas mis experiencias.Chaito......

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    3. Gracias, Faith. Un gusto encontrarte en este espacio de Dácil, tan humano y tan nuestro. ¡Todo lo mejor para todas!

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  3. Chicas, tenéis toda la razón. Hay que gritar menos y hablar más. Os aseguro que lo he intentado todo con mi hijo. Le premio con besos abrazos, mimos y alabanzas cada vez que me obedece o se porta bien, pero cuando tiene el día torcido no hay quien lo enderece. Le explico todo, pero me temo que aún es demasiado pequeño y se queda en la primera frase. Intento condensar todo el significado en esa primera frase con palabras sencillas, pero es muy muy difícil. Cuando le castigo a pensar le pregunto por qué está castigado y si se va a portar bien a partir de ahora para asegurarme que ha entendido la situación. Aún así reincide.

    Intento decirle las cosas calmadamente y con tono serio, pero es que ni me escucha.

    Soy una persona nerviosa y me cuesta mucho no estallar en ciertos momentos. Creo que mi hijo ya está acostumbradísimo y le da igual.

    La buena noticia es que creo firmemente que a pesar de las gambarredas y los pulsos es un niño muy bueno y en cuanto se le vaya esta fase va a ser un hijo modelo.

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  4. bueno yo veo muy bien todos los consejos que puedan darte,es mas me los tomo,pero aqui otra gritadora conpulsiva y no por eso nuestros niños se van a traumatizar ni querernos menos.DAniel es muy parecido a Jaime asi que te comprendo perfectamente

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  5. Jajaja! Ay Dácil, me río porque me siento taaaan identificada con tus palabras. Yo también carezco de paciencia y la pierdo enseguida. Se me va por la boca y me vuelvo una madre un poquito estridente ;-). Mi hijo está mas que acostumbrado a mí y le entra por un oído y le sale por el otro. En cambio a su padre, encarnación del perfecto equilibrio y sosiego, le escucha más. ¡Habrá que tomar ejemplo!

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  6. A nosotros también nos chillaron y no estamos tan mal ¿no?, ahora no es agradable y yo procuro contenerme. Si cuando les gritas les miras a los ojos, te ayudará a controlarte

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  7. Jajaja!... disculpa pero me ha encantado esa sonrisita del bebé como diciendo, a ver si se tranquiliza... eso pienso yo con Rocío, la pobre ajena a todo lo que pasa se traga los gritos a sus hermanos y también sonríe como diciendo, bueno tal vez si sonrío se te pasa el enfando, verdad??...
    Pues sí, yo soy de las que grita, aquí ultimamente todo son peleas entre ellos, si les dices una cosa hay que repetirla hasta el cansancio, si tenemos que salir en cinco minutos siempre pasa algo que generalmente no se resuelve en ese tiempo, etc..., sí pierdo la paciencia y grito. Mi marido también es más tranquilo y pone algo de paz... yo también pienso que a todo se acostumbran y que al final el grito no hace efecto tampoco, pero no me controlo como me gustaría... Y sí, también a mí me gritaron y si me descuido lo siguen haciendo, y tampoco estoy traumatizada... eso sí, como dice papacangrejo, si les miro fijamente a los ojos, me doy cuenta de que estoy perdiendo el control y ha llegado el momento de tomarlo de nuevo...
    Besos guapa.

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  8. Buenas! Me he llevado esta entrada al resumen semanal de Bebés y más: http://www.bebesymas.com/bebes-y-mas/blogs-de-papas-y-mamas-cxiv

    Coincido con las demás: mucho diálogo, no te pongas a su altura, o sea, no te lo tomes como un pulso, mira qué hay detrás... por qué te "calienta" tanto? Quiere estar contigo más tiempo? Quiere que le trates como a un niño y no como a un adulto? Te está dando mil oportunidades para hacerlo mejor, pues sabe que explotas?

    Un saludo!

    Armando.

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  9. Que si, mujer, que a veces es inevitable. Y luego no queremos que ellos chillen! Ja, ja!

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  10. Que me vas a contar, a mí que siempre me han considerado como la paciencia personificada... si algunos me vieran en ciertos momentos que he protagonizado se caerían para atrás jajaja. No siempre se puede controlar una, hay que intentarlo sí, pero no siempre se puede. Un besote!!

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  11. Gracias a todos. Os aseguro que sigo al pie de la letra todos los consejos. Le miro a los ojos, cuento hasta diez y hasta cien, le explico lo más calmada que puedo las cosas, estoy intentando hablar con él para ver cual es el problema (aunque lo único que le saco es "No pasa nada mamá, no pasa nadaaaaa"), le presto toda la atención que puedo con el bebé por medio, le doy mil besos... Ultimamente le he gritado menos, pero aún sigo estallando. Es que no os hacéis una idea de hasta que punto estira de la cuerda. Sé que es una etapa. Lo sé. De verdad.

    Gracias a los que sois como yo por tranquilizarme en el aspecto de los traumas infantiles. Menos mal que los chiquillos son alegres y sonrientes porque si no fuera así la traumatizada sería yo. os lo aseguro. Cada vez que se ríen es cómo un bálsamo para mi conciencia culpable.

    Encantada de conoceros Armandilio y CUENTA HASTA DIEZ Y ¡EXPLOTA! ya me he pasado por vuestros blogs y por la web Bebés y más. Me han gustado mucho. Os sigo.

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  12. Me has calcao!!! A mi me pasa EXACTAMENTE lo mismo!
    Me sabe fatal pero estoy segura que no los vamos a traumatizar... seguro que como yo se lo compensas con creces :-)

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  13. ¡Que difícil es criar niños! Hay que ver como tiran y tiran de la cuerda. Gracias por los ánimos. Espero que el peque se sienta compensado y querido a pesar de las broncas ;-)

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