
Daniel todavía no se enteraba de nada así que fue testigo de nuestros tejemanejes. El próximo año tendremos que coordinarnos, porque ya no será tan fácil. Hay que mantener la ilusión de los más pequeños. Espero que no se le haya quedado en la retina la imagen de sus padres, su abuela y su tía envolviendo regalos como locos.
La verdad es que los adultos nos dejamos la piel para que los niños vivan este día y el de Papá Noel como los más felices de sus tiernas infancias. En el fondo creo que a nosotros también nos hace ilusión.Yo, en particular revivo mis experiencias infantiles a través de mis sobrinos y, a partir de ahora, de mi hijo.
¡Oh no!
ResponderEliminarEn cuanto Daniel aprenda a leer le has hundido los Reyes. :S
No hay ningún problema porque va a tener internet censurado hasta los 18 ;)
ResponderEliminarMás o menos a esta edad le dejaremos leer el blog.