En el caso de la piscina de mi prima, como tiene un murito que la bordea se limita a levantar una pierna y mantenerla suspendida en el aire para indicarme que quiere subir.
Cómo le tengo que poner el pañal- bañador se coge la perreta del siglo. Por él se metía hasta vestido. Cuando por fin ve que lo vamos a sumergir grita de alegría y una vez dentro mueve freneticamente las piernas y los brazos. Parece que quiera nadar. es todo un espectáculo. Le encanta que le tiremos juguetes y luego le ayudemos a llegar hasta ellos para agarrarlos con sus manitas. O que juguemos al pilla -pilla con otros bañistas al grito de "¡A por él!". Se ríe a carcajadas.
Nunca está deacuerdo cuando decidimos que ya es hora de sacar a nuestro arrugado hijo del agua. Ni siquiera cuando le castañetean los dientes. Aún así, se pone a llorar como un loco. Si seguimos en las inmediaciones de la piscina más tiempo intentará volver a meterse tarde o temprano. Es muy cabezota.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Me encanta saber lo que piensas.