Le expliqué al mayor que encendíamos velas para agradecer a los que estaban en el cielo que velaran por nosotros, pero estoy segura que no entendió nada de lo que le dije. Sólo estaba ansioso porque le entregara la vela.
En cuanto al semi disfraz de calabaza, también tuvo buena aceptación. Daniel se pilló un constipado leve porque en cuanto se encontraba con alguien se lanzaba a bajarse la cremallera del abrigo y de la chaqueta para enseñar la malévola cara naranja. Y las cuidadoras de Iván se rieron un rato con el contraste entre la cara de angelito de mi retoño y la mueca de la calabaza.
El mismisimo día uno de noviembre tenía la intención de vestirlos de nuevo de calabaza, pero me encontré con la firme oposición de Daniel, que no paró hasta que le disfracé de Spiderman, con cara pintada y todo. Le di el gusto porque la idea es que se los pasen bien ellos, aunque haya que cambiar los planes a última hora. De esa guisa me los llevé a los dos a por huesos de santos. ¡Estaban carísimos! Pero valió la pena porque estaban buenísimos. A Daniel le encantaron e Iván se relamía el azucar de los labios con fruicción.
Al día siguiente Daniel me hizo saber que quería una calabaza de juguete para recoger caramelos. No tengo ni idea de donde sacó semejante idea, pero me lo pidió con tanta gracia que accedí que ir a la búsqueda y captura del chisme. Pensé que ya no lo encontraríamos porque la noche especial ya había pasado, pero nunca hay que subestimar a una tienda de chinos. La de Daniel era enorme y se desplegaba para usar como centro de mesa también. Y la de Iván era muy pequeñita, porque no le quería dejar sin juguete, pero me parecía una tontería comprarle la grande a una bebé. Por el camino, mi niño grande se dedicó a asustar a los vecinos que nos encontrábamos con la nueva adquisición y gritando "¡Buuuuuuu!". Ya en casa me pidió entusiasmado que le llenara la calabaza de dulces. Le metí unas cuantas chuches que no tardó en devorar.
Luego cogió su vela para jugar otro rato.
Me temo que Halloween y la fiesta de Todos los Santos es lo mismo en su loca cabecita.
Las velas son una chulada, oye... Me han gustado muchísimo. A los nenes se los ve súper contentos y eso tiene que compensar el andar buscando cosas a última hora en los chinos. Jajaja. Un besote!!!
ResponderEliminarLa verdad es que lo pasaron bien. Daniel andaba diciendo todos los días que ese era un día especial jaja. Las velas fueron todo un descubrimiento.
EliminarNo me hables, no me hables d traje d Spiderman. Estoy dl machango araña radiactiva hasta la peineta: el canijo ahora kiere el disfraz d fondo d armario, mañana, tarde y noche....aaaaayyyy, qué paciencia!!
ResponderEliminarBeso
¡Exactamente igual que el mío! Si por él fuera sería su segunda piel.
EliminarQue bien te lo montas con los peques, la verdad que tiebes muchas ideas y os lo pasasteis muy bien por lo que parece, aunque también tuviera cosas malas.
ResponderEliminarPues muchas de las ideas las cojo de otros blogs. Esto de la blogoesfera es muy útil jeje. No todo puede ser bueno. Tiene que haber momentos malo para poder apreciar los buenos como se merecen :)
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